CAPITULO VII. CONTEXTO DEL AREA DE ESTUDIO
8.8. Comprobación de hipótesis
Una vez que se realizó el análisis de los resultados obtenidos en la investigación para identificar qué factores institucionales, organizativos y sociales en el proceso de descentralización de la Política de Desarrollo Rural, limitan la coordinación entre niveles de gobierno, la participación de la población rural, así como la concurrencia de acciones y recursos que son pertinentes para la instrumentación de la municipalización (PAPIR, PRODESCA y PROFEMOR)
Bajo esta hipótesis general se presenta la comprobación de hipótesis específicas:
1.- La descoordinación entre las instancias gubernamentales que participan en la municipalización, limitan la descentralización de la Política de Desarrollo Rural.
De acuerdo a la investigación realizada se determinó que la SAGARPA y la SEDER como instancias que participan en la instrumentación de la política de desarrollo rural, a nivel estatal, mostraron una total descoordinación para la instrumentación de la municipalización, cada uno de los coordinadores de los subprogramas PAPIR; PRODESCA y PROFEMOR señaló que existieron desacuerdos entre las dos dependencias, desde la firma del anexo de ejecución, hasta la apertura de ventanillas,
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y que habría de considerar establecer más coordinación entre ellos mismos para operar el programa.
En el caso de los consejos municipales, existió una restructuración, pues en el 2005 tomaron posesión nuevas autoridades municipales, y el conocimiento en cuanto al programa fue nuevo, de tal forma que su integración solo fue mero requisito para darle continuidad al ejercicio 2004 e instrumentarlo en 2005.
Por lo tanto la hipótesis planteada se acepta.
2.- El programa de desarrollo rural (PAPIR, PRODESCA y PROFEMOR) en la municipalización favorecen el desarrollo del municipio e incrementa la participación y representatividad de la población en los CMDRS.
Con base a las encuestas realizadas, se determinó que al integrarse el Consejo no existió una representatividad, dado que solo estaban integrados al CMDRS, el cabildo y los representantes de grupos.
No hubo representación de la población en general, como representantes de barrios, presidentes de comités de salud y escuelas, y no hubo participación de la mujer en el consejo.
Se pudo observar que la participación de los entrevistados en el consejo fue del 13 al 20%: y cuando se habla de participación, se hace referencia a que se discutan en el seno del Consejo la problemática que se tiene en la comunidad y se planee que se requiere realizar, sin embargo, no se dio esa situación dado que solo los integrantes del cabildo y representantes de grupo fueron los que decidieron pero no hubo representación de la población en general.
Al asignarle al CMDRS la responsabilidad de elaborar un documento en el cual se establezca como va a mejorar las condiciones en la calidad de vida de su población, así como, ser el órgano que tome la decisión de que proyectos si se aprueban y validan y asignarle un monto determinado para que se lleve a cabo, así como proponer y asignar a un responsable de facilitar estos procesos, ha favorecido a que al municipio le asignen recurso municipalizado, con lo cual podemos hablar de un avance del municipio en el proceso de descentralización.
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Sin embargo, en los resultados de la investigación, se observó que los municipios invirtieron el recurso en proyectos productivos de carácter agrícola, con bajo potencial productivo sin relación con las estrategias del plan municipal.
Esto debido a que los municipios solo recibieron proyectos que les sugirieron podría realizarse ahí, o con el cual podían tener el apoyo, sin que realmente tuvieran relación con el Plan municipal.
Aunado a que no quisieron dar a conocer el programa a la población abiertamente, debido a la desconfianza en cuanto a que sí se les diera el recurso.
En cuanto al desarrollo de capacidades, para la diseño de proyectos, puesta en marcha, asistencia técnica o capacitación, no hubo aprovechamiento de este recurso disponible a nivel municipalizado, por desconocer la operación del programa.
Por lo tanto no se puede hablar de un desarrollo municipal, dado que la aplicación de los programas no tuvo un impacto significativo, es decir, para el caso de PAPIR, los proyectos no salieron de una necesidad priorioritaria, sino de una oportunidad de sacar el proyecto, sea cual sea, buscando mas el beneficio del representante del grupo que de generarse un autodesarrollo;
En lo que corresponde a PRODESCA, no lo conocieron, no saben para que es, en que casos se pudo solicitar el recurso de este programa.
Con respecto a PROFEMOR, no se utilizó con el fin de realizar una planeación municipal, dado que se encontró que el documento de Plan municipal, fue realizado más en gabinete que de manera participativa en los municipios.
Con lo antes expuesto podemos señalar que con la instrumentación de la municipalización no se incrementó la participación y representatividad de la población en el CMDRS, sino se mantuvo igual, solo lo conocieron los que fueron autoridades, más no la población en general.
Por lo tanto la hipótesis planteada se rechaza.
3.- La transferencia de funciones, responsabilidades y recursos a nivel estatal y municipal, determina una descentralización administrativa.
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Al crearse las estructuras orgánica con la cual se instrumente la municipalización, permite identificar cuales son las funciones y responsabilidades que cada una de ellas tiene.
En este caso podemos identificar las estructuras operativas, las cuales estarían integradas por la Comisión Estatal de Desarrollo Rural, y la Unidad Técnica Operativa Estatal (UTOE) a la cual estuvieron integrados los coordinadores de cada uno de los subprogramas, los CADER y los consejos municipales de desarrollo rural sustentable CMDRS.
En las estructuras de ejecución, están el FAPCO, el CMDRS – área de desarrollo rural- En las estructuras operativas existieron desacuerdos en la instrumentación de la municipalización, reflejo de ello fue la descoordinación que existió en las dos dependencias que se involucraron SEDER y SAGARPA.
Respecto a las estructuras de ejecución, encontramos que el manejo de los recursos municipalizados lo realizó el FAPCO, por que el municipio opero bajo la modalidad 2. Por lo tanto no se radicaron los recursos directamente al municipio para que lo manejara el CMDRS, sino solo se le dio la facultad de distribuirlo.
Si una descentralización implica, la transferencia de competencias con la facultad de tener autonomía en ingresos y gastos y de tomar de decisiones. Entonces la descentralización del programa de desarrollo rural puede caracterizarse como una desconcentración, puesto que solo se esta transfiriendo poder de decisión a nivel municipal, sin que se tenga autonomía en el gasto del recurso municipalizado.
En la ejecución del programa se observo que el gobierno del estado ejerció un control sobre la distribución de los recursos a los municipios,
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