Será a lo largo de la década de los noventa cuando en el contexto internacional se produzcan los actuales compromisos en el ámbito de la educación y el desarrollo. En concreto, la cooperación española en materia educativa tiene como marco ge- neral de referencia la ley 23/98 de 7 de julio, de Cooperación Internacional para el Desarrollo, que en su artículo 7 establece como prioridad sectorial «los sectores sociales básicos, con especial incidencia en la salud, saneamiento, educación, ob- tención de la seguridad alimentaria y formación de recursos humanos (...)».
La estrategia de la Cooperación española en educación, que data de 2004, está destinada y concierne a todos los actores de la Cooperación Española, en especial a las administraciones públicas, universidades, centros educativos y organismos de investigación, ONGD, empresas y organizaciones empresariales, así como los sindi- catos. Debido a la complejidad de la Cooperación Española y su amplio número de actores, la coordinación, complementariedad y coherencia de las actuaciones se hace especialmente necesaria, al igual que una buena coordinación a nivel interna- cional.
En cualquier caso, los proyectos que financie la Cooperación Española deben ser coherentes con la política de educación fijada por el Estado receptor. Sólo así podrá asegurar la sostenibi- lidad de los proyectos que, si siempre es importante, en el caso de los programas educativos
es fundamental dado el carácter prolongado en el tiempo del ciclo educativo3.
2 EFA Global Monitoring Report 2006. Literacy for Life.UNESCO, 2005.
3 Estrategia de la Cooperación Española en Educación. Ministerio de Asuntos Exteriores. Secretaría de Es- tado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica. 2004. http://www.maec.es/NR/rdonlyres/ D582DBA6-826B-4754-BF9C-D588827B7291/0/Estrategiaeducación.pdf.
El Plan Director de la Cooperación Española 2005-2008incluye como funda- mento y objetivo final la lucha contra la pobreza a través de unos objetivos estratégi- cos: el aumento de capacidades institucionales y sociales; el aumento de capacida- des humanas, el aumento de capacidades económicas, el aumento de capacidades para la mejora de la sostenibilidad ambiental; el aumento de la libertad y capacida- des culturales; el aumento de la autonomía de las mujeres y el aumento de la capaci- dad de prevención de conflictos y construcción de la paz.
A tal efecto, el Plan Director incorpora la dimensión de educación para el desarrollo y sensibilización de la sociedad española como una parte esencial del trabajo por la erradicación de la pobreza. En este sentido, se entiende la educación para el desarro- llo desde una perspectiva amplia que incluye una variedad de campos de acción, cla- ves para el proceso de generar conciencias críticas, para hacer a cada persona res- ponsable y activa a fin de construir una nueva sociedad civil, tanto en el Norte como en el Sur, comprometida con la solidaridad —entendida ésta como corresponsabili- dad— y participativa. Con esta concepción, los campos de actuación definidos son los siguientes:
— educación formal — educación no formal — sensibilización
— relación con medios de comunicación social — promoción del comercio justo
La Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en los estados árabes
LOS ACTORES DE LA COOPERACIÓN ESPAÑOLA La Administración Central del Estado Ministerio de Asuntos Exteriores
Ministerio de Educación Ministerio de Economía
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Ministerio de Sanidad y Consumo Otros Ministerios
Cooperación descentralizada Comunidades Autónomas Corporaciones Locales Otros organismos públicos y privados Universidades
Sindicatos y organizaciones empresariales Empresas
La Cooperación Española se ha caracterizado por destinar recursos al conjunto del ci- clo educativo, incluida la educación superior, desde una concepción de la educación como derecho a aprender a lo largo de toda la vida. La experiencia acumulada reco- mienda mantener las actuaciones en distintos niveles formativos con una visión de conjunto de la educación que permita ir ampliando las oportunidades educativas de las poblaciones del Sur, favoreciendo el eslabonamiento de las distintas etapas, es- pecialmente en las poblaciones que sufren pobreza y exclusión.
De acuerdo con el Plan Director, la actuación del gobierno español y de los programas de cooperación centrados en la educación se basará en un enfoque prioritario sobre la educación básica a través del fortalecimiento de los sistemas públicos de educación, orientando sus aportaciones hacia el logro de los objetivos establecidos por la comuni- dad internacional en materia de educación. En este ámbito, la prioridad de la coopera- ción española será la educación y formación básica, entendida en un sentido amplio, de modo que no se incluye solamente la educación primaria, sino que también se tiene en cuenta la educación de la primera infancia, la alfabetización de jóvenes y adultos, la formación ocupacional y la cualificación profesional elemental, y en algunos casos, la educación secundaria. De este modo, se definen las siguientes líneas estratégicas: — mejora del acceso universal a la educación;
— contribución a la finalización efectiva de los estudios: reducción de las tasas de re- petición y abandono;
— mejora de la calidad de la educación; — equidad educativa;
— continuidad y flexibilidad del sistema educativo (oferta de posibilidades educati- vas a lo largo de toda la vida para la población).
Para ello, el Plan determina unas actuacionesprioritarias:
— Fortalecimiento de los sistemas públicos, garantizando la complementariedad de los proyectos educativos financiados con las políticas públicas de educación. Además se fortalecerán los mecanismos que faciliten la participación social en los procesos de definición de las políticas públicas.
— Fortalecimiento de la comunidad escolar, en la que se integran todos los actores del sistema educativo, y apoyo a la inserción de la escuela en el contexto socioco- munitario, favoreciendo su papel como impulsora del desarrollo.
— Apoyo al acceso y finalización de los estudios de educación primaria, con especial atención a las niñas. Este apoyo se efectuará a través de la «Iniciativa de Vía Rápi- da de la Educación para Todos» (Fast Track Initiative)cuando el país se encuentre dentro de los beneficiarios de la misma.
— Capacitación básica de personas jóvenes y adultas, mediante programas de alfabe- tización y educación básica, observando especialmente la situación de niñas y mu- jeres (el Programa de Alfabetización y Educación Básica de Adultos —PAEBA—, desarrollado por la AECI, en estrecha colaboración con las autoridades educativas de varios países iberoamericanos, ha cosechado buenos resultados y puede servir de modelo de referencia para otros países).
— Apoyo a la educación secundaria en aquellos países con índices razonables de fi- nalización de la educación primaria.
— Formación profesional y ocupacional, a través del apoyo de sistemas reglados y mercados regulados de formación profesional, y también mediante programas destinados a la formación para el trabajo de personas jóvenes y adultas excluidas del sistema educativo formal. En ambos casos, se velará por una correcta adapta- ción de los mismos a las posibilidades del mercado laboral.
— Fortalecimiento institucional, apoyando las iniciativas incluidas en los Planes de Educación de los países del Sur, para la elaboración de normativas de ordenación general del sistema educativo, diseño curricular, apoyo a la mejora de la gestión de sistemas públicos, a los procesos de reforma y, en su caso, descentralización. — Mejora de la formación y condición del profesorado y del personal educativo de
cara a una mejor calidad educativa.
— Introducción de nuevas tecnologías en los sistemas educativos, tecnologías apropiadas adaptadas a las necesidades reales del sistema educativo correspon- diente.
— Fortalecimiento de la educación superior.
— Integración del deporte en el ámbito educativo, fomentando la universalización de la práctica deportiva.
El Plan Anual de Cooperación Internacional 2006, aprobado por Consejo de Ministros el 20 de enero de 2006, es especialmente relevante en la medida en que incluye entre sus líneas directrices potenciar las iniciativas de la cooperación española en materia de educación para el desarrollo y la sensibilización social. Si en 2004 se destinó el 1,4% de la AOD bilateral bruta a este tipo de iniciativas, en 2006 recibirán una espe- cial atención por medio de acciones como la introducción de la temática de la coope- ración para el desarrollo en la educación formal y el fomento del papel de los medios de comunicación como agentes de sensibilización y educación para el desarrollo. Hasta ahora, en los países en los que actúa la Cooperación Española, las ONGD eje- cutan proyectos que suponen, aproximadamente, un 72% de la AOD destinada a educación básica (datos de 2004). En gran medida, se trata de pequeños proyectos de infraestructura, aunque en el caso de los financiados por AECI, la modalidad de estrategias y programas permite acciones de mayor envergadura.
Metas incluidas en la directriz VI:
aumentar la cantidad y calidad de las acciones de educación para el desarrollo y sensibilización social:
Meta VI.1: Sistematizar y valorar las experiencias previas de nuestra coopera- ción Autonómica y Local en el ámbito de la sensibilización y educa- ción para el desarrollo.
Meta VI.2: Mejorar la planificación de las acciones de educación para el desarro- llo y sensibilización social y aumentar la coordinación entre los agen- tes implicados.
Meta VI.3: Aumentar la presencia de la SECI en los foros de debate y de toma de decisiones sobre temas relativos a la educación para el desarrollo y la sensibilización social del ámbito internacional.
Meta VI.4: Introducir la educación para el desarrollo en el marco de la educación formal.
Meta VI.5: En el ámbito de la educación informal, potenciar el papel de los me- dios de comunicación como agentes claves de sensibilización en la educación para el desarrollo.
Meta VI.6: Impulsar las acciones en el campo de la sensibilización sobre los pro- blemas relacionados con el desarrollo.
Meta VI.7: Aumentar los recursos destinados a actividades de sensibilización so- cial y educación para el desarrollo.
CUADRO3. Evolución de la AOD bilateral bruta española y de la AOD en educación
en el período 1999-2004 (millones de euros)
Concepto 1999 2000 2001 2002 2003 2004 AOD bilateral bruta 778,46 887,23 1.377,59 1.222,40 1.198,61 1.246,27 AOD en educación 74,15 156,44 155,12 159,12 138,15 100,14 % AOD en
educación vsAOD
bilateral bruta 9,5 17,6 11,3 13 11,5 8
Fuente:Listado de proyectos SGPE (AECI), años 1999 a 2003, en La AOD en educación a examen. Un análi- sis de la cooperación española: 1999-2004.Entreculturas. Alboán.
II. LA ESTRATEGIA DE LA COOPERACIÓN ESPAÑOLA EN EDUCACIÓN