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CAPÍTULO V. LA CLASE ENTRE EL SER Y EL CONOCER (HALLAZGOS)

5.2 CONCEPCIONES IMPLÍCITAS EN EL TRABAJO DE LA MAESTRA

El ser maestro, trae consigo una serie de requisitos, necesarios, para hacer de la vida escolar un ambiente de diario sentir y vivir. En la labor escolar, no podríamos hablar sólo del conocer, está el ser, del que muchos hablan en innumerables situaciones. De ahí que Pérez (2004) plantea que ¨educar es liberar. El educador ha de buscar siempre la autonomía del educando, es decir, enseñarlo a volar con sus propias alas¨. Para la autora se debe coadyuvar a la construcción de conocimiento sin llegar a la deshumanización. Por ello la relación maestro-estudiante debe estar mediada por el diálogo. Elemento que indica que la labor educativa es la formación.

En el proceso de enseñanza de la maestra Doris se ha identificado algunas perspectivas teóricas; éstas se han inferido del análisis de los datos obtenidos a partir de las observaciones, las entrevistas y las grabaciones; veamos:

a. Educar va más allá de los contenidos

Estamos ante un sistema educativo que le da relevancia al hacer antes que el ser. Ya que el modelo de competencias el Ministerio de Educación Nacional lo define como capacidad para hacer. Nos ha planteado diversas reformas educativas, pues actualmente se habla de los estándares, que según la maestra deben ¨bajarse a la realidad de nuestros muchachos, no amarrarse, sino ver la parte del muchacho, que el muchacho adquiera conocimiento significativo mirando la problemática del país, de cómo hay sometimientos, de por qué el maltrato, de por qué la violencia, somos producto de esta sociedad amarrada en los estándares a beneficios de unos pocos y eso es lo que tenemos que nosotros romper, y ese miedo lo tenemos todos porque vivimos muy presionados por tantas cosas¨. Lo anterior evidencia el pensamiento crítico de la maestra en torno a la educación de los estudiantes. Para ella, se deben analizar los contextos sociales para partir de allí en el proceso educativo, atendiendo a la necesidad de mejorar las condiciones educativas que incidan en el progreso social del estudiantado.

Ser maestro es adecuar los contenidos a la realidad de los estudiantes. Los últimos provienen de zonas rurales en los que el acceso a la cultura alfabética es muy escaza. Lo anterior, debido a la profesión de sus padres (agricultura), entonces, la labor de la maestra es doble la enseñanza y tratar de crear en ellos la pasión para continuar en el mundo alfabético.

En el caso de la lectura y la escritura, por las condiciones sociales que viven los estudiantes que ingresan a nuestro colegio, su capacidad para comunicarse se ve reducida debido a un ¨léxico demasiado bajo y la poca comprensión¨ de ahí que la maestra debe ¨buscar estrategias para que los niños se desenvuelvan en otro contexto¨ en el que enriquezcan su vocabulario y se apropien de ellos para su desenvolvimiento social.

El maestro debe observar la realidad que viven los estudiantes ya que ¨hay niños que ni siquiera tienen un libro sino a duras penas un cuaderno y un lápiz y como se puede evidenciar en la Institución Educativa Madre Caridad Brader, hay niños que ni siquiera comen bien, la desnutrición es evidente en el grado¨ manifiesta la maestra. Además, ser maestro debe ser una persona que tenga vocación y tenga la voluntad de ¨ser el mejor maestro¨ ya que tiene una gran responsabilidad para llegarle a los chicos y aprovechar toda esa capacidad que tienen los niños a esa edad. ¨Un compromiso demasiado grande diría yo¨ manifestó la maestra.

b. La pedagogía del amor sincero

Educar es amar, pero cualquier amor, debe ser un ¨amor sincero, no que das un abrazo porque te lo dieron, no, hay que ser sincero¨. Partir de ser ¨original¨, y ser originar ¨es transmitir esas emociones sinceras, respetando siempre al otro, sus diferencias, su capacidad¨.

Cada estudiante es diferente, necesita su espacio. En ocasiones la bulla de otros no deja que los chicos que están más vulnerables se puedan expresan algunos de ellos ¨han sido algunos muy violentos en la casa de los papás entonces se busca ese espacio de él y yo, los dos¨. Se siente entonces ese amor, ese cariño, esa comprensión ¨los dos somos capaces, yo te ayudo y tú me ayudas y el niño suelta¨. El niños suelta (expresión referida a que los niños con trabajo personalizado aprenden los conceptos) sería entonces la expresión que rescata el trabajo personalizado que hace la maestra. En el que el niño, con actividades extra, logra apropiarse de los diferentes conceptos.

En el encuentro maestra-estudiante, ¨el niño da, te da todo lo que él es, te da su discurso, digamos él te cuenta, él se desahoga¨. Es la maestra la confidente, la amiga, la que enseña y comprende el proceso que, de acuerdo a su ritmo, cada uno desarrolla.

c. La motivación

Para la maestra Doris a los niños debemos crearle la necesidad de conocer y si ellos la sienten se apropian y ya no desean ¨quedarse ahí¨, debemos inculcarle y recordarle ¨que ellos son capaces de hacer todo lo que propongan, estimularlo y motivarlo que él es

contento y hay que estar permanentemente¨. El papel del maestro, ¨es motivar, despertar las ganas, la necesidad, el querer ser mejor¨. A los niños que se les dificulta aprender de les debe brindar el contacto y motivarlos permanentemente. ¨El abrazarnos el compartir, el abrazo, todo eso influye para que el niño se sienta capaz, vivo, que vale, porque son muy rechazados los estudiantes¨.

d. Educar es un compromiso

Ser maestra de primaria requiere vocación, pero, sobre todo compromiso. En este compromiso se debe involucrar a los padres de familia desde el primer día de clases. en el proceso de enseñanza de la lectura y la escritura, es necesario que los padres de familia ¨los escuchen leer, que si el niño no hizo bien las cosas no empleen palabras hirientes, que no los comparen con absolutamente nadie y se va avanzando, un poco difícil, pero se va avanzando¨. Se podría decir que después de iniciado el proceso, y de trabajar mancomunadamente con los padres de familia se avanza de forma significativa. Los niños de grado segundo, según la maestra ¨todos escriben ya¨, entonces es un logro que el padre de familia dice “y a qué horas se logró esto” muchos ni creen que se ha logrado eso¨.

e. La disciplina, eje fundamental del proceso

Todos los avances que se han logrado con los estudiantes de grado segundo, manifiesta la maestra Doris, se logra con disciplina, ¨Yo puedo hablar, pero con disciplina¨. La disciplina, según la maestra, les da a los estudiantes la oportunidad de escuchar y ser escuchado, elemento esencial en el proceso de aprendizaje, pues los que son disciplinados pueden aprender fácilmente ya que escuchan y están atentos a las indicaciones de la maestra y esto facilita la interacción en el aula.

Según el DRAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española) la disciplina es la acción y efecto de disciplinar. Y disciplinar incluye hacer guardar observancia de las leyes. Esto quiere decir que para que se presente un buen desarrollo de las clases se deben cumplir las normas establecidas en el salón de clases: levantar la mano cuando se desea participar (aunque con los niños pequeños de grado segundo es difícil cumplirla ya que cuando un estudiante sabe las repuesta responde fuertemente para que la

profesora los escuche), pedir permiso cuando se desee salir del salón (para ir al baño), esperar que se le dé el turno para salir al tablero, cumplir con las normas para una sana convivencia y colaborar con mantener aseado el salón de clases.

Para Bernstein (1990) esta forma especial de discurso pedagógico que posee la maestra, relacionada con la disciplina en el aula de clase, tiene como función iniciar, reproducir y legitimar los principios dominantes fundamentales para la reproducción de las categorías culturales dominantes y de las relaciones sociales dominantes. En el aula de clase por tradición se habla con la autorización de la maestra. En los últimos años tratando de democratizar la escuela y en pro de fortalecer las relaciones sociales en el aula, se establecen una serie de reglas (que propone la maestra) para el correcto funcionamiento de las clases. Entonces el discurso pedagógico va más allá al ser un dispositivo generativo de significado (Díaz, 2001). La maestra propone, aprueba y reprueba un comportamiento por fuera del establecido a principio de año y que es recordado constantemente con harás de controlar el comportamiento de los estudiantes.

f. Acostumbrarse ante las dificultades

Ser maestra va más allá de las diferentes situaciones en que se deba enseñar. ¨Lo importante es llegar a ese grupo de niños con amor sin importar el lugar en el que se encuentren¨. En este año les corresponde un salón que en las últimas horas de clase hace demasiado calor debido a que el patio se encuentra techado y éste se concentra en ese sector, ante las inclemencias del clima en ocasiones ¨toca acostumbrarse porque no hay de otra¨. Pues esa ha sido una de sus afirmaciones cuando hablaba del aula multigrado a la que se enfrentaba en el municipio del tambo.

Este no es un impedimento para que la maestra Doris realice su trabajo con vocación pues manifiesta ¨Me encanta mi trabajo, y que lo siento y lo he hecho y lo hago a pesar de los años con pasión. Estoy convencida de mi trabajo, yo creo que eso es lo que lo hace a uno querer su profesión¨. Entonces las dificultades se soslayan con pasión, amor a la enseñanza y amor por los niños.

Es el maestro el ejemplo más cercano que poseen los estudiantes. Para la maestra Doris la energía se transmite, por ello un maestro debe ser ¨enérgico¨. Un maestro que durante toda la clase se encuentre activo, enseñando, moviéndose, actuando, riendo, jugando. Un maestro debe ¨transmitir el positivismo a los chicos¨.

La actividad del maestro en el aula de clases es el motor que convierte la clase en un espacio ameno y divertido. La energía se transmite y al ser la maestra el ejemplo de los estudiantes se convierte en la persona que hace que la enseñanza y el aprendizaje sea dinámico.