2. MARCO TEORICO E HIPÓTESIS
2.2. DANZA CONTEMPORÁNEA
2.2.1. Concepto e Historia de la Danza Contemporánea
La danza contemporánea es una expresión artística fuertemente interpretativa conformada por movimientos expresivos, libres y rebeldes que forman parte del mensaje transmitido musicalmente por el hombre.
Se origina a finales del siglo XIX después de la primera guerra mundial, siendo parte de la comunicación aislada de esa época y mostrándose como acto rebelde en contra de las posiciones, movimientos estilizados y sobre todo de las disciplinas y reglas estrictamente tradicionales y románticas de la escuela de ballet clásico. (Macias, 2009)
Cuatro bailarines Loie Fuller e Isadora Duncan de Estados Unidos y los europeos Rudolf Von Laban y Mary Wigman fueron los pioneros en desarrollar nuevas técnicas en torno a la danza debido a las diversas restricciones en el ballet para expresarse, utilizando ideales del antiguo arte griego e inspirados por las formas más naturales del cuerpo humano, como un instrumento de expresión emocional nace la danza contemporánea llevando a la danza en Europa hacia un análisis científico del movimiento humano. Wigman desarrollo su técnica reforzando la autonomía de la danza como una forma de arte trabajado por medio del silencio y con apoyos mínimos. Mientras Laban creó un análisis sobre la relación de los movimientos en el espacio, experimentando con el peso corporal y la comprensión de las posibilidades de un movimiento. Por otro lado Fuller determino la importancia del vestuario utilizando grandes telas que visualmente influían en los movimientos haciéndolos más abstractos y fluidos, ella proclama la posibilidad de que el movimiento no nace de un solo cuerpo y que los elementos también participan en ese momento, también fue pionera en la
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experimentación con la iluminación artística. Duncan por su parte aporta con la liberación y la fluidez de los movimientos, rompiendo con la estética rígida del ballet clásico, su técnica volvió naturales a los ritmos y los movimientos. (Pérez, 2008)
Otra gran creadora en técnicas de danza contemporánea fue Martha Grahanm que en 1927 desarrollo su propia técnica basada en trabajo de piso, de centro y de movimiento; lo más importante de su técnica es sentir los movimientos y se caracteriza por la producción de energía motora por medio de la contracción muscular y la relajación. De su escuela se separa un artista de renombre muy conocido por su aporte y enseñanza en el medio artístico, Merce Cunningham quien crea su técnica entorno a la verticalidad del cuerpo y la fluidez de los miembros de manera elegante. (Pérez, 2008)
Muchos de estos artistas denominados postmodernos han creado lo que hoy se llama danza contemporánea, trabajada con mayor libertad de movimientos a través del lenguaje natural del cuerpo humano sin dejar a un lado la intensidad en la interpretación escénica.
La necesidad de expresarse libremente a través del cuerpo hace de la danza contemporánea un arte donde el bailarín es el emisor de una idea, sentimiento o emoción hacia el público puesto que a la vez se crea un dialogo entre el espectador y el artista. La danza muestra lo bueno y lo malo de la vida revelando así estados emocionales donde el bailarín expresa su tristeza, llora con sus manos, ríe con sus piernas y comunica con su espíritu el mensaje que desea transmitir.
La dinámica corporal proviene de la energía del bailarín haciendo que el movimiento alcance cada parte de su cuerpo. La fuente de movimiento surge del interior al exterior aludiendo acciones simples como caminar o respirar. El peso o la estura del bailarín no representa importancia si es flexible y fuerte, cualidades muy significativas al momento de realizar un movimiento armónico y elegante.
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Uno de los principios fundamentales en el concepto mismo de la danza contemporánea es la libertad para comunicar una idea, por lo cual no tiene límites tanto en el desarrollo de la temática se quiera expresar como en el desenvolvimiento escénico de los bailarines, así como también la utilización de cualquier género musical que se desee interpretar.
Esta danza está caracterizada por su elegancia y simplicidad en su técnica así como también varia en la posición del cuerpo siendo esta no siempre de pie si no abarcando también otros niveles como en el suelo, centro, caídas, etc. Así la danza contemporánea busca sentir cada movimiento del cuerpo y vencer los límites que presenta; desarrollando la percepción del cuerpo en cada articulación, en cada músculo, en cada hueso, llevando al bailarín a experimentar una relación intima con su propio cuerpo, la cual busca salirse de los movimientos cotidianos y pasar el límite corporal; límite el cual las actividades de la vida diaria han forzado al cuerpo a transformarse tanto estructural como perceptivamente, desvaneciendo el estado natural de libertad y expresión de nuestro cuerpo.
Considerando a la danza como una forma de expresión humana instintiva y universal que conduce al cuerpo a través de la música y el movimiento a otra dimensión más elevada, esta proporciona cualidades como: resistencia muscular aumentada, tonificación cardíaca, reforzamiento corporal, inconcebibles solturas de movimiento. Así, es paradójica la relación que se crea entre el bailarín y estas cualidades, ya que al mismo tiempo que se esta pensando en sobre pasar los limites corporales tras buscar una concepción personal de la perfección se debe liberar el pensamiento para que el cuerpo se pueda fundir con la música y el espacio, dejando fluir el movimiento sin ataduras.
Las clases tradicionales de danza constan de tres momentos: un calentamiento, una combinación o secuencia del trabajo, y un enfriamiento. La fase de calentamiento es simultáneamente, estudio y práctica de las técnicas básicas de fuerza y pautas de movimiento, que luego se encadenarán para formar sucesiones más largas. Todos los bailarines, profesionales o principiantes utilizan los mismos ejercicios para el calentamiento, e incluso cuando hace años que se han retirado y han dejado de actuar profesionalmente,
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para seguir manteniendo sus cuerpos en forma suelen practicar el segmento del calentamiento habitual de las clases de danza. (Kries, J. 2003, p.32)
La fase de enfriamiento es una de las más importantes como en cualquier tipo de actividad física, ya que baja el ritmo corporal poco a poco ayudando a prevenir lesiones en el bailarín, devolviendo las cualidades fisiológicas del músculo de un estado de máxima expansión a su estado normal.