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Con el propósito de armar las bases conceptuales65 para la discusión sobre la conservación de la naturaleza, tal como lo plantea la IUCN, revisaré aquí los conceptos que considero fundamentales, empezando con la idea de naturaleza a través de la historia del pensamiento occidental, (para definir naturaleza en este momento deberé, por oposición definir el concepto de cultura; así, con estos dos conceptos, revisar al final la construcción de la visión científica del mundo y la correspondiente propuesta de conservación de la naturaleza). Posteriormente, revisaré el concepto de especie desde una perspectiva histórica, hasta llegar a las diferentes acepciones del término, que sirven como fundamento para las acciones conservacionistas. Finalizaré esta sección con una revisión de conceptos relativos a la Ecología que son fundamentales para interpretar la propuesta de conservación de la naturaleza, con base en la matriz disciplinaria de la Biología de

la Conservación.

Naturaleza-El término naturaleza admite diversas acepciones y, en consecuencia a esta polisemia, algunos discursos y explicaciones adolecen de vaguedad conceptual. Como un primer intento de esclarecimiento revisaremos la entrada ―NATURALEZA‖ en el diccionario de Ferrater Mora (1970):

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Es inevitable asociar a este ejercicio el término "reconstrucción racional" (promovido por W. Whewell), que de acuerdo a Christie (2001:30) consiste en reconstruir el proceso de relaciones racionales en desarrollo que se cree son pertinentes a la aparición del descubrimiento [idea contemporánea de naturaleza] o a la teoría, en lugar de hacer una rigurosa narración cronológica de los hechos relativos a la aparición de un descubrimiento o teoría. Sin embargo, en este ejercicio no se pretende una reconstrucción lineal o ―historicista‖ de este tipo, más bien, se propone la discusión de los conceptos en sus contextos históricos y su traslado a la percepción contemporánea.

Conservación de la naturaleza 153

NATURALEZA. Trataremos de este concepto en dos sentidos por lo menos, no siempre independientes entre sí: el sentido de ‗naturaleza‘ principalmente como la llamada ―naturaleza de un ser‖ y el sentido de ‗naturaleza‘ como ―la Naturaleza‖.

De este pasaje podemos retomar dos significados fundamentales del término: uno, ―naturaleza‖ como cualidad propia del ser natural —como la naturaleza de las cosas—; y otro, como la ―Naturaleza‖, el conjunto de cosas que componen el mundo natural.

En todas estas discusiones la noción de ―ser por naturaleza‖ estaba cerca de la noción de ―tener algo propio de sí y por sí‖. Esta última noción no es ajena al modo como Aristóteles propuso sus influyentes definiciones de ‗naturaleza‘. Distinguió, en efecto, varios sentidos de ‗naturaleza‘: la generación de lo que crece; el elemento primero de donde emerge lo que crece; el principio del primer movimiento inmanente en cada uno de los seres naturales en virtud de su propia índole; el elemento primario del que está hecho un objeto o del cual proviene; la realidad primaria de las cosas (Metafísica). Todas estas definiciones tienen en común que la ―naturaleza‖ es ―la esencia de los seres que poseen en sí mismos y en cuanto tales el principio de su movimiento‖. Por eso se puede llamar ―naturaleza‖ a la materia, pero sólo en cuanto es capaz de recibir dicho principio de su propio movimiento; o también al cambio y al crecimiento, pero sólo en cuanto son movimientos procedentes de tal principio. ―Naturaleza‖ es, así, ―un principio y una causa de movimiento y de reposo para la cosa en la cual reside inmediatamente por sí y no por accidente‖ (Física).

El contraste entre ―lo que es por naturaleza‖ y ―lo que es por convención‖ fue tratado principalmente por los sofistas para distinguir entre aquello que tiene un modo de ser que le es propio y que hay que conocer tal como efectiva y

―naturalmente‖ es, y aquello cuyo ser o modo de ser, ha sido determinado de acuerdo con un propósito humano (v. Lenguaje; Nombre).

Esta distinción entre ―lo que es por naturaleza‖ y ―lo que es por convención‖ me parece de importancia central, ya que es posible considerar ambas condiciones como dos aspectos de la misma cosa. Término y concepto por convención para reconocer o percibir lo que es en la naturaleza. Por ejemplo, sin el término y concepto ―ecosistema‖ o lo correspondiente al de ―especie‖, no podríamos reconocer tales objetos o cosas en el mundo natural, en la naturaleza.

Con base en esta breve revisión de los significados del término naturaleza atribuidos a Aristóteles, propongo la reflexión sobre el significado al que se refiere la expresión actual y común conservación de la naturaleza. ¿Qué es lo que se propone conservar desde esta visión implícita del mundo natural o de la naturaleza? Adelantando momentáneamente esta discusión, y con el propósito de destacar la importancia de la revisión de estos significados, presentaré uno de los planteamientos recientes de conservación de la naturaleza propuesto por la IUCN (2008:56): ―Los seres humanos son parte de la naturaleza. Necesitamos la biodiversidad para seguir siendo plenamente humanos. Una transición hacia la sostenibilidad debe primero y ante todo proteger la vida‖.

Como podemos advertir, el significado de naturaleza subyacente a esta propuesta conservacionista es restringido. Esta restricción o delimitación será tema de una discusión posterior. Cabe mencionar en este momento, que para lo que Aristóteles fue la ―realidad primaria de las cosas‖ (metafísica), constituye ahora lo que podríamos reconocer como los presupuestos metafísicos de la visión científica del mundo contemporánea.

Siguiendo a Ferrater Mora, de todo esto resulta que ―lo que existe por naturaleza‖ se contrapone a lo que existe por otras causas; como es el caso del arte. Si algún objeto no posee el principio del movimiento que le permite actuar de acuerdo con

Conservación de la naturaleza 155 lo que es, no tiene esa ―substancia‖ que se llama ―naturaleza‖. Por tanto, la naturaleza es, al mismo tiempo, substancia y causa.

Conforme a esta definición, las cosas naturales comparten como atributos sustancia y causa, en contraste a cosas que existen por otras causas, como lo creado por el hombre, esto es arte o artificial.

Ahora bien, dentro de lo que llamamos ―mundo natural‖ o simplemente la naturaleza hay acontecimientos que no son producidos por el arte y sin embargo son de algún modo ―contrarios a la naturaleza‖. Esto sucede con los llamados ―movimientos violentos‖ a diferencia de los ―movimientos naturales‖. En la Edad Media fue especialmente importante el estudio de las diferencias entre los dos tipos de movimiento señalados, pero fue a principios de la Época Moderna cuando se fundaron las bases de la llamada ―física clásica‖.

Al referirnos a ―la unidad de la naturaleza‖ como un ―todo‖ apuntamos a ideas acerca de la ―naturaleza‖ más próximas a las modernas, en las cuales, como veremos después, se entendió ‗naturaleza‘ como ―el conjunto de las cosas naturales‖. En algunos casos el concepto de Naturaleza como ―un todo‖ fue dilucidado usando nombres tales como ―el cosmos‖, ―el universo‖, ―el todo‖, ―la realidad sublunar‖ y otros modos de expresión. El significado de naturaleza como ―el conjunto de las cosas naturales‖ y entendido como ―un todo‖ y referido como ―cosmos‖ o ―universo‖ es, hoy en día, la acepción más utilizada. Frente a esta concepción, se opone lo artificial o creado por el hombre.

Propia de la época moderna y, más específicamente de la contemporánea, es la contraposición entre ―Naturaleza‖ y ―Cultura‖. Mencionaremos brevemente algunas de las posiciones adoptadas. Según algunos son ilegítimas todas las contraposiciones puesto que ―lo que hay‖ es simplemente ―la Naturaleza‖ a la cual debe reducirse todo. Según otros la Naturaleza está subordinada a la libertad, la

cultura, o el espíritu, cada uno de los cuales, o todos a un tiempo, terminarán por ―absorber‖ la Naturaleza. Según otros, cada uno de los términos de cualquiera de estas contraposiciones excluye al otro sólo en cuanto no se tiene en cuenta la posibilidad de un ―tercer término‖ que sería como una ―síntesis‖. Este último enfoque ha sido muy común desde el idealismo alemán, que en gran parte puede caracterizarse como un intento de resolver la contraposición ―Naturaleza-Espíritu‖. Finalmente, otros prefieren hablar de una complementación recíproca según la cual, y de modo análogo a lo que se había dicho con lo respecto a la ―naturaleza‖ y la gracia, la libertad, la cultura, el espíritu, etc. no se oponen propiamente a la Naturaleza sino que la complementan o completan (Ferrater Mora, 1970: 295- 297).

En este párrafo encontramos la contraposición conceptual al término ―naturaleza‖ más común en el pensamiento contemporáneo; el término y concepto de cultura. El término ―cultura‖ se asocia a lo elaborado por el hombre, a lo artificial creado por la obra humana y a lo que implica como conocimiento de la relación del hombre con el mundo natural. Así, se expone lo que existe en el mundo dividido entre natural y cultural.

A esta dualidad o dicotomía se opone la tesis de que todo, o ambas partes, se deben resumir en lo que podríamos entender como la naturaleza. En este punto encontramos nuevamente la confrontación entre ―idealismo‖ y ―materialismo‖ y las propuestas de ―síntesis‖, como el ―fisicalismo‖ en sus distintas versiones contemporáneas (por ejemplo, véase Wilson (1999) o Crick (2000)- que en su mayoría coinciden en plantear la cuestión en términos de ―mente‖ y ―cerebro‖ como aspectos de la misma cosa. Planteado así, la naturaleza es un fenómeno físico (neurobiológico) en los cerebros de los seres humanos. Esta discusión será desarrollada con mayor amplitud en el siguiente capítulo (III), ahora trataré de conectar, en una línea de tiempo, las primeras ideas de naturaleza hasta este presente.

Conservación de la naturaleza 157 Según Sloan (2001:41):

Los antecedentes de la historia natural, que originalmente significaba un investigación de los hechos de la naturaleza (res naturae), tiene su origen en la Antigüedad. En este origen, el concepto designaba poco más que una colección de observaciones o informes de fenómenos geológicos, meteorológicos, biológicos y astronómicos. Los escritos sobre zoología de Aristóteles, especialmente su Historia de los animales, y el libro sobre botánica De plantis, de su alumno Teofrasto (c. 381 -276 a.C) pueden concebirse como expresiones tempranas de esta colección de observaciones realizadas en la tradición occidental.

Un siguiente momento en la elaboración de la Historia natural, marcando el tránsito de la Antigüedad a la Edad Media, lo inaugura Plinio el Viejo (23 -79 d.C.) al publicar su Historia Natural, que según Sloan (2001:41), representa el ideal del conocimiento enciclopédico de los humanistas romanos y se constituyó en el arquetipo utilizado en posteriores expresiones occidentales de esta idea. Esta obra pretendía ser una colección de relatos sobre todos los tópicos, particularmente aquellos que muestran en detalle los objetos naturales, y se mantuvo vigente durante el medioevo.

Durante el Renacimiento se publicaron distintas historias naturales, destacando las de C. Gesner (1516-1665), U. Aldrovandi (1522 -1605), G.Rondelet (1507- 1556), P. Belon (1517 -1564), entre otros, bajo la influencia de la obra de Plinio, a los que se sumaron los herbolarios L. Fuchs (1501-1566) y C. Bahuin (1550-1624) con fines especialmente utilitarios (como el trabajo previo de Dioscórides).

Un momento de renovación para la historia natural se propicia durante el intercambio colombino o el descubrimiento del Nuevo Mundo para los exploradores europeos. Tal suceso se da en la medida que, en la mentalidad

europea, se reconocen las plantas y animales de los territorios progresivamente explorados.

Sloan (2001:43) atribuye a F. Bacon la actualización de la historia natural que se conoce en su sentido moderno:

Bacon dio a la historia natural un lugar en la jerarquía del aprendizaje, mientras codificaba su distinción con la filosofía natural. En este ordenamiento, Bacon separaba la historia natural (junto con la historia sagrada, eclesiástica y civil, en tanto sujetos de la memoria) de la filosofía natural, un tema sujeto a la razón. Implicaba que la historia natural era una empresa interesada solamente en la colección de información. Según las palabras de Bacon, estaba dedicada a la investigación de <la historia de las criaturas, la historia de las maravillas y la historia de las artes>.

Pero antes que revisar algunas definiciones contemporáneas sobre la idea de naturaleza , debo consignar otra alternativa para entender la relación entre humanidad y la naturaleza y que parte de una corriente de estudios historiográficos que toman como concepto central al ―ambiente‖, en los que destaca el grupo denominado de los Analistas de Francia66, por un lado, y una serie de historiadores estadounidenses pioneros67 por el otro, que plantearon, independientemente, un análisis de las interacciones entre las sociedades

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Según Arnold (2000:42), bajo este término se agrupan L. Febvre y M. Bloch quienes fundaron la revista Annales:Economies, Sociétés, Civilizations en 1929 (de ahí el nombre de analistas, y con ello un enfoque historiográfico que "unificaba la historia y el ambiente en creativa asociación". Posteriormente, en el desarrollo de esta línea colaboraron significativamente F. Braudel y E. Le Roy Ladurie.

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Tradición que inicia en Norteamérica F.J. Turner en 1893 con la publicación de un célebre artículo (The

Significance of the Frontier in American History), marcando así la formulación clásica de la tesis de la frontera

y la ejemplificación del determinismo ambiental como clave para interpretar la historia de la humanidad: en este sentido, W. P. Web actualiza la propuesta en 1952. En contraste, C.O. Sauer (1963) y J.C. Malin (1984) plantearon una réplica a esta versión de la "historia ambiental" con base en el reconocimiento de la importancia de la cultura en la interacción con los entornos naturales, mostrando una mayor afinidad con los

Conservación de la naturaleza 159 humanas y la naturaleza más complejo, que posteriormente dio origen a marcos de explicación integradores.

En esta corriente historiográfica que proponía el entendimiento de los entornos naturales de las poblaciones humanas y su reconfiguración por la propia actividad humana, algunos autores aludían a la naturaleza refiriéndola como "paisaje cultural": así, "el paisaje representa la acumulación de varios vestigios culturales sobrepuestos que, en conjunto, constituyen el paisaje visible", nos dice Arnold (2000:126), al tiempo que nos presenta una visión alterna que concede preeminencia a la invención cultural de la naturaleza que a su existencia física o

natural. Y añade; "el paisaje existe no tanto <ahí afuera>, para trabajarlo y pisarlo,

como algo que está en las mentes de quienes lo ven y lo interpretan, quizá meramente escriben sobre él desde una distancia conveniente, y lo dotan de asociaciones, conexiones simbólicas y significados metafóricos que son de su propia invención".

También debo indicar que de manera regular, sin esclarecer la versión de ―historia ambiental‖ con que se determinan los problemas68

, se propone la conservación de la naturaleza. Ello presupone la aceptación de un concepto de validez universal de naturaleza, sin asumir o elegir una definición estipulativa que reduzca la ambigüedad del término. Nuevamente, adelantándome a la discusión del final de este capítulo, con el fin de destacar la importancia de esta revisión, citaré varias

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Por ejemplo, de acuerdo a la historia ambiental de un sitio se podrán plantear los problemas para la conservación de la naturaleza; así, la forma de entender la transformación del territorio presupone las clases de problemas a enfrentar. No es lo mismo plantear una problemática ambiental asumiendo que los colonizadores europeos arribaron a una América intacta, donde los nativos americanos eran componentes inertes del nuevo mundo: en palabras de Sauer (citado por Arnold, 2000:106) "ni siquiera a los pueblos más primitivos, ignorantes de la agricultura, se les puede considerar como ocupantes meramente pasivos de nichos particulares en su ambiente de bosques". Por el contrario, Sauer consideraba los paisajes como productos culturales, amoldados en diversos grados por la actividad humana: "el paisaje como una especie de palimpsesto en el cual aparecen las <signaturas> desvanecidas y semiborradas de diferentes culturas sucesivas (india, española, inglesa y estadounidense".

de las definiciones y anotaciones sobre naturaleza desde la perspectiva que ofrece la visión científica del mundo y que da fundamento a las iniciativas contemporáneas de conservación de la naturaleza. A continuación presentaré un ejemplo tomado de un par de textos de Biología de la Conservación, que en cierto modo reflejan la visión científica del mundo contemporánea:

 "El interés por la protección de la naturaleza ha brotado en la sociedad contemporánea a medida que ésta ha tomado conciencia de la grave crisis ambiental que confrontamos" (Rozzi y otros, 2001:35).

 ―El cometido de la biología de la conservación es detener la actual ola de extinción y trazar una ruta hacia el futuro, en el que se incluya a la diversidad biológica, no únicamente por su contribución directa bienestar humano, sino por su vinculación con valores humanos importantes. En ese futuro , la conservación de la naturaleza debe coexistir junto con su explotación, y no en lugar de ella. Mejor aún, la protección de la biodiversidad debería integrarse al manejo de los recursos naturales, en el que las formas sustentables de vida sean un objetivo de igual relevancia. La protección de la biodiversidad no tiene posibilidades si compite directamente con otras necesidades y aspiraciones humanas‖ (Margules y Sakar, 2009:1).

Como se puede apreciar con claridad, uno de los términos y conceptos centrales en estas definiciones corresponde al de biodiversidad, y en su nivel más básico al de ―especie‖.

A continuación presentaré una tabla que muestra, cronológicamente, la sucesión de conceptos de especie desde la Antigüedad hasta este momento. La lista no es exhaustiva y la he colocado aquí para ilustrar los contenidos del concepto en su contexto histórico.

Conservación de la naturaleza 161 E D A D A N TI A

La especie (eidos) la definió en dos maneras: lógicamente, como una definición por género y diferencia y, biológicamente, como la continuidad de la forma a través de la reproducción. Las especies ínfimas son resultado de la división y subdivisión de géneros en opuestos. Había tres cosas que se podían conocer de una entidad, la esencia, la definición y el nombre: la esencia es el rasgo exclusivo, el nombre denomina la esencia, y la definición describe completa y exhaustivamente la esencia.

Aristóteles, en: Llorente (2000)

(siglo III a. C.) Identificó, describió y clasificó los caracteres de los distintos animales.

Según Aristóteles, los seres vivos ocupaban distintos peldaños en una escala de la naturaleza, en donde las criaturas más simples se encontraban abajo (las plantas), y el peldaño superior lo ocupaba el hombre. Según un sistema estable e inmutable. No desarrolló una definición taxonómica, para ello, realizó distinciones entre animales ―con sangre‖ o ―sin sangre‖; vivíparos u ovíparos; con pezuñas o con dedos.

Aristóteles, tomado de: Huxley (2007)

Aportó un enfoque sistemático al saber científico, ya que fue el primero en clasificar las plantas según un orden jerárquico parecido al de los dendogramas o los cladogramas.

Teofrasto (372- 288 a.C.) tomado de: Huxley (2007)

Sentó las bases del saber médico occidental; describió más de mil plantas medicinales y describió tratamientos de enfermedades.

Dioscórides (40- 90 d.C.) tomado

de: Huxley (2007)

Escribió tratados sobre astronomía, geografía, fisiología humana, zoología, botánica, metalurgia, mineralogía y los usos medicinales de las plantas, aunque consideraba que éstas tenían una importancia intrínseca que iba más allá de sus aplicaciones medicinales o alimenticias.

Plinio El Viejo (23-79 d.C.)

tomado de: Huxley (2007)

Contribuyó a la estandarización de la terminología botánica. En su herbario incluyó, además de ilustraciones, descripciones morfológicas y observaciones acerca de su hábitat, floración y propiedades medicinales.

Leonard Fuchs (1501-1566)

tomado de: Huxley (2007)

Su objetivo fue identificar y describir tan fielmente como pudiera el mayor número y de animales, plantas y minerales. Sus investigaciones las basó en observación directa. Consideró las ilustraciones como una herramienta importante, ya que eran el único modo que tenía el lector para ver lo que los científicos habían visto, comprobar la precisión de las descripciones y