• No se han encontrado resultados

Llevar a cabo esta investigación con personas en proceso de reintegración permite ampliar la mirada respecto a las interacciones que establecen los excombatientes con sus familias ya que esta experiencia enriqueció el conocimiento que se tenía al respecto, escuchar las voces de estos hombres y mujeres que participaron de la intervención desde sus sentimientos, emociones y necesidades, permitió que se diera el reconocimiento de todos aquellas creencias que consideraban “verdades absolutas” las cuales influían en la manera como interactuaban con sus parejas e hijos. Es necesario reconocer que la pertenencia al Grupo Armado Organizado al Margen de la Ley marca un hito importante en la historia de estas personas, pues sus narrativas iniciales frente a la manera como establecían relaciones con sus parejas e hijos se caracterizaron por interacciones mediadas por el poder, el chantaje y la negación de expresión de sentimientos, reconociendo la influencia patriarcal como un referente significativo en estos hombres y mujeres, la cual fue heredada tanto en sus hogares de origen como en el GAOML, encontrándose relatos cargados de sentimientos generados por el uso de la violencia y el maltrato en todas sus formas, recibiendo este como una especie de legado por el cual terminan naturalizando la violencia en las interacciones relacionales con la pareja y con los hijos.

Fue también importante en esta investigación entender como las expectativas, que los excombatientes traen consigo, traducidas estas, en creencias e ideas acerca de la familia, las cuales gestaron estando aun en el GAOML, entran en conflicto al desmovilizarse y retornar a su hogar, debido a que se encuentran con una realidad que, generalmente, no concuerda con dichas ideas. Razón por la cual les cuesta comprender otras lógicas que se dan en torno al rol masculino

y al rol femenino, lo que permite que se llame la atención sobre la importancia de tener en cuenta el factor interaccional que existe entre los dos géneros. Este factor hace referencia, básicamente, a aquel espacio construido en la relación entre hombres y mujeres, el cual debe ser entendido desde una mirada sistémica, teniendo en cuenta la utilidad de este enfoque puesto que permite apertura a la comprensión de los diferentes problemas traídos en este caso por las personas en proceso de reintegración.

Por lo que particularmente se destaca en este estudio el poder que tienen las narrativas, pues permitieron desarrollar interesantes reflexiones acerca de sus creencias permitiendo debatirlas y encontrar posibilidades distintas, se logró re-significar historias, en las cuales se transformaron emociones y percepciones a cerca de las realidades que para ellos parecían completamente estáticas e inamovibles. Para el caso de las mujeres de esta investigación la narrativa que traían acerca de quiénes eran, alcanzó niveles distintos de transformación, y da cuenta de ello el cambio que se dio frente a la percepción sobre sí mismas y la manera como se concebían con respecto a su pareja, pues en principio estas mujeres refirieron con respecto a ellas una relación en la que veían la necesidad de una figura masculina que hiciera las veces de proveedor, pues les costaba encontrar en ellos una relación cargadas de afecto, apoyo, solidaridad, compañía y con quien pudieran construir un plan de vida; ante esta necesidad material que buscaban en sus parejas se escuchaba una gran vacío afectivo, sin embargo al final del proceso se logró evidenciar una transformación en este respecto, pues lograron expresarle a estas sus sentimientos y lo que deseaban en la relación, entendiendo que era necesario mejorar la calidad de la interacción que tenían establecida, del mismo modo sus parejas fueron receptivos en escuchar este pedido. Con los hombres de la investigación, incluyendo a la pareja de una de las consultantes que asistió a terapia, se buscó deconstruir significados como el machismo y las

demás ideas que traían como herencia estos hombres respecto a lo que creían era el ser mujer, ser pareja y ser madre.

Siendo así se logró permitirle a estos hombre espacios que les facilitará expresar lo que sentían, lo cual es muy complejo, pues parte de su creencia de ser hombres está acompañada de una inexpresión o represión de sentimientos, sin embargo en estos espacios ellos consiguieron expresar sus dificultades en la relación con la pareja, logrando hacerse responsables de sus actos, entendiendo que no podían justificar más su violencia culpando a sus mujeres de sus acciones, por lo que se hacía visible esta pauta de interacción evitando caer en la minimización de lo que cada una de estas acciones representaba para la pareja y para los hijos. Con esto también se logró que sus parejas entendieran el proceso que estos hombres emprendieron y el reconocimiento por parte de ellas, así las interacciones violentas cada vez tenían menos cabida en estas relaciones.

En cuanto a las narrativas a cerca de la relación con sus hijos, entendiendo que el participante hombre no referencio ningún tipo de relación con estos, esta conclusión aplica para las dos mujeres del proceso, en quienes se dieron transformaciones también en distintos niveles, primero diferenciando la relación que tenían con sus parejas y la que tenían como madres, siendo así empezaron a comprender que sus hijos no podían ser utilizados como botines de guerra para ayudar apaciguar las discusiones cuando ya se les salía de las manos; también comprendieron que la responsabilidad no era absolutamente de ellas y que era importante empezar a involucrar al padre en la crianza, pues en estas narrativas el papel de este estuvo casi ausente.

Por ultimo en cuanto a las percepciones que los tres participantes tenían sobre sí mismos, expresadas en sus narrativas finales, se mostraron fortalecidas con capacidades para ayudar a la economía familiar de manera equitativa; las mujeres lograron sentar su propia voz y ser

escuchadas. Tanto hombres como mujeres mostraron una gran capacidad para tomar decisiones incluso frente a permanecer o no en la relación entendiendo con tranquilidad que era lo más sano para la familia, decisión que particularmente fue tomada por uno de los participantes.

En general en todos se destaca la capacidad que tienen para sobreponerse a las dificultades y para lograr encontrar posibilidades en la nueva vida que emprenden.

Creo que para que los consultantes lograran llegar a las comprensiones que se dieron en la intervención psicoterapéutica, resulto importante humanizar a estos hombres y mujeres excombatientes de la guerra, poder verlos con otros ojos, entendiéndolos sin juzgarlos, abrió posibilidades al dialogo en la relación terapéutica establecida. Como técnica de intervención entre muchas utilizadas, considero que con esta población en particular fue muy útil el lenguaje metafórico, pues fue fácil a través de ejemplos con historias, situaciones o cuentos, que ellos lograran sentirse identificados conectándose así con la emoción, pues en principio por su historia de vida no era factible que se permitieran expresar estas de manera fluida, sin embargo con la metáfora lo lograban, llegando así a un nivel diferente de la comprensión del problema.

Todo esto hace necesario desarrollar una conciencia que guarde coherencia con los nuevos paradigmas a los que se enfrenta la pareja y la familia de Personas en Proceso de Reintegración, a nivel social, psicológico y cultural, de tal manera que se aborden las dificultades y los conflictos que viven las familias, para no verlos como el problema que hay que eliminar, sino como la situación vital que hay que aprovechar como motor del cambio.