6. RESULTADOS
6.1 Primera participante: MCM
6.1.1 Narrativas Sub-categoría “pareja”
Durante las primeras sesiones se evidencio según lo que narra MCM, que ella es una mujer que ha naturalizado la violencia, pues la ha vivido desde siempre, además de tener ideas muy arraigadas acerca del rol que ocupa el hombre en la familia, concediéndole durante años un poder especial a su pareja por su condición de hombre. En este sistema familiar inicialmente se demostró una creencia muy arraigada sobre el valor que la mujer tiene para los hombres antes y después de salir de un grupo armado, por ejemplo: La creencia es que las mujeres del grupo armado ilegal sostienen relaciones sexuales con muchos hombres del frente al que pertenecían,
siendo así, su pareja LE mantiene esta creencia por lo que en repetidas ocasiones le recuerda a MCM su pasado siendo tildada por este dé prostituta situación que se volvió una constante en las discusiones de esta pareja. Así mismo el estigma que ella dice llevar acuestas le dificulta sentar una posición frente a su pareja, de alguna manera ella aún se narra como una mujer que no respetó su cuerpo, como una mujer que accedía fácilmente a tener relaciones sexuales con el fin de obtener cierto provecho. Otra creencia identificada en MCM es que siente que la presencia de un hombre en la casa es importante, es como si pensara que no puede renunciar a la idea de tener el hogar que ella nunca tuvo, y ante la necesidad de un hombre proveedor que se ocupa de la economía de este. En cuanto a la pareja existe también la creencia de que el hombre es machista por naturaleza y la mujer no le puede llevar la contraria, debe ser sumisa y acatar órdenes. Se encuentra que MCM ha naturalizado el maltrato como algo común en las familias, por lo que es aceptable siempre y cuando “no haya infidelidad y persista el amor” esto lo dice textualmente. Al preguntarle que le impide tomar la decisión de irse de la casa dice: “Bueno no sé, lo de siempre la plata, pensar que no pueda sola”
LE quién también asiste a algunas sesiones de la terapia expone la siguiente creencia “hoy en día por la liberación femenina, la mujer se ha escapado mucho y ha hecho muchas cosas, hay muchos apoyos, muchas cosas si me entiende. El mismo gobierno trata de intimidarnos que una demanda, los mismo con los chinos, las mismas cosas, que el gobierno ha tratado de dar un apoyo a ellos"
Una vez identificada las creencias más arraigadas se busca redefinir su descripción cuestionar la narrativa dominante abrir la posibilidad para el cambio. En lo que respecta a su vivencia en el grupo armado, MCM expresa que se acostó con muchos hombres y a pesar de decir que esto quedo en el pasado, al parecer ella continua describiéndose como una mujer “loca sexualmente”
condición que reafirma su pareja y que hace que ella misma ponga en duda que esos episodios hicieron parte de su pasado y no de su presente. Al respecto en la segunda sesión ella dice “es que otra cosa que pasa es que él siempre me está inventando mozos, ósea el cree que yo todo el tiempo le estoy siendo infiel, y me pone mozos todo el tiempo”. Se busca re-significar la situación de estigmatización en la que la tiene su pareja al tildarla de prostituta; esto de la siguiente manera: “¿Que sientes tú cuando pasa eso…?” ante esta pregunta ella responde: “Ira, mucha ira, así no se puede vivir con alguien, lo que pasa es que yo reconozco que yo fui muy loca y me acostaba con todo el que quisiera, y él cree que uno no puede cambiar, y yo cambie pero él siempre dice que él que fue, no deja de ser. Él es una persona muy terca lo que él dice y así es y de ahí no lo saca nadie”.De nuevo se le pregunta: “¿Tu qué piensas de ti misma en este sentido, crees que no puedes cambiar?” ella contesta “Pues si claro, ya he cambiado, pero parece que siempre voy a llevar encima eso, como que todo el mundo me siguiera viendo como esa loca que fui”. “¿Que me podrías decir de ti misma que te pueda hacer saber que has cambiado?” “Que yo no salgo a ninguna parte que voy de la casa al trabajo, que no tengo amigos. Yo estoy pendiente de que a mis hijos no les falte nada”. De esta manera ella a través de su propia narrativa empieza a encontrar elementos que le hacen cuestionarse y expresar que es una mujer madre de familia que ahora vive para su trabajo y para su hogar, empieza a comprender que puede valorarse aún más, que es una mujer con derechos y que puede hacerse respetar por su pareja a quién le cuesta olvidar su pasado, de este modo en la sesión encuentra otros elementos que le permiten narrarse como una mujer con muchos valores y al redescubrirlos en terapia logra también narrarse como una madre protectora, amorosa y como una pareja leal y fiel.
En la sesión tres la consultante relata que desea abandonar a su pareja y deja ver de nuevo su creencia en torno a lo que la une a esta. “¿Qué piensas en esos momentos…?” “yo sólo pensaba
que lo único que me une a él es el sexo y la necesidad del dinero para vivir, me da una rabia, yo voy a esperar que pague este arriendo y le voy a decir que se vaya a ninguno de nosotros nos hace bien estar con él” al preguntarle “¿En qué sentido no les hace bien?” responde “No puedo estar tranquila, todo es una recriminación, entonces siempre estoy pensando en qué hago y qué no, así no puedo vivir, siempre tengo miedo”. Nuevamente se evidencia una narrativa de mujer dependiente al sexo o al poco dinero que su pareja aporta a la casa, una narrativa de mujer incapaz de valerse por sí misma.
Aquí la sesión transcurre en torno a que ella pueda evidenciar y reflexionar sobre el daño que se hace y que les hace a sus hijos estos episodios continuos de violencia, los cuales se mantienen por su creencia sobre que “los hombres son machistas por naturaleza” lo que hace que MCM acatara sus órdenes sin cuestionamientos, así mismo se le enfatiza que tiene otros relatos contados por ella misma que hablan de su capacidad y de su fortaleza para tomar decisiones. Por lo que la terapeuta le pregunta “¿Qué te dice de ti haber tomado esta decisión?” “Bueno lo que hablamos la sesión pasada, que soy capaz de trabajar y de mantener a mis hijos, ah también pensar en mí y cómo me siento y a no aguantar más golpes”. Se muestra en esta sesión como ella encuentra relatos alternativos al de mujer sumisa incapaz de estar sola.
La paciente acude reportando en la sesión cuatro un episodio muy fuerte de violencia doméstica, después de que le manifiesta a su pareja su intención de abandonarlo. Sin embargo MCM expresa ahora que ha decidido mantenerse en esta relación, esperando que las cosas se den de una manera diferente y planteando que esta es la última oportunidad que quiere darle a su pareja y así misma, pues él ha accedido a asistir a terapia esperando solucionar las cosas entre los dos. Esto ratifica su creencia de mantener un hogar sin importar el costo que tenga que pagar ella y para sus hijos el mantenerlo. Al respecto dice: “Me da hasta pena contarle pero… se lo voy a
decir, es que el día que le dije a LE que me iba…y nos encendemos con LE, me clavo unas tijeras punta roma en el brazo y yo como ya no me dejo, cogí un cuchillo y se lo clave en el hombro, que gracias a que tenía como dos chaquetas no alcanzo a pasar la piel sino se lo entierro…” ante este episodio de violencia ella dice “… siento mucha rabia, odio, yo a veces siento que lo odio, y de verdad quisiera matarlo, a veces he pensado hasta en envenenarlo”. La terapeuta le pregunta: “¿Después de esto que me dices, sigues pensando que lo quieres, crees que alguien que despierta todos estos sentimientos es alguien a quien uno quiere?” dice: “Si claro yo la entiendo pero es que esto es mientras me pasa la rabia, luego entiendo que es que somos muy impulsivos y no medimos las consecuencias”. “¿Que exactamente es lo que hace que se despierte en ti todo este odio hacia él?”, “Que él me trata como un trapo viejo, no me tiene en cuenta, quiere manipularme como quiera”. “¿Es decir que te sientes impotente, que tu voz no tiene eco en él?, en esta sesión se hace evidente que al MCM empezar a narrarse de una manera diferente reconociendo que puede hacerse cargo de su vida y de la de sus hijos, también empieza a reconocer que su pareja la irrespeta dejando de ser su maltrato algo natural para ella, por lo que empieza a solicitarle a este respeto. Sin embargo al ser esta una petición diferente para él, la cual aún no comprende, es una situación que se les sale de las manos por la vía del dialogo, llegando de nuevo a la violencia conyugal.
Esta sesión también buscó que ella pueda evidenciar y reflexionar sobre el daño que se hacen y que les hacen a sus hijos estos episodios continuos de violencia. Siendo así logra reflexionar y dice que su hija le pregunta hasta cuándo, que ella siempre les promete que se van a ir y que nunca cumple, advierte que ha defraudado a sus hijos que la ven como una mujer débil que no toma decisiones, entonces en medio de todo el panorama económico y demás se le connota de alguna manera el hecho de empezar a reconocerse como una mujer valiosa lo cual la ha llevado a
introducir cosas nuevas en la relación como solicitar respeto. Lo cual claramente los ha llevado a entrar en escaladas, pero también a tomar la decisión de asistir a terapia con su pareja quién se encuentra sorprendido por los cambios en la manera como ahora su mujer se percibe y se narra.
A partir de este momento se comienza revisar que creencias la mantienen en esta relación a pesar de los episodios de violencia que reporta. En sesión deja ver algunas de estas: “Sabe que sí, es muy importante, yo pienso que otro marido no me voy a conseguir y nosotros nos entendemos muy bien en el sexo, yo creo que como dicen, estamos pegados ahí”. Al revisar que sus relaciones pasadas y la actual son igualmente violentas, se entiende como al parecer MCM ha naturalizado el maltrato físico y verbal de tal manera que es el precio que paga por tener sexo, (el cual abiertamente dice disfrutar). Al respecto en la sesión tres ante la pregunta que se le hace narra lo siguiente: “¿Recuerdas haber tenido una relación sentimental con alguien que no te violente? “No siempre mis parejas han sido violentas, yo creo que eso hace parte de las relaciones. Eso lo he vivido desde pequeñita y después en el grupo las cosas eran igual, mejor dicho yo que me fui dizque porque iba a estar mejor pero que, antes andaba uno con miedo todo el tiempo y lo gritaban y haga de comer, no, eso no era vida allá y con el papá de mis hijos peor, él era muy malo y eso que me fui para la guerrilla por irme detrás de él. Por eso es que yo digo eso es como lo normal en las relaciones”. Pese a la experiencia que MCM ha tenido a lo largo de su vida y sobre todo en el grupo armado, en sesión se deconstruye la creencia que tiene frente a que todas las relaciones son violentas y que están mediadas por el sexo y por la economía, de tal manera que en principio para ella fue muy difícil encontrar personas en las que en su historia las relaciones no estuvieran mediadas por estas condiciones, pues narra que en su contexto esto es lo más normal, sin embargo a su alrededor pudo encontrar una vecina que dice tener una relación respetuosa y amorosa, ella habla de esto con cierta incredibilidad; cuando se reafirma que esto si
sucede y con más frecuencia de lo que ella cree se sorprende, con lo cual se ratifica como el contexto y las condiciones psicosociales dentro de estas, la educación, el nivel socioeconómico y la situación política por la que ella ha atravesado hace que su manera de ver el mundo se limite a sus marcos de referencia.
En esta medida, se trata también de evidenciar que peso le da a la sexualidad la cual ella reporta como muy importante pese al maltrato al que se expone ella y los niños, y se encuentra muy ambigua su respuesta. Se le pregunta también por el vínculo emocional entre ellos, frente al cual dice los une el amor, por lo que esto lleva a indagar si existe un ideal de familia que la mantenga en esta relación, encontrando que se considera una mujer que en el pasado fue muy promiscua y ya no quiere más esa vida. Así esta narrativa parece ser la que la lleva a permanecer al lado de su pareja, a tener la idea de perseverar por el hogar, con el imaginario de que el amor todo lo puede, además de creer que si ella no tuvo una familia no puede privar a sus hijos de una, por lo que quiere impedir a todo precio que se repita su historia y sus hijos se queden sin un padre.
MCM acude en la sesión número cinco con LE, quien accede a ir después del último episodio de violencia doméstica, el cual la lleva a decirle que se queda en casa a pesar de su intención de irse si accede a asistir a la sesión. LC, llega con una actitud un poco desafiante, esto se evidencia en su manera de mirar, en la postura de su cuerpo. Por su parte MCM, se encontraba con una posición de sumisión aunque en sesiones pasadas decía que ella ya no era la misma de antes, sin embargo se logra entender que estaba a la expectativa de lo que iba a pasar en sesión y esto la tenía un poco temerosa. Por tanto se da inicio a la sesión calmando un poco la tensión que se evidenciaba en el ambiente.
Por su relato para MCM es importante poder reconstituirse como pareja, por lo que en esta sesión de pareja la terapeuta pregunta a LC qué opina él de esto. LE: Responde que él quiere la unión familiar, que quiere paz, dejar de discutir, entenderse con ella. Se nota que es un hombre de pocas palabras al que le cuesta expresar lo que piensa y lo que siente.
A través de la pregunta milagro por medio de la cual indago cuál es la familia que ellos quisieran tener, LE empieza a decir: “Una familia sin problemas, quisiera que ella fuera como cuando la conocí”, al preguntarle cómo?, dice que antes no peleaban. Se le pregunta que más tendría esa familia? Dice: “Solo quisiera entendimiento”, se notaba que le costaba incluso imaginar. “Le pregunto cómo serían los niños? Dice: “iguales porque son niños, me gustaría que estuviéramos más unidos”. Le pregunto por cada uno de ellos pero da características muy generales parece que no quisiera que se evidenciara la mala relación que lleva con su hijastro. Respecto a esta pregunta milagro se le pregunta a MCM como escucha lo que LE dice? y ella responde: “quiero lo mismo, menos peleas y le agrega quisiera que el fuera más cariñoso con migo y con los niños, que saliera con nosotros que no estuviera peleando por todo, que me tratara bien”.
Al respecto LE, expresa que él es así que no es un hombre de cariño que nunca aprendió eso y que no le parece importante. Le digo: “¿al parecer para ella si es importante decir lo que siente, y le pregunto si alguna vez había escuchado ese pedido?”, dice que no, que ella nunca se lo había dicho, pero que para él era muy difícil intentar cambiar, le pregunto: “¿de qué manera le demostraba afecto a MCM?” y dice que él no toma, que no es mujeriego y que no llega tarde. Le digo entonces: “ya entiendo es fácil para ti decir las cosa con actos pero no con palabras verdad? Y dice: “si soy un hombre de acciones”. Le pregunto a MCM: “tú te habías dado cuenta que él de esta manera te expresaba amor?” Dice: “no, pues si a él le parece que eso es, pero a mí no, yo si
quisiera que fuera cariñoso, pero sé que le cuesta”. Este tema concluye un poco en la manera como cada uno ve lo que el otro hace y lo que cree que dice con los actos pero que realmente nunca lo hablan y no saben si el otro lo entiende así. Esto tiene que ver con la creencia que él tiene sobre ser un hombre rudo que pasó muchos años en la guerra, razón por la cual resultaría cursi expresar sus emociones. La masculinidad en los GAOML, enfatiza unos atributos tradicionales de esta, la relación con las armas y el poder que estas les daba, se pierde en el momento de desmovilizarse, por lo que desde su marco de referencia vuelven a construir dinámicas al interior del hogar en las que se busca el reconocimiento de la autoridad y no hay cabida para las expresiones de cariño, las cuales además desconoce.
En la sesión número seis a través de la deconstrucción de creencias se busca que la pareja de MCM (LE), pueda confrontar su posición machista en el mundo actual, y más aún en el proceso por el que ellos pasan de volver a la civilidad en una ciudad como Bogotá, llevándolo a cuestionarse que ya no pertenece a un grupo armado pero al parecer el trato que él le da a su familia, es como el que se da a un régimen, como si todos hicieran parte de un frente. De esta manera se empiezan a evidenciar cambios, en cuanto dice entender que el papel actual de la mujer es el de trabajar, pues al cuestionarse si la familia podría sobrevivir con su sueldo admite que no, y en esa medida su mujer ha dado un aporte grande en lo que respecta a la economía, evidenciándose una deconstrucción de creencias importantes que ayudaría en la interacción de esta pareja, pues una de las grandes dificultades y discusiones constantes tenían que ver con la idea arraigada de que el hombre es el proveedor de la familia y ahí no hay campo para las mujeres, lo que pone en riesgo su masculinidad y con ella la manera violenta como responde ante su frustración la cual le dificulta comprender que la vida en la civilidad trae consigo la