CAPÍTULO SEGUNDO REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
OPINIONES PUBLICADAS
1.3. Conclusiones y preguntas por resolver
La figura 2.1. Principales debates académicos sobre la relación entre internet y la participación política, se encuentra dividida en cuatro cuadrantes que conforman el plano cartesiano propuesto. Cada uno de ellos refleja un conjunto de posiciones relativamente cercanas y que permiten agrupaciones de autores generales de acuerdo a su ubicación dentro de los dos principales debates señalados en la sección 1.1 del presente capítulo. Los cuadrantes y sus autores, en su diseño básico, se corresponden con las secciones contenidas en la bibliografía que, agrupada por periodos, se ven reflejadas en la figura 2.2. Panorama de la evolución conceptual de la problemática.
86 De acuerdo a la figura 2.1. (ahora agrupada por colores) es posible representar y clasificar cuatro formaciones teóricas básicas, que pueden resumirse en la siguiente tabla:
Figura 2 .19.Car acterización de agrupaciones teóricas de acuerdo a los debates principales: internet y participación política
Agrupación teórica Miembros
componentes Principales car acterísticas
1 Ciberoptimistas – Antirepresentación Pierre Levy Jaron Lanier Norbert Wiener Marshall McLuhan Al Gore David de Ugarte Jon Katz (Howard Rheingold)
Internet como herramienta que posibilita la participación directa de la ciudadanía en el proceso de toma de decisiones públicas
Eliminación de las instituciones representativas
Cercanía entre los valores del mercado y los procesos políticos
Centro en la información y en la decisión
2 Ciberoptimistas – Prorepresentación
Amitai Etzioni
Dough Shuler
Henry Jenkins – David Thorburn
Philip Agre
Internet como herramienta que posibilita la relación entre la ciudadanía y las
instituciones representativas
Fortalecimiento de las estructuras de representación y de las funciones de los órganos parlamentarios Fortalecimiento a la comunidad Centro en la información y en la deliberación 3 Moderados – Prorepresentación Henry Jenkins Armand Mattelart
Internet no es el problema, es una herramienta al servicio de la relación
87 Roger Hurwitz
Andrew Chadwick
Giovanni Sartori
Jurgen Haber mas
(Benjamin Barber)
(Michael Shudson)
política que puede fortalecer la
participación ciudadana, de acuerdo a s u inclusión dentro de las estructuras institucionales representativas y a las dinámicas de la comunidad en sus relaciones con sus representantes.
Fortalecimiento a la comunidad
Centro en la deliberación como base de la decisión. 4 Ciberpesimistas Eric Nevéu David Bell Roberto Stagliano Lloyd Morrisette Mark Poster Robert Wright Asrad Torres
Win van de Donk
Philippe Quéau
Slavoj Zizek
Paul Virilio
Internet es un elemento intrusivo dentro de las relaciones políticas que mina las
relaciones políticas representativas y recrea el mito de la democracia directa
Las características de la hiperinformación, instantaneidad y virtualidad, limitan la acción política de los ciudadanos en los espacios de decisión pública
Fortalecimiento de la individualidad aislacionista
Crítica al carácter mercantil de la asunción de la relación política
Fuente: Elabora ción propia
El plano refleja también ciertas situaciones que se reflejan a partir de los posicionamientos de los grupos de autores. De entrada aparece la ausencia absoluta de posiciones en el cuadrante inferior izquierdo que representaría a las posiciones de autores que aprecian a internet como un elemento disfuncional para el proceso de participación política, pero que, por otra parte, se acercan a la corriente que defiende la participación directa de la ciudadanía en la toma de decisiones públicas.
Por otra parte, las principales críticas que reciben los ciberoptimistas están concentradas en un grupo de ciberpesimistas que, cumpliendo con la característica anterior de no ubicarse a favor de la participación directa, tampoco toman una posición altamente favorable sobre la mejora del sistema representativo. De la misma forma, el grupo de los moderados tampoco toma una posición fuerte sobre el papel de internet en la participación, sino que señala tanto fortalezas como debilidades de la herramienta de comunicación e indica el deber ser de la práctica política a la que se le pueden añadir, como instrumento de ampliación de la participación política –en principio sobre el concepto liberal de la representación-, diferentes procesos mediados por las tecnologías de la información y la comunicación.
En última instancia, como se puede apreciar al comparar los dos cuadrantes (superior e inferior) de la parte izquierda del plano, bajo la categoría de cibeoptimistas, las posiciones más radicales sobre el uso de internet como instrumento que mejorará las relaciones políticas entre las instituciones, la toma de decisión pública y la ciudadanía están ubicadas en la parte baja del plano, sobre la categoría de la participación directa. En perspectiva comparativa, el grupo de autores que se ubica en la sección superior del lado izquierdo del plano, tiene posiciones un poco más moderadas sobre el impacto de internet en la mejora de las relaciones
88 entre los representantes y los ciudadanos, manteniendo un peso importante sobre el sistema tradicional de toma de decisión.
A partir de las conclusiones retomadas de la literatura estudiada, surgen dos preguntas básicas para el desarrollo de investigaciones futuras. La primera, se relaciona con los objetivos de la presente pesquisa, pero la segunda queda planteada para el debate académico y político actual.
La primera pregunta se mantiene sobre la perspectiva metodológica de cómo medir objetivamente el impacto real de internet en el mejoramiento o empeoramiento de la participación política de los ciudadanos. Los estudios realizados demuestran que aún no hay certeza sobre la influencia de internet en cambios de conductas políticas entre los ciudadanos o votantes y tampoco se han realizado estudios que den cuenta sobre cómo las instituciones públicas realizan la adecuación de sus procesos a las nuevas posibilidades participativas e interactivas de los medios de comunicación digitales.
Sobre la anterior situación, la segunda parte del capítulo de revisión bibliográfica intentará proponer las categorías de la evaluación del uso de internet por parte de una institución pública para promover procesos de participación política en la toma de decisiones.
La segunda pregunta se concibe como una consecuencia de la historia de la primera década del siglo XXI, bajo la gestación y organización de manifestaciones sociales vehiculadas a través de medios de comunicación electrónicos, que son alimentados y, en gran parte, controlados por los usuarios.
El movimiento Power People Revolution II (2001) que condujo a la caída del presidente Joseph Estrada en Filipinas a través del intercambio de mensajes de texto; la campaña por internet y por mensajes de texto apoyada por la Generación 386 que llevó a la presidencia coreana a Roo Moo-hyun (2002); la noche de los mensajes cortos del 13 de marzo de 2004 en España, que marcó el cambio de gobierno en el ejecutivo español como consecuencia de los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004 en Madrid; el impacto de los medios alternativos en internet para transmitir informaciones durante la Revolución Naranja (2004) en Ucrania31; la Rebelión de los Forajidos en Ecuador que llevó a la destitución del presidente Lucio Gutiérrez en 2005 en la que internet fue el único medio de comunicación que transmitió información sobre los acontecimientos en Quito; el golpe militar de Tailandia en 2006 como paliativo ante la intolerable corrupción del gobierno del primer ministro –y magnate de las telecomunicaciones- Thaksin Shinawatra; la resistencia contra la represión policial de las protestas populares en el Nepal (2007) en la que se obligó a celebrar elecciones libres en las que se derrocó al régimen monárquico; las manifestaciones a favor de la democracia en Birmania (2007) que sacudieron la dictadura militar y provocaron un movimiento de solidaridad internacional como mecanismo de presión a la Junta de Gobierno; el caso del grupo “Un millón de voces contra las Farc” creado en Facebook en enero de 2008, que demostró que el efecto bola de nieve (Ugarte, 2007) puede lograrse a través del uso de las
31
Las protestas fueron motivadas por varios informes nacionales y extranjeros que monitorearon las elecciones, así como por la percepción pública generalizada de que los res ultados de la segunda vuelta del 21 de noviembre de 2004 entre los principales candidatos Yushchenko y Yanukovich fueron manipuladas por las autoridades en favor de este último.
89 nuevas plataformas disponibles32; la Grape Revolution de Moldavia (2009) en la que los ciudadanos mostraron su descontento con el régimen autoritario comunista que volvió a ganar las elecciones en el 2009, tras un aparente fraude electoral33; la Green Revolution de Irán (2009) originada tras las elecciones del 2009 en las que se reeligió por un estrecho margen el régimen de Ahmadinejad y en la que los ciudadanos salieron a las calles a protestar ante lo que consideran un régimen opresor34; la Jazmine Revolution de Túnez (2010) que terminó con la presidencia de 23 años de Zine El Abidine Ben Ali, en enero de 2011 y que surgió como consecuencia del descontento social de la población ante el desempleo, la falta de libertad de expresión y la corrupción35; la Revolución Egipcia de 2011 en la que luego de 30 años del régimen de Hosni Mubarak, Egipto inició un proceso de protestas que terminó con la dimisión del presidente y en la que el uso de los social media resultó fundamental para la organización y difusión de la protesta, o el Movimiento de los Indignados de España (2011) que ha intentado representar el descontento ciudadano con la clase política corrupta, la falta de oportunidades laborales y las soluciones implementadas por los gobiernos que favorecen los sistemas financieros antes que a las personas36, marcan el escenario de un nuevo sujeto político ciudadano que es convocado por actores invisibles, pero que toma rápidamente fuerza de masas y adquiere la capacidad de incidir en los procesos de decisiones públicas. Los ejemplos anteriores encuentran múltiples repeticiones en las plataformas de la Web 2.0 en las que a diario se proponen acciones ciudadanas que tienen –o no- acogida por un número importante de usuarios.
Los nuevos movimientos sociales, que se acerca más a las posibilidades de la participación directa en la toma de decisiones, aunque tiene posibilidades de acercarse a las condiciones de la participación bajo la teoría radical o de adecuarse a los postulados de la teoría de la “democracia de monitoreo” plantea grandes retos a los discursos académicos actuales ante los cuales las principales categorías de análisis quedan desbordadas por las prácticas inu suales que, apoyadas en internet, comienzan a incidir en los procesos de formulación de políticas públicas y en la ejecución de decisiones estratégicas de política. Los estudios sobre las nuevas formas de participación se enfrentan a un cambio o crisis de paradigma en el que las actuales teorías quedan sometidas a la teoría de los sistemas políticos del siglo XIX y XX. El cambio de paradigma, resultante entre las anomalías crecientes y las divergencias entre los supuestos teóricos y las observaciones sobre la realidad, no ha asimilado aún –como las mismas instituciones democráticas- los veloces cambios en los que los sistemas políticos se volcaron
32
Gracias a la propuesta formulada en la red social con más usuarios activos en el mundo, más de cuatro millones de personas salieron a las calles para manifestar su inconformismo con las acciones del grupo guerrillero colombiano Farc. La iniciativa tuvo varias repercusiones políticas dentro de las que se destaca el aumento de las acciones militares en contra de las Farc por parte de las Fuerzas Armadas colombianas en cabeza del entonces presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez.
33
Los manifestantes se organizaron con un servicio en línea de redes sociales, principalmente a trav és del Twitter, por lo que su apodo usado por los medios de comunicación fue la Twitter Revolution.
34
Los manifestantes utilizaron las redes sociales como el principal instrumento de comunicación.
35
Sin duda, una de las fuentes de difusión de la información más utilizadas por la ciudadanía fueron las redes sociales.
36
De acuerdo con una encuesta realizada por el Gabinete de Comunicación y Educación, los usos de las redes sociales durante las jornadas de protesta y como mecanismos de organización y difusión de la información, igualaron a las cifras de consumo televisivo para informarse sobre el mismo hecho noticioso.
90 hacia la democracia acompañados de múltiples problemas sociales que, encabezados por la pobreza, no logran producir las condiciones sociales adecuadas para el ejercicio de la ciudadanía y crean, por el contrario, desafecciones hacia las instituciones (Ippolito-O’Donnell, 2007: 7-10).
¿Es internet una respuesta a ese cambio de paradigma o es simplemente una “revolución” tecnológica que terminará, como las anteriores revoluciones mediáticas del telégrafo, la radio y la televisión, siendo utilizada por las élites políticas para mantener y profundizar, a través de la imagen –ahora multimedial y convergente- su poder?
91
2. Las propuestas sobre los niveles de participación y los ejes de acción política que