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CAPÍTULO SEGUNDO REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

1. La discusión sobre las posibilidades que tienen los cuerpos representativos para, a partir de las opciones que brinda internet como herramienta y espacio de

1.2. Los principales elementos del debate y sus críticos

A partir de la década de los cincuenta, terminada la Segunda Guerra Mundial y con un espíritu de universalidad reinante en la comunidad internacional, las tecnologías de la información y sus teóricos comienzan a plantear el papel de los avances científicos en la configuración de una sociedad mundial que se imagina conectada a través de cables y ordenadores. El desarrollo de estas ideas y la evolución de las mismas a partir de la caída del Muro de Berlín, coincidente con la puesta en funcionamiento de la World Wide Web, configuran los primeros debates esperanzadores sobre la relación entre nuevas tecnologías y participación política.

La segunda oleada histórica, desarrollada a partir de las ideas anteriores que enmarcan a internet como un elemento tecnológico que propicia una mayor participación política de los ciudadanos a partir de la entrada en vigencia de la Web 2.0, está situada en el replanteamiento de la ideas sobre internet a partir de la crisis punto com. La apertura del ciberespacio al dominio de la ciudadanía alfabetizada digitalmente, permite consolidar la propuesta de internet como un medio que puede aumentar el interés de la ciudadanía por los procesos de toma de decisión pública.

La siguiente figura intenta reflejar el camino histórico de las discusiones que sobre la relación entre internet y participación política se han dado a partir de la mitad del siglo XX. En ella se aprecian los dos elementos descritos anteriormente (que bien pueden situarse sobre el debate primer debate principal planteado en el apartado anterior). Adicionalmente se incluye una parte introductoria: el paradigma de la comunicación como motor de inclusión política, y una sección culminante: internet como escenario de la participación de movimientos sociales ante la oclusión del sistema político representativo, que significan los contextos iniciales –histórico- y actual –a comienzos de la segunda década del siglo XXI- sobre los cuales se estructura todo el debate teórico presentado. La figura establece el guión a seguir en esta parte del Capítulo.

21 Figura 2 .2 Panor ama de la evolución conceptual de la problemática

Fuente: Elabora ción propia

 Poliarquía y Redes Distribuidas

 Propuestas Radicales Internet como escenario

de la participación de movimientos sociales ante

la oclusión del sistema político representativo

Internet como herramienta que vehicula la eliminación del sistema

representativo

Idealización de la nueva forma de interconexión electrónica

 Nueva era Ateniense

 Nueva Nación Digital

 Modelo de las comunidades virtuales Primer Periodo 1948 - 1990 Segundo Periodo 1990 - 2000 Tercer Periodo 2000 - 2011 Nuevos espacios críticos Ideales utópicos en la relación hombre – máquina para la toma de de cisión en

los procesos políticos

Realidad Virtual Gobierno Máquina Aldea Global Crisis punto.com Internet como herramienta para el fortalecimiento del sistema representativo  Modelo de participación Jeffersoniana

 El ciudadano como “Monitor”

 ¿Representación o participación? Crisis de representatividad

22 1.2.1. Ideales utópicos en la relación hombre – máquina para la toma de decisión en los

procesos políticos

Internet como herramienta del fortalecimiento de las relaciones entre las instituciones políticas y la ciudadanía se inscribe dentro de las tradicionales euforias iniciales que llegan con la implementación de innovaciones en los sistemas de tecnología y en su posible implementación en las situaciones de la vida política cotidiana. El mito de la comuni cación engloba el desarrollo humano desde que las primeras vías de envío de mensajes a distancia se consolidaron en el siglo XVII gracias a la entrada en funcionamiento del telégrafo. Su postulado principal permite establecer un contagio absoluto de pensamiento que asegura a la tecnología aplicada un lugar fundamental en el objetivo de alcanzar la sociedad universal o mundialmente interconectada.

En este marco internet se inscribe como un impulso energético renovador que devuelve a la tecnología comunicativa su rol de refundación, en este caso, de las estructuras de participación ciudadana. La idea comunicativa, siempre relacionada en último término con una proyección hacia las actividades políticas (que en la segunda mitad el siglo XX e inicios del XXI estará marcada por la defensa y el fortalecimiento de las instituciones democráticas aceptadas por una gran parte de los Estados del mundo), deviene en una solución en la cual la política queda bajo el dominio de la tecnología y de la aplicación técnica de sus nuevos instrumentos.

El camino del primer apartado de esta parte del capítulo empieza por indagar sobre la confianza en la electricidad, en la tecnología y en la comunicación, que permitirá desarrollar la idea de la Aldea Global sumergida en la posibilidad de un intercambio infinito de ideas y de mercancías en el espacio de las redes y caminos de los sistemas electrónicos.

La inteligencia de los ordenadores y su capacidad de aprendizaje como máquinas, similares a la evolución del hombre, sitúan una nueva esperanza en la conexión completa asegurada por la vía de la cibernética y de la vinculación de sus herramientas con la vida de la sociedad. El papel más preponderante de las facilidades de la comunicación y de su intervención en la agilización de los mensajes circulantes entre el hombre y las máquinas, permitirá situar un análisis de las redes de mensajes como único medio de entendimiento de la sociedad. El estudio de la cibernética como timonel o gobierno de una sociedad conectada e intercomunicada tecnológicamente continuará con el camino de descubrimiento de ideas utopistas de la comunicación electrónica como motor de una renovada participación política vehiculada sobre nuevas relaciones entre los individuos y las máquinas.

Pasadas las dos principales ideas que marcaban los imaginarios de los años sesenta y setenta, el estudio se detiene en el camino más próximo, en los años ochenta, en el que la realidad virtual iniciaba una trayectoria espinosa en la práctica, pero altamente desarrollada en la mente de los visionarios de internet. En ella una vez más se plantean las posibilidades del desarrollo de nuevas relaciones entre el hombre y las máquinas que terminarán por alterar los comportamientos sociales y políticos del hombre a favor de una comunidad unive rsal, interconectada y democrática.

23 Las críticas del camino seguido aparecerán en el recorrido histórico como un eterno retorno en cada cambio tecnológico ocurrido en la historia de los últimos tres siglos. Asimismo, se plantearán algunas nuevas ideas sobre las principales críticas al concepto de la sociedad interconectada y siempre on-line que estaba presente como paradigma a alcanzar en las ideas iniciales de la comunicación y democratización electrónica.

A manera de resumen, la siguiente tabla señala presenta un resumen general de los postulados principales de esta primera oleada histórica idealista que, por primera vez, concibe las relaciones políticas entre las instituciones públicas y la ciudadanía mediadas a través de instrumentos tecnológicos.

Figura 2 .3 Ideales utópicos en la relación hombre – máquina par a la toma de decisión en los procesos políticos

Corrientes Principales Proposiciones Autor Principal Críticos Principales

1. Electricidad y Aldea Global

a. Centro en el ciudadano informado.

 Marshall McLuhan  Slavoj Zizek  Erik Nevéu  Benjamin R. Barber  Armand Mattelart b. Ideal de mundo intercomunicado.

Sociedad Mundial.

c. Decisión ciudadana desde mecanismos de participación informativos.

2. Gobierno Máquina

a. Centro en el ciudadano informado.

 Norbert Wiener  David Bell  Asrad Torrres  Armand Mattelart b. Retroalimentación tecnológica

informativa como base del gobierno y de las decisiones.

c. Estado tecnocrático.

3. Realidad Virtual

a. Combina el centro del ciudadano informado con la ciudadanía

participativa en la toma de decisiones.

 Jaron Lanier

 Henry Jenkins

 Asrad Torres

 Benjamin R. Barber b. Rescata el modelo de las

comunidades como artífices del tejido social.

c. Decisiones tomadas por el ciudadano-usuario.

24 1.2.1.1 Electricidad y aldea global: la revolución tecnológica y la revolución de la civilización6 No es fácil adquirir una visión de las actividades del hombre de hoy sin pensar en el papel que la electricidad juega en sus situaciones cotidianas. La relación absoluta y dependiente con los aparatos electrónicos ha hecho que las propiedades de la tecnología se adueñen de casi todas las acciones de comunicación que se realizan actualmente. El paso del dominio del hombre sobre la técnica hacia la dominación de la tecnología sobre las personas ha convertido al ser humano en un usuario que termina acoplándose a las técnicas propias de la tecnología y, con ellas, vinculándose progresivamente a una dinámica de aislamiento corporal en el que la comunicación pierde uno de sus componentes fundamentales en la desvinculación de la mayoría de los sentidos frente al proceso de comunicación.

a. La exaltación de los aparatos

“Hay manos capaces de fabricar herramientas con las que se hacen máquinas para hacer máquinas para hacer ordenadores que a su vez diseñan máquinas que hacen herramientas para que las use la mano.” Jorge Drexler El aparato como juguete que simula el pensamiento (Flusser, 1990) asume el imaginario de lo divino heredado desde los fenómenos naturales que otorgaban la vida a las sociedades. La lluvia, que procedía del rayo, otorgaba el alimento como la fuente de la vida. El trabajo, ahora principalmente basado en el uso de aparatos electrónicos y en sus aplicaciones, proporciona las condiciones bajo las cuales es posible satisfacer las necesidades básicas de sobrevivencia. Las creaciones míticas, que formulan acuerdos (aún estando en culturas incomunicadas), dan cuenta de la estructura propia del pensamiento humano invariablemente mantenido hasta nuestros días. Los mitos, con sus funciones de narración, otorgan un sentido del espacio y del tiempo que, desde la aparición de la electricidad, han sido reasumidos por los medios de comunicación que utilizan a los aparatos como el vehículo de andamiaje de la narración. El poder mágico de la herramienta es asumido por los aparatos que reciben el peso mitológico y que se convierten en instrumentos de fetiche social (Segura Contrera, 2009)7.

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El autor que representa fielmente la teoría de la Aldea Global es, sin duda, Marshall McLuha n. El seguimiento de este apartado hace referencia únicamente a su obra personal seguida posteriormente por numerosos autores y por doctrinas de pensamiento que se verán reflejadas más adelante en la monografía. Sus teorías aquí presentadas han sido desarr olladas y seguidas principalmente por su hijo, Eric McLuhan y los profesores Harold Innis, Neil Postman y Walter Ong. Dentro de la investigación, sus influencias, de acuerdo con Breindl (2008), son evidentes principalmente en los discursos de Howard Rheinhold (2000), Becker y Slatan (2000) y Pierre Lévy (2002).

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Los medios de comunicación recurren a los contenidos míticos y arcaicos para la estructuración de la cultura de masas, utilizada ampliamente por la industria de la producción, de la publicidad y del consumo, quienes crean objetos de poder mágico para que sean adquiridos por los consumidores en la constante transmisión de los valores imaginarios y míticos sobre el objeto (Segura Contrera, 2002 y Ferrés, 2002). El rito del consumidor, en esa exaltación del aparato conducida por la producción en masa y por la publicidad, consiste en la aceptación de la estética de las masas (generada por los medios de comunicación) en la cual el movimiento del mercado se estructura por la caducidad y actualización permanente del diseño y de la funcionalidad de los mismos aparatos. El universo mantiene una

25 Las revoluciones tecnológicas enmarcadas en el desarrollo del control de la electricidad por parte del hombre, mantienen su influencia directa sobre la revolución de la civilización a través del médium electrónico que modifica profundamente las formas de los nexos sociales y con ellos cada uno de los aspectos de la vida personal, individual y colectiva (McLuhan, 1969 en: Flichy, 2003).

La nueva tecnología que “tiende a crear un nuevo mundo circundante para el hombre” (McLuhan, 1969: 7) plantea el desaparecimiento de las condiciones, entonces actuales para el momento del dominio de la electricidad y de otros avances tecnológicos, del surgimiento de las naciones con su posterior unificación globalizadora ante la “irrupción del circuito eléctrico, con su poder de implicarnos de un modo total a todos en la vida de todos” (McLuhan, 1969: 8). El mismo poder divino que plantea el abandono del comportamiento individualista “tradicional” hacia el camino de la interdependencia corporativa (McLuhan, 1969: 12): “El hecho de que las sociedades cerradas son el resultado de las tecnologías basadas en el lenguaje hablado, el tambor y el oído, nos trae, en los comienzos de la era electrónica, a la integración de toda la familia humana en una sola tribu global” (McLuhan, 1969: 21-22). La revolución tecnológica representa así un cambio social dibujado por un imaginario de interconexión absoluta entre los humanos a través de la electricidad, en la renovación del mito escenificado en el ritual de la serpiente. Poulet (1959: 9 en: McLuhan, 1969: 31) describía este nuevo mundo como “no ya otra cosa que un inmenso organi smo, una gigantesca red de intercambios e influencias recíprocas, animado, guiado interiormente en su evolución cíclica por una fuerza en todas partes la misma y perpetuamente diversificada, que pudo llamarse indiscriminadamente Dios, Naturaleza, Alma del Mundo o Amor”.

La base tribal de interconexión aparece nuevamente en el discurso de McLuhan (1969: 54): “Los descubrimientos electromagnéticos han hecho resucitar el “campo” simultáneo en todos los asuntos humanos, de modo que la familia humana vive hoy en las condiciones de la “aldea global”. Vivimos en un constreñido espacio único, en el que resuenan los tambores de la tribu… Nuestra moderna cultura eléctrica ha dado de nuevo a nuestras vidas una base tribal”. Asumido el mito comunicativo, en perfecta armonía con la condición del mito sobre la electricidad, por los medios de comunicación y sus herramientas electrónicas, se perfila la construcción de la aldea global de interconexión cableada gracias al poder de cada medio de ingresar a los hogares. El dominio del hombre sobre la electricidad construye el mito de la sociedad de la comunicación y con ella se fomenta la idea de la democratización de la sociedad a partir de la conexión absoluta de todos, en una sociedad tribal.

confianza ingenua en la pantalla que vuelve irrelevante la crítica (Zizek, 2006: 218 -219) y que convierte al ser humano en un usuario de la técnica propuesta por la tec nología, sin que el sujeto logre intervenir el proceso de elaboración de la técnica que domina la tecnología, convirtiéndose en un esclavo irracional de la misma (Segura, 2009).

26 b. La sociedad de la comunicación: plena participación

Desde la enunciación de la Aldea Global que descubre a la comunicación y a sus medios como objetos revolucionarios del orden social -renovando la comunicación tribal y comunitaria con un sustento tecnológico como cauce de dirección y de funcionamiento-, el fenómeno de la sociedad de la información, punto de llegada de la interconexión absoluta, se desarrolló teóricamente a partir de las herramientas y avances tecnológicos que permitían una cada vez mayor dominación del hombre sobre las funciones de la electricidad. En cincuenta años la comunicación ha tenido una mayor fortuna social que cualquier representación o imaginario social popular con lo cual ha logrado solidificar su papel como productora del relato ordenador de lo social (Nevéu, 2006: 45), teniendo como sus principales promesas a la democratización, la abundancia, la autonomía de los individuos en el seno de una comunidad tribal, la mundialización y la contracción del espacio y del tiempo, todas ellas interrelacionadas y posibles gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

El nuevo horizonte de ciudadanía que se plantea con este concepto de sociedad de la comunicación otorga a la participación política un papel central en el marco de la vida social. La democratización (y no solo política, sino también cultural y económica) es apreciada como una consecuencia cualitativa de la abundancia en una sociedad que, debido a los efectos conjuntos de la producción en masa y de los progresos tecnológicos, reduce los costos de acceso y de transacción de gran parte de las actividades y bienes tanto culturales como políticos (Nevéu, 2006: 47). La mercancía de la información es asumida dentro de las rutinas propias del proceso de producción en serie de la época industrial, y la electricidad permite, como los medios de transporte, conducir la mercancía de forma rápida y eficaz hacia el lugar de destino.

La promesa del bono democrático/participativo de la sociedad de comunicación se plantea dentro de la perspectiva de la democracia telemática, directa o de propagación. La mirada política de la promesa se abre como una posibilidad del desarrollo de una participativa casi directa que confisque el poder a los representantes. Así, en asocio con las redes informáticas, se consolidaría como el medio efectivo para controlar los altos gastos individuales de la participación política, tal como la movilización de un cuerpo cívico numéricamente importante. El uso combinado de las nuevas redes de ordenadores, las televisiones y otros medios, permitiría la consulta a través de terminales y la aportación a los ciudadanos de información precisa –previa a las deliberaciones-, así como centralizar instantáneamente los veredictos-. El nuevo camino de la comunicación permitiría el levantamiento de los esfuerzos a la población permitiendo el ejercicio político y ciudadano desde los propios hogares (Nevéu, 2006: 48), desde la propia zona tribal.

La movilización vía redes de ordenadores y vía medios de comunicación significaría la renovación de las formas de participación política. La postulación de un nuevo horizonte de actualización de la democracia política contaría con una mayor secuencia de los eventos de decisión pública en los cuales se puede exigir una mayor demanda de participación ciudadana. En los espacios de participación, asimismo, necesariamente se vincularían el valor de la visibilidad, con permanencias y fluctuaciones determinadas por las expectativas y demandas sociales y no por los intervalos electorales.

27 1.2.1.2 La cibernética como herramienta del nuevo mundo: el gobierno máquina8

Los estudios sobre la cibernética realizados por Norbert Wiener (1969) parten de la premisa básica del entendimiento de la sociedad a través del estudio de los mensajes y de las facilidades de la comunicación disponibles y del importante papel futuro del intercambio de mensajes entre el hombre y las máquinas y entre las máquinas mismas.

Las máquinas, en la concepción que realiza Wiener (1969: 25) pueden ser analizadas a través de un paralelismo establecido con el funcionamiento físico del ser vivo. Ellas tienen el objetivo análogo de la regulación de la entropía a través de la retroalimentación. Sus receptores sensoriales, vinculados en la primera etapa de sus ciclos de operaciones, les permiten extraer informes procedentes del mundo exterior cuyos mensajes pasan a través de los mecanismos especiales de transformación adquiriendo, la información, una nueva forma utilizable en etapas ulteriores de la actividad que es, necesariamente, efectuada sobre el mundo exterior, sobre el ambiente, desde el cual se extrajo la primera información.

En esa relación entre los hombres y las máquinas, Wiener plantea la teoría de los mensajes como la secuencia de hechos en lo temporal que intenta limitar la tendencia de la naturaleza hacia el desorden. En la concepción moderna de la información como un bien de alto coste que implica el desarrollo de un órgano sensorial capaz de captarla, se plantea la función de automatización de la máquina que posee una tarea definida –ejecutada por órganos de acción- y establece una relación con el mundo exterior a través del órgano sensorial que advierte de las circunstancias que la rodean y que hace a la máquina capaz de recordar los procesos de