9. CONFLICTOS ENTRE PERCEPCIÓN Y RAZONAMIENTOPERCEPCIÓN Y RAZONAMIENTO “Parece un absurdo y, sin embargo es una verdad, que no siendo nada
todo lo real, no hay en el mundo nada de real ni de sustancial más que las ilusiones.”
Giacomo Leopardi Poeta del romanticismo italiano
A veces no hay coherencia entre lo que nos aportan nuestros sentidos y lo que nos dicta la lógica; la percepción nos dice una cosa y la razón otra. En estos casos hay que resolver convenientemente el conicto: o nos engañan los sentidos o nos engaña nuestro razonamiento.
¿Cómo podemos arbitrar el conicto? Recurriendo a la capacidad más evo- lucionada del cerebro que, según los neurocientícos, está ubicada en los ló- bulos prefrontales y gobierna la coordinación entre las distintas capacidades mentales. Habrá que planicar un análisis correcto y contrastado del mensaje aportado por los sentidos (mente intuitiva) versus el mensaje aportado por la mente racional. Los lóbulos prefrontales nos ayudarán a dilucidar si estaba en lo cierto nuestra mente racional o nuestra mente instintiva.
9.1 Ilusiones perceptivas 9.1 Ilusiones perceptivas
A veces los sentidos nos engañan, nos dan mensajes que no corresponden plenamente con la realidad. Son lo que la Psicología Cognitiva denomina ilusiones perceptivas.
En contra de lo que muchas personas mal informadas creen, las percepcio- nes humanas no son nunca una reproducción de la realidad exacta e inde- pendiente de cualquier referencia o contexto. Son siempre, por el contrario, la construcción de una nueva realidad en la mente del individuo (llamada sensación ) a partir de las señales captadas por los órganos sensoriales que han sido almacenadas en zonas especícas del cerebro. La construcción de la sen- sación se efectúa mediante procedimientos psico-biológicos automáticos e inconscientes (heurísticos de la percepción ) cuyo funcionamiento está fuertemente
condicionado por el contexto. Que eso es así lo demuestra, por ejemplo, el hecho de que existen invidentes que tienen perfectamente sanos los órganos de la visión pero una lesión cerebral les impide construir la percepción de las imágenes que los ojos captan.
Es evidente que cuando el conicto proviene de una ilusión perceptiva, tendrá que resolverse a favor de la mente racional.
9.1.1 Dependencia de la referencia
Si tenemos tres cubos de agua a diferentes temperaturas (caliente, tibia y fría) y metemos la mano durante cinco minutos en el agua caliente, cuando la sa-
quemos y la pongamos en el agua tibia la encontraremos fría. En cambio, si al mismo tiempo metemos la otra mano cinco minutos en el agua fría y luego la pa- samos al agua tibia, la encontraremos caliente. Una percepción, cualquier per- cepción humana, depende pues del punto de referencia en el que nos basamos. Puesto que estamos usando el libro impreso como medio de comunicación, nos centraremos principalmente en lasilusiones visuales. Pero el lector puede extra- polar consideraciones parecidas a cualquier otro tipo de percepción sensorial. Existe una larga lista de ilusiones visuales de muy diverso tipo. En este texto nos limitaremos, a modo de ejemplo, a mencionar algunas de las más habituales. Si el lector quiere profundizar sus conocimientos sobre este tema, puede con- sultar diversas webs especializadas. Las hay de muy rigurosas y cientícas que explican las causas de las distintas ilusiones, como la realizada por el Laborato- rio de Percepción de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Barcelona. Pero si el lector busca una visión amplia y exhaustiva del fenómeno, puede visitar http://www.ilusionario.es/ realizada y mantenida por Juan Luis Roldán Calzado, profesor de Matemáticas de secundaria y gran acionado al mundo de las ilusiones ópticas.
9.1.2 Falta de precisión en la percepción del paralelismo.
Observemos las Figuras 19 y 20 siguientes. ¿Percibimos que las rectas horizonta- les y verticales son paralelas?
Figura 19. Falsa curvatura Figura 20. Falsa curvatura
En la Figura 19 las rectas horizontales nos parece que están ligeramente curva- das. En la Figura 18 las rectas horizontales parecen irregulares, en forma de zig- zag, y en ningún caso paralelas entre sí. Sabemos, sin embargo, y lo podemos comprobar con un juego de escuadras, que son perfectamente rectas y paralelas en ambos casos aunque a nuestra primera mirada le cueste apreciarlo así.
9.1.3 Falta de precisión en las distancias
En la Figura 20 ¿es el segmento CA de igual longitud que el segmento CB? Nuestros ojos nos dicen que no y, sin embargo, son perfectamente iguales. La ilusión de que CA es mayor que CB es creada por la heurística visual que usa- mos para representar proyecciones de perspectivas 3D en dibujos 2D. Incons- cientemente aplicamos la visualización de que se trata de una perspectiva de la visión de un plano inclinado. Estamos habituados a interpretar imágenes de tres dimensiones fotograadas o dibujadas en dos dimensiones y lo hacemos automáticamente aunque aquí no toque.
En la Figura 21 el segmento de trazo grueso de la izquierda se ve mucho menor que el segmento de trazo grueso de la derecha, a pesar de que son idénticos. Es el mismo efecto de perspectiva automática 3D aplicada sobre un dibujo 2D, más notorio todavía en este caso.
9.1.5 Generación de guras que no existen
Figura 25. Liándola Figura 26. ¿Cuántos triángulos?
Si observamos la Figura 25 , veremos una cara con trazo blanco sobre fondo negro. En realidad no es más que la palabra “liar”, que en inglés signica “embustero” y en español es un verbo sinónimo de embrollar.
Si observamos la Figura 26 , vemos inevitablemente un triángulo blanco, deli- mitado por los tres vértices entre arcos negros, y otro triángulo blanco inverti- do, delimitado por los tres vértices en ángulos grises. Pero “sabemos” que no existe en el dibujo ningún triángulo. Nuestra mente los extrapola y representa, pero los triángulos sólo existen como una ilusión visual.
9.2 Ilusiones 9.2 Ilusiones cognitivascognitivas
Ya hemos hablado en el capítulo anterior de lasilusiones cognitivas, los errores, desviaciones e ilusiones de control que Kahneman y Tversky pusieron en evi- dencia en sus trabajos de investigación que, por cierto, fueron premiados con el Nobel en 2002. Son casos claros en los que el conicto lo genera una con- taminación de la mente racional por la mente emocional. Estos fallos cogni- tivos, auténticas trampas mentales, pueden desviar o bloquear nuestras crea- ciones, pueden ser barreras a superar. En el capítulo 10 expondremos cómo.
Figura 21. ¿AC mayor que CB? Figura 22. ¿Son iguales?
9.1.4 Objetos imposibles
Precisamente las convenciones utilizadas para representar objetos tridimen- sionales (3D) en el plano (2D) nos pueden llevar a dibujar objetos absurdos, de existencia imposible en el mundo real, como los que podemos observar en las Figuras 23 y 24. En la Figura 23, las tres varillas parecen tomar cuerpo según como se mire el dibujo, pero no podemos contemporizar la existen- cia simultánea de las tres. En la Figura 24, tenemos la escalera “mágica” de Roger Penrose. Si vamos de derecha a izquierda no dejamos nunca de subir escalones, dando “eternamente” vueltas “hacia arriba”. Si vamos en sentido contrario, daremos vueltas innitas “bajando” a pesar de pasar siempre por los mismos puntos.
9.3 Alertas instintivas y emocionales 9.3 Alertas instintivas y emocionales
Existen en la vida cotidiana gran cantidad de ocasiones en las que el instinto o las emociones nos advierten de que nuestro análisis racional podría no estar en lo cierto. Las partes de cerebro instintivas, emocionales e intuitivas (más antiguas en la evolución) tienen una velocidad de respuesta muy superior a la de la mente racional y no tienen más remedio que guardar sus mensajes en las memorias inconscientes cuando encuentran que la atención y la conciencia es- tán ocupadas siguiendo un proceso analítico. Como consecuencia de ello, pasa a veces que la mente analítica se lleva un mensaje que está en contradicción con lo que han grabado en el inconsciente cognitivo las capas más primitivas (y más rápidas) del cerebro.
La recomendación es no dejar pasar estas alertas sin proceder a un contraste de informaciones para solucionar el conicto.
Ejemplo 1: Algo huele mal… en tu trabajo
Has tenido una reunión de trabajo con tu superior y todo ha ido muy bien, te ha felicitado por el éxito de tu último proyecto y ha estado muy amable con- tigo. Sin embargo, te sientes profundamente inquieto y tu mente emocional te dice que algo va mal.
Analiza con calma todo el desarrollo de la reunión. Recuerda que la comuni- cación no verbal es más signicativa que la verbal. Probablemente descubras que ha habido un gesto despectivo o una mueca corta pero signicativa en la cara de tu superior. O una frase dicha con tono amable pero que tiene un signicado muy negativo contra tu trabajo.
Podría ser una paranoia (te engañan tus emociones) pero si al repasar los detalles del encuentro hallas este tipo de señales, tendrás que darle la razón a tu mente emocional.
Ejemplo 2: Una intranquilidad sin causa aparente
Acabas de realizar una prueba piloto y todos los resultados medidos han es- tado dentro de lo esperado. Racionalmente deberías estar satisfecho y, sin embargo, te sientes fuertemente intranquilo, sin explicación aparente.
Analiza con calma todo lo que has percibido en el transcurso de la prueba. Probablemente descubras que has notado algo que no estaba contemplado en el diseño srcinal de tu experimento y temes que pueda dar al traste con todo. Cuando tengas claro qué te ha puesto en guardia instintiva, analiza con tu mente racional si es un temor infundado o si hay que replantear a fondo todo el diseño.