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Constructos sociales de la sexualidad y críticas

In document Feminismo (página 44-50)

Alguna teoría feminista sobre la sexualidad evitaba la fi- jaciónbiológicaen favor de los constructos sociales como la base de la sexualidad. Sin embargo, esta idea planteaba cuestiones sobre la sexualidad y el lesbianismo. Si la se- xualidad podía ser un constructo de lanaturaleza humana, entonces había poco margen para comprender la natura- leza de la formación histórica de la naturaleza humana, especialmente si la naturaleza histórica del hombre o de la mujer fomentaba la heterosexualidad.[2]Además, si el

lesbianismo se convierte en unainstitución social, la vía para una persona dominante en una relación puede plan- tear dificultades al hablar de las intenciones originales del lesbianismo político.

14.3 Véase también

Feminismo lésbico Feminismo radical Feminismo separatista

14.4 Referencias

[1] Julie Bindel,Location, location, orientation, The Guar- dian, 27 de marzo de 2004

[2] Ramazanoglu; Routledge, Feminism and the Contradic- tions of Oppression, Routledge, 1989. pp84-86

14.5 Bibliografía adicional

• Love Your Enemy?: The Debate Between Heterose- xual Feminism and Political Lesbianism, London: Onlywomen Press, 1981, ISBN 0-906500-08- 7. Sheila Jeffries, Leeds Revolutionary Feminist Group, et al.; no editor is listed.

Transfeminismo

El transfeminismo tiene varios significados. Robert Hill lo define como «una categoría delfeminismo, conocida por la aplicación del discursotransgéneroal discurso fe- minista» y de creencias feministas al discurso transgéne- ro» (Hill, 2002). Hill dice que el transfeminismo también se refiere a su integración dentro del feminismo domi- nante. Él definió el transfeminismo como «una variedad del feminismo que tiene un contenido específico que pue- de aplicarse a personas transgénero y transexual, pero el pensamiento y la teoría de la cual también es aplicable a todas las mujeres en general».

Emi Koyama cree que la definición de transfeminismo no está completa; sus escritos se focalizan en el solapamien- to con el feminismo antirracista. Hill cree que el trabajo del transfeminismo concierne también la creación e inte- gración del transfeminismo en el feminismo mainstream. En este contexto, el transfeminismo es «una variedad que tiene contenido específico que puede aplicarse a personas transgénero y transexual, pero la teoría es aplicable a las mujeres en general».

El concepto de transfeminismo va mucho más allá de de- fender la igualdad de género dentro de la sociedad, sino que el propio concepto de género se entiende como una mera construcción, una imposición social que se utiliza como herramienta de opresión. El transfeminismo, es un movimiento de resistencia que entiende el género como un sistema de poder, una tecnología, un dispositivo, que produce, controla y limita los cuerpos, para adaptarlos al orden social establecido. El transfeminismo pretende modificar, ampliar, alterar y transformar los códigos que rigen dichas construcciones sociales. Por otro lado, se usa el término transfeminismo para situar al feminismo como un conjunto de prácticas y teorías en movimiento, que da cuenta de una pluralidad, opresiones y situaciones, mos- trando la complejidad de los nuevos retos del feminismo, de las luchas sexuales y del género que va más allá de la ecuación transexualidad + feminismo.

Desde la perspectiva transfeminista, por tanto, no hay características biológicas que diferencien los roles entre hombres y mujeres, sino que estas diferencias surgen a raíz de la clasificación que se impone a uno u otro sexo desde el nacimiento. Por tanto, las reivindicaciones trans- feministas se dirigen a toda la organización social que deriva de esta diferenciación entre el género masculino

y femenino para intentar crear una sociedad en la que los seres humanos sean considerados literalmente iguales. A pesar de la relativa tardanza de la introducción del tér- mino transfeminismo, el trabajo sobre el tema tiene tanto tiempo como la Segunda ola del feminismo y han contri- buido personas como Sandy Stone, considerada la funda- dora de los estudios académicos sobre transgénero, y Sil- via Rivera, activista deStonewally fundadora delStreet Transvestite Action Revolutionaries. En 2006, aparece el primer libro sobre transfeminismo: Trans/Forming Femi- nisms: Transfeminist Voices Speak Out de Krista Scott- Dixon.

15.1 Historia

Las primeras voces en el movimiento fueron Kate Borns- tein y Sandy Stone, cuyo ensayo “The Empire Strikes Back” fue una respuesta directa a Janice Raymond. En el siglo XXI,tanto Krista Scott-Dixon como Julia Serrano han contribuido en el trabajo de campo de las mujeres transexuales.

Trasfeminism.org fue una web creada en el año 2000 para promocionar el proyecto de antología del transfeminismo por Diana Courvant y Emi Koyama, con el objetivo de in- toducir el concepto de transfeminismo en la academia y para encontrar y conectar a persones que trabajan en pro- yectos y temas de transfeminismo. Koyama y Courvant buscaron a otros transfeministas para ampliar su Traba- jo. La antología pretendió introducir el movimiento a un gran público. Por la utilización de Courvant de la palabra “transfeminismo” (ya en 1992) en un evento de la Uni- versidad de Yale y en asociación con bios y por su par- ticipación en transfeminism.org, se le considera como el creador del término. Courvant acreditó a Koyama el uso de la palabra en la web y así se dio a conocer el término en la red.

Patrick Califia también utilizó la palabra en su publica- ción en 1997, y es la primera publicación conocida fue- ra de un periódico. Es posible o incluso probable que el término fuera acuñado repetidamente de forma indepen- diente antes del año 2000 (o incluso antes de que Cour- vant lo utilizará en 1992). El término no se populari-

40 CAPÍTULO 15. TRANSFEMINISMO

zó hasta después del 1999. Jessica Xavier, una conocida de Courvant, quizás de manera independiente ya acuñó el término cuando lo utilizó para introducir sus artícu- los,“Passing As Stigma Management” y “Passing as pri- vilege” a finales de 1999.

Emi Koyama escribió el extensamente leído “ Manifesto transfeminista” en la época de la puesta en marcha de la web que, con su activa participación en discusiones aca- démicas en internet, ayudó a difundir el término. En las últimas décadas la idea de que todas las mujeres comparten una experiencia común ha sido objeto de es- crutinio por parte de las mujeres de color, las lesbianas y las mujeres de clase obrera, entre otras. Muchas per- sonas transgénero y transexual también se están cuestio- nando que significa el género, y están cambiando el sig- nificado de éste, el cual siempre ha sido considerado un hecho biológico. Los transfeministas insisten en que sus propias experiencias sean reconocidas como parte de la esfera feminista.

El transfeminismo incluye a la mayoría de temas de la ter- cera ola feminista, incluyendo la diversidad, el cuerpo, la imagen y la agencia de las mujeres. El transfeminismo no es solamente acerca de cómo combinar las preocupacio- nes trans con el feminismo. También incluye un análisis crítico de la segunda ola feminista desde la perspectiva de la tercera ola. Al igual que todas las críticas dominan- tes feministas y transfeministas de la masculinidad y las discusiones de que las mujeres merecen igualdad de de- rechos. Por último, el transfeminismo comparte el prin- cipio unificador con otras feministas de que el género es un constructo social patriarcal utilizado para oprimir a las mujeres. Aunque el “trans” en el transgénero y en el tran- sexual ha sido utilizado para implicar transgresividad. El camino a la legitimidad para las transfeministas ha si- do muy diferente a la de otras feministas. Las mujeres marginadas han tenido que demostrar que sus necesida- des son diferentes y que el feminismo dominante no habla por ellas. Por el contrario, las mujeres trans deben demos- trar que son iguales que otras mujeres, y que el feminismo puede hablar por ellas sin modificar el término de femi- nismo en si mismo. La feminista radical Janice Raymond se resiste ha considera a las personas trans como mujeres y como participantes en el feminismo. Su carrera comen- zó con el Imperio Transexuales (un extenso libro sobre las mujeres transexuales) y a menudo ha vuelto a obras similares.

15.2

Transfeminismo vs Feminis-

mo

El transfeminismo es similar al feminismo en muchos sentidos. Muchas feministas aceptan a las mujeres trans- feministas, sin embargo el transfeminismo tiene sus de- tractores.

15.2.1 Similitudes

Tanto el transfeminismo como el feminismo defienden que las mujeres deben liberarse de los roles de género tradicional. El transfeminismo ofrece una nueva direc- ción para el género. La idea de que las mujeres no deben seguir los roles tradicionales de género, juega un papel importante en el feminismo, y el transfeminismo presen- ta una nueva mirada sobre este. Las personas transgenero fuerzan a las sociedades a replantearse sus puntos de vista convencionales sobre el sexo y el género, que es exacta- mente lo mismo que las feministas llevan años intentan- do. Transfeministas y feministas luchan contra la idea de biología determinista. Las feministas buscan ser juzgadas por sus méritos mas no por su género. Las transfeministas quieren ser juzgadas de la misma manera, no por su sexo de nacimiento, ni por el sexo en el que transicionan sino por sus méritos. El trastorno de identidad de género, es un trastorno mentalmente diagnosticable según el DSM- IV editado por la Asociación Americana de Psiquiatría. Tanto las feministas tradicionales como las transfeminis- tas están de acuerdo en que este trastorno sea eliminado del manual DSM. Las transfeministas argumentan que te- ner un sexo diferente es un derecho.

15.3 La hermandad (Sisterhood)

La hermandad es una organización transfeminista que critican principalmente al patriarcado y sus tácticas, ya que estos son más universales que son muchas veces más importantes que las mujeres y sus respectivas necesida- des. La Hermandad trabaja en primer lugar por los dere- chos de cualquier mujer y en segundo lugar buscan que en sociedades machista las mujeres tengan el mismo nivel de poder que el sexo opuesto.[1]

15.4 Véase también

Portal:Feminismo. Contenido relacionado con

Feminismo. Transgénero Disciplina de enaguas Chamaya pernikahan Kottankulangara Chamayavillanku Travestismo flower boy

[1] Lyshaug, Brendy (2006). «Solidarity Without “Sister- hood"? Feminism and the ethics of Coalition Building, Politics & Gender». Cambridge University Press 2: 77– 100.

15.5.1

Trabajos

• Anonymous ' “A Taste of Inequality” explores issues still on feminist frontline,' Yale Bulletin, March 16 2001.

• Anzaldua, Gloria & Keating, AnaLouise (2002). This Bridge We Call Home, Routledge, NY, NY. • Califia, Patrick (1997). Sex Changes, Cleis Press,

San Francisco.

• Courvant, Diana (2003). Thoughts on “Now That You're a White Man,”http://www.confluere.com/ column/20030527-diana.html

• Courvant, Koyama (2000). Web page introducing “transfeminism”. Site is no longer on-line, but is still available athttp://web.archive.org/web/*/http: //www.transfeminism.org

• Crabtree, Sadie. (2004). Finding common ground between movements for reproductive freedom and transgender/transsexual liberation. The fight for re- productive freedom. p. 9-11.

• Hill. R. J. (Report Chair), Childers, J., Childs, A. P., Cowie, G., Hatton, A., Lewis, J. B., McNair, N., Os- walt, S., Perez, R. M., & Valentine, T. (2002, April 17). In the shadows of the arch: Safety and accep- tance of lesbian, gay, bisexual, transgendered and Queer students at the University of Georgia. Athens, GA: Printed by the Department of Adult Education. 1-22 pp

• Kessler, Suzanne & McKenna, Wendy (1985). Gen- der: An Ethnomethodological Approach.

• Koyama, Emi (2000). Transfeminist Manifesto, available at: http://eminism.org/readings/pdf-rdg/ tfmanifesto.pdf

• Serano, Julia (2007). Whipping Girl, A Transsexual Woman on Sexism and the Scapegoating of Femi- ninity.

• Valerio, Max Wolf (2002). “Now That You're a White Man,” from This Bridge We Call Home by

• Feinberg, Leslie (1996). Transgender Warriors, Beacon Press, Boston, Mass.

Transfeminism: Let Her Rip by Hanne Blank

Transfeminism - Broadening the Range of Femi- nism by Jelena Postic

Trans/forming Feminisms: Transfeminist Voices Speak Out edited by Krista Scott-Dixon

Transgender Studies and Feminism: Theory, Poli- tics, and Gender Realities (special issue of Hypatia) co-edited by Talia Bettcher and Ann Garry.

You've Changed: Sex Reassignment and Personal Identity edited by Laurie Schrage

Feminist Perspectives on Trans Issues, Stanford Encyclopedia of Philosophy, Talia Bettcher

Movimiento en las bases: transfeminismos, feminis- mos queer, despatologización, discursos no binarios

15.6 Enlaces externos

Organisation Intersex International (OII)

Intersex Society of North America

Vancouver Rape Relief

Survivor Project, an anti-domestic and sexual vio- lence organization for intersex and transgender sur- vivors

the home site of the community periodical “Chry- salis”

Capítulo 16

Feminismo islámico

Símbolo del feminismo islámico.

Feminismo islámico es un movimiento que reivindica el papel de lasmujeresenIslam. Aboga por la igualdad completa de todos losmusulmanes, sin importar elsexo

ogénero, tanto en la vida pública, como en la vida priva- da y por lajusticia social, en un contexto islámico. Aun- que arraigado en el Islam, el movimiento también ha te- nido como referencia los discursos feministas seculares o no-Musulmanes y se reconoce como parte integrante del

movimiento feminista.

Las voceras del movimiento intentan destacar las ense- ñanzas de igualdad profundamente arraigadas en elCorán

y animar la crítica de la interpretaciónpatriarcalde las enseñanzas del Corán (libro sagrado), elHadith(refranes

deMahoma) y laSharia(ley) y el estudio de los textos considerados sagrados en orden de lograr la equidad de géneros, contribuyendo a la construcción de una sociedad más equitativa.

El feminismo islámico intenta crear un espacio entre dos posiciones contrarias, pero complementarias y muy di- vulgadas ambas, que niegan la posibilidad misma de exis- tencia de tal feminismo: de un lado, elfundamentalismo islámicoque considera al feminismo como una invención occidental, resultado de la aborrecidamodernidady del otro lado las posturas feministas o liberales que sostienen la incompatibilidad entre el feminismo y el Islam, opi- nión a veces acompañada por la negación de la existen- cia de movimientos feministas en los países musulmanes.

Valentine Moghadam, socióloga y jefa de la sección de “Igualdad de Géneros y Desarrollo” de laUnesco, consi- dera que esas dos posiciones extremas no permiten com- prender el surgimiento de los movimientos reformistas.[1]

El feminismo islámico está presente en diferentes paí- ses, desde elMaghreb, elMáshreqyAsia, hastaEuropa

yEstados Unidos, movilizándose contra elpatriarcadoa partir de referencias musulmanas.[2]Un Congreso Inter-

nacional sobre el Feminismo Musulmán se llevó a cabo enBarcelonadel 27 al 29 de octubre de2005.[3]

El feminismo musulmán se funda en elijtihad, o interpre- tación delCorán, para cuestionar el lugar de las mujeres en los países musulmanes y en el Islam. Otorga un papel central a laeducacióncomo elemento de autonomía de las mujeres.[2]

El concepto de “feminismo islámico” fue elaborado des- pués de1990principalmente por las mujeresiraníes, lai- cas que se interesaron en el surgimiento del movimien- to feminista después de1980y reformularon la proble- mática del feminismo al interior del paradigma islámico. Las tesis de las iraníes circularon enSudáfrica,Egipto,

Turquía, Europa y Estados Unidos.[4]

Este movimiento convergió en la revista Zanan (Muje- res), fundada porShahla Sherkat, que planteó el debate sobre las relaciones degéneroal interior del Islam, y la compatibilidad entre Islam y feminismo.[1]La revista Za-

nan enfatizó el origen social y político de la inequidad de género, y criticó el derecho musulmán como fundado en una interpretación patriarcal del Corán,[1]levantando así

En Irán,Egipto,MarruecosyYemen, las feministas mu- sulmanas han atacado al derecho de familia patriarcal.[1]

En la República Islámica de Iránalgunas feministas se reivindican partidarias delfundamentalismo islámicoen el plano político, en tanto que otras rechazan cualquier apelación a esa doctrina.[1]

El movimiento se apoya en los cuestionamientos hechos por los intelectuales musulmanes, con respecto a las rela- ciones entre el Islam, la democracia y los derechos huma- nos, por ejemplo,Abdulkarim Soroush,Mohsen Kadivar,

Hassan Yousefi–Eshkevariy otros conocidos como Nue- va Intelectualidad Religiosa en Irán; el difuntoMahmoud Taha enSudán;Hassan Hanafi en Egipto y el exiliado

Zeid Abu Nasr;Mohammed ArkoundeArgelia, profe- sor de laSorbona;Chandra Muzzafarde Malasia,Fathi Osman, entre otros.[1]Además del derecho a interpretar

el Corán, las feministas islámicas reivindican el derecho a participar en las oraciones y oficios religiosos mixtos.[1]

Para Margot Badran, investigadora del Centro por la comprensión entre musulmanes y cristianos del príncipe sauditaAl Walid bin Talal, en laUniversidad de Geor- getown(Estados Unidos), los conceptos centrales de este movimiento son la igualdad de las mujeres y lajusticia social.[4]Escribe Badran:

«El Islam es la única de las tres religiones del Libro, que ha incluido en los textos –del Corán considerado como la palabra de Dios– la idea de la igualdad fundamental de la mujer y el hombre (tanto la una como el otro conside- rados como seres humanos oinsan) y en ello in- cluye la cuestión de los derechos de la mujer y de la justicia social. Este es un mensaje que ha sido pervertido a nombre del Islam mismo. El patriarcado preexistente, que el Corán ha lle- gado a atemperar y finalmente a erradicar (...) ha demostrado ser muy resistente. Y es a pesar de la persistencia del patriarcado que la religión musulmana fue adoptada. La manipulación por las fracciones dominantes de la sociedad fue tal que el Islam terminó por ser percibido co- mo naturalmente patriarcal, hasta el punto de borrar la contradicción inherente entre la pala- bra revelada y el patriarcado y de aniquilar toda reivindicación islámica en favor de la igualdad de los sexos y de la justicia social. Esta no es la menor paradoja de constatar que la única re- ligión que ha inscrito el reconocimiento de la igualdad de los sexos en sus textos, sea actual- mente considerada como la más machista de todas. Los machistas musulmanes en el ámbi- to estatal, social o familiar y los detractores del Islam tienen un interés común, aunque por ra-

dad de los creyentes, la cual transciende las divisiones Oriente/Occidente, público/privado, secular/religioso y desecha la idea de unEstado islámico.[4]SegúnValentine

Moghadam, el feminismo musulmán en conjunto con el

feminismo cristianoy elfeminismo judío, se arraiga en una perspectiva religiosa.[1]

16.1 Antecedentes del movimiento

LosTuaregdelSaharason creyentes musulmanes que si- guen el Corán pero mantienen sus leyes propias tradi- cionales y no la Sharia ni laHiyab. Las mujeres parti- cipan activamente en las asambleas de las comunidades, expresan pública y privadamente sus opiniones, conver- san tranquilamente con los hombres, no se cubren el ros- tro con el velo, pueden exigir eldivorcioy son propie- tarias de diversos bienes. Lafiliaciónesmatrilinealy la

herenciase transmite por ĺinea femenina.[5]El islamismo

tuareg practica entonces, desde hace mucho tiempo, un derecho civil, de familia y político y una vida cotidiana, que coincide con algunas reivindicaciones del feminismo islámico.

En Egipto, el término «feminismo» fue utilizado ya hacia

1920, por las mujeres musulmanas participantes en los movimientos de liberación de la mujer, al mismo tiempo que enEstados Unidos.[4]Kumari Jayawardenademostró

en1986, en su estudio sobre los movimiento feministas orientales, que las feministas egipcias no tomaron presta- da la noción de feminismo a Occidente[4] y rechazó por

consiguiente la afirmación según la cual el feminismo se- ría un invento occidental[4] La lucha por la igualdad de

derechos acompañó, en Egipto, elanticolonialismo, lu-

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