• No se han encontrado resultados

QUÉ ESTAMOS CONSTRUYENDO ¿UN MUSEO, UN CENTRO CULTURAL, UN ESPACIO DE MEMORIAS?

In document LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA (página 104-110)

“Este lugar debe ser usado como lo que es, como el escenario, el escenario de la represión, del inicio de la represión y del sistema de desaparición forzada en Chile, mostrado de esa manera, y por lo tanto, la multiplicación de usos, muy loable, incuestionable bajo cualquier punto de vista, no necesariamente deben hacerse ahí”.

(COLECTIVO LONDRES 38, MESADE TRABAJO LONDRES 38, 2008)

Definir qué es lo que se haría con Londres 38 fue un punto central en la discu- sión, que dejó traslucir miradas diferenciadas en los colectivos y aproximaciones distintas respecto a la función y uso de la casa. Si bien existían acuerdos en la orientación general de que éste debía ser un espacio de memoria, se presentaban puntos de desacuerdo al profundizar en ese significado o al analizar el detalle de lo que se haría en él y desde él.

Existía acuerdo entre los tres colectivos en que un espacio de memoria no debía ser un museo, entendido como un lugar donde hay exposición de objetos y es- casa interacción entre los visitantes y dichos objetos, y la construcción del relato que se hace de los mismos. Además, se consideraba que un museo presenta un discurso cerrado respecto a la historia o hecho que en él se presenta y que en este caso la memoria y las memorias se caracterizan por ser procesos de cons- trucción siempre constantes. Asimismo, un museo al ser un discurso cerrado y poco dinámico establece sólo una versión respecto a los hechos o historia que le da su existencia; mientras que el objetivo de un espacio de memorias es no trans- formar su relato o su representación en un discurso “oficial”, sino que convocar

LA MESA DE TRABAJO LONDRES 38|105 múltiples miradas que parten de la constatación común del hecho del terrorismo de Estado y la violación a los derechos humanos22.

Por otro lado, el uso del espacio y las actividades derivadas de él no debían cons- tituir una “borradura” o una nueva invisibilización para Londres 3823. Lo que en él se hiciera debía considerar la casa como una evidencia clara de los hechos que en ella habían acontecido. Es aquí donde se produjo una diferenciación significativa entre los colectivos Londres 38 y 119, familiares y compañeros con Memoria 119. Para éste último, y bajo el concepto de memoria viva, en la casa podrían realizarse actividades que llevaran vida al lugar como talleres, ciclos de cine y otras inicia- tivas similares; mientras que para los otros colectivos esto significaba, de cierta forma, alterar los espacios de la casa como testigos y prueba de lo que ahí había ocurrido: qué vería el visitante al acudir a la casa ¿talleres de pintura para niños o espacios donde se habían violado sistemáticamente los derechos humanos? Al mismo tiempo, el Colectivo Londres 38 planteaba la mínima intervención en la casa con el objeto de que se alterara lo menos posible los rastros de lo que ahí había ocurrido y que, las otras actividades se hicieran fuera del inmueble en luga- res que permitieran ampliar la red de relaciones de Londres 38 y llevar los temas de memoria a otros espacios de la ciudad. Por ello, el eje central del proyecto de- bía ser preservar el inmueble como un lugar de memoria en cuanto ex centro de represión y tortura secreto del principal aparato represor de la dictadura: la DINA. A partir de la discusión y antecedentes anteriores, se fue precisando en la re- flexión lo que significa que Londres 38 sea un espacio de memorias y qué ca- racterísticas debe tener. Al respecto, es interesante conocer el planteamiento del Colectivo 119, familiares y compañeros respecto a los atributos que debía tener Londres 38 como lugar de memoria en contraposición a las características que tuvo como centro de detención, tortura y exterminio: “Existió una estructura jerárquica y autoritaria, por lo tanto, el principio debe ser que la casa de me-

22 Claramente no podría ser parte de un espacio así una memoria que negara aquello.

23 Como lo había sido el cambio de numeración y su traspaso al Instituto O`Higginiano durante la dictadura. O el proyecto de instalación del Instituto de Derechos Humanos durante el gobierno de la ex Presidenta Michelle Bachelet, el que no se llevó a cabo por la intervención de los colectivos.

106 | LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA: Londres 38, espacio de memorias en construcción

moria no debe tener una estructura jerárquica y autoritaria, sino que debe tener una estructura participativa, dinámica, democrática. Fue un centro clandestino, por lo que ahora debe ser visible y transparente. Fue un centro secreto, por lo tanto debe ser público. Se ocultaron los hechos, por lo tanto hay que recuperar los hechos. Hubo personal violador de los derechos humanos designado por los militares, por lo tanto deben participar trabajadores voluntarios elegidos por las organizaciones que lo dirijan” (Colectivo 119, familiares y compañeros, Acta Mesa de Trabajo Londres 38, 2008).

Así, si intentamos caracterizar este espacio de memorias, debemos decir en pri- mer lugar, que apela a una dimensión simbólica y a una material, a un adentro y un afuera de Londres 38, a un concepto particular de memoria y a un modo de hacer también particular.

En cuanto a la dimensión material de la casa o de Londres 38, ésta se refiere a la materialidad del inmueble como lugar donde se ejerció el terrorismo de Estado en un momento particular y específico de la historia, por lo tanto, esa materiali- dad requiere ser mantenida y preservada por ese valor, por ser protagonista de aquellos acontecimientos. Es por esta razón que el inmueble ha sido declarado monumento histórico y, en tanto tal, es patrimonio cultural del país24, de acuerdo a los criterios del Consejo de Monumentos Nacionales para este tipo de inmue- bles. Por su parte, para los colectivos el criterio de no intervención del inmueble trascendía su materialidad y se relacionaba con la posibilidad de contribuir a procesos individuales y colectivos de elaboración de memoria, por ello, Londres 38 no podía ser concebido como soporte de una memoria fija, sino que de una construcción permanente y dinámica de conocimientos y relatos respecto a la historia relacionada con el lugar.

En cuanto a su dimensión simbólica, la casa constituye un espacio desde el cual se puede construir memoria de una manera distinta a lo que se ha hecho desde

24 De acuerdo a los criterios de UNESCO para la declaración de sitios patrimoniales, Londres 38 cumple especialmente con dos de ellos: el de singularidad y el de autenticidad. Singularidad en el sentido de que es único en su tipo, ya que es el único ex centro de detención y tortura que se mantiene intacto. La autenticidad se relaciona con su estado de conservación. Consejo Monumentos Nacionales, Acta Mesa de Trabajo Londres 38, 2009.

LA MESA DE TRABAJO LONDRES 38|107

25 Cristóbal Bize Vivanco, Paula Palacios Rojas y Miguel Urrutia Fernández, La organización Londres 38.

De la memoria extenuada al antagonismo de los cuerpos colectivos. Santiago 2011.

26 Es interesante aquí la referencia que hace Nelly Richard respecto a una afirmación de Alfredo Jaar: “una cosa que me molesta de los memoriales es la manera en que marginan a las víctimas, como si estuvieran removidas de la sociedad, cuando hay que integrarlas en la historia, por eso el lema que yo ofrezco para este memorial es: Todos hemos perdido algo con la dictadura” (Jaar, 2010 entrevista en diario La Nación en Richard, 2010:238)

la institucionalidad. En este sentido, representa una especie de alternativa pro- metedora para la construcción de una memoria sociopolítica, donde la violación a los derechos humanos no constituye sólo un hecho ético repudiable, sino que representa un hecho histórico y político producto de la acción del Estado dirigida a la aniquilación de un proyecto alternativo de sociedad que había alcanzado una fuerza amenazante25. Sin pretender ser o levantar una idealización de las personas detenidas y desaparecidas en Londres 38, este lugar como espacio de memoria buscar visibilizar y poner en una perspectiva crítica sus proyectos po- líticos, lo que en el plano simbólico instala en la conversación social conceptos y aproximaciones que se han excluido de ella, principalmente la posibilidad de modelos alternativos de convivencia social.

Por otro lado, el adentro y el afuera señala los límites materiales y tangibles de la casa, pero en algún sentido también señala la posibilidad de llevar a un espacio público y social la reflexión en torno al terrorismo de Estado y violación de los derechos humanos a partir de lo acontecido en Londres 38. Este adentro y afuera plantea también la posibilidad de integración en la discusión de aquellos que no han sido directamente afectados en sus cuerpos o en los cuerpos de sus familia- res por esta violencia estatal, sino que todos aquellos que identifican como ne- cesaria esta reflexión hacia el pasado y hacia el futuro26. Por esto, los colectivos reconocían como necesidad y desafío ocupar la calle como espacio de reflexión y denuncia y articularse con otros y otros espacios para ampliar los cursos de acción y de alianza, armando así los mapas de memoria en el entramado de la ciudad y del país. Por ello, los ejes de trabajo de generación de conocimiento a través de la reflexión y el debate, así como las actividades a realizar en coordina- ción con otros, adquieren una relevancia trascendental, aunque aún incompleta en el quehacer de Londres 38.

108 | LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA: Londres 38, espacio de memorias en construcción

Otra característica discutida para este espacio de memoria fue la vinculación del pasado con el presente. En esta relación se hace necesario considerar la discusión relativa a la distinción entre un espacio de memoria que vincula los hechos del pasado con el presente, a un espacio de lucha y reivindicación social que genera un proyecto en relación a los temas contingentes. Esta discusión surgió princi- palmente por la preocupación de algunos miembros de la Mesa (tanto guberna- mentales como de los colectivos) de que este espacio fuera apropiado por orga- nizaciones sociales y políticas y que actuara como una especie de “coordinadora de movimientos sociales” que se distanciara de sus objetivos de construcción de memoria y rescate de una memoria sociopolítica.

Contrario a la restricción institucional, tanto de los representantes de los orga- nismos de gobierno en la Mesa como del discurso oficial respecto al tema, la re- flexión y el quehacer de Londres 38 no se planteó restringido al período específico de la dictadura ni sólo a la dimensión de aniquilamiento de un proyecto social en desarrollo. Sino que, se planteó articulado con el presente, ya que el presente es heredero de ese pasado dictatorial, caracterizado por el terrorismo de Estado y, por lo tanto, se encuentran en él las señas del mismo a través de la violación a los derechos humanos y también a la presencia de la violencia política (tanto en su dimensión simbólica como física sobre los cuerpos individuales y colectivos). Asimismo, el pasado tiene una línea de continuidad con el presente dada por la persistencia de los familiares y de ex presos políticos, hombres y mujeres, por denunciar los hechos ocurridos e invisibilizados, por recuperar los lugares donde se consumó la violación a los derechos humanos y por activar un debate social y un repudio a dichos hechos. Esta perseverante oposición a la invisibilización y al cierre en torno a un discurso oficial, se proyecta en el presente y actualiza permanentemente la necesidad de reflexión y discusión frente a estos temas. Así, se fue delineando una definición respecto a las características que tendría el espacio de memorias Londres 38 y su quehacer. Este se vislumbra como un quehacer y proceso colectivo (nutrido indudablemente de individualidades), per- manente y siempre abierto, inacabado, en estrecha vinculación del pasado y del presente, que se constituye a través de retazos que aportan distintos involucra- dos, donde los invitados a participar no son sólo las agrupaciones de familiares y ex detenidos en cuanto involucrados directos, sino que el conjunto de actores

LA MESA DE TRABAJO LONDRES 38|109 sociales; ni tampoco dichos familiares ni ex detenidos en cuanto víctimas, sino en tanto activistas de la memoria que han persistido en la oposición al ocultamiento y al discurso oficial. De igual manera, se mantienen presentes las expectativas y el desafío en relación a cómo y cuánto un espacio de memoria puede impactar efectivamente a la sociedad, cómo construir vínculo entre dicho espacio y la sociedad y el lugar que ocupaban en la sociedad quienes fueron prisioneros y detenidos desaparecidos en Londres 38.

OBJETIVOS LONDRES 38, CASA DE LA MEMORIA

Objetivo general:

Contribuir desde Londres 38 a la construcción de una sociedad y un Estado que garanticen y promuevan el respeto y ejercicio de los derechos humanos.

Objetivos específi cos:

Contribuir a la construcción y resignificación de las memorias relacionadas con el lugar.

Apoyar y estimular los procesos individuales y colectivos de elaboración, transmisión y resignificación de la memoria.

Fortalecer las redes sociales que contribuyan a la producción de nuevas expresiones de la memoria colectiva.

Conservar el inmueble de Londres 38 y bienes relacionados. Educar en derechos humanos.

FUENTE: UNESPACIODEMEMORIAENCONSTRUCCIÓN. LONDRES 38, CASADELAMEMORIA. 2009

110 | LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA: Londres 38, espacio de memorias en construcción

QUÉ CONTENIDOS DEBEN NUTRIR A ESTE ESPACIO DE MEMORIAS Y CÓMO

In document LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA (página 104-110)