14. CONTENIDOS GENERALES
14.3. CONTENIDOS GENERALES DE 2 AÑOS
CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO Y AUTONOMÍA PERSONAL
• Diferenciación de las partes de la cara en sí mismo y en los demás: ojos, nariz, boca, orejas, pelo
• Identificación del esquema corporal en sí mismo y en los otros: cabeza, tronco, extremidades, brazos, piernas, pies, tripa, espalda
• Identificación de las características diferenciales: niño, niña • Reconocimiento de los órganos de los sentidos y sus funciones
• Manifestación e identificación de sentimientos y emociones propias y de los demás: contento, triste, sorprendido, enfadado, riendo a carcajadas, llorando • Regulación de los sentimientos y emociones: contento, triste, sorprendido,
enfadado, reírse a carcajadas, llorar
• Participación en las actividades motrices con los demás, interactuando con ellos
• Exploración de las posibilidades motrices del cuerpo: movimiento, parada, levantamiento
• Participación en juegos de exterior y de movimiento • Coordinación motriz y control corporal en los juegos • Elaboración de juguetes sencillos
• Regulación progresiva del control corporal en diferentes posturas: de pie, sentado, tumbado
• Experimentación y realización de desplazamientos corporales: andando, arrastrándose, a gatas
• Coordinación para el desarrollo de hábitos de autonomía en el vestir: ponerse y quitarse el babi o el abrigo
• Iniciativa para aprender habilidades nuevas
• Colaboración con los adultos en los hábitos cotidianos: ayudar en casa • Desarrollo de hábitos sociales: compartir juguetes
• Identificación de diferentes tipos de alimentos
• Reconocimiento y aceptación de los diferentes tiempos de alimentación: desayuno, comida, cena
• Adquisición de hábitos de higiene y limpieza en relación con el bienestar corporal: lavado y secado de las manos
• Adquisición de hábitos y actividades de orden en la vida cotidiana: recoger juguetes
• Adquisición de técnicas de bastarse a sí mismo: control de esfínteres
• Realización de actividades de cuidado de alguna planta o animal doméstico • Desarrollo de hábitos de seguridad personal: precaución ante algunos animales
y plantas desconocidos
• Identificación de elementos de seguridad vial: pasos de peatones
• Adquisición de normas básicas de seguridad en la calle: ir de la mano de un adulto
CONOCIMIENTO DEL ENTORNO • Espacio y objetos del aula
• Objetos y mobiliario de la casa
• Cuidado por los espacios que le rodean y los objetos que estos contienen • Atributo de color: rojo, amarillo, azul, verde
• Colecciones de color
• Cuantificadores: grande, pequeño; muchos, pocos; uno, muchos • Colecciones de objetos según su tamaño: grandes, pequeños
• Nociones espaciales: arriba, abajo; abierto, cerrado; cerca lejos; junto a • Formas de los objetos: circular, cuadrada
• Figuras planas: círculo, cuadrado • Atributos de forma y color
• Cambios producidos en el entorno por la climatología y las estaciones • Comprensión de la influencia de los fenómenos atmosféricos en la vida
cotidiana: prendas de vestir
• Conciencia de la necesidad de un uso responsable del agua durante los hábitos de higiene
• Participación y disfrute en las actividades al aire libre: juegos de exterior • Observación de entornos naturales
• Reconocimiento y observación de plantas del jardín escolar u otro próximo: flores
• Observación de animales: formas de desplazamiento
• Dependencias del centro: patio, aula y sala de psicomotricidad • Personas del entorno escolar: docente y compañeros
• Observación y participación en las actividades de la vida escolar • Identificación de los primeros grupos sociales: la familia
• Observación y reconocimiento de los principales miembros de la familia: papá, mamá, hermanos, abuelos, tíos…
• Lugar que ocupa en la familia
• Adquisición de rutinas en los hábitos de alimentación
• Adquisición de normas de comportamiento en el aula: recoger y compartir juguetes
• Cuidado de alguna planta en el aula
• Identificación de diferentes profesiones del entorno: médico, enfermero, policía, bombero…
• Reconocimiento de instrumentos de trabajo relacionados con las profesiones • Dramatizaciones: profesiones
• Observación de medios de transporte relacionados con las profesiones • Observación de medios de comunicación: televisión, teléfono, periódico • Participación en las celebraciones culturales del entorno y las actividades
preparadas para los días especiales
LENGUAJES: COMUNICACIÓN Y REPRESENTACIÓN
• Expresión de estados emocionales mediante el lenguaje corporal • Producción de sonidos con el propio cuerpo: palmas, pies
• Experimentación del control corporal: relajación, respiración
• Descubrimiento y experimentación de ritmos corporales: desplazamientos • Representación de personajes de la vida cotidiana y cuentos
• Dramatización de movimientos de animales
• Representación de dramatizaciones de diferentes profesiones • Producción de mensajes referidos a necesidades básicas • Expresión de mensajes referidos a sus emociones y deseos
• Necesidades de expresión y comunicación
• Manifestación de sus necesidades de expresión a través del lenguaje oral • Comprensión de las intenciones comunicativas de los adultos
• Utilización y participación en diálogos
• Adquisición y utilización de vocabulario básico trabajado en el curso: nombres, acciones y cualidades
• Adquisición de vocabulario relacionado con el colegio: nombre de los
compañeros y adultos de la escuela, dependencias del centro y elementos del aula
• Utilización de vocabulario relacionado con la alimentación: alimentos, utensilios, momentos de alimentación
• Adquisición de vocabulario relacionado con los juegos y los juguetes
• Utilización de vocabulario relacionado con la casa y la familia: dependencias, objetos, miembros de la familia
• Adquisición de vocabulario relacionado con los animales y las plantas: nombres de animales, nombres de plantas
• Construcción de frases utilizando nombres y cualidades • Lectura de imágenes: objetos de la vida cotidiana
• Programa de lectura: pictogramas y tarjetas de vocabulario programadas • Lectura y elaboración de mensajes cortos y frases sencillas con pictogramas y
tarjetas de vocabulario
• Realización de garabateos: libres, guiados, controlados
• Realización de trazos sencillos: de arriba abajo, contornos circulares libres, de un lado a otro
• Observación y escucha de cuentos: imágenes • Cuentos como fuente de placer y aprendizaje
• Exploración activa de instrumentos de la lengua escrita: cuentos, libros, periódicos
• Identificación y reconocimiento de los personajes en los cuentos • Satisfacción y disfrute con los relatos de cuentos
• Discriminación de sonidos: ruido, silencio, canción
• Identificación de instrumentos musicales: tambor, xilófono y trompeta • Discriminación de sonidos: fuertes y suaves, largos y cortos
• Identificación y reproducción de sonidos: onomatopeyas de animales • Participación activa en las audiciones programadas
• Utilización de técnicas plásticas: estampación y relleno con pintura de dedos, arrugado y rasgado de papel, punteado, amasado, pegado
• Actitud positiva ante las realizaciones plásticas • Realización de los talleres de plástica programados
• Acercamiento y disfrute de obras pictóricas conocidas: ImaginARTE • Identificación de instrumentos tecnológicos del entorno cercano • Aplicación de las nuevas tecnologías en el aula: nubaribits
15. LA EVALUACIÓN
DEFINICIÓN
Definimos evaluación como un proceso continuo, sistemático y flexible que se orienta a seguir la evolución de los procesos de desarrollo de los niños o niñas y a la toma de las decisiones necesarias para adecuar nuestra acción educativa a las necesidades y logros detectados en sus procesos de aprendizaje. Una actividad evaluadora, así entendida, contribuye a la mejora de nuestra actividad como educadores, pues hace posible la adaptación de los procesos de enseñanza a los de desarrollo-aprendizaje.
Desde esta perspectiva formativa, el proceso de evaluación, aunque parta de un objeto concreto, siempre implicará de una forma comprensiva a todos los elementos y procesos. Evaluar a un niño o a una niña supondrá, por tanto, ayudar a mejorar su rendimiento y afectará a los educadores, a la organización del centro, a los métodos y al proceso educativo.
Ahora bien, difícilmente se puede progresar y evaluar los resultados si no se establecen unas metas u objetivos concretos y expresados en términos de comportamientos observables. Los objetivos no solo clarifican el camino a recorrer y anticipan en forma de pronóstico los resultados a conseguir, sino que además sientan las bases de una evaluación objetiva y coherente.
Para definir nuestro proceso de evaluación nos basamos en las siguientes afirmaciones:
• La evaluación es un factor importante en el proceso educativo ya que se preocupa en cada momento de analizar las variables educativas y de hacer una estimación precisa de los resultados.
• Es comprensiva y tiene que contemplar todas y cada una de las partes del proceso instructivo: niños o niñas, educadores y programa.
• Tiene que ser continua. Para garantizar una buena dirección en el proceso y unos buenos resultados finales, la evaluación tiene que estar actuando de una forma constante y permanente.
• A través del feedback , tiene una importante capacidad recurrente que le
permite «retroactuar sobre elementos de la estructura y del proceso educacional e incluso sobre los mismos objetivos, para modificarlos y perfeccionarlos a la luz de los resultados».
• La evaluación es cooperativa puesto que afecta no solo a los que la aplican,
sino también a sus verdaderos usuarios, los niños y niñas.
Por todo lo expuesto, consideramos la evaluación un instrumento fundamental, tanto para facilitar el éxito en el logro, como para perfeccionar nuestras propuestas educativas y al centro como unidad (organización, clima, relaciones, etc.).
La evaluación es especialmente necesaria para que el educador vaya conociendo a cada niño o niña en aspectos más amplios y con mayor profundidad. Solo partiendo de este conocimiento es posible desarrollar sus capacidades potenciales y ayudarle a
afrontar sus limitaciones mediante programas inicialmente acomodados, y progresivamente ajustados, a sus necesidades y características.
Concebimos la evaluación de forma continua y global, referida al conjunto de capacidades expresadas en los objetivos generales. El proceso nos sirve fundamentalmente de orientación, para conocer las posibilidades y limitaciones de cada niño o niña, y de regulación o reordenación del proceso educativo, pudiendo incidir este reajuste en la propia programación y en la intervención educativa. En consecuencia, adquiere un carácter formativo.
Ajustar los programas y recursos metodológicos a las características individuales de cada niño o niña, así como determinar si se van consiguiendo o no las intenciones educativas que guían la intervención pedagógica, requiere una evaluación continua del proceso de educación y aprendizaje. La evaluación forma parte de este proceso, guiándolo y reconduciéndolo. De este modo, en cada momento podemos determinar las situaciones, los materiales y los recursos más adecuados para aportar una ayuda individualizada que permita superar los obstáculos y continuar el proceso. La evaluación no consiste, pues, en hacer juicios de valor sobre el niño o la niña y sobre sus realizaciones, sino en recoger toda la información necesaria para apreciar y ajustar eficazmente la acción educativa.
En consecuencia, entendemos la evaluación como la revisión de los distintos elementos de la práctica educativa en el ámbito del aula y en el conjunto del centro.
PRINCIPIOS Y OBJETIVOS DE LA EVALUACIÓN
De la definición dada de evaluación obtenemos los principios básicos que determinan su carácter: continuidad, sistematicidad y flexibilidad.
• Principio de continuidad. Hace referencia a la necesidad de entender la
evaluación como un proceso en el que podemos distinguir diferentes momentos: inicio, proceso-desarrollo y fin.
• Principio de sistematicidad. Alude a la necesidad de plantear la forma de
seguimiento de acuerdo a un plan previamente trazado, que deberá ser llevado a cabo con rigor.
• Principio de flexibilidad. Se relaciona con la posibilidad de utilizar en el
proceso evaluador, y siempre en función de los objetivos trazados, diversidad de técnicas e instrumentos de registro.
Basándonos en estos principios, detallamos los objetivos de la evaluación.
Conocer la situación de partida de los componentes que inciden en el proceso
en el momento que se propone la evaluación.
Detectar de modo permanente, las dificultades que surjan en el desarrollo del
modelo de actuación elegido.
Regular el proceso de aplicación continua del modelo de actuación,
propiciando y facilitando la consecución de las metas previstas.
Conocer los resultados obtenidos al final del período fijado para la implantación del modelo.
Valorar los resultados obtenidos.
Replantear el modelo de actuación, de acuerdo con la información recogida y
con su valoración y, consecuentemente, potenciar los aspectos positivos y corregir los negativos.
LA EVALUACIÓN EN EL PRIMER CICLO DE EDUCACIÓN INFANTIL La evaluación en este ciclo debería ser:
• Global: referida al conjunto de capacidades expresadas en los objetivos
generales. Esta evaluación permite fijar las metas que el niño o la niña ha de alcanzar a partir de criterios derivados de su propia situación inicial.
La evaluación debe realizarse sobre la base de los objetivos, en los que se expresan las capacidades básicas que los niños deben desarrollar a través de las distintas áreas curriculares a las que hacen referencia los criterios de evaluación.
Aunque el referente fundamental para evaluar el grado de consecución de las capacidades expresadas en los objetivos generales son los criterios de evaluación de cada área curricular, habrá que volver sobre los objetivos de nivel en el momento final de la evaluación, para analizar el avance global que el niño haya conseguido, como algo más allá de la mera suma de distintas evaluaciones de conductas concretas.
Realizar una evaluación individualizada y global implica utilizar diversidad de procedimientos, instrumentos y situaciones de evaluación, de forma que podamos ajustarnos a las diferentes características de los niños y contenido educativo.
• Continua: la evaluación debe ser un elemento más de la acción educativa,
permitiendo así regular, orientar y corregir de modo sistemático el proceso educativo. La evaluación continua empieza en los inicios del propio proceso educativo. Requiere, por lo tanto, una evaluación inicial del niño, para adecuar el proceso de enseñanza-aprendizaje a sus posibilidades, y también una evaluación al final del proceso.
• Formativa: debe tener en cuenta todas las variables que ayudan o interfieren
el proceso didáctico, procurando, durante dicho proceso, reunir información que permita revisarlo y corregirlo. Su finalidad es determinar qué factores
favorecen o dificultan que los niños o las niñas logren las metas deseadas, de forma que podamos introducir las modificaciones oportunas.
• Preventiva: nos permite realizar sobre la marcha los ajustes oportunos que
eviten llegar a objetivos no deseados.
Por lo que respecta a qué evaluar en relación con la educación de los niños y niñas, la decisión más importante es la que se refiere a concretar los objetivos generales de cada ciclo en conceptos evaluables que permitan comprobar si los niños y las niñas están desarrollando las capacidades deseadas lo mejor posible en función de las características individuales de cada uno.
Los objetivos generales deben concretarse, ya que, al tratarse de capacidades en las que es difícil precisar el grado, no son directa ni unívocamente evaluables. Por lo tanto, es necesario establecer una serie de conceptos más precisos que los objetivos generales, que tendrán sobre todo la función de ayudar a reajustar la educación si se comprueba que un niño o niña se separa de los objetivos deseados más allá de lo justificable por los ritmos individuales que caracterizan este ciclo.
Una vez establecido qué se considera fundamental evaluar, es preciso que determinemos los procedimientos mediante los que se va a obtener la información necesaria en relación con el proceso de aprendizaje.
La complejidad que conlleva la acción educativa que atiende al desarrollo de las capacidades que hacen posible la evolución equilibrada de la personalidad del niño o niña nos lleva a considerar que el interrogante «cómo evaluar» no se resuelve de una forma simple, sino que exige una referencia a las técnicas que se van a utilizar para ello.
TÉCNICAS PARA EVALUAR
En el período de 0 a 3 años, el contacto continuado con el mismo grupo de niños o niñas hace que la observación directa de estos, dentro y fuera del aula, y la observación indirecta llevada a cabo a través del análisis de los trabajos individuales, de grupo y las entrevistas sea la técnica más idónea:
• La observación: realizada de forma sistemática garantiza mayor objetividad
en una evaluación, pues permite el seguimiento de los procesos de aprendizaje en los niños o las niñas. La observación puede llevarse a cabo a través del seguimiento de las actividades estructuradas en un plan de trabajo dentro o fuera del aula: producciones plásticas y musicales, juegos manipulativos, juegos de expresión corporal, etc.
• La entrevista: puede definirse como «una conversación intencional». Es una
técnica de gran valor para obtener información sobre la opinión, actitudes, problemas, motivaciones, etc. de los niños o las niñas y de sus familias. Para ser utilizada con provecho exige: la definición de sus objetivos, la delimitación
— Formal o preparada por el entrevistador. — Informal o sin preparación previa.
Para el análisis de los datos recogidos se utiliza la técnica de la triangulación. Es una técnica de análisis de datos que permite evaluar el proceso de enseñanza-aprendizaje a través de diversos enfoques y fuentes de información. Los tipos más usados son:
• Triangulación de las fuentes, o recogida de información de diversa
procedencia.
• Triangulación temporal, lo que supone la realización del estudio en
diferentes momentos y circunstancias.
• Triangulación espacial, o realización del estudio en diferentes zonas o
lugares.
• Triangulación de métodos y técnicas, o utilización de diversas
estrategias metodológicas.
• Triangulación de evaluadores, o realización del estudio por parte de
distintos sujetos.
DOCUMENTOS DE REGISTRO DE DATOS
El seguimiento del proceso de evaluación exige una variedad de documentos de registro. Parte de ellos, tienen un carácter «oficial» y sus características y forma de registro está determinada, otros son elaborados por el centro:
Algunos documentos de evaluación:
• Expediente personal. Integra los distintos documentos personales de cada
niño o niña. Entre ellos se considera indispensable la inclusión de la «ficha personal» del alumno, los «resúmenes de la escolaridad», los «informes anuales» y el «informe final de evaluación».
• Ficha personal. Recoge los datos de filiación, familiares y médicos,
archivándose igualmente copia de los documentos personales de cada niño o niña que sean considerados de interés.
• Informes anuales. El educador elabora un «informe anual de evaluación» al
finalizar cada curso o nivel a partir de los datos obtenidos a través de la evaluación continua. Dichos informes se adjuntan al «expediente personal».
• Informe final. Al finalizar el Primer Ciclo de Educación Infantil, el educador
recoge los datos más relevantes de los informes de cada nivel y elabora el «informe final de evaluación».
• Resúmenes de la escolaridad. Reflejan los cursos escolares realizados en el
Centro de Educación Infantil en que el niño o la niña ha estado escolarizado cada año; lo firma el director o directora del centro.
• Evaluación inicial. Proporciona información del niño o la niña cuando llega al
centro. Conviene conocer su nivel madurativo, el grado de desarrollo de sus capacidades y el dominio de habilidades de que dispone. Puede llevarse a cabo mediante las siguientes estrategias:
Entrevista con la familia . Se realiza antes de la incorporación del niño o
la niña al centro. En el cuestionario de entrevista inicial se recogen los aspectos más relevantes y significativos. La educadora cumplimenta con posterioridad su valoración sobre la entrevista.
Observación inicial de cada niño o niña durante el período de
adaptación. Durante el primer tiempo de asistencia del niño o niña al centro y a través de distintas actividades, se observa el grado de desarrollo de las diferentes capacidades, cumplimentando un registro de observaciones para poder ajustar adecuadamente la planificación educativa. También tomamos como referentes las evaluaciones finales correspondientes al nivel correspondiente al curso anterior.
Recogida de información del centro anterior . Si el niño o la niña ha
asistido anteriormente a un centro solicitaremos su expediente personal.
• Evaluaciones periódicas. Se informa regularmente a las familias respecto a la
evolución que los niños y niñas experimentan en un período de tiempo concreto. El educador selecciona la información que puede ser más significativa para las familias desde la perspectiva de su posible colaboración en el desarrollo de sus hijos o hijas en el centro. Este informe debe ser claro y asequible para los padres y las madres.
• Informes diarios. Contienen información sobre la comida, el sueño, la salud y
las observaciones realizadas a lo largo de la jornada diaria. Constituye un modo importante de colaboración con las familias facilitando la comunicación entre el ámbito escolar y el ámbito familiar.
16. INFORMES
16.1. ENTREVISTA INICIAL CON LA FAMILIA