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2.1 Contexto físico y social

2.1.1 Contexto arqueológico

Los mayores hallazgos arqueológicos en Jujuy se encuentran a lo largo y ancho de la Quebrada de Humahuaca (véase Figura 2-3), los cuales dieron origen a los omaguacas, tilcaras y otras poblaciones que habitaban la zona de la Quebrada antes y después de la llegada de los españoles en el siglo XVI. La arqueología en esta región esta divida en cuatro sectores llamados “Era de los Cazadores” (8000 – 1000 a.C.), “Era de los Pastores y Agricultores” (1000 a.C. – 900 d. C.), “Era de los Guerreros” (900 – 1430 d.C.) y “Era del Imperio” (1430 – 1536 d. C.) (Nielsen 2002, 15, 17, 25, 27, 43). La datación de cada era esta normalmente basada en los descubrimientos de arte rupestre que se realizaron en las cuevas, de por ejemplo Huachichocana, Inca Cueva y Pintoscayoc, las cuales fueron habitadas por la civilización de la Quebrada hace más de diez milenios (Nielsen 2002, 17). Así fue que se encontró en las paredes y techos de Inca Cueva 4

(Figura 2-3) motivos geométricos pintados de color rojo, rojo violáceo y negro. Los motivos son muy abstractos y muestran similitudes con algunos de los objetos que se encontraron durante las excavaciones, como flautas y espátulas (Aschero 1999, 100; Nielsen 2002, 21). Con respecto al textil, en la “Era de los Cazadores” existía conocimiento del tejido, ya que en Inca Cueva 4 se hallaron cuero y mallas tejidas con fibra vegetal, lana y hasta cabello humano con los cuales se producían vestimentas, cuerdas, cestas, hondas y bolas (Nielsen 2002, 17; Pérez de Micou 2009, 80).

Figura 2-3: Mapa de la Quebrada de Humahuaca con algunos de sus sitios arqueológicos (Nielsen 2002, 14).

El arte rupestre de la “Era de los pastores y agricultores” muestra importantes cambios de la sociedad. Los habitantes de la Quebrada comienzan a depender de animales y plantas que habían domesticado. A su vez, empiezan a experimentar con la fibra de la llama en busca de otras formas

de teñir y tejer, creándose de esta manera nuevas prendas como la camisa o unku. A pesar del avance tecnológico, seguían utilizando materiales antiguos, como la madera, el hueso y la piedra para la fabricación de telares, husos y morteros. En esta época aparece el diseño de la llama (véase Figura 2-5) y se enfatizan más los motivos antropomórficos, donde se observan hileras de personajes de cuerpo alargado y cabezas realzadas con tocados, a las cuales se las ve “danzando” o tomadas del brazo, lo que demuestra cuán importante las relaciones entre personas y los vínculos sociales eran (véase Figura 2-4) (Nielsen 2002, 25-26).

En la “Era de los Guerreros” es cuando comienzan los conflictos en la sociedad debido a un período prolongado de sequías. No se sabe con seguridad si esta fue la causa original de tales conflictos y luchas. En esta época se comienzan a construir grandes aldeas conglomeradas y fortificadas en zonas altas con el fin de obtener una buena visibilidad en el caso que se tuvieran que defender. Una de las fortalezas más conocida, la cual se puede visitar hoy en día, es el Pucara de Tilcara (Nielsen 2002, 27). Con respecto al arte rupestre, se observan en las cuevas con mucha frecuencia escenas de hileras de llamas atadas entre sí (véase Figura 2-7) (Nielsen 2002, 34), lo cual demuestra la importancia de la llama como animal de carga para trasladarse de un lado a otro o para comerciar con otras zonas. Otras representaciones en dicho arte son las imágenes de los conflictos que se vivieron en la zona, mostrando individuos o grupos de individuos armados con arco y flechas (véase Figura 2-6). Muchos de ellos llevan atuendos de distintos colores, lo que demuestra que las luchas se trata entre grupos culturalmente distintos (Nielsen 2002, 37).

Luego en la “Era del Imperio” se incorporó en el siglo XVI la Quebrada de Humahuaca al Tawantinsuyu, al Imperio de los Incas, donde los pueblos sometidos debían pagar tributo a dicho Imperio mediante el trabajo para beneficio del Estado (mit’a) (Nielsen 2002, 43). A su vez, fue en esta era donde arribaron los conquistadores a la provincia de Jujuy. A los españoles les llevo un tiempo conquistar los pueblos nativos de la Quebrada, en especial a los omaguacas o “indios de guerra”, como se los describe en los documentos de la época (NIelsen 2002, 45). Ciertas escenas de arte rupestre muestran el conflicto que existió entre los conquistadores y los pueblos nativos (véase Figura 2-8) (Nielsen 2002, 47).

Figura 2-4: Motivos abstractos de Inca Cueva 4, ca. 9000 – 7000 años antes de Cristo

(Nielsen 2002, 21).

Figura 2-5: Motivos de camélidos en Inca Cueva 1, perteneciente a la era de los pastores y agricultores

(Nielsen 2002, 24).

Figura 2-6: Escenas de lucha en Cueva de Tres Cruces (Nielsen 2002, 37).

Figura 2-7: Hileras de llamas atadas entre sí en Inca Cueva 1 (Nielsen 2002, 34-35).

Figura 2-8: Escena de lucha entre un indígena y un jinete europeo en el sitio Los Pintados en Sapagua (Aschero 1999, 131; Nielsen 2002, 44-45).

En lo que respecta a la cerámica, se han hallado bastantes cantidades en los sitios arqueológicos de la Quebrada, como en El Alfarcito y La Isla, pero no voy a detallar los mismos por una cuestión de espacio y porque no es el tema principal de la tesis. Si bien, me gustaría destacar, que algunos símbolos geométricos provenientes de estos restos de cerámica se aplican actualmente en los tejidos tradicionales jujeños. Lo mismo sucede con el arte rupestre que se encontró en las diferentes cuevas de la Quebrada. El dibujo de la llama, se lo encuentra tal cual en gorros, guantes y pulóveres.

El material arqueológico de la pronvincia de Jujuy en lo que respecta a los textiles es muy limitado, pero aún de gran importancia para la zona jujeña. En la mayoría de las excavaciones realizadas en la Puna y Quebrada, según la literatura que se pudo investigar, se han hallado restos de cerámica y en menor medida textiles, ya que estos últimos casi siempre se los ha encontrado en mal estado de conservación, lo cual ha dificultado su identificación. En sitios como Inca Cueva 4, Doncellas, Cuevas III y V del sitio Huachichocana y Los Amarillos se han encontrado cordeles y cestería, las cuales están relacionadas con las prácticas funerarias. En el capítulo 4.1.1 se continuará con una breve descripción de lo que se ha encontrado y obtenido hasta el momento sobre los textiles jujeños.