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La violencia de género está latente, está presente en nuestro medio, sólo que es menos visible porque las mismas mujeres no conocen sus derechos y tampoco los pueden re- clamar para ser cumplidos y de repente no existen bastantes instancias que velen por toda esta situación, pero realmente, ejemplo claro es de lo que aquí pasó en Sololá. Porque al saber que llegó una mujer gobernadora, aquí se vinieron a romper vidrios,
de hecho esta oficina fue muy afectada. ¿Qué están demostrando ahí? El machismo.
Como llegó una mujer al poder no lo aceptan. (E9)
La violencia de cualquier tipo es una vivencia cotidiana que se asienta en la base de nuestra sociedad. La base de la violencia contra la mujer en los distintos ámbitos de la sociedad gua- temalteca tiene raíces en la jerarquía establecida para los sexos en las relaciones de poder, en donde las mujeres somos ubicadas en una posición inferior. El sistema patriarcal se internaliza en las relaciones humanas y convierte sobre todo al hombre en sujeto actuante de la violencia contra la mujer.
Tanto la legislación estatal como la costumbre exigen de las mujeres mayas que se atengan al comportamiento establecido “tradicionalmente”. La extendida idea de que las mujeres suelen provocar la violencia doméstica porque no se comportan como se espera de ellas legitima la violencia como instrumento de disciplina y corrección.
Las autoridades instrumentalizan las normas consuetudinarias para excusar la violencia domés- tica, sobre todo cuando las mujeres intentan desviarse del discurso masculino y defender su voluntad en asuntos como el número de hijos y el espaciamiento de los nacimientos.
Masculinidades
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La masculinidad es algo que se construye socialmente. Se inicia en la propia familia, con el reconocimiento que tanto la madre como el padre hacen al nuevo varón que llega al hogar. Este es el momento en que se asignan los roles y se construye la identidad del niño y es un proceso que continúa y se solidifica en la escuela, la iglesia, la comunidad y la sociedad en general.
Pero los hombres dicen “no, pero es que el hombre es la cabeza del hogar”. Y que la mujer fue sacada de una costilla del hombre, por lo tanto tiene que estar sometida, a lo que el hombre dice”. Ya de veras, que hasta en la misma Biblia, y nosotras sabemos que es un libro sagrado, pero que fue escrito por hombres también. Pero ¿qué pasa en su aplicación? Que igual que los abogados, igual que los líderes religiosos, no han cap- tado en sí que son los derechos de una como ser humano. (E9)
Como parte de la construcción de la masculinidad y de sus roles, al niño se le asigna el poder, y se dictamina que deberá ejercerlo tanto en los espacios privados como en los públicos, con todos los privilegios y beneficios que conlleva. Esto significa que el varón manda dentro de la casa y fuera de ella también.
Porque ahora los hombres son muy machistas, las mujeres se quedan débiles, aunque se tenga conocimiento y experiencia, pero a causa del hombre surgen problemas en el hogar. Por otro lado no se quieren, como la situación de la actualidad, ya existe el no- viazgo y se deciden por sí solos, pero antes era el padre y la madre quienes deciden por el joven con quien se casa, al igual la señorita, respeta al padre de que todo resultará bien, es un principio de nuestros antepasados. Pero en la actualidad, como mi experien- cia en este año en la Auxiliatura, es notable la debilidad de las mujeres, las mujeres son despreciadas, cuando se unen son felices, pero cuando ya tienen uno, dos hijos ya las desprecian. Se da también que en su juventud se prometen muchas cosas, al final solo
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las engañan, ya no respetan a sus esposas. Peor si se enferman, ya crean diferencias, discriminación, ahí surge el machismo, ahí discriminan a la mujer, ahora vemos a las mu- jeres ya no las respetan. (E20)
Ninguna acción en contra de la violencia hacia las mujeres, puede ser efectiva por sí sola sin un componente educativo orientado hacia el reaprendizaje de los géneros: en la medida en que las mujeres reaprendamos que somos seres humanos inteligentes y de gran valor físico y emocional y no cosas.
Igual yo creo que también existe un celo de los hombres hacia que las mujeres puedan participar y realmente que ellas reflejen esa capacidad que tienen muy a pesar de su ámbito bastante reducido, pero si se han visto casos en que sí, hay capacidad, y en- tonces esos frenos que existen, también de decir bueno yo soy el hombre de la casa, el hombre de la comunidad, pues las mujeres no tendrían porque estar en la vida pública, verdad. (E10)
Modificar radicalmente los patrones de crianza y la programación violenta de los hombres ha- cia las mujeres es una tarea que debe empezar por la misma familia y sobre la cual debe construirse en la escuela y el resto del sistema social. Solo así podremos comenzar a construir sociedades y relaciones más horizontales y solidarias.
La problemática de la mujer es seria, porque aún hay machismo, solo el hombre manda y se acabo, sin embargo es necesario un estudio sobre la mujer. Antes, nuestros antepa- sados sólo mandaban a los niños a las escuelas, a las niñas no. Desde esa raíz viene que las mujeres se les hace de menos, un problema desde hace años, esconden a las niñas, solo los niños se van a las escuelas. Es la raíz desde hace años con nuestra gente de acá. Una solución sería un estudio sobre la mujer, aunque ahora ya hay muchas escuelas, colegios, para que reconozca sus derechos. Actualmente hay grupos de mujeres que se están levantando, exigen sus derechos para que haya equidad de género, igualdad de hombres y mujeres, eso sería una solución, es necesario un estudio para que sea equita- tivamente, únicamente. (E20)
Impunidad social.
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Una parte de las mujeres que sufren violencia se presentan ante las diferentes instancias de impartición de justicia que existen en su región a fin de que las autoridades intervengan para poner un alto al maltrato, para lograr la reparación de los daños que les han causado, el cas- tigo a los culpables y mejores condiciones en la convivencia cotidiana. Según nuestro estudio, las autoridades generalmente están más preocupadas por que las partes lleguen a un acuerdo conciliatorio que por garantizar los derechos de las mujeres y su seguridad e integridad física. En este sentido, han documentado las formas en que las autoridades minimizan los problemas presentados por las mujeres y las instan a subordinarse a maridos maltratadores a fin de que cumplan con las obligaciones de la “buena esposa”.
Yo considero que al acudir a un comité o COCODE hay complicidad con el agresor por el hecho de ser hombres… muchas veces se comentan entre sí sus problemas y la mane- ra de cómo lo trata la esposa porque son amigos, y luego, si la esposa va a comentarle, al COCODE él le dice “si ella es la causante” porque a lo mejor no lo trata bien, esto realmente no es un apoyo y para terminar le dicen a una “lo que tienes que hacer es portarte bien para que no suceda”.(GD3)
Si, buscan un poquito mas la mediación, pero muchas mujeres sienten que no hay nin- guna solución en las comunidades. Porque ahora el papel del alcalde auxiliar, ante- riormente, ellos son los que se encargaban mucho de los problemas de parejas o entre familias, pero ellos ahora como ya son parte del Consejo Comunitario de Desarrollo, ya no todos aceptan este tipo de responsabilidad. Lo que hacen ellos es mejor remitirlos