3.2. La reforma laboral en el cardenismo
3.2.1. El contexto social y político
En el país se vivieron momentos arduos en los diferentes sectores. Los ambientes políticos, económicos y sociales fueron de controversia por las reformas impulsadas y aprobadas por los representantes populares respaldando el proyecto de gobierno del presidente Lázaro Cárdenas. En su momento se plasmaron las confrontaciones que causó la educación socialista por parte de los bloques de oposición derechistas. La reforma laboral fue otro rubro donde surgió controversia El sector empresarial fue el más inconforme y el más afectado por las leyes laborales impulsadas por el gobierno federal.
Los empresarios nacionales y extranjeros expresaron desconcierto con el planteamiento político laboral y social que el gobierno cardenista practicó en los conflictos de índole obrero-patronal. La administración cardenista enfrentó diversos problemas para concretizar las leyes planteadas en la reforma laboral. Las agrupaciones de derecha percibieron que la política laboral cardenista no rindió resultados positivos para la población en general. Al contrario, conllevó a la nación a inestabilidad económica, social y política.
La confrontación entre el gobierno y los bloques derechistas fueron constantes en el transcurso del régimen cardenista. Las políticas progresistas tuvieron más repercusiones en los conflictos laborales, reparto de las tierras, el sistema educativo y la nacionalización de empresas. Por lo cual, los grupos derechistas reaccionaron impulsando un patriotismo extremo y exaltando a sus
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correligionarios que no permitieran la imposición de políticas socialistas. La oposición se generalizó en la mayoría del territorio nacional. En las zonas industriales acontecieron reacciones por parte del sector empresarial. Por mencionar un ejemplo, lo acontecido en Monterrey en el conflicto laboral entre trabajadores y empresarios.
Los sucesos ocurridos en el norte del país reflejaron la división entre la población. Por una parte, los trabajadores apoyados por el Estado y por la otra, población que no comulgaba con las políticas del gobierno apoyando a los dueños de las fábricas. La reacción por parte de los empresarios y la clase media expresó una visión antipatriótica por parte de los seguidores a las políticas socialistas del gobierno. Cabe mencionar que la derecha a través de los medios manifestó:
… que los hombres que han derramado su sangre en defensa de la democracia y de los ideales de libertad y respeto a los principios constitucionales que han jurado guardar y hacer guardar ante la gloria enseña de la Patria, deserten de ésta y pasen con armas y bagajes a los enemigos declarados de la misma, que como en Monterrey, la pisotearon y quemaron173
Los bloques de derecha en su tendencia de oposición iniciaron una estrategia política para desacreditar todo acto público oficial. La movilidad y organización de la oposición conservadora estuvo integrada por obreros, campesinos y público en general. Esta reacción fue en respuesta a la aglomeración de la clase trabajadora realizada por el Estado mexicano. Un ejemplo fue el mencionado con anterioridad, en el que los sindicatos independientes auspiciados por la clase media y el sector empresarial de Monterrey confrontaron a la CTM, apoyada por el Estado. La intervención del Estado en los diversos sectores favoreció a la clase trabajadora y sustancial para la consolidación del proletariado en el país. Los bloques tradicionalistas no vieron con agrado la intromisión del gobierno y percibieron que a futuro estarían regidos
173 S/a, “Intensa propaganda en el ejército para cerrar el triángulo comunista”, en OMEGA, 27 de febrero de
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por un gobierno totalmente socialista, donde las unidades de producción estarían a cargo del Estado y de los mismos trabajadores.
La derecha mexicana reaccionó y manifestó en su alocución nacionalista que un buen patriota no permitió el desprestigio a la nación donde exhibieran banderas rojinegras en vez del lábaro patrio. El deber del ciudadano era oponerse y luchar no importando el derramamiento de sangre en contra de los sujetos que sustentan imponer ideologías que corrompen a la sociedad en los principios civiles y morales. La corriente derechista hizo hincapié lo perjudicial que representó un régimen socialista para la sociedad mexicana y sobre todo los que encabezaron esta corriente ideológica a través de las políticas públicas.
El rechazo y confrontación a las políticas oficialistas implicó una serie de descalificativos al gabinete cardenista por el grupo antagónico de oposición. Lo expresado por las facciones tradicionalistas fue que:
Los directores de esa doctrina disolvente, inmoral y de desquiciamiento social, tienen todas las características que la leyenda atribuye a Tartufo y a Rodín. Y no digamos a Maquiavelo que fue el maestro, en realidad de ese sistema político de engaño para sojuzgar a los pueblos y para reinar en ellos, pues el comunismo procura la división social, como medio más seguro de dominar el mundo [……..] y aun los de los mismos revolucionarios que necios e irresponsables, como turba ignera, no se dan cuenta de que el comunismo está haciendo labor contra nuestra patria, contra nuestra raza y contra nuestra libertad.174
La oposición no percibió con agrado el cambio de estructuras en los diferentes sectores, que el gobierno fue implantando en el territorio mexicano. La reforma laboral impulsada por el presidente Lázaro Cárdenas originó enfrentamientos políticos y sociales con el sector empresarial donde surgieron conflictos laborales. La política laboral propició que la clase trabajadora tuviera argumentos para emprender huelgas con el objeto de solicitar mejores
174 S/a, “Táctica comunista de las redomada hipocresía para balmorear a las masas proletarias”, en OMEGA,
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condiciones laborales. El proletariado tuvo el apoyo del Estado por medio de asesoría jurídica y recursos económicos.
El planteamiento político laboral del gobierno conllevó a la expropiación de algunas empresas por no llegar a un arreglo entre empresarios y trabajadores. Por otra parte, los correligionarios derechistas consideraron que la ideología socialista estuvo perturbando a la población en contra de la patria, la libertad y la formación del individuo. Éstos especularon que toda estrategia política no apegada a las estructuras sociales, políticas y económicas con elementos tradicionalistas conllevaron a una inestabilidad general en el país.