De acuerdo con la proyección censal del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), para 2010 Colombia tenía 45,508.205 de habitantes. De ellos, 34,387.230 viven en centros urbanos y 11,120.975 en zonas rurales. Para junio de 2010 se estimó un total de 27.78% de personas con NBI5 , de éste, el 53.51% están ubicadas en las zonas rurales y el 19.64%
en las cabeceras municipales. (Tabla 1). De los 45.505.205 personas el 51.0% son mujeres y el 49.0%, hombres.
El 66.7% de los hogares en Colombia están conformados por cuatro perso- nas. El 10.5% de los habitantes se ven a si mismos como negros, mulatos, afrocolombianos o afrodescendientes. Mientras, el 3.4% se considera in- dígena. La tasa de analfabetismo es del 8.9% para la población mayor de cinco años y del 8.4% para la población mayor de 15. El analfabetismo en el campo es del 18%, mientras que en los centros urbanos es del 6%. El 66.7% de la población en las cabeceras municipales entre los tres y los 24 años asiste a un establecimiento educativo formal. La cifra baja a 52.6% para las zonas rurales. (Tabla 2)
Por otra parte, el 37.2% de la población ha alcanzado el nivel básico pri- maria, el 31.8% la secundaria y el 11.9% el nivel superior y postgrado. El 10.2% de la población colombiana no tuvo acceso a ningún nivel educativo. (Tabla 3)
El 6.3% de las mujeres y el 6.6% de los hombres presentan algún tipo de limitación permanente, según el DANE. En la zona rural el guarismo de discapacidad es mayor, del 8%, mientras en las cabeceras municipales es del 6%.
Por último, del total de hogares el 2.8% tiene experiencia emigratoria inter- nacional. El 34.6% del total de personas de estos hogares residen en Estados Unidos, el 23.0% en España y el 20% en Venezuela.
De acuerdo con el DANE, para el tercer trimestre de 2010 el PIB creció en 3.6% frente al 0.8% obtenido en el mismo trimestre del año anterior. Sin embargo el crecimiento del primer y segundo trimestres de 2010 fueron de 4,5% y 4,4% respectivamente.
CODHES llama la atención sobre la alta participación del gasto militar y de la deuda pública en el presupuesto nacional, y sobre la efectividad de los resultados respecto a los objetivos de la política de Seguridad Democrática, ejecutados a través del Centro de Coordinación de Atención Integral y las zonas CCAI.
Según la MESEP (Misión para el empalme de las series de empleo, po- breza y desigualdad, “Resultados Cifras de pobreza, indigencia y desigual- dad 2009- DANE-DNP”, el ingreso per cápita real de los hogares fue de $560.309 pesos presentando una disminución de 2% frente a 2008, cuando fue de $570.258. El indicador se mantiene constante en las principales 13 ci- udades, donde el ingreso per cápita se redujo en 4% al pasar $684.187 pesos en el 2008 a $668.938 pesos en 2009. La pobreza en 2009 afectó al 45.5% de los habitantes y se redujo apenas en 0.5% frente al 46% de 2008. (Tabla 4). Las ciudades que presentaron el nivel de pobreza mayor fueron: (Manizales 45.4%, Pereira 42.8%, Barranquilla 40.7%, Pasto 39.8%, Medellín 38.4%. La tasa de pobreza para Bogotá fue de 22%.
La tasa de pobreza extrema alcanzó en 2009 el 16.4%, se redujo en 1.4% frente al 17.8% que obtuvo en 2008. En conclusión, para 2009 el 61.9% de la población de Colombia se encontraba en situación de indigencia (7,159.172 personas) y de pobreza (19,899.144 personas). Esto a pesar del cambio de metodología y de la mejoría leve en algunos indicadores en la zona rural. El índice Gini se ubicó en 0.578%, disminuyendo en un punto frente al 0.589%
obtenido en 2008. 6- Resumen ejecutivo Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe 2010.
A pesar de presentarse alguna mejoría en los indicadores de pobreza e indi- gencia en la zona rural, en el caso de los indicadores de calidad de vida no ocurre lo mismo. Estos exhiben el mayor valor en el campo, demostrando la gran brecha que existe entre la calidad de vida de los habitantes de las cabeceras municipales frente a los habitantes de la zona rural.
De acuerdo con el Informe Regional sobre Desarrollo Humano para Améri- ca Latina y el Caribe 2010 Colombia ocupó el puesto 79 de 169 países, de acuerdo con el Índice de Desarrollo Humano (IDH) para el año 2008. Con respecto al 2007, el país perdió dos posiciones al pasar del 77 al 79. Al com- parar con los demás países de América Latina, Colombia está por debajo de Chile (45), Argentina (46), Uruguay (52), Panamá (54), México (56), Costa Rica (62), Perú (63), Brasil (73), Venezuela (75) y Ecuador (77). Le siguen en su orden Bolivia (95), Paraguay (96), Honduras (106), Guatemala (116) y Haití (145). El informe indica que “en América Latina y el Caribe, la el- evada desigualdad histórica ha estado vinculada a una desigual distribución de la tierra y la educación, e ingresos más altos para los trabajadores cali- ficados, altas tasas de fecundidad en los hogares más pobres y gasto público regresivo. Sin embargo, algunos países como Brasil, Ecuador y Paraguay han comenzado a poner freno a la desigualdad con buenos resultados”6 . El
informe resalta que la “desigualdad” se puede transmitir de generación en generación familiar, debido entre otras razones al deterioro de los ingresos y a la necesidad y obligación de restringir gastos como la educación, lo que hace ampliar la brecha aún más.
También describe la especial situación de vulnerabilidad de las mujeres y comunidades étnicas. De las mujeres en cuanto a generación de ingresos especialmente, debido a que siguen recibiendo menor remuneración a pesar de ocupar los mismos cargos de los hombres. Otras veces se dedican a em- pleos informales, lo que hace que no tengan acceso a la seguridad social. En cuanto a los grupos étnicos, resalta que es una población extendida que generalmente vive en zonas apartadas o aisladas, lo que dificulta el acceso a los servicios, especialmente de educación. Esto los obliga a dedicarse a actividades de menor remuneración, lo cual amplía la brecha frente a otros grupos de población.
Igualmente les otorga responsabilidad a las políticas públicas, como se re- saltó anteriormente. Para superar este tema, el informe propone un enfoque de política pública llamado Enfoque A, que contiene los conceptos de Al- cance, Amplitud y Apropiación. Alcance significa llegar a los destinatarios para quienes fueron diseñadas las políticas e incluye la cobertura universal efectiva de un conjunto básico de servicios públicos y protección social. Amplias o integrales implica considerar que las restricciones que enfrentan los hogares son múltiples y en ocasiones se refuerzan entre sí. Y, Apro-
piación se refiere a que los beneficiarios hagan suyos los objetivos de la política pública. No sobra recordar los puestos que Colombia ocupó en los años anteriores: 2002 (64), 2003 (73), 2004 (69), 2005 (70), 2006 (75), 2007 (77). Es decir, que entre 2002 y 2008, es decir durante el gobierno de Uribe, Colombia perdió 15 posiciones en el Índice de Desarrollo Humano, al pasar del puesto 64 en 2002 al puesto 79 en 2008. Sólo se notó una recuperación entre los años 2003 y 2004, cuando pasó del puesto 73 al 69 respectiva- mente. Pero, a partir de 2005 ha sido constante la pérdida en el escalafón.
7- Artículo “Violencia urbana, narcotráfico y conflicto: algunas anotaciones para el debate”, de Angélica Durán* Martínez, Candidata a Doctorado en Ciencia Política en Brown University, EE.UU., Becaria del Jennings Randolph Peace Scholarship del Instituto de Paz de EE.UU. (USIP), Becaria del Consejo de Investigaciones de Ciencias Sociales de Estados Unidos (SSRC). El artículo es parte del proyecto de investigación doctoral financiado por USIP Jennings Randolph Peace Scholar y por el International Dissertation Research Fellowship de SSRC, sin embargo no expresa ninguna opinión institucional. Todos los errores y opiniones son estrictamente personales.
8- Tabaco, alcohol etílico, anfetaminas, tranquilizantes, marihuana, cocaína, bazuco, LSD, heroína, éxtasis, inhalables y otras
9- Este estudio fue realizado por el Gobierno Nacional de la República de Colombia, a través del Ministerio de la Protección Social (MPS) y la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE), con el apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) de la Organización de los Estados Americanos (OEA), y la Embajada de los Estados Unidos en Colombia. Para obtener esta información, pueden consultar los siguientes sitios web: http://odc.dne.gov.co
www.descentralizadrogas.gov.co
Anexo 6
¿Microtráfico, narcomenudeo y/o crimen organizado?
Si bien es cierto que el negocio del narcotráfico sigue dejando valiosos di- videndos en el país, aproximadamente de $500.000 millones de pesos7 , es
importante analizar otros tipos de variables como consumo, incautaciones, el precio y el tipo de consumo, con el fin de poder contar con un panorama más completo de la realidad que permita determinar qué tipo de intereses realmente se están moviendo detrás de las teorías de microtráfico o narco- menudeo, en Medellín y Bogotá principalmente.
De acuerdo con el Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoati- vas en Colombia en 2008, consumieron algún tipo de sustancia psicoativa8
(marihuana, cocaína y bazuco) un total de 297.940 personas.
El informe concluyó que alrededor de 448.730 personas (2,3% de la po- blación) consumieron marihuana durante el año previo a la encuesta. Las regiones que mayor tasa de consumo presentaron, en su orden, fueron: Me- dellín y su área metropolitana (5,26), Cali y Yumbo (3,85), Bogotá D.C. (2,51), Orinoquia y Amazonia (1,84) y San Andrés y Providencia (1,79%). Por su parte, de acuerdo con las estimaciones, cerca de 142.000 personas (0,72%) consumieron cocaína durante el año previo a la encuesta: 118.000 hombres y 24.000 mujeres.
*1 Diazepam, Lorazepam, Alprazolam, Bromazepam, Brotizolam, Clonaz- epan, Clobazam, Flunitrazepam, Midazolam, Triazolam, Clordiazepoxido. 2 Metilfenidato, Metanfetamina.
3 Prevalencia de vida incluye las siguientes sustancias: Marihuana, cocaína, bazuco, éxtasis, metanfetamina, morfina, heroína, opio, LSD, hongos, bar- bitúricos, ketamina, GHB, inhalables.
Prevalencias e incidencias de último año y último mes incluyen las siguien- tes sustancias: Marihuana, cocaína, bazuco, éxtasis, inhalables, heroína. 4 Prevalencia de vida incluye las siguientes sustancias: Marihuana, cocaína, bazuco, éxtasis, metanfetamina, morfina, heroína, opio, LSD, hongos, ket- amina, GHB.
Prevalencias e incidencias de último año y último mes incluyen las siguien- tes sustancias: Marihuana, cocaína, bazuco, éxtasis, heroína.
* En el cuestionario no se incluyeron preguntas para evaluar prevalencias de último año y último mes de hongos y LSD.
Fuente: Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoativas en Colom- bia-2008
La Tabla Número 4 indica claramente que, a pesar de que exista un alto consumo de cualquier sustancia ilícita en las ciudades principales como Bogotá y Medellín, la cocaína efectivamente está lejos de ser la sustancia psicoativa con mayor demanda y preferencia (2,48) puesto que este lugar lo ocupa la marihuana, con un 7,99%. Si se juntan los porcentajes de cualquier sustancia ilícita éstos suman un 18,09%, sustancias que necesariamente son importadas, al hacer parte de insumos para medicamentos. Por último, el tabaco y el alcohol son las sustancias más consumidas por los colombianos, con un porcentaje del 44,49% y el 86,09% respectivamente.
Por otra parte, las incautaciones generalmente ocurren en aeropuer- tos, puertos y carreteras, lo que indica que el énfasis de este negocio sigue siendo el mercado internacional y el consumo externo. Es el caso de las incautaciones presentadas durante las primeras semanas de enero en los puertos de Buenaventura y Barranquilla, donde se han recaudado cerca de ocho toneladas, con un valor promedio por kilo de $7.200,000 pesos puesta la droga en su destino, sin calcular el precio para el consumidor final. Esto a pesar de la fumigación de cultivos ilícitos la reducción de los mismos, según el SIMCI de 100.000 ha. durante los 10 años del Plan Colombia. La realidad demuestra que este precio no se ha incrementado, tal y como ten- dría que suceder de acuerdo con las leyes del mercado, al reducirse la oferta, puesto que ésta ha sido sustituida en algunos casos por países como México y Brasil.
CODHES considera importante tener en cuenta que, si bien es cierto que este negocio es altamente llamativo para algunos grupos delincuenciales claramente dedicados a esta actividad, otros grupos, en especial aquellos surgidos después de la desmovilización, siguen teniendo otros intereses. El principal es afectar el orden social, atacar procesos de liderazgo comunales como la de restitución de tierras, proseguir con el negocio de compra y venta de armas, la trata de personas, etc. Pero, sobre todo, su objetivo es sembrar el terror, para controlar a la población vulnerable tanto en las ciudades como en las regiones. Su fin último: obtener territorio, en el cual pueden ejecutar todas sus actividades legales e ilegales.