CAPÍTULO IV Nota Del Autor:
CONTINUACIÓN DE LOS RELATOS
Comenzó a relatar La Operación Valquiria, que infelizmente fue un fracaso, no sólo Militar sino también emocional para el matrimonio Boehme. … “ Papá me decía “ese cabrón, si lo
tuviese enfrente lo mata- ría, me ha hecho morir a un hijo”. Mi papá lo odiaba. Cuando le hizo lo de la bomba del 44, en julio, estaba mi papá que había planeado todo con otros tres.”
(Cita cedida por Susana Yappert) Su participación en la llamada
Operación Valquiria, viene a través de su Coronel, que por otro lado, sus superiores formaban parte del plan (¿Quién?, no lo dijo) que ya cansados de recibir órdenes estúpidas de pseudos militares (La mayoría de los genios de la guerra, eran civiles que de conflictos bélicos no entendían a nivel de un militar de Carrera). Veían el fracaso de la invasión a Rusia, la derrota era
eminente, no había logística que pudiera mantener tantos francos abiertos, las tropas estaban desanimadas, ya no se festejaba ningún pequeño triunfo, sólo se festejaba que estaba vivos.
… “Como buen aventurero, guerrero y militar, que era en esa época, acepto la participación en esa operación, mi equipo, formado con 24 soldados bien preparados para ataques comandos debía aguardar en las inmediaciones de Praga para la toma de unos de los
centros de La Gestapo, la orden recibida era que ninguno quedara con vida, y mantener la ocupación del edificio, con eso se impediría la transmisión de órdenes desde Berlín.
Mi astucia, me lleva a infiltrar uno de mis hombres dentro del cuartel de La Gestapo, lo que salva de ejecutar la orden mal impartida por los Jefes de La Operación. Dejando para el día 20 de
Julio de 1944 la ejecución del plan. No actué en forma directa, me retiré a mi base, expliqué al Coronel de lo ocurrido, él ya había provisto con material escrito de mi situación militar, me aseguró que nada ocurriría conmigo, dándome unos días de descanso, para pasar junto a mi esposa que estaba
embarazada de nuestro primer hijo y con 6 meses de gestación, podríamos pasar unos días felices en esa horrorosa guerra.
Infelizmente no fue así, al tercer día de descanso, mi casa fue invadida por La Gestapo en mi búsqueda, y para no quedar preso, mi señora se coloca
delante del Teniente de la Gestapo, recibiendo un tiro a la altura de la barriga. Logré escapar de esa prisión y muerte, me presenté a mi Coronel, que ya tenía en su poder la orden de prisión sobre mí, escuché su plan y consideré que era la mejor salida, que la que de huir sabiendo que mi mujer estaba en el hospital, no quedaba otra que aceptar esa propuesta.
Fui preso, no torturado, ya que mi
prisión fue en un Regimiento, aguardé el proceso sumario, no como reo y si como posible cómplice.”
Nota: Cabe destacar que él sólo participó del fallido atentado del día
15 de Julio de 1944, lo que lo desliga de muchas responsabili- dades, por ejemplo de no ser juzgado por la temible «Corte Popular» dirigida por su presidente, el infame juez nazi Roland Freisler. De los responsables del atentado del día 20 de Julio de 1944. (El 20 de julio, Hitler escapa milagrosamente a un atentado contra su vida.)
Aguardé el juicio, efectuado por jueces comunes militares, ya que los duros del sistema estaban juzgando a las cabezas del fallido atentado del amado Führer.La represión es feroz y la SS adquiere
Fui acompañado en el juicio,por mi Coronel y un abogado militar de su confianza, (infelizmente para otros sumariados los abogados aptos para ese tipo de juicio eran de muy pobre
preparación), mi Coronel había adulterado la lista de abogados colocando del lado de un abogado muerto el substituto. Antes de entrar, me entregó el broche para que lo luciera en mi solapa, al ver la figura del broche, donde la imagen de La FLOR NO ME OLVIDES, mis pensamientos cambiaron rápidamente, pasando a tener más FÉ en ese proceso militar.
Al entrar y ante la presencia de los tres jueces y demás militares del proceso,
sólo hice las clásicas señas Masónicas, evidencie que dos de los jueces
respondieron afirmando un sí con la cabeza. Y colocando el pulgar y el índice de la mano derecha en forma de la letra “L”.
Mi abogado alegó la imposibilidad de estar en el fallido atentado a nuestro amado Führer, a razón de la larga distancia de movimiento a un Batallón (cambio rotundamente el de ser un Pelotón.) La otra razón alegada, sin decir que era culpa de los superiores de Berlín, era la falta de dotaciones
militares, como armas, municiones, vehículos, combustible y alimentación, ante la ausencia de logística que existía
en el momento, demostrando con documentación adulterada. Además nunca podrían haber retrocedido de la Base Militar, ya que sería público y notorio ser visto por Patrullas o batallones avanzando al frente.
Por último colocó mi foja de servicio, resaltando que con la edad de 34 años ya era Mayor del Ejército del 3º Reich. Con Carrera de estudios militares. (Quizás eso ayudó mucho, ya que los allegados a Hitler trataban a la
oficialidad civil como simples soldados) Elementos
suficientes para mi absolución, por último colocó, que infelizmente quien se
encontraba en la casa familiar no era el Mayor Albrech Alvaro Boehme y si la amante de su mujer (se dio nombre completo de un militar muerto en la invasión a Checoslovaquia, adulterando la fecha de fallecimiento) ya que
apareció muerto y entregado su cuerpo a la Gestapo. Colocando a disposición las tareas realizadas en su Base de
Comando. (Lógico que eran falsas) Al día siguiente recibí el indulto por no haber participado en la Operación Valquiria.
… Mi señora perdió a nuestro futuro hijo, pasando varios meses internada en su recuperación tanto física como
lado, luego de 45 días, ya que debí pasar 30 días de arresto por tener un Juicio Militar.
Por suerte la Operación, en mi caso en particular dependíamos de Gehlen (General alemán que varias veces será citado en este libro).
Más de una vez, vi llorar al ex Mayor del Ejército del 3° Reich, sabía cómo actuar, sabía respetar su dolor que era muy personal, opté por dejarlo solo con su dolor de 37 años atrás y que
continuaba muy vivo dentro suyo. Si, Boehme fue un bravo soldado, un productor de frutas, un dirigente
frutícola, también era un hombre sufrido en su vida personal, por no ser amado por su madre, por perder el único hijo
de su verdadero amor, y por tener una familia paralela sin poder saber lidiar con ella. Cada Alma tiene su pena y él también era el poseedor de una pena emocional.
Hay algunas hipótesis que sostienen que Hitler realmente murió en el atentado de “la guarida del lobo” y que su lugar lo ocupó uno de sus muchos dobles.
El fallido atentado contra Hitler en 1944 fue definido por la prensa americana como un acto criminal realizado por traidores. También Churchill liquidó la cuestión como una lucha de poder entre generales enemigos.
The New York Times, comentando los hechos, escribió que este atentado
un tenebroso mundo criminal» que en lo que se podía esperar de «un normal cuerpo de oficiales de un Estado civil», y se escandalizaba de que durante un año estos oficiales hubieran tramado «contra el comandante supremo de las fuerzas armadas» recurriendo, además, «a la bomba, arma típica del hampa». Otro importante periódico de los Estados Unidos, The Herald Tribune, comentaba: «En general, los
americanos no sentirán que la bomba no haya matado a Hitler y que ahora se libre personal- mente de sus generales. Por lo demás, los americanos no tienen nada que ver con los aristócratas, especialmente con los que honran las puñaladas». Winston Churchill, en un
mensaje enviado a la Cámara de los Comunes el 2 de agosto de 1944. La pequeña y modesta flor “no me olvides” tiene cinco pétalos y su centro pareciera un pentagrama
resplandeciente de colores blanco y amarillo; generalmente es azul claro o blanco y crece en grupos, dado que sus semillas pequeñitas son dispersadas por el viento en los terrenos grandes. En el significado de las flores, la flor No Me Olvides, simboliza a la amistad y al amante eterno.
Pero tómese esa breve descripción para saber que durante la persecución y prohibición de la Francmasonería por el régimen nazi de Hitler, los masones continuaron reuniéndose y celebrando
sus ri- tuales en secreto. La escuadra y el compás no era un buen símbolo a usar en aquel entonces Así que, para poder reconocerse entre ellos, la pequeña flor azul “No me Olvides” (Blue Forget Me Not) fue elegida como emblema masónico.
En un trabajo de investigación del Q:. H:. Alain Bernheim, de la Logia de Investigación Arz. Masónica N°. 30, jurisdiccionada a la Gran Logia de Bélgica, encontramos los siguientes datos:
Un documento de la Orden “The Masonic Brotherhood of the Blue
Forget-Me-Not”, decía: “Ya en 1934 se evidenció que Hitler y sus esbirros Nazis se proponían erradicar la
Masonería. La Grossloge Zur Sonne (La Gran Logia del Sol) necesitaba un símbolo más discreto que la Escuadra y el Compás para identificar a sus
Hermanos, que se rehusaban a dejar que la Luz de la Francmasonería se extinguiese. Cuando en 1947, la Gran Logia del Sol fue reabierta en
Bayreuth, un pequeño pin en forma de flor azul no me olvides fue propuesto y adopta- do como emblema oficial de la Primera Convención Anual de aquellos que habían sobrevivido a los más
terribles años de oscuridad, trayen- do de nuevo la Luz de la Francmasonería a los Templos. Un año des- pués, en la Primera Convención Anual de las
pin fue adoptado como emblema masónico oficial para honrar a los valientes Hermanos que habían estado realizando sus Trabajos bajo las más adversas condiciones. Así fue que una pequeña e insignificante florecilla azul se convirtió en un significativo emble- ma de la Orden, llegando a ser quizás el emblema más usado por los
Francmasones Alemanes.”
“Por una extraordinaria coincidencia, el pin usado por los Nazis para la colecta del invierno de 1938, fue la misma No me Olvides escogida por los Masones en 1926 y fue fabricada en la misma fábrica de Selb. Sin duda, los Masones que la habían usado en
volverla a lucir 12 años después. Pero no cabe duda de que este pin no pudo ser usado después de la colecta de 1938: el usar una marca o emblema que no hubiese sido distribuido por el Partido constituía una ofensa criminal durante el régimen Nazi.”
“Cuando el Gran Maestro Vogel instaló una nueva Logia en Selb en 1948, recordó la anécdota del pin No me Olvides. Como la fábrica y los
moldes aún existían, Vogel encargó una gran cantidad de esos pines, que
distribuía después como señal de fraternidad en donde quiera que fuese a visitas oficiales, especialmente en los Estados Unidos, a donde Geppert lo acompañó en 1961. Ésto explica por
qué la flor azul No me Olvides se convirtió en símbolo oficial de la Francmasonería ale- mana después de la Guerra. Geppert escuchó a Vogel relatar la anéc- dota del pin en Estados Unidos pero sólo en referencia a las colectas Nazis de 1938.
Cuando más tarde los Masones Norteamericanos fundaron Logias Militares en Alemania, algunas de ellas escogieron la flor por nombre. Tal es el caso de la Logia Forget me Not N°.896 en Heilbronn, reconocida por la Gran Logia Americano-Canadiense en 1965.”
“La flor No me Olvides: la historia detrás de este amado emblema de la Orden en Alemania”. Menciona que un
pin con ese emblema era obsequiado a los recién iniciados en todas las Logias de esa ju- risdicción y la Gran Logia Americana Canadiense obsequiaba un pin similar a quienes eran exaltados el Grado de Maestro.
Sus investigaciones apuntan a la
Grossloge zur Sonne (Gran Lo- gia del Sol) como el cuerpo masónico que desarrolló el símbolo. Infor- mes anteriores dicen que esta Gran Logia lo desarrolló para evadir a la
GESTAPO (solo hasta 1938).
Con relación a la muerte de su hijo todavía en la barriga maternal, fue una sorpresa al escuchar sus relatos de la participación en la Operación
desenvolvi- miento es que en mi cabeza comienza a evidenciar con más fuerza la palabra “mercenarios”.
Nota Del Autor:
Por fin un día de sol, la helada castigó al Valle de Río Negro, el sol flaco no
alcanzó a calentar el suelo, seguramente más días de heladas fuertes castigarían la región.
Ese día llevé conmigo a mi 4º hijo, Nicanor. María, que con un solo año, debía descomprimir la estadía en casa, Graciela embarazada de casi 7 meses de gestación de los mellizos, Martín Carlos y María Graciela. Como todo bebe, bebió la mamadera y durmió en la casa del matrimonio encargado de la pequeña
propiedad de Boehme.
Sobre el escritorio, una serie de fotos en un álbum viejo. Eran fotos de La guerra, no eran de él, pertenecían a un ex
camarada del ejército alemán que se la había enviado antes de morir. La
mayoría de las fotos era en el
Regimiento, vi fotos de Boehme, delante de su Batallón, fotos de reuniones
estratégicas, fotos con mujeres sustitutas (así eran llamadas las prostitutas de La guerra) pagadas por el gobierno alemán. En fin eran tantas que él se dedicó a explicar una por una. En esa tarde La mayor parte del tiempo se lo dedicó a las fotografías, fue cerca de las 4 de la tarde que comenzó con otro relato de su vida en La 2º guerra.
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