• No se han encontrado resultados

Corredor Sahariano (Cursorius cursor).

Estado de conservación y grado de protección

Internacional: No amenazada (UICN 2004)

Europeo: SPEC 3, En peligro (BirdLife International 2004).

Nacional: Sensible a la alteración de su hábitat (CNEA), Vulnerable (LR04), En peligro (LR92)

Canario: Sensible a la alteración de su hábitat (CEAC).

Características del censo:

El Corredor Sahariano es una especie con una detectabilidad media, en la franja máxima de muestro establecida (100 m a cada lado de la línea de progresión), ya que dentro de ella se localizan el 54% de los individuos presentes. Su distancia efectiva de censo es de 55 metros. Estos valores de eficiencia de muestreo suponen que la superficie censada (con la certeza de detectar a todos los ejemplares de la especie) fue el 9,6% en Fuerteventura, el 22,4% en La Graciosa y el 6,6% en Lanzarote. A continuación se muestra la distribucción de los contactos según la distancia al observador: 25 50 75 100 DISTANCIA 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 22 NUMERO DE CONTACTOS

Diferencias entre islas:

El Corredor Sahariano está claramente más extendido y es más denso en Fuerteventura que en las otras dos islas (Tablas 4 y 5). La especie está presente en más del 80% de las áreas-estratos muestreados de Fuerteventura alcanzando una frecuencia de aparición del 5% (porcentaje de transectos de 0,5 km de longitud en los que la especie fue detectada). Sin embargo, en Lanzarote su distribución es mucho más reducida, ya que apareció en tan sólo 4 de los 11 estratos considerados, y tuvo una probabilidad de encuentro del 1%. La frecuencia de aparición en La Graciosa fue también muy baja (presente en el 1% de los transectos efectuados). En cuanto a la densidad media de la especie por isla dentro de todas las áreas-estratos muestreados, Fuerteventura presenta la mayor abundancia con 1,8 aves/km2, mientras que las densidades medidas fueron menores en Lanzarote (0,5 aves/km2) y La Graciosa (0,2 aves/km2). Si nos centramos sólo en las zonas con presencia de la especie, la densidad fue de 2,2 aves/km2 en Fuerteventura y 1,4 aves/km2 en Lanzarote. A pesar de ser poco abundante, la presencia del Corredor Sahariano en La Graciosa durante la época re- productora es un hecho contrastado, al confirmarse la información aportada por Díaz Pallarés de que la especie cría en la isla en años lluviosos (véase, Hellmich 2001, Martín & Lorenzo 2001). Los máximos valores de densidad y frecuencia de aparición también fueron sustancialmente mayores en Fuerteventura (4,4 aves/km2 y 12%) que en Lanzarote (2,5 aves/km2 y 5%; ver Tablas 4 y 5).

Diferencias dentro de isla:

La especie se distribuye de forma bastante uniforme por toda Fuerteventura, presentando una frecuencia de aparición baja pero constante en las zonas muestreadas. Los valores más altos aparecen en Morro Jable (12%), Lajares – La Oliva (8%) y Tuineje (8%), mientras que no fue encontrada en Cotillo – Majanicho y Montaña Lengua (en estas zonas, de estar presente la especie, debe ser treméndamente escasa). En cuanto a la densidad en las distintas áreas-estratos (Tabla 5), destacan los valores obtenidos en zonas de jable (Jandía: 4,4 aves/km2; Morro Jable: 3,2 aves/km2) o en llanos pedregosos con poca cobertura vegetal (Castillo Sur: 4,1 aves/km2; Fimapaire – Finimoy: 2,4 aves/km2).

En Lanzarote, la distribución del Corredor Sahariano es mucho más localizada, siendo además más escasa (frecuencias de aparición del 3%-5% cuando está presente). Por otra parte, existen marcadas diferencias en cuanto a las densidades medidas. Las

zonas más adecuadas son las zonas arenosas del centro septentrional de la isla (Famara: 2,5 aves/km2 y Sóo – Tinajo: 1,8 aves/km2), siendo más escaso en las zonas pedregosas del Sur (Playa Quemada: 0,7 aves/km2 y el Rubicón: 0,6 aves/km2). En La Graciosa los ejemplares observados se concentraron en la parte Sur de la isla.

Áreas importantes:

Las zonas a tener en cuenta para proteger la población actual de Corredor Sahariano de las islas orientales se encuentran principalmente en los jables del sur de Fuerteventura (Jandía y Morro Jable), seguidos de los llanos pedregosos del Este de la isla (Fimapaire – Finimoy y Castillo Sur). Además, hay que destacar las zonas de Lajares – La Oliva y Tuineje donde la especie se puede observar con relativa frecuencia aunque sin alcanzar altas densidades. En cuanto a Lanzarote, el área más importante para la especie es la zona septentrional del centro de la isla (Famara y Sóo – Tinajo) con un interés de conservación similar a las zonas reseñadas de Fuerteventura.

Relación con variables ambientales:

A la luz de los resultados expuestos en las Tablas 1, 4 y 5, el Corredor Sahariano muestra una ligera preferencia por sustratos arenosos en zonas bajas, con poco desarrollo de la cobertura vegetal y con rocas de pequeño tamaño. Por otro lado, es claramente menos frecuente en las proximidades de zonas urbanas, carreteras y áreas con una extensa red de caminos.

Tamaño poblacional:

La población de Corredor Sahariano estimada para las zonas muestreados de las islas orientales es de 1.163 aves, con un intervalo de confianza del 90% que oscila entre los 200-2.315 ejemplares. El mayor contingente se encuentra en las zonas estepáricas de Fuerteventura con 917 corredores (máximo de 1.836), y especialmente en el jable de Jandía que acoge más del 25% de la población majorera (Tabla 6). Lanzarote contribuye con el 21% de la población de las islas Orientales (estima media de 242 ejemplares y máxima de 470), acantonados principalmente en los llanos arenosos del centro Norte de la isla (Famara y Sóo – Tinajo). Por último, en La Graciosa existe una pequeña población de la especie durante el periodo reproductor (4-9 ejemplares).

Estas estimas son cualitativamente similares a las encontradas por otros autores que apuntan que la población reproductora de Fuerteventura es muy superior a los

efectivos de Lanzarote – La Graciosa (Delgado & Naranjo 2001). Según BirdLife International (2004), la población total estimada para las tres islas es de menos de 600 parejas. Según nuestros datos, y teniendo en cuenta que la observación media fue de 2,8 ejemplares por cada contacto, una aproximación a la población reproductora podría ser de unas 420 parejas (máximo de 825 parejas).

Tendencias poblacionales:

La especie parece mostrar un declive ligero o moderado en el ámbito europeo y mundial (BirdLife International 2004, Stroud et al. 2004). En Canarias no existe un censo especifico que estime la población de corredores. Las primeras estimas proceden de censos de Avutarda Hubara, pero no prospectaron otras zonas potencialmente buenas para el Corredor Sahariano. Por ello, las estimas iniciales de 200-250 parejas (Tucker & Heath 1994) infravaloraban claramente el tamaño poblacional de la especie. Actualmente, la población estimada en las islas Canarias se ha cifrado en 100-600 parejas, aunque la especie podría seguir en declive, tras un aparente periodo de fuerte recesión entre 1970 y 1990 (BirdLife International 2004, Martí & del Moral 2003, Madroño et al. 2004).

Según nuestros datos, Fuerteventura continua acogiendo una numerosa y bien distribuida población de corredores, ya que el contingente poblacional de las zonas muestreadas asciende a un promedio de 917 ejemplares (máximo de 836 aves). No obstante, no se descarta que la especie pueda estar sufriendo una regresión tanto en efectivos como en el área de distribución, a juzgar por la información previamente publicada. La especie no ha sido encontrada en los jables del norte de la isla (Cotillo, Majanicho) y es escasa en Corralejo, lo que confirmaría su desaparición o rarefacción en zonas donde antes era abundante (ver, Hellmich 2001, Martín & Lorenzo 2001, Madroño et al. 2004).

Por otro lado, la población de Lanzarote podría presentar un reciente y paulatino aumento. Suárez (1984) no detectó a la especie en las zonas censadas de Lanzarote, otros autores calificaban a la especie como rara o escasa en la isla (Martín et al. 1990, Lorenzo 1996, Martín & Lorenzo 2001, CNEA 2003), y Delgado & Naranjo (2001) hablan de quizás menos de 50 parejas reproductoras. Sin embargo, nuestros datos indican una población media de 242 ejemplares, con un máximo de 470 aves, lo que podría suponer unas 85-165 parejas. Por último, se confirma que la especie está presente en La Graciosa durante el período reproductor, con unos escasos efectivos de unas 10 aves.