El proyecto que ahora se conoce como Tierra Fértil nació en La Maná, donde ya existía una OSG que canalizaría los fondos provenientes del Corredor Central y el FIDA. Organizaciones de base de la zona de Buena Fe se desplazaron en varias ocasiones para mantener conversaciones y reuniones con la gente de La Maná; sin embargo las distancias resultaron largas para mantener unificado el proyecto. Los socios cuentan que finalmente en Cotopaxi el proyecto no logró concretarse y la idea se trasladó a Buena Fe.
El comienzo fue complicado, por un tiempo los socios mantuvieron reuniones en una oficina mientras buscaban viabilizar el terreno y el apoyo del gobierno local. Fue una de las socias quien dio su terreno para que se pueda llevar a cabo el proyecto, sin embargo la ayuda del Municipio nunca llegó. Wacho Medrano sostiene que:
“A la señora Rosa Moreno es de darle un premio, porque imagínese que no había el terreno y ella lo puso pensando en el beneficio del grupo, para sacar el proyecto adelante. Pero oiga la política es lo más sucio que puede haber, con todo respeto. El Municipio ofreció que iba a ayudarnos con el terreno, hasta los mismos compañeros dirigentes buscaron el terreno, y después el Municipio lo compró pero para ellos, no para nosotros. Nos hicieron una mala jugada.”(Entrevista a Wacho Medrano, Presidente de la Asociación San Francisco de Peripa, Enero 2015)
Específicamente con este proyecto, el Municipio no jugó el papel de actor local en el proceso, pero esta ausencia de “ayuda” por parte de esta entidad gubernamental llevó a que se activen otros mecanismos para conseguir los propósitos; en este caso la solidaridad a favor del grupo por parte de doña Rosa.
Los asociados coinciden en que el camino recorrido no ha sido fácil, y que el fortalecimiento organizativo se encuentra aún en proceso.
En el primero proyecto los socios tuvieron que poner una contraparte de $94000. En este punto se evidenciaron dos fenómenos. Por un lado, parte de los socios retrocedió y por otro, los socios que se mantuvieron en sacar adelante al centro de acopio lograron consolidar una primera fase de construcción de capital social dentro de la Organización. Unieron
67 esfuerzos y sostuvieron el sueño de concretar la etapa planteada. Rosa Moreno, tesorera de Tierra Fértil cuenta que
“Hubo problemas cuando ya nos tocó poner la contraparte. Cuando hubo el primer proyecto nos dieron una cantidad y a nosotros nos tocó poner una contraparte de $94000 entre todos los socios. En parte pusimos mano de obra para construir y también en efectivo. Entonces ahí se presentó el problema, porque la gente siempre ha querido el todo por el todo, pero cuando ya nos dijeron que había que poner ya la gente retrocedió un poquito” (Entrevista a Rosa Moreno, Tesorera de Tierra Fértil, Enero 2015)
El “ingenio tuvo que aflorar” plantea Doña Rosa, quien dice que parte del dinero que les fue asignado para el proyecto, ellos lo guardaron para poner de contraparte, viabilizando así maneras de reducir esa cantidad. La minga fue una figura importante dentro del proceso
“Ahí ayudando con jornales y todo, logramos reunir el material. Un ejemplo: Si teníamos que comprar 100 cañas que estaba en el presupuesto asignado, ese dinero no lo gastamos, pero si usted tenía caña, pues usted traía caña de su finca. Entonces ese dinerito de las cañas no lo tocábamos y lo pagábamos de contraparte. Ahí funcionamos con la minga y la solidaridad entre nosotros. Por ejemplo cada tabla cepillada ya tratada nos la vendían a $5 y necesitamos esas 100, todos dijimos no compañeros, si alguien tiene árboles haga aserrar y traiga. Pensando en vez de botar el dinero buscamos otras estrategias. Eso nos ayudó muchísimo.” (Entrevista a Rosa Moreno, Tesorera de Tierra Fértil, Enero 2015)
El Ing. Argüello sostiene que esta fue la etapa donde la gente logró conocerse y entablar un vínculo más cercano
“El trabajo en equipo ha ayudado bastante. Todo lo que pudimos hacer lo hicimos; zanjas, buscar piedras, acomodar el lastre, trayendo cada uno material de su finca, o de pronto haciendo una comida para poder unificar. Y de esa manera también ha ayudado a muchas personas que ni se conocían, ahora son grandes amigos, Uno también como técnico de la zona, mi esposa me dice: pero tú pareces político, conoces a tanta gente!. Pero eso hace la amistad y el trabajo que uno anda haciendo en beneficio de los
68 compañeros cacaoteros.” (Entrevista a Edison Argüello, Técnico del área productiva de Tierra Fértil, Enero 2015)
Los asociados sostienen que las capacitaciones en asociatividad fueron vitales en esta etapa porque les ayudó a tener un horizonte en común y una meta a la que llegar unificados y trabajando en conjunto. Vicente Ayala, presidente de la Asociación 27 de Julio hace referencia a esta etapa
“Las capacitaciones al principio fueron fundamentales. Ahí hablamos mucho sobre la visión y el sueño; había que tener un sueño en mente y plasmarlo como meta, lo que nosotros pensábamos de a dónde queríamos llegar sobre proyecto del cacao. Cinco años pusimos la meta y en cinco años la cumplimos, llegar a hacer las barras de chocolate. Pero la segunda meta está más dura, no sé, por mal manejo, ya no hay credibilidad en los dirigentes.” (Entrevista a Vicente Ayala, Presidente de la Asociación “27 de Julio”, Enero 2015)
Otra manera de afrontar la contraparte y reducir costos evidencia la creatividad de los socios y su capacidad de negociación en esta fase del proyecto. El presidente cuenta que tranzaron las capacitaciones para que no les costara tanto y poder ahorrar para la contraparte
“El proyecto, la meta era cumplir, incluso pidiendo ayuda a ciertos profesionales que tenían que darnos por ejemplo una capacitación. Una capacitación valía $2000, entonces ellos nos daban por menos dinero y el resto lo poníamos como contraparte.”
-“¿Profesionales cómo cuáles?”
“Por ejemplo habían contadores, habían de diferente índole, para socializar, de asociatividad tuvimos algunas capacitaciones y nosotros qué hacíamos? Si eran $2000, bueno, llegábamos a un acuerdo y le pasábamos $1000 dándoles facilidad a ellos; por ejemplo, ellos tenían que visitar las asociaciones, nosotros nos reuníamos aquí. Osea les buscamos a ellos, no ellos a nosotros. Les dábamos las facilidades para que a ellos se les haga un poco más llevadero y nos ayudaron de buena fe.” (Entrevista a Jorge Pérez, Presidente de Tierra Fértil, Enero 2015)
69 Mediante las entrevistas también se pudo constatar que el liderazgo es un factor fundamental y sumamente decisivo para que los procesos de desarrollo local se vuelvan más dinámicos. Es el liderazgo lo que hace posible que la capacidad de movilización de recursos se manifieste en un grupo; y no solamente el liderazgo dentro de Tierra Fértil sino también en las bases. Depende en gran medida de la capacidad de los dirigentes lograr vincularse a redes, crear contactos y afianzar amistades que en cierto momento pueden activarse en beneficio del grupo.
Segundo Fuentes, hace evidente la relación que existe entre las capacitaciones, seminarios y talleres a los que los líderes asisten con la generación de un capital social para sus comunidades.
“Si no anda el dirigente no se llega a ningún lado. Asistir continuamente a capacitaciones; tiene que saber, porque es una especie de mediador el dirigente. Tiene que estar preparado de tal cosa, esto es así, esto es asado, entonces para eso tiene que capacitarse continuamente, ir a seminarios. También pertenezco al Centro Agrícola cantonal de Buena Fé y ahí también nos dieron seminarios. El Estado los da, usted va y los busca y se los da, para eso el dirigente tiene que moverse y crear los puentes para que el conocimiento llegue a las comunidades. También participo en las Mesas de Cacao Nacional y en la Unidad de cambio Rural. Mínimo yo pierdo 1 día por semana en diligencias, hasta dos días, amén de los domingos que no los tomo en cuenta. Por ejemplo en el Centro Agrícola nos reunimos cada 15 días los domingos.” (Entrevista a Segundo Fuentes, Presidente de la Asociación Lola Gangotena, Enero 2015)
En comparación a otras asociaciones, la de Don Segundo tiene más posibilidades de aprovechar los recursos disponibles en el ámbito local gracias a su gestión y viabilización oportuna de la información. Cuenta que pertenecer al Centro Agrícola de Buena Fe ha sido de gran ventaja para su Asociación.
“De ahí me robé la información para mi Asociación. Yo me traje el contacto con los del Ministerio de Agricultura y Ganadería, ahí lo obtuve. Yo la información de allá la traigo; todo lo que sucede, todo lo que se puede conseguir, de ahí la saco la mayor parte.
70 Yo ahora ya hasta soy amigo de ellos, de los del Ministerio en Quevedo y Babahoyo; ya me conocen somos amigos. Pero fue por el contacto que tenemos, por asistir a reuniones frecuentemente, a días de campo, usted conoce a personas, se hace conocido y tiene amigos.” (Ídem)
Lo que podría verse entonces como capital social individual, si Don Segundo usara esa información y contactos únicamente a su favor, se transforma en capital social comunitario en la medida que persigue beneficios para la colectividad. De esta manera, la disponibilidad de redes de relaciones sociales se presenta como una estrategia de movilidad del capital social gestionada a través del liderazgo de los dirigentes.
Una de las alianzas importantes para Tierra Fértil fue la relación que entabló con la OSG “Fortaleza del Valle”, ubicada en Calceta, Manabí, misma que se dedica a la producción y comercialización de cacao orgánico nacional fino de aroma en mercado de comercio justo en Europa, México y los EEUU. Los socios de Tierra Fértil se trasladaron a Calceta cuando el proyecto inició para conocer la experiencia de su par en Manabí. La importancia de este intercambio se da en el marco de una interacción horizontal-territorial que buscó incentivar a los socios en los inicios del proyecto. El presidente de Tierra Fértil enfatiza en lo siguiente:
“Siempre andamos haciendo conexiones, a Manabí también fuimos, a donde una organización que se llama Fortaleza del Valle, esa visita fue importante porque vimos cómo es que ellos trabajan allá.”(Entrevista a Jorge Pérez, Presidente de Tierra Fértil, Enero 2015)
Por su parte, el Ing. Argüello sostiene que la importancia de esta visita fue constatar que el proceso asociativo de Fortaleza del Valle no fue un fenómeno lineal, sino que en el camino se presentan inconvenientes que tuvieron que gestionar. Manifiesta que regresaron de la visita con la ilusión de generar una réplica de lo que habían presenciado en Manabí.
Comentan que los socios de Fortaleza del Valle compartieron la experiencia en cuanto a la participación. Segundo Fuentes señala que:
71 “[Fortaleza del Valle] Empezó igual que nosotros. Así mismo se les redujo el número de socios en una etapa, igual que nos pasó a nosotros. Hubieron no se cuántos socios al comienzo y se fueron botando y quedaron poquitos. Ahora ya son como 700 socios imagínese. Es siempre un proceso de alti bajos constantes. A nosotros también nos pasó que se redujeron y ahora están volviendo por lo que ya estamos haciendo la maquila y queremos crecer. La gente ve que sí hay resultados.” (Entrevista a Segundo Fuentes, Presidente de la Asociación Lola Gangotena, Enero 2015)
Esta actividad de grupo organizada desembocó en la reflexión de los posibles logros a los que lleva una gestión adecuada de los recursos y una participación de los socios en ámbitos de reflexión constante sobre sus propios procesos. “Desde el principio supimos que no sería fácil, toca estar ahí ahí resolviendo todo lo que se presenta”
En la primera etapa del proyecto también se realizaron giras donde se visitaron otros centros de acopio que comercializan de manera asociativa y generan productos con valor agregado. Los socios se trasladaron a Esmeraldas para conocer la labor que lleva a cabo FONMSOEAM, una organización comunitaria de campesinos del sur de la provincia, quienes realizaron un sistema de eco producción de cacao en reserva ecológica del Mache Chindul.
El fin de las visitas fue estrechar lazos con Organizaciones ya establecida y lograr así formar a sus propios técnicos de comercialización a través de los logros y las experiencias alcanzados por las organizaciones antes mencionadas.
Es también importante mencionar que es en esta primera etapa que se hace evidente una cierta constitución de capital social comunitario dentro de la Corporación.
John Durston hace referencia a las características y funciones de este tipo de capital. Entre ellas se destaca la creación de confianza entre los miembros del grupo, la cooperación coordinada, la resolución de conflictos por líderes o por una asamblea, la movilización y gestión de recursos comunitarios, la legitimación de líderes y la generación de ámbitos y estructuras de trabajo en equipo.
Los socios cuentan que en un principio se estableció la directiva de la Corporación y existieron grupos de trabajos bien definidos para llevar a cabo la titánica labor de levantar el
72 proyecto. Había que administrar el dinero que les fue destinado de acuerdo al proyecto, lo cual los obligó a mantener cuentas claras y gestionar los recursos de manera adecuada.
Se creó un Comité de Gestión, mismo que participó activamente en la compra de bienes y servicios necesarios para montar el centro de acopio, las oficinas, así como también para la implementación de viveros comunitarios, las maquinarias, herramientas, materiales para las capacitaciones y servicios profesionales contratados. Se creó también un comité de veeduría que controló los procesos internos. Señalan que el Comité de Gestión y el equipo técnico se reunían en la oficina de la Corporación los martes y jueves de cada semana y siempre que ameritaba mantenían reuniones extraordinarias para planificar trabajos y buscar soluciones a los asuntos que se presentaran durante la semana. Cada fin de mes, mediante Asamblea, se presentaba un informe de los avances del proyecto. Se contó también con la contratación de un técnico coordinador del proyecto, quien pertenecía a una de las asociaciones de base y una auxiliar en contabilidad que mantuvo las cuentas dentro del proyecto para presentar cuentas claras a la alianza MIES-PDCC (Proyecto del Corredor Central).
Se evidencia que debido a la frecuencia de las reuniones, a la cooperación coordinada dentro de las labores y a las capacitaciones en asociatividad, Tierra Fértil logró comprometerse para sacar adelante el proyecto que con mucha ilusión abordó en el 2010.
El Sr. Pérez, presidente de la Organización se suma a otros socios al señalar que los proyectos que provienen del Estado son “muy prácticos”, si con un grupo no funciona, se lo dan a otro que quiera trabajar y sepa organizarse. Se sienten orgullosos de haber avanzado hasta donde se encuentran ahora. Muchos de los proyectos parecidos al de Tierra Fértil no han pasado la primera etapa y han quedado en “elefante blanco”, sin embargo, debido a que lograron cerrar el primer proyecto en buenos términos, el IEPS colaboró con la compra de las maquinarias para la maquila del cacao y la producción de las barras como segundo proyecto. El Sr. Pérez cuenta:
“Igual que éste [proyecto], comenzó uno en el Vergel en la zona de Valencia, solo que ese era financiado por el CODEMOC, que también es del Estado. Si usted va ahorita es un elefante blanco, puro monte es, solamente un galpón, no hicieron nada
73 más, no han avanzado como nosotros, ni siquiera en un 30% o 40%. Nosotros como sea le hemos sacado, nos ha tocado fuerte pero aquí estamos.”(Entrevista a Jorge Pérez, Presidente de Tierra Fértil, Enero 2015)
En su proceso de gestión visitaron muchas comercializadoras y multinacionales para poder vender la pepa de cacao de manera asociativa. Recuerdan que no fue fácil, y que se reunían “una y otra vez para negociar y llegar a acuerdos” pero que las grandes empresas sólo consideraban la cantidad más no la calidad, por lo que no pagaban un mejor precio por el buen tratamiento que se le daba a la pepa en las instalaciones de la Corporación. Su propósito es demandar un precio justo y que la calidad del cacao sea reconocido.
No hay que olvidar que los actores se mueven en sistemas que suponen relaciones de poder, en este caso, la fase de comercialización supone una clara instancia donde las multinacionales no reconocen un precio justo para los campesinos. Ante esta situación es donde Tierra Fértil actúa desde la lógica de la asociatividad y el empoderamiento para lograr alcanzar demandas como grupo y no de manera asilada. “La unión hace la fuerza” plantean, y gracias a ella, en el momento de las negociaciones “no se dejan vender”, porque estando unidos adquieren la capacidad de negociar desde una mejor posición.
Tierra Fértil también logró contactarse con un grupo de chocolateros de Lubeca- Alemania, quienes los visitaron para conocer las instalaciones y lograr acuerdos comerciales. Señalan que afuera sí se aprecia el valor del cacao ecuatoriano y se encontraron dispuestos a pagar un precio justo.
Una de las alianzas importantes que ha logrado concretar Tierra Fértil es la colaboración y trabajo conjunto con la Universidad Técnica de Quevedo (UTEQ). En la mayoría de las entrevistas esta alianza fue mencionada, y los socios resaltaron la importancia de la misma. La UTEQ impartió talleres en marketing e informática. Vicente Ayala, uno de los socios señala que estos talleres fueron muy cortos como para aprender a fondo pero que lo importante es mantener la alianza porque la Universidad se ha consolidado en cuanto al manejo del conocimiento técnico de los cultivos. El convenio con tesistas les permite también beneficiarse de nuevos descubrimientos y ensayos. Los socios son invitados constantemente a conferencias referentes a la producción de cacao y chocolate en las
74 instalaciones de la Universidad. Lo importante es actualizarse siempre, como señala uno de los socios, y continuar trabajando con ellos:
“Con la Universidad de Quevedo tenemos la apertura, las puertas abiertas. Nosotros en el momento que necesitemos una tecnología están prestos para colaborarnos de buena voluntad. Así por ejemplo nosotros recibimos a los tesistas, ellos vienen y nos dejan luego el conocimiento. Es ayudar y dejarse ayudar, de eso se trata. Ese es un excelente apoyo, aparte de que mantenemos una excelente relación con ese convenio. Vea la importancia de no hacer una tesis del libro sino salir a ver la realidad en el campo, ahí usted va a encontrar muchas cosas nuevas hasta para usted mismo, cosa que nos ayuda a todos.” (Entrevista a Segundo Fuentes, Presidente de la Asociación Lola Gangotena, Enero 2015)
Siguiendo con la línea de las alianzas que mantiene Tierra Fértil, el presidente de la Organización sostiene que las ferias en las que han participado para dar a conocer sus barras de chocolate han sido de suma importancia. Han asistido a ferias internacionales en Babahoyo, Guayaquil y Quito, donde han tenido la oportunidad de hacer contactos importantes. Doña Rosa recalca la importancia de participar en ferias para organizaciones como la de Tierra Fértil:
“Hemos ido a Quito, Quevedo, Guayaquil. En Guayaquil fue una feria donde nos invitaron para hacernos conocer más con las barras de chocolate; hicieron exposiciones internacionales. En Quito también, ahora último estuvimos en Quevedo en la Universidad también. Sí es importante tener contactos. Ahorita las vendemos localmente porque las máquinas son pequeñas, pero vamos a las ferias porque es importante para