Voy a hablar sobre el papel del movimiento vecinal en el proceso de integración. No hablaría solo como Asociación de Vecinos de San Cristóbal, sino como un debate que existe en el movimiento veci- nal en este momento.
Nosotros creemos que seguimos siendo importantes dentro de la vida de los barrios. Es decir, si nos remontamos solamente a algo reciente y que a nosotros nos preocupa mucho, ha sido lo sucedi- do en París, situaciones que se pueden reproducir en cualquiera de nuestros barrios en este momen- to. De hecho en Mayo del año pasado, después de la muerte de un chaval 17 años, en uno de nues- tro barrios, hubo actos violentos, que las AAVV fuimos capaces de dar respuesta rápida, convocar una movilización y canalizar ante los violentos otro tipo de respuesta, eso solo se puede hacer si existen AAVV en los barrios, que no solo convocan concentraciones, sino que a su vez negocian alternativas policiales en ese momento y sociales después para que no se den más situaciones de esté tipo.
Quiero aclarar que una Asociación de Vecinos es una organización social. Nosotros no somos ONG, somos organizaciones sociales y nuestro modelo es asambleario. Elegimos democráticamente por votación los cargos de las juntas directivas de las asociaciones, participan los vecinos y somos un modelo de participación. Las AA.VV. no se han inventado ahora, ni hace 15 años, ni nada. Es un mode- lo que se crea en la clandestinidad, que lucha por las libertades de este país y que cuando a este país llega la democracia es capaz de organizar y seguir vertebrando los barrios. Haciendo este inciso, un poco para entender que en este momento seguimos siendo útiles.
Nosotros no queremos ser ‘apagafuegos’, ni queremos ser los escudos para cuando en un barrio o en un punto salta un problema. Nosotros queremos seguir incidiendo en lo que es intentar mejorar la calidad de vida de nuestros barrios, pero para eso no podemos estar, como se está en estos momen- tos en la ciudad de Madrid, en un sistema privatizador de los servicios sociales. Me da igual que se lo den a empresas del tercer sector me da igual que se lo den a Eulen o me da igual que se lo den a no sé quién, la única realidad es que tenemos una privatización feroz de todos los servicios sociales.
Pero eso también tiene mucha culpa la poca respuesta, la respuesta poco ágil de las adminis- traciones. Es decir, si esta calle está sin barrer y si está sin limpiar, no se puede dejar quince días sin barrer y sin limpiar. Si tú, todos los días barres y limpias la calle, esa sensación de miseria que hemos vuelto a ver, no la habrá, nuevamente hablamos de desidia municipal.
Digamos que por eso creemos que nosotros somos importantes en los barrios. Si que tenemos claro, que en los barrios que se desorganizan, en los que la sociedad civil se desmotiva y no participan organizaciones sociales, se reproducirán los modelos de París. Y aquí puede pasar, si seguimos hacien- do “chiringuitos”-perdón por la expresión-, cada uno hace su apartamento pero al final no trabajamos de forma seria y coordinada en los barrios.
En algunos barrios, sí que se está haciendo ese trabajo en red. Antes he dicho que vivo en un barrio donde los vecinos nos negamos y de hecho ha aparecido hasta un video realizado por los pro- pios jóvenes del barrio, a que se nos diga que somos un barrio gueto. Nosotros somos un barrio con un 42% de población inmigrante, pero que no hay grandes problemas, simplemente y como he dicho antes, cuando exista un problema puntual de convivencia se aplique la normativa y sobre todo que el Ayuntamiento de Madrid haga la función que esta obligado, son los problemas típicos de cualquier vecindario, algo mas preocupante es cuando se abandona y privatiza parte de nuestro Estado de Bienestar como la escuela pública, la sanidad pública y la seguridad ciudadana…sí esto sigue así, si que podremos ver en nuestros barrios los sucesos de Paris, no repetidos sino que nos saltarán por montera y nos pasaran muchas más cosas… Por eso la importancia de que la sociedad civil esté orga- nizada, y que no sólo en asociaciones de vecinos, sino en las redes que funcionan en los barrios.
En mi barrio hay experiencias desde hace mas de cuatro años, en la que nosotros trabajamos todos juntos, las parroquias, el centro de salud, las AMPAS de los cuatro colegios e instituto, asocia- ciones que trabajando el apoyo escolar el ocio y el tiempo libre …, es decir trabajar en red y como aso- ciación de vecinos tenemos la obligación de impulsar esas redes dentro del barrio, nuestra obligación es reforzar las AMPAS en los colegios, reforzar esa sociedad civil organizarla y trabajar todos juntos.
En nuestro barrio creemos que la educación es la parte fundamental de la integración, uno de los motivos por el cual trabajamos en red, la educación no solo es la que se da en la escuela e institu- to, la educación también esta en la calle, pero la parte mas importante esta en las casas, son las fami- lias las que tiene que educar, pero cuando hay un cambio de modelo de sociedad, donde por motivos laborales y porque hay que trabajar muchas horas, tendremos las redes de los barrios que trabajar en esa línea, sobre todo cuando estamos cambiando la pirámide de población de esta ciudad, donde esta- mos pasando de una sociedad de mayores a una sociedad de niños y jóvenes, que mayoritariamente vienen de otros países con costumbres diferentes y que pasan muchas horas en la calle por los moti- vos anteriormente dichos.
Las ONG eso no lo trabajan, yo no las veo en mi barrio. Habrá muchas, yo no lo dudo hay muchos proyectitos porque estamos muy de moda, pero la única realidad es que uno llega, desarro- lla su proyecto está 15 días y se va. Y para poder dar solución a los problemas y que esto no se nos escape de las manos, hay que hacer intervención social todos los días los 365 días del año y eso solo lo hacen las Asociaciones de Vecinos.
Eso implica que la vida, la convivencia en los barrios es muy complicada. Y, ¡ojo!, yo siempre digo que nosotros estamos siendo un modelo de convivencia, con una llegada masiva en muy poco tiempo de población inmigrante. Estamos viendo solamente los problemas pero yo creo que había también que añadir que somos un modelo de integración.
Y es porque tenemos una sociedad vertebrada tenemos una sociedad organizada. No hay que seguir inventándose mas cosas, mas asociaciones, más ONG, mas no sé qué. Hay que intentar forta- lecer lo que hay y para eso hace falta que haya voluntad política de los que nos gobiernan. Yo no soy partidaria de que el movimiento vecinal se profesionalice porque entonces perdemos nuestra ‘patita’ de reivindicativos. Cuando tú profesionalizas algo, al final el que te paga es el que te dice que contrates y te “orienta” que hacer. Nosotros seguimos apostando por ser un movimiento reivindicativo, y de hecho es el debate que tendremos próximamente en la Federación.
Todo esto que se está inventando ahora mismo…, la palabra participación está muy de moda y en la boca de todo el mundo y es cierto, hay que hacer participación, pero participación de verdad y par- ticipación con resultados y para hacer participación con resultados se necesita primero conocer lo que es la participación y después tener voluntad de aplicarla con recursos económicos, no hay que inventar- se nada, solo tener ganas y voluntad para aplicarla la participación, todo lo demás solo queda bonito en los papeles. Es decir, para dar solución a la convivencia o para poner medidas para la convivencia no hay que inventarse nada, ni mesas, ni comisiones ni nada, solo tener voluntad de dar soluciones.
Cuando se habla de vecinos en los barrios, no se hacen sectores, se habla para los gitanos, para los inmigrantes, para los de Badajoz, para los de Burgos, para los de Madrid…, en los barrios se habla de vecinos, sean de donde sean, todo lo demás es segregar y eso siempre es peligroso.
Pero lo que sí que es cierto cuando la administración hace desidia municipal como está suce- diendo en este momento en los barrios de Madrid, ahí es cuando existe el peligro que todo “salte por los aires”, por eso digo que no hay que inventarse nada simplemente que se apliquen las normativas que existen. Si existe la ley del ruido que se aplique, el vecino que empieza con la música a las siete de la tarde y son las siete de la mañana y sigue con la música, es tan simple como que acuda la policía municipal…(solo por poner un ejemplo), no hay más que hacer eso aplicar las normativas, ya que vivi- mos en una ciudad regulada. Si se atajan esos problemas que son de convivencia seguro que no habrá problemas.
Eso favorece a la inmigración, la mayoría de los problemas que existen son solo de convivencia en comunidades de propietarios y en la ocupación de los espacios públicos, la mayoría de las veces son casos aislados. Porque es un caso… esto es como lo curas, uno malo y mil buenos. Pues se ve solo el malo ¿no? Pues en este caso sería lo mismo.
Pero la realidad es que nosotros hemos vuelto a la España que habíamos superado, a la España de los 60 y en muchas de nuestras calles huele a miseria. Ahora tenemos luces, no tenemos barros, están urbanizadas, pero nuestras calles huelen a miseria, porque hay hacinamiento, niños y niñas que mientras sus padres se van a trabajar están solo muchas horas… Estamos repitiendo un modelo de sociedad que nosotros habíamos superado.