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DEBE EL TERCER SECTOR SOCIAL ACTUAR COMO PROVEEDOR DE SERVICIOS PARA LAS POBLACIONES DE ORIGEN INMIGRANTE?

Yo a la pregunta que me han planteado, digo, evidentemente sí. ¿Por qué? Fundamentalmente porque yo creo que las entidades de este sector aportan un valor añadido que es un valor añadido social que ahora intentaré desglosar en varios aspectos.

Cuando digo que sí a la gestión de servicios por parte de las entidades no lucrativas de acción social, se entiende fundamentalmente que vayan de la mano de las administraciones públicas. No impli- ca que las administraciones públicas se desvinculen de la responsabilidad que tienen relacionada con el diseño, gestión, de lo que son las actividades de la prestación de servicios en todos los ámbitos de la acción social.

Las entidades no lucrativas en este momento por su propia iniciativa social -que aunque sea poca, sí que efectivamente viene generando- quieren desarrollar este tipo de servicios como una tácti- ca para poder responder a un conjunto de necesidades que actualmente se están identificando dentro de lo que es la realidad social. Para ello, se basan fundamentalmente en lo que es el desarrollo de todo este conjunto de servicios.

Además, las entidades del tercer sector de acción social también saben desarrollar este tipo de servicios. Es decir, no acabamos de llegar a un entorno nuevo que no sepamos a qué tipo de actividad nos estamos dedicando, sino que, sí que efectivamente conocemos, sabemos desarrollar determinado tipo de servicios que, aunque ahora estemos hablando del colectivo de inmigrantes, hemos trabajado con otro tipo de colectivos en el transcurso de nuestra trayectoria vital, entonces sí que efectivamente creemos que podemos y sabemos desarrollar este tipo de servicios.

Aparte de lo que es el concepto de eficacia y eficiencia que en el documento marco se pone, ahí hace falta probablemente un análisis de carácter más académico, para poder decir que las entida- des somos más eficaces, más eficientes, sí que es cierto que las entidades del tercer sector aparte de llevar la manguera, llevamos la manguera al fuego. Porque se puede llevar la manguera desde 50 metros pero nosotros lo que hacemos es trabajar desde la primera línea, vamos a llamarlo de batalla, usando esta metáfora militar.

Efectivamente, las entidades del tercer sector no están profesionalizadas en un extremo impor- tante, pero sí estamos en una trayectoria, en los últimos años, donde venimos desarrollando una labor de profesionalización de los cuadros que están interviniendo en las distintas problemáticas que esta- mos abordando. Tanto en lo que es la profesionalización de los bomberos, como de los jefes de bom- beros. Es muy importante que, de alguna manera, los gestores de las entidades también trabajen para garantizar efectivamente una mejor gestión de lo que es la actividad a desarrollar por las entidades no lucrativas.

A mí el problema que me plantea la profesionalización es que afecta a la cooperación entre las redes sociales. El problema que afecta, es que muchas de las pequeñas entidades sociales que traba- jan en los entornos comunitarios se van a ver afectadas, porque no van a tener los dispositivos o los recursos suficientes como para poder mantener este tipo de actividades. Y ¿qué es lo que sucede?, que estas pequeñas entidades desarrollan un trabajo muy importante a nivel comunitario y el riesgo que corremos es que, desestructuremos el pequeño tejido social o asociativo que, trabaja desde estas comunidades.

Para finalizar, creemos que es importante el concepto de co-gestión. Nosotros cogestionamos con las administraciones públicas y para nosotros, es importante que, aparte de desarrollar la interven- ción directa en los entornos comunitarios, participemos en el diseño de las estrategias, que participe- mos en el diseño de las políticas y los programas porque, van a repercutir tanto en lo que es la eficien- cia y eficacia planteada por parte de este tipo de servicios.

Estamos trabajando desde lo que son las comunidades locales, no trabajamos desde escena- rios globales, sino desde lo que son los entornos locales, de las comunidades donde desde, efectiva- mente, se consigue la accesibilidad tanto de las personas que son beneficiarias de este tipo de servi- cios, como de otro tipo de agentes sociales, sin los cuales sería muy complicado poder acceder a esos procesos de incorporación o de inserción.

Somos elementos donde aunamos la posibilidad de acceso tanto a agentes como las empresas, como los sindicatos, como las Administraciones Públicas, y nosotros somos, en definitiva, dinamizado- res de esos espacios, o de la generación de esos espacios que favorecen la resolución realmente de determinados tipos de problemas.

Creemos además, y también sinceramente, que somos elementos de cohesión social. Favorecemos ese pequeño trabajo que se desarrolla en los entornos de carácter comunitario y que favorecen que las distintas perspectivas que se aborden de los problemas, puedan ser compartidos por parte de todo el conjunto de la población que trabaje entornos de carácter más locales o comunitarios. Nosotros creemos que ésos son los valores añadidos sociales, que de alguna manera aportamos en cuanto a la gestión de este tipo de servicios.

Además es que innovamos. Cuando hablamos de innovación, hablamos tanto en metodología como en la detección de nuevas realidades y nuevos problemas que se producen en los entornos de carácter comunitario. Y de esas realidades planteamos nuevas metodologías, nuevas acciones, nuevas herramientas que son mucho más adecuadas a las realidades de los problemas que venimos detec- tando. Entendemos que esa innovación, es importante para poder abordar y trabajar esas nuevas realidades.

Intentamos trabajar desde la integralidad. Si fuéramos empresas trabajaríamos exclusivamente desde una perspectiva individualizada o muy concreta de las problemáticas en las que trabajamos. Proyectamos trabajar desde la integralidad, de manera que en realidad significa trabajar con otros acto- res sociales de la comunidad, es decir, no trabajando todo lo que es la actividad, una entidad en con- creto que desarrolle la gestión del servicio, sino que, además de esa intervención y ese servicio, es obli- gatorio trabajar con otro tipo de agentes, de actores que trabajan en la comunidad que sí que permite acometer esa mínima integralidad que no es alcanzada desde los planes, desde las políticas que se están desarrollando desde las administraciones públicas.

Además, hay otro valor añadido, que es importante. Es que desde nuestro punto de vista, en las gestiones y servicios aplicamos un modelo de permanencia y de compromiso con la comunidad. Esto significa fundamentalmente que cuando un servicio suele ser gestionado por parte de una empresa pri- vada, desarrolla el servicio desde A a B en un plazo temporal y, a partir de ese momento, finaliza la inter- vención. Las entidades sociales, de acción social, tenemos un compromiso con esa comunidad. Permanecemos en el trabajo que venimos desarrollando, independientemente en muchas ocasiones, de que incluso tengamos financiación para poder acceder a esa prestación de servicios. El valor de este compromiso es una pieza de toque fundamental para poder garantizar el desarrollo adecuado de lo que es nuestra intervención.