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CUANTIFICACIÓN DEL PROCESO EN SUELOS DEL URUGUAY

De los resultados obtenidos en los diferentes trabajos realizados, se han podido categorizar los suelos del Uruguay desde el punto de vista de su poder de retención de P. Obviamente, las características del material de origen de los suelos es uno de los factores más importantes en el proceso. En segundo lugar, las condiciones de formación del suelo sería otro de los factores a tener en cuenta. En el Cuadro 4 se indica una categorización de suelos en función de los valores de un índice de retención (P retenido en fase sólida para mantener 1 ppm de P en la solución).

CUADRO 4. Categorías de retención de P de diferentes suelos del Uruguay acuerdo con los valores de un índice de retención (P retenido en fase sólida para mantener 1 ppm de P en solución). Elaboración del autor basada en datos de Escudero y Morón (1978), y Hernández y Zamalvide (1999).

Grado de Retención Valor del Índice Unidades de suelos (M.A.P.- D.S.F.)

Bajo 0 – 60 Algorta, Cuchilla Corralito, Cañada Nieto, Chapicuy, Las Toscas, Trinidad, Fray Bentos, Colonia Palma, Libertad, San Luis, Lascano, Río Branco

Medio 60 – 120 La Carolina, Tacuarembó, Rivera, San Gabriel-Guaycurú, La Charqueada, Arroyo Blanco, Los Mimbres, Paso Coelho, Tala-Rodríguez, Toledo, Bequeló, San Manuel, Young, Risso, Espinillar

Alto > 120 Itapebí-Tres Árboles, Queguay Chico, Curtina, Cuchilla de Haedo, Sierra de Polanco, Cerro Chato, Arroyo Hospital, Fraile Muerto, Aparicio Saravia, Manuel Oribe

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En la categoría de alta retención de P se encuentran los suelos derivados o con influencia de materiales del basamento cristalino, basalto, Formación Melo y devoniano. Los suelos derivados de basalto presentan altos contenidos de óxidos de Fe y arcilla, en tanto que los suelos del basamento cristalino presentan altos contenidos de óxidos de Fe, pero su contenido de arcilla no es elevado. No obstante, presentan minerales de tipo 1:1 en forma relevante dentro de la fracción arcilla (Durán, com. pers). Complementariamente, algunos presentan Al intercambiable. En los materiales del devoniano la presencia de minerales de tipo 1:1 en su fracción arcilla, explicaría su alto grado de retención, además de la presencia de Al intercambiable.

Los suelos dentro de la categoría de baja retención de P, normalmente tienen medios a bajos contenidos de arcilla y/o óxidos de Fe, siendo los minerales dominantes de tipo 2:1. Por lo general no contienen Al intercambiable.

De los procesos analizados anteriormente, y del comportamiento de los suelos estudiados, surgen básicamente dos consecuencias importantes desde el punto de vista agronómico:

- Se requiere agregar más P para elevar los niveles de P lábil en suelos con alta capacidad de retención.

- Los niveles de suficiencia alcanzados por fertilización van disminuyendo más rápidamente en el tiempo en suelos con alta capacidad de retención.

En consecuencia, las diferencias en capacidad de retención de P pueden explicar en gran medida la distinta eficiencia de una misma dosis de fertilizante agregado a distintos suelos, a corto plazo. Parece claro que a medida que aumenta la capacidad de retención de P, mayores deben ser las dosis iniciales a agregar al suelo para asegurar en el inicio un suministro adecuado de P.

Para las condiciones de los suelos del Uruguay, puede entonces predecirse que el fertilizante agregado tendrá menos eficiencia en suelos sobre basamento cristalino que en los planosoles arenosos del litoral, como ejemplos extremos.

Los estudios de retención de P mediante la técnica de isotermas caracterizan la eficiencia inicial de un fertilizante agregado, pero no tienen valor como predicción de la evolución lenta que ocurre a los fosfatos del suelo luego de su retención, y que implica procesos de retrogradación hacia formas más estables y cristalinas. No obstante sirven como herramienta para decidir en qué suelos será necesario manejar dosis mayores de P en la instalación de un cultivo, y en cuales menos, para similares niveles de P lábil. Para poder evaluar las reacciones en el largo plazo ha sido necesario realizar investigaciones a campo, en las cuales evaluar los procesos en el tiempo.

III. REACCIONES LENTAS DE RETROGRADACIÓN DEL FÓSFORO

LÁBIL AL FÓSFORO FIJADO

Luego de agregado al suelo, el fertilizante fosfatado tiene un efecto de suministro de P que persiste durante más de un ciclo de crecimiento, conocido como efecto residual, y que resulta de la permanencia del P en los compuestos fosfatados metaestables que integran el P lábil. Sin embargo, con el transcurso del tiempo la disponibilidad del P agregado disminuye.

Según la mayoría de los autores, la retención de P se cumpliría en los suelos en dos etapas:

a) reacciones rápidas en las cuales el P es fundamentalmente adsorbido superficialmente, conservando por ello alta reactividad.

b) pasos lentos en los cuales el P se va transformando en compuestos precipitados cristalinos estables menos reactivos y muy poco disponibles para las plantas. Al producto final de estas reacciones se le llamaría P precipitado o cristalino. Es de gran importancia agronómica poder preveer para un determinado suelo durante cuanto tiempo el P del fertilizante permanecerá en forma asimilable (P lábil), o más exactamente, la variación del incremento del P lábil logrado por la fertilización en función del tiempo. Es de esperar que los resultados que se obtengan en este tipo de estudios varíen por varios factores, como pueden ser el tipo de suelo, temperatura, fuente de fertilizante agregado, tamaño de gránulo del fertilizante, etc.

Barrow cita como datos promedio de varios autores una pérdida del P lábil previamente aumentado por la fertilización, del 40-50% anual (1980). La evolución de este P lábil en función del tiempo sería una progresión geométrica, con una pérdida porcentual constante del resto que va quedando lábil, tal como sería, por ejemplo, 1 - 0.5 - 0.25 - 0.125 para una pérdida anual del 50%. La figura 14 muestra los resultados de este tipo de estudios para suelos australianos.

33 0 0,2 0,4 0,6 0,8 1 1 2 3 4 5 6 7

T ie m p o tra n scu rrid o d e sd e la a p lica ció n d e l P (a ñ o s) E fi c ie n c ia d e l s u p e rf o s fa to

FIGURA 14. Evolución de la eficiencia del superfosfato en función del tiempo de aplicación. (Arndt and Mc Intyre, 1963 cit. por Black, 1993).

En el Uruguay, Castro et al. (1981) estudiaron a través del análisis de suelo la evolución del P asimilable en fertilización de pasturas. Estos autores definen dos parámetros para caracterizar la evolución de la disponibilidad del P luego de su aplicación.