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Cuatro actitudes

In document Nudos Mentales - Bernardo Stamateas (página 55-58)

Supongamos que a un gran admirador de los Beatles, un amigo lo invita a escuchar a los Rolling Stones. Frente a esta invitación, es posible tener cuatro actitudes:

• El seguro. Es la persona a la que le gustan los Beatles y, como sabe quién es, qué

cree y adónde va (conoce su identidad), puede escuchar al otro grupo sin problemas. Acepta la invitación porque no está en juego su identidad. Si yo sé quién soy, qué creo y adónde voy, no tendré miedo de juntarme con los demás.

• El inseguro grado 1. Es la persona que va de un lado a otro; hoy escucha a un

grupo, mañana a otro y luego a otro, porque no tiene clara su identidad. Esto es lo que sucede en la adolescencia.

• El inseguro grado 2. Es la persona a la que le gustan los Beatles pero va al

concierto de los Rolling Stones de mala gana, enojado, para mostrar y confirmar que son un desastre y por eso NO le gustan. Esta actitud es como la del adolescente

pero con una dosis de agresividad, ya que se necesita marcar el contraste («nosotros contra ellos»).

• El inseguro grado 3. Es la persona a la que le gustan los Beatles, pero no asiste por

nada del mundo al concierto de los Rolling Stones. Tiene miedo e inseguridad de sus propias creencias; en consecuencia, no «cruza la línea». Marca así el contraste, siempre con enojo hacia el otro y sin respeto.

Yo puedo ser admirador del grupo A (los Beatles), no ir al concierto del grupo B (los Rolling Stones) y aun así tener una relación cordial con este, no agresiva ni condenatoria.

En lugar de grupos musicales, podemos pensar estas reacciones con respecto a cualquier otro hecho, idea, ideología, religión, etc. El «miedo al ecumenismo» de muchos religiosos se debe a que no conocen su identidad: quién soy, qué creo y adónde voy. Por eso, mantienen el contraste: ellos son A y los otros son B. No tienen nada que ver con «los otros». Necesitan el contraste para sentirse seguros y pensar: «Yo soy mejor que ellos.»

Cómo transmitir una actitud correcta:

• Convéncete a ti mismo de lo que quieres comunicar.

Eres el primero que tiene que «comprar» tu proyecto. Nadie podrá creer en ti si no estás absolutamente convencido de lo que vas a comunicar. Supongamos que dos estudiantes van a hacer un examen. Uno de ellos estudió todo, sabe muy bien todos los temas, pero se pone nervioso y tiembla. Lo califican con un 7. El otro estudiante no sabe tanto, pero está seguro, sostiene la mirada de su profesor y se muestra relajado. A este estudiante lo califican con un 9. Todo lo que hacemos va acompañado de algo que también se evalúa: la actitud. Es normal que las responsabilidades nos provoquen tensión. Por ejemplo, un cirujano siente tensión al operar, pero no la vive como un problema, esa tensión no le hace dudar de su capacidad. Pero si la tensión es vivida con angustia, eso tiene que ver con la inseguridad.

• Sé conciso y breve.

Los americanos usan un método que consiste en presentar brevemente un proyecto o negocio en menos de dos minutos. Se llama el elevator pitch porque tenemos que elegir las palabras justas para lograr convencer a otra persona de nuestro proyecto en lo que dura un trayecto de tres pisos en ascensor. Tanto la síntesis del mensaje que se quiere comunicar como escuchar sin interrupción al otro traen cambios milagrosos.

• Sé empático.

Para lograr confianza es necesario ser empático y nunca agresivo, porque cuando somos agresivos podemos ganar la batalla, pero perdemos a largo plazo. Por ejemplo, imaginemos que soy del Madrid y mi amigo, del Barça, ¿cómo lo puedo convencer para que se pase a mi equipo? Veamos las alternativas:

a. Siendo agresivo: «Tu equipo es un desastre, ¡nosotros somos mejores!»

Tengamos presente esta máxima de la psicología: si reaccionamos mal es porque el tema lo estamos manejando mal. Si lo estuviéramos manejando bien, hablaríamos sin agresión.

b. Siendo empático: «¿Cómo fue que te hiciste del Barça?», «¿Qué estilo de fútbol

te gusta más?», «Los dos equipos tienen grandes jugadores», «¿Quién te gusta más, Cristiano o Messi?». Mostrar respeto siempre, a pesar de que no conozcamos al otro, traerá respeto, y es una gran actitud.

• Sé profesional.

Imaginemos a una enfermera que tiene que lidiar con la muerte, la enfermedad, el dolor, etc. ¿Cómo hace para manejar esas emociones? Solo tiene que recordar que es una profesional. Eso le permite no verse como «la mamá del paciente», ya que si lo hiciera, no le podría ni poner una inyección dolorosa. En cambio, si recuerda su rol, eso le permitirá tomar una distancia objetiva para manejar sus emociones y así poder ayudar a su paciente.

«Yo pagaré a un hombre más por su actitud y capacidad de llevarse bien con los demás que por cualquier otra habilidad que pueda tener.»

J. D. Rockefeller

P

REGUNTAS

• ¿Para qué esforzarme por alcanzar mi sueño si todos dicen que no lo voy a lograr?

Hay personas que lograron lo que otros le dijeron que era imposible. Desarrolla una capacidad infinita para pasar por alto lo que otros creen que no se puede hacer.

• ¿Qué pasa si para corregir mis errores necesito mucho tiempo?

Los hombres que construyen el futuro son los que saben que las cosas más grandes todavía no han sucedido y que ellos mismos harán que sucedan. La mejora de uno mismo lleva tiempo, toda la vida, y requiere que trabajes las veinticuatro horas de todos los días del año. Cuando alguien te dice «Esto te llevará solo un minuto», no le creas, ¡no hay nada que tarde un minuto!, crecer tampoco.

NUDO MENTAL 11. ME CUESTA CAMBIAR MI MANERA DE PENSAR: LA RIGIDEZ

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