Daniel 7:1
un sueño y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho; luego escribió el sueño y relató lo principal del asunto.
En el primer año de Belsasar. El libro de Daniel no fue or-
ganizado siguiendo en orden los eventos narrados. Como tal, a este capítulo 7 debiera seguir la narración del capítulo 5 el cual narra la muerte de Belsasar y la caída de Babilonia. De todas maneras, el estudiante debe familiarizarse con el esquema dado al libro y colocar mentalmente los eventos siguiendo el orden lógico de acontecimientos. Esto es simi- lar al orden en que las visiones de Apocalipsis le fueron re- veladas a Juan.
tuvo Daniel un sueño. Aunque es generalmente aceptado
que Daniel escribió el libro que lleva su nombre, resulta imposible entender las razones por las cuales el versículo 1 de este capítulo aparece escrito en tercera persona. Parecie- ra como si copistas posteriores escribieron palabras a ma- nera de introducción para hacer el relato mejor coordinado.
un sueño y visiones de su cabeza. Este modo de describir
los sucesos tiene el propósito de enfatizar aquello que al profeta le fue revelado, aunque en forma más sencilla no- sotros pudiéramos decir que mientras dormía Daniel tuvo una visión.
Daniel 7:2
Daniel dijo: Miraba yo en mi visión de noche, y vi que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar.
Miraba yo en mi visión de noche. La declaración sugiere
que la visión le fue presentada en la noche mientras dor- mía.
los cuatro vientos del cielo. El panorama es evidentemen-
te profético, y significa que en la visión Daniel miraba pode- rosas corrientes de aire provenientes de los cuatro puntos cardinales. Pero debe entenderse que no se trata de los cua- tro puntos del planeta sino de la tierra donde Daniel se en- contraba en ese tiempo.
combatían en el gran mar. La declaración sugiere que los
cuatro vientos chocaban violentamente entre sí causando violenta tempestad en el mar. El profecía, mar representa a los moradores de la tierra; los vientos representan convul- siones promovidas por los humanos.
Daniel 7:3
Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, su- bían del mar.
cuatro bestias grandes. El viento chocando violentamente
convulsionaba la gran mar lo cual hizo surgir cuatro bestias de considerable tamaño. En el versículo 17 está declarado que estas bestias son cuatro reinos, lo cual lleva a concluir
que tales reinos son presentados como bestias debido a su modo violento y despiadado de actuar contra sus enemi- gos. En el libro de Daniel es fácil entender el simbolismo pues aquella región es presentada siempre en número de cuatro empezando con la gran estatua vista por Nabucodo- nosor, de manera que siguiendo ese mismo orden se en- tiende a quienes representan estas cuatro bestias
Daniel 7:4
La primera era como un león, y tenía alas de águila. Yo es- taba mirando hasta que sus alas le fueron arrancadas; fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies, a manera de hombre, y se le dio corazón de hombre.
La primera era como un león, y tenía alas de águila. Al
comparar la descripción simbólica ofrecida por otros profe- tas (Jeremías 4:7; Ezequiel 17:3,12). El león representó a Ba- bilonia. A partir de aquí la identificación de las otras bestias no es difícil.
estaba mirando hasta que sus alas le fueron arrancadas.
Babilonia (606-539-8 a. C. aprox.) vino a convertirse en el primero de los cuatro grandes reinos. Las alas podrían sig- nificar facilidad para avanzar en sus conquistas, sin embar- go, el simbolismo bíblico esta abierto a diversidad de inter- pretaciones.
sus alas le fueron arrancadas. El momento vino cuando
Babilonia perdió su calidad de reino con dominio mundial. Sus alas arrancadas significó que su habilidad para conquis- tar había terminado.
se puso enhiesta sobre los pies, a manera de hombre, y se le dio corazón de hombre, etc. Para el estudiante de profecía le
es importante entender que si bien Babilonia dejó de ser reino que literalmente desapareció, ponerse de pie, signifi- ca que espiritualmente no murió sino que continuó viva. El que le haya sido dado corazón de hombre es clave para entender que, aunque desapareció, hay una poderosa or- ganización que la ha hecho permanecer viva a través de muchos siglos, y continuará viva de tal manera que resurgi- rá después de la época de oro del reino de Cristo sobre la tierra. Claro que no estoy diciendo que esa bestia estará durante el reino de Cristo, sino que resurgirá por medio de hombres cuando los mil años de paz terminen, y será des- truida en el lago de fuego en el juicio final, considérese Apocalipsis 13.2.
Daniel 7:5
Vi luego una segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro. En su boca, entre los dientes, tenía tres costillas; y se le dijo: Levántate y devora mu- cha carne.
una segunda bestia, semejante a un oso. Habiendo identi-
ficado a la primera bestia, la segunda identificación viene a ser más fácil por el lugar que ocupa como segundo después de Babilonia, vea Daniel 2:32 y Daniel 8:3. Esto conduce a entender que se trata del reino al norte de Babilonia, o sea, de los medos y persas (539-8 - 331-330 a. C. aprox.)
se alzaba de un costado más que del otro. Algunos histo-
riadores familiarizados con el contenido de este capítulo opinan que la deformidad física de este oso representa la superioridad de los persas sobre los medos que, aunque unidos para formar un solo reino, los medos eran aventaja- dos por los persas.
entre los dientes, tenía tres costillas. La correcta exégesis
demanda cuidado en lo que se cree acerca de estas tres costillas, mientras que Isaac Newton (1642-1726) parece haber sido quien por primera vez propuso que representan a Babilonia, Lidia y Egipto; otros piensan que podría referir- se a Media, Lidia y Babilonia. Hasta el presente la proposi- ción de Newton es más aceptada.
Levántate y devora mucha carne. La orden dada a esta
bestia era comer mucha carne lo cual significa habérsele concedido permiso para vencer a las naciones que se pro- puso conquistar. El imperio persa vino a ser enorme hasta el grado que en comparación Babilonia era pequeña
Daniel 7:6
Después de esto miré, y otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas. Esta bestia tenía cuatro cabezas; y le fue dado dominio.
Después de esto miré, y otra, semejante a un leopardo,etc.
La tercera bestia es un leopardo; por su tamaño y naturale- za es mucho más ágil que el pesado oso, y por tanto su agi- lidad de movimiento era asombrosa y, en relativamente poco tiempo, vino a ser más extenso que Persia; el capítulo 8 nos dice que este tercer reino Grecia (heb. Javán), (331-o 330 al 168 a. C. aprox.). Veloz en sus conquistas hasta llegar a convertirse en el más grande imperio sobrepasando en extensión al de los medo-persas. La duración de este reino no puede fijarse con precisión debido a que su disolución fue gradual y sin un momento específico, y claro, en este comentario no se discute al respecto y toma el año 168 si- guiendo el punto de vista tradicional.
con cuatro alas de ave en sus espaldas. Las cuatro alas pa-
recen ser la base sobre la cual se sostenía la rapidez de su habilidad conquistadora a la vez que van en conjunción con las cuatro cabezas que eran las que guiaban hábilmente las divisiones de los ejércitos de este reino.
Daniel 7:7
Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y vi
la cuarta bestia, espantosa, terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos grandes dientes de hierro; devoraba y desme- nuzaba, pisoteaba las sobras con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que había visto antes de ella; y tenía diez cuernos.
vi la cuarta bestia. La cuarta bestia es también mencio-
nada por Daniel en otros capítulos de su libro; se refiere a Roma. Este imperio existió en el pasado y eventualmente llegó a su fin; sin embargo, es mencionado en Apocalipsis en tiempos posteriores al reino de mil años Cristo, lo cual la vuelve adecuada para un estudio sobre ella mucho más profundo.
El imperio romano del pasado fue disuelto pero extin- ción no pueden precisarse con exactitud, incluso la fecha propuesta para su aparecimiento (168 a. C.) y para su extin- ción (476 d. C.) son controversiales, prueba de esto es la nota transcrita cuyas fechas de surgimiento y desaparición son totalmente diferentes a las fechas tradicionales.
D e l a p á g i n a e n l a i n t e r n e t
http://www.ict.griffith.edu.au/wiseman/Roman/RomanEmp ire.html, se ha tomado la siguiente nota:
“1790 años, para ser exactos. El Imperio Romano comenzó en el año 338 aC, cuando la ciudad de Roma (una república) impuso su dominio directo sobre la antigua liga de ciudades latinas. Se terminó en 1453, como el último emperador roma- no, Constantino XI, murió defendiendo los muros de la Nueva Roma contra los turcos.” (Traducido del Inglés).
espantosa, terrible y en gran manera fuerte, etc. La des-
cripción es dada para describir lo grotesco de su imagen y la fuerza de su poder con lo cual se impuso desde Gran Bre- taña hasta el río Indo.
tenía diez cuernos. Como quiera que las diferentes inter-
pretaciones han tratado de encajar en esta descripción, al presente todas han sido vanos intentos de acertar en la descripción profética. El problema para esta identificación se debe a que esos diez cuernos han sido equiparados con diez tribus que supuestamente vencieron al imperio roma- no, y que formaron Europa. Este problema de identificación aparece primeramente en la visión de los dedos de los pies de la imagen (Daniel 2:42-43.)
El primero que al parecer intentó identificar los diez cuernos con diez tribus fue Isaac Newton (1642-1726), pos- teriormente otros explicadores copian las mismas tribus y hacen pequeñas modificaciones a la lista para presentarla como original.
De esta manera, todas las interpretaciones proféticas preteristas de una u otra manera se basan en la idea original de Newton. Claro que quien haya leído la historia, aunque sea en parte, de la formación de Europa, fácilmente verá que entre la selección de diez tribus y la formación de Eu-
ropa hay acontecimientos dispares.
Siguiendo su iniciativa, otras organizaciones han tomado prestadas esas naciones con alguna que otra modificación. Como quiera que sea, todas las organizaciones religiosas concuerdan en que los diez cuernos, pertenecen al pasado, y son diez naciones que surgieron, según dicen, cuando el Imperio Romano desapareció.
Un comentario de «Ministerio Adventista de Información Profética
http://www.galeon.com/prophecy/538.html propone los siguientes nombres:
351 d. C. Alemanes (Alemania) 351 d. C. Francos (Francia) 406 d. C. Burgundios (Suiza) 406 d. C. Suevos (Portugal) 406 d. C. Vándalos (Africa) 408 d. C. Visigodos (España) 449 d. C. Sajones (Bretaña) 453 d. C. Ostrogodos (Italia) 453 d. C. Lombardos (Italia) 496 d. C. Hérulos (Italia) El comentario agrega:
“El Imperio Romano fue dividido o fragmentado. De eso no hay duda, pues como podemos ver en el cuadro, dicha parti- ción dio origen a lo que hoy conocemos por Europa. Sorpren- dentemente, esta división coincide con la estatua de Daniel 2 (los 10 dedos de la estatua, mezcla de barro y hierro), como una continuación del hierro (Roma). Elena de White también ha confirmado el cumplimiento de dicha interpretación. Histó- ricamente podemos decir con certeza que posteriormente al año 476 DC, Roma política había dejado de ser un imperio. Como veremos más adelante, Justiniano aún tenía control sobre una pequeña parte, pero ya no era la potencia que había sido, tal que ya no podía ser considerada una "bestia". Roma política daría paso a un sucesor de envergadura: "el cuerno pequeño", cuyas obras la Biblia describe en detalle.”
Es cierto que Daniel 7:7 menciona diez cuernos, pero eso de ninguna manera significa que signifiquen diez tribu del pasado, más bien esta lista es vaga y adolece de inconsis- tencia histórica. Una de esas inconsistencias está en afirmar que el imperio romano fue dividido en diez reinos; senci- llamente tal cosa nunca sucedió.
Lo primero que se omite en ese comentario es la división del Imperio Romano en Imperio Romano de Oriente y el de Occidente.
El expositor, o expositores, de este comentario adventis- ta no señala cuál fue la fuente histórica que tomó para afir- mar “pues como podemos ver en el cuadro, dicha partición dio origen a lo que hoy conocemos por Europa”.
Lamentablemente, algunas personas que piensan aho- rrarse el pesado trabajo de estudiar la historia del Imperio
Romano, han preferido copiar apuntes ajenos sin reparar si son exactos o inexactos.
Lo cierto es que el imperio romano no repitió la historia del imperio griego de Alejandro, que cuando Alejandro mu- rió cuatro de sus generales alcanzaron predominio sobre determinadas regiones del imperio y de ese modo nacieron cuatro reinos. Tal cosa no sucedió con Roma como para de- cir que el Imperio Romano fue dividido o fragmentado y que dicha partición se originó Europa. Es más, en esa inter- pretación puede notarse que Ostrogodos, Lombardos y Hérulos son identificados con Italia, con lo cual dejan de ser diez reinos o naciones para convertirse en ocho.
Otro expositor un pionero adventista de nombre Uriah Smith, en su libro «Las Profecías de Daniel y de Revelación» Capítulo II, «Los Sueños del Rey de Imperios Mundiales». propuso la siguiente lista:
Hunos, Ostrogodos, Visigodos, Francos, Vándalos, Suevos, Burgundios, Hérulos, Anglo-Sajones, Lombardos.
Este pionero adventista del siglo XVIII omite a los Alema- nes y coloca a los Hunos. Como se puede ver, la organiza- ción adventista no posee una sola posición al respecto.
Asimismo, resulta interesante saber que antes del señor Smith, siguió a Isaac Newton (1642-1727) (Sir Isaac Newton. Daniel and the Apocalypse, chapter 6), quien había inter- pretado las profecías de Daniel, y propuesto la siguiente lista: 1 Vándalos 2 Suevos 3 Visigodos 4 Alanos 5 Burgundios 6 Francos 7 Bretones 8 Hunos 9 Lombardos 10 Ravenos
Esta lista sugiere que el señor Smith copió la lista de Newton y la modificó. En fin, no importa cuántas listas pue- dan proponerse; si se refieren a naciones del pasado enton- ces su veracidad no es comprobable.
La verdad de todo es que los diez cuernos en la actuali- dad no pueden ser identificados pues el tiempo en que han de surgir todavía está demasiado distante al nuestro y nadie
puede saber aquello que a Juan no le fue revelado.
Entretanto los esfuerzos se centren en establecer diez naciones que pertenecieron al pasado entonces todos se- rán infructuosos.
¿Por qué la interpretación preterista falla? Sencillamente porque toma esta bestia en tiempo pasado, sin advertir que la profecía de Apocalipsis (17:3 en adelante) muestra que esos diez cuernos existirán en un futuro muy lejano al nues- tro tiempo, es decir, después del reinado de paz de Cristo.
Asimismo, es importante poner mucha atención a que los diez cuernos no son enemigos de la bestia sino que es- tán sobre su cabeza como una sola unidad, en cambio las interpretaciones mencionados los interpretan independien- tes de ella y hasta siendo sus enemigos lo cual contradice a la visión de Daniel. Apocalipsis 17:12 claramente dice que los diez trabajarán juntos, o sea, no serán enemigos.
Daniel 7:8
Mientras yo contemplaba los cuernos, otro cuerno pequeño salió entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros. Este cuerno tenía ojos como de hombre y una boca que hablaba con gran insolencia.
otro cuerno pequeño salió entre ellos. Tan misterioso e
intrigante como la bestia es este cuerno pequeño aparece en Apocalipsis 13.11 en semejanza de una bestia con dos cuernos similares a los de un cordero cuya identidad podría confundir al lector con poca experiencia en escudriñar las Escrituras, con todo, el ambiente profético ambos son lo mismo.
En Apocalipsis 17.12 claramente se mira que esos cuer- nos o reyes no son enemigos de la bestia sino sus aliados lo cual confirma lo dicho al final de la explicación dada de Da- niel 7:7.
En la visión de Daniel este cuerno pequeño sale de entre los diez, lo cual significa que sale de la bestia que es el im- perio romano.
Asimismo, aunque en la visión los diez cuernos ya están presentes, en la realidad todavía falta mucho tiempo para que la humanidad los vea y sienta su poder, no así el cuerno pequeño del cual atinadamente ha sido interpretado como la organización religiosa más grande que existe y que Apo- calipsis la identifica con varios nombres entre los cuales están el de ramera, falso profeta, bestia con dos cuernos. Por eso, es tan intrigante como la bestia pues trasciende los siglos hasta reaparecer después del reino de Cristo.
Este cuerno pequeño, que a la vez es la segunda bestia mencionada en Apocalipsis 13:11-18 al presente está te- niendo un papel sumamente importante en la profecía bí- blica pues está dando vida a la primera bestia que es el im- perio romano haciendo que el mundo religioso viva bajo las
leyes religiosas que el imperio decretó en el pasado.
delante de él fueron arrancados tres cuernos de los prime- ros. La interpretación preterista expone que este cuerno
pequeño arrancó a tres cuernos que según dicen, corres- ponden a tres tribus que de las diez mencionadas un poco más arriba; esto no es acertado.
El error está en que si el papado arrancó tres cuernos, y cada cuerno representa una tribu, entonces esas tres tribus debieron haber dejado de existir, o sea, sólo habrían que- dado siete, pero vemos que eso no sucedió pues los propo- nentes de esa idea dan nombres de las diez tribus que for- maron Europa. Si los tres cuernos simbolizan tres tribus, que a la vez son tres naciones, entonces significaría que esas naciones habrían dejado de existir.
Newton imaginó que el pequeño cuerno surgió con el aparecimiento del Sacro Imperio Romano con Carlomagno (por el 750-800), y que estos tres cuernos representaban a los Lombardos (774), Ravenos (754) y a la misma Roma (794)
Uría Smith, pionero de la doctrina adventista, cree que los tres cuernos arrancados representaban a los Hérulos, a los Ostrogodos y a los Vándalos y afirma que la razón por la cual fueron arrancados fue porque se oponían a las ense- ñanzas y demandas de la jerarquía papal y, por consiguien- te, a la supremacía en la iglesia del obispo de Roma. (Uriah Smith, Daniel and Revelation, pág. 123). Al presente esta interpretación prevalece en la organización adventista.
Como quiera que sea, la interpretación siempre será con- tradictoria pues por una parte se supone que los diez cuer- nos representaron a diez tribus que formaron, se dice, Eu- ropa, pues si fueron arrancados significa que esa naciones debieron haber dejado de existir.
Este cuerno tenía ojos como de hombre y una boca que hablaba con gran insolencia. Aunque este cuerno es peque-
ño en tamaño, su boca habla insolencias hasta el grado que en el pasado se tomó la autoridad de perseguir y castigar despiadadamente a quienes no obedecían sus decretos; asimismo demanda autoridad y poder para anular la Pala- bra de Dios y validar sus decretos.
Aunque este cuerno inició su labor independiente del genuino pueblo de Dios, su poder se hizo sentir en muchas congregaciones del siglo II en adelante, pero alcanzó la ci- ma de su poder cuando el imperio romano, en el siglo IV d.