CAPÍTULO I: MARCO TEÓRICO
1.2 Análisis de las distintas posiciones teóricas
1.2.3 Daños colaterales por Violencia Intrafamiliar
1.2.3.1 Consecuencias Sociales
La violencia, en la mayoría de los casos, ha llegado a ser parte de la vida cotidiana de muchas personas a las cuales afecta en gran manera su comportamiento y el desarrollo de diversas actividades que deseen ejercer. Este tipo de comportamientos son los que se desarrollan en mayor proporción en el sector San José 1.
Es decir, la violencia también es una conducta aprendida. La violencia puede manifestarse en cualquier ámbito social como el cultural, político, económico y el ámbito social doméstico. No es necesario que sea de tipo urbano marginal; sin embargo, estos son mucho más propensos por su escasa cultura jurídica. La violencia familiar tiene como base la cultura (el medio donde se desarrolla esta situación) y que incluso, engloba a los medios de comunicación. Este régimen de ideas apoya ciertas justificaciones a las acciones clasificadas como violencia intrafamiliar por el uso de estereotipos a los miembros de la familia. Cuando un miembro de la familia que es oprimido u omitido intencionalmente con el fin de someterlo a fuerzas vía lo físico, lo psicológico o sexualmente, está en una relación abusiva. La relación abusiva usualmente es entre parejas sentimentales, o de otros modos cónyuges, y es razón principiante de los problemas en salud pública. De esta forma es como empieza a afectar la violencia intrafamiliar en la sociedad.
El abuso psicológico es el más amplio de todas las violencias porque pueden incluir abusos de tipo sexual y físico causando trauma a la víctima. Este tipo de abuso es visto como manipulación entre la pareja. Mujeres señalan que el abuso verbal, incluyendo la coerción, el aislamiento, la privación, las amenazas, la humillación y la frialdad afectiva, son incluso peor que el abuso físico. Mientras que el abuso físico es episódico, el psicológico es progresivo y se mantienen por plazo largo. De esta forma, el abuso sexual lo que hace es
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implantar en la sociedad civilizada un conjunto de personas con problemas físicos o trastornos psicológicos; que no permiten el desarrollo normal de sus habilidades.
La mujer maltratada es aquella mujer que permanece en una relación donde su pareja la agrede sistemáticamente. El ciclo de la violencia tiene tres etapas sucesivas primordiales.
En la primera etapa se incrementa la tensión y la víctima intenta progresivamente tratar agradar al abusador para que suceda la violencia. Si la violencia sigue este ciclo, la víctima puede enfrentarse con la pareja porque ha visto que la violencia es inevitable. Al hacer esto la tensión cada vez se vuelve mayor.
La segunda etapa es donde se inicia la violencia de cualquier forma y siempre es dolorosa. Finalizando el ciclo, el abusador pide perdón a su pareja, por el remordimiento y probablemente dice que jamás sucederá por la realización de un comportamiento positivo.
La persona afectada puede sentirse recompensada y lo perdona, creyendo que no va a suceder la violencia de nuevo. Cualquier persona sana piensa que la mejor decisión sería abandonar la relación ya que hay amenaza de violencia, pero no se descarta tan ligeramente.
Cinco razones por cual la terminación de la relación es cuidadosa son las siguientes. La víctima teme por su seguridad personal u otros miembros de la familia tanto como el capital económico y de vivienda del mismo. Otra razón por cual no se deshecha la relación, es la esperanza de cambio en el perpetrador. Creencias personales que la víctima no está dispuesta a cambiar. Una de las razones más persuasivas, algunas veces, es la misma familia quien dice que no terminen la relación. La presión de vida en general a veces no deja que uno tome la decisión correcta.
45 1.2.3.2 Consecuencias políticas
La violencia intrafamiliar se desarrolla dentro de la misma casa donde se configuro en un momento la familia, mediante uno o varios actos de violencia de tipo psicológica, física o sexual. Aunque es un delito que se proyecta de forma directa en la integridad del niño, niña, adolescentes, esposo, esposa u otro miembro de la familia tal como lo establece el Código Orgánico Integral Penal; se enfoca también en el campo político.
En el Ecuador hasta el mes de abril del 2014 eran delitos cuya competencia de autoridades se ventilaban en instituciones administrativas como la Comisaria de la Mujer y Subintendencia en la ciudad de Quevedo; sin embargo, luego de la promulgación del Código Orgánico Integral Penal, estos delitos pasaron a ventilarse en las Fiscalías. Sin embargo, la existencia y aumento de esta clase de delitos, y la publicidad que provocan los medios de comunicación cuando uno de estos se ejecuta contra un niño, niña o adolescente es importante, lo cual permite que la sociedad se sienta vulnerable frente a esta problemática. El sentimiento de la población frente al aumento de este tipo de delitos es la formación poco a poco de un solo pensamientos que ha tomado mayor importancia; actualmente caracterizado como un estereotipo y constituido como prejuicio político, esta forma de pensamientos es el desarrollo de falta de capacidad de los organismos políticos frente al desarrollo de un problema social. Es decir, en palabras más adecuadas; la población desconfía en la capacidad del poder política para detener, reducir y eliminar la violencia intrafamiliar; así como en otro tipo de delitos.
1.2.3.3 Consecuencias Jurídicas
El Código Orgánico establece que cualquier tipo de maltrato, ya sea físico o psicológico será ventilado por la Fiscalía de la ciudad, este cambio de competencia permitió que estas instituciones se llenaran de procesos que hasta poco más de un año sea prevista por jueces de paz.
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La permuta de competencia por este tipo de delitos es una muestra clara de las consecuencias jurídicas por el aumento de violencia intrafamiliar; pues cada vez son mayores los números de casos y el aumento determina no un problema familiar, sino estatal, pues es el Estado quien tiene la obligación de ejecutar los mecanismos sociales y administrativos para educar, concientizar y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
La violencia intrafamiliar se apodero de todos los sectores en Quevedo, especialmente en los urbano marginales como el sector San José 1; de esta manera, los moradores de este sector pueden notar que el Estado trata de combatir este tipo de delitos aumentando las penas privativas de libertad; sin embargo, esa no es la forma correcta de detener, disminuir y eliminar un problema social como esta, pues nace de la cultura que predomina en la sociedad ecuatoriana.
1.2.3.4 Análisis de las posiciones jurídicas de la violencia intrafamiliar
Un enfoque analítico te ofrece una perspectiva que es centrada en la simbolización de los actos agresivos que presenta todo ser humano, la posición de la víctima y la responsabilidad subjetiva de los personajes que hacen parte de la violencia doméstica. La violencia intrafamiliar se considera como una epidemia que golpea a los hogares en un ámbito mundial.
El análisis explica que todo ser humano existen desde la infancia tendencias e impulsos agresivos que deben ser liberados. Esto sostiene que la agresividad y violencia no son exclusivas de personas jóvenes o adultas, clase social alta o baja, familia con cultura determinada y educación. Enseñan que la violencia doméstica muestra dificultad para trasmitir la agresividad de una forma civilizada. Los psicoanalíticos han mostrado que en la infancia las personas experimentan placer cuando liberan su agresividad, pero con el curso del desarrollo la educación recibida en casa y el colegio hace que agresión se impide la satisfacción de agresividad por medio del castigo
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1.2.3.5 Objetivación de la Violencia Intrafamiliar
Para establecer los parámetros que permiten el desarrollo de la violencia intrafamiliar de forma general y objetiva, a continuación se determinan varios puntos que permitirán el importe social, jurídico y político y la relación que estos factores poseen con el aumento de este fenómeno social:
El problema de la Violencia Intrafamiliar se encuentra en casi todos los hogares no importando su esfera social, credo o condición política, son muy pocos los hogares que no sufren algún tipo de Violencia Intrafamiliar.
El estrato alto no denuncia la Violencia Intrafamiliar, en la medida como lo hacen los estratos sociales marginales, es obvio que los primeros se sientan presionados por acondicionamiento social.
En el hogar, parece como mayor agresor el hombre, pero no porque sea sólo él, el sujeto activo, sino más bien porque muy pocas veces denuncian el maltrato, debido al machismo u orgullo de que se burlen de él, ya que nuestra sociedad ésta llena de paradigmas que serán muy difíciles de cambiar.
La modalidad más frecuente de Violencia Intrafamiliar, es la psicológica, con sus diferentes formas.
El sujeto activo de la Violencia Intrafamiliar, no agrede solamente cuando está bajo los efectos de droga o alcohol, si no por diferente situaciones en el hogar, tales como, lo económico, cultural, machismo, falta de comunicación, hacinamiento en hogares demasiados reducidos, generalmente se observa esto en las comunidades de los estratos bajos, por su puesto esto no justifica la Violencia Intrafamiliar.
El sujeto pasivo no denuncia la Violencia Intrafamiliar, primeramente por temor a represarías, también no lo hace por desviación del sentimiento amor a una relación sádico masoquista., por dependencia económica, por prestigio social, o porque considera la violencia en el hogar natural y lo ha llegado a considerar como un derecho privado.
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Las modalidades es de Violencia Intrafamiliar, no se da precisamente una, sino que se dan combinaciones particulares, dependiendo de las relaciones de familia, pero se puede enfocar que el primer tipo de Violencia Intrafamiliar, es la física, psicológica, sexual y económica.
Siendo la física la que mayor auge de denuncias tiene en los tribunales porque es en la que quedan huellas visibles y es la expresión más atentatoria a la vida humana.
El problema de la Violencia Intrafamiliar, termina con la armonía, destruyendo así las relaciones de respeto, entre unos y otros miembros de la familia.
La mayoría de la población no está concientizada de la magnitud del problema y que los efectos de ésta clase de violencia deterioran las relaciones familiares.