• No se han encontrado resultados

DECLARACIÓN DE CONSENTIMIENTO INFORMADO Entrevista No 2 Sindicalista No

Sindicalista V: “ cuando mataron al presidente de ADIDA en 1987, eso produjo un bajón, disminuyó el nivel de la capacidad de confrontación y la capacidad de presión para exigir los

DECLARACIÓN DE CONSENTIMIENTO INFORMADO Entrevista No 2 Sindicalista No

Doy mi consentimiento informado para participar en este estudio sobre las Narrativas construidas sobre los derechos humanos y el impacto psicológico de la violencia en sindicalistas colombianos. Consiento la publicación de los resultados del estudio siempre que la información sea anónima y disfrazada, de modo que no pueda llevarse a cabo identificación alguna. Entiendo que, aunque se guardará un registro de mi participación en el experimento / trabajo tesis, todos los datos experimentales recogidos de mi participación en el experimento, sólo estarán identificados por un número.

1. He sido informado de que mi participación en este experimento no implica ningún riesgo o molestia conocidos o esperados.

2. He sido informado de que no hay procedimientos “engañosos” en este experimento. Todos los procedimientos son lo que parecen.

3. He sido informado de que el investigador responderá gustosamente a cualquier pregunta respecto a los procedimientos de este estudio cuando haya acabado la sesión experimental.

4. He sido informado de que soy libre de retirarme del experimento en cualquier momento sin penalización de ningún tipo.

Si hay dudas sobre cualquier aspecto de este estudio pueden dirigirse al la Facultad de Psicología de la Pontificia Universidad Javeriana al teléfono 3208320. Ext. 5757

_______________________ _____________________ Experimentador Participante Fecha: Junio 23 de 2010

Narrativas construidas sobre los derechos humanos y el impacto psicológico de la violencia en sindicalistas colombianos

Entrevista No. 2. Sindicalista No. 2 LETICIA

Sindicalistas víctimas de la violencia en contra del movimiento obrero colombiano El propósito de esta entrevista es conocer las narrativas que sobre la violencia han construido las y los sindicalistas víctimas de la misma en Colombia. La participación es voluntaria y la información recolectada mediante será confidencial. El/la participante puede terminar la entrevista en el momento en que lo desee. Si acepta concederla y para tener una mayor recordación de la información, solicito su consentimiento para grabar las respuestas proporcionadas por usted.

Acepto: ______________________________________________ Fecha: Junio 23 de 2010

Hora de inicio: 2:00 pm Hora de finalización: 3:20 pm Información general Edad: 60

Sexo: Femenino.

Gremio sindical al cual se encuentra vinculado/a: ADIDA (Asociación de Institutores de Antioquia) y FECODE (Federación Colombiana de Educadores).

Entrevistador: Buenas tardes Leticia. Hola.

Entrevistador: ¿Hace cuánto es sindicalista? Soy sindicalista hace como unos 40 años

Entrevistador: ¿Cómo empezó su labor sindical?

Me vinculé como delegada del magisterio, representante de los maestros del municipio de Amagá (Antioquia), empecé a ser delegada ante la Asociación de Institutores de Antioquia, ADIDA, que es el sindicato de los maestros en este departamento de Antioquia. Desde ahí hace 40 años vengo en mi actividad sindical.

Entrevistador: ¿Qué la motivó a hacer parte del sindicato?

Yo era una profesora normal, común y corriente, pero me despertó esa tendencia a ser activa en el movimiento sindical, inicialmente estudiando en la universidad, haciendo mi licenciatura me motivé por ello, y entonces empecé a cuestionarme por la lucha, por los derechos de los maestros en primer instancia, y desde ahí yo asumí, el compromiso ante la entidad educativa de ser su representante ante el sindicato.

Entrevistador: ¿Cómo era la situación del país en esa época?

Eso fue en 1980, de todas maneras la situación del país nunca ha sido estable ni fácil en términos sociales, en términos de los derechos de la sociedad siempre ha sido una dificultad grande en este país, y yo venía de la década de los 70, terminando los 60, años 67, 69, que fue una época muy convulsionada en Colombia de los movimientos sociales, sobre todo de los trabajadores en su lucha por sus derechos, por un empleo estable, por unas condiciones salariales mucho mejores, es decir , en el fondo siempre han habido esas luchas por parte de los trabajadores, porque los regímenes, y el gobierno en las diferentes épocas, en su esencia siempre han primado los intereses de los que están en el poder, de los que tienen el control de la economía, etc., entonces desde ahí la educación siempre estuvo también sometida a eso, fue la época donde los maestros siempre estuvimos luchando por un régimen prestacional justo y a un salario digno para los maestros del país, y de hecho entonces el magisterio en la década de los 70, 77, 79 dimos luchas muy arduas, muy duras, por la defensa de un estatuto docente que dignificara la profesión del maestro, que el maestro por lo menos tuviera esa dignidad de ser maestro, de ser el pedagogo, de ser el profesional de la educación y esa fue toda una lucha de la época mía. Esa lucha la estuvo haciendo el sindicato y la Federación Colombiana de Educadores, fue una lucha muy dura, la

dimos a nivel nacional; al frente estuvo la Federación Colombiana de Educadores y fue muy dura porque hasta sangre puso el magisterio en ese momento. Recuerdo un paro muy duro que dimos y ese paro que dimos en esa época, en la década de los 60, terminando los 60, nos dejó gente encarcelada, gente muy aporreada por los organismos de seguridad del Estado que siempre nos colocaron ahí la barrera para seguir esa lucha justa, que era bastante justa, que estábamos dando los maestros fundamentalmente; esta lucha era por la creación de un estatuto docente que dignificara la profesión de los maestros.

Entrevistador: ¿Qué le ha aportado a su vida formar parte del sindicato?

Muchísimo, porque uno se forma como un sujeto crítico, aprende a analizar la realidad en la cual vive, en qué condiciones está la realidad económica, social, política y cultural del país, de su región, de su ciudad, de su pueblo, y ahí uno aprende demasiadas cosas y también va entregando como muchas ideas y conocimiento que uno también da a través de la teoría social, en fin, va también uno entregando esos conocimientos a las comunidades, entonces los aprendizajes son muchos, y sobre todo ser consciente, tomar conciencia de la realidad que vive la sociedad, y estos aprendizajes no los enseña ni la universidad, ni la calle, ni los medios de comunicación, porque por el contrario los medios de comunicación tergiversan y censuran la realidad; eso se aprende en la cotidianidad de la lucha, de la lucha por los derechos humanos, por los derechos sociales, económicos y políticos. Entonces uno aprende a leer la realidad de otra manera, uno ya no come cuento sino que ya tiene una visión más crítica y menos boba de lo que va pasando en el mundo, y ya no es más difícil que lo pisoteen; además por otro lado aquí uno tiene muy buenos amigos de lucha que también son conscientes de la realidad; entonces vamos creando hermandad entre todos y eso es algo muy gratificante para la vida de cualquier ser humano.

Entrevistador: ¿Cuáles han sido las experiencias que más la han marcado por pertenecer al gremio sindical?

Me ha impactado muchísimo, primero, que a pesar de que hay una constitución política en el papel, que habla de defender los derechos, a los pueblos, a la sociedad, eso no se cumple en este país, y todo aquel que se meta a luchar por eso, a exigir ese cumplimiento de los derechos es señalado, es perseguido, es macartisado, y es señalado de subvertir el orden establecido, y al ser señalado, perseguido y macartisado se corre el riesgo de perder la vida y la entre comillas, la libertad, y eso es una cosa que le impacta a uno, y a veces trata como de frenarlo a uno en su mismo ideal y en su mismo pensamiento crítico, entonces, me impacta que hay un discurso

institucional de defensa de la democracia, de defensa de la libertad, de que aquí se respetan los derechos, pero eso es mentira, eso es puro engaño, eso no es cierto que en un país como este, en una región como esta, en una ciudad como esta se respeten los derechos de las comunidades, eso no es cierto, y todo aquel entonces que coloque como bandera la defensa de esos derechos ya es señalado, es señalado de ser peligroso, terrorista y este es un riesgo alto para quienes hemos optado por defender los derechos humanos.

Entrevistador: ¿Qué otra situación la ha marcado?

Bueno, también me ha impactado muchísimo la muerte de tantos compañeros de lucha, compañeros que fueron amigos míos y que hoy no están porque así lo decidieron los asesinos; uno recuerda siempre ha todos los compañeros porque yo creo que medio sin querer pero sabiendo uno sabe que a uno también le puede tocar lo que a ellos ya les tocó, la muerte; cuando veo la foto de todos ellos me imagino a mí ahí y eso me asusta porque a pesar que no retrocederé en la lucha también amo la vida y pues imagínese uno ahí, en una foto, asesinado por causas justas, eso es duro y yo no quiero eso pero ahí sí ni modo. Mire, yo ya he sido amenazada y eso también es de lo más duro que le puede pasar a un ser humano, yo tengo encima varias amenazas y eso me impactó y… cómo le diría, eso me sigue impactando aún hoy, todavía cargo con ese miedo.

Entrevistador: ¿Usted dice que hay un discurso desde el Estado de defensa de los derechos humanos, pero que en la realidad no ocurre esto, por qué cree que pasa eso?

Según mi punto de vista tenemos un régimen político sostenido sobre los intereses de un poder que domina, de un poder dominante, en donde de hecho están los dueños del gran capital, los grandes terratenientes, los grandes empresarios, sostenidos y respaldados por los organismos de seguridad de este Estado, de unos ejércitos regulares e irregulares que están ahí defendiendo eso, y que no hay en la práctica real unos intereses por una justicia, por construir una justicia que le responda a las necesidades de la mayoría de Colombia, no la hay, y eso se ve en la práctica, y un ejemplo concreto es que en la población de este país, de la población hábil para trabajar tenemos aproximadamente el 13 o 14 % en el desempleo, y eso las cifras oficiales, falta ver las cifras reales, porque para la oficialidad y para el DANE es empleado el que vende los confites en la esquina, los chicles en la esquina, o el que limpia el parabrisas de los semáforos y eso es absurdo, eso no es empleo, eso no tiene nombre que a eso se le llame empleo cuando no se puede tener una vida digna, sino que lo que se está haciendo es casi pidiendo una limosna para poder mitigar el

hambre con el pan, mitigar el hambre con el pan o con la gaseosa, y eso no es digno, sí, y eso es una realidad muy concreta, y si hablamos de la educación ni se diga, el discurso oficial dice que la educación es una maravilla, se está revirtiendo los índices de analfabetismo, pero si uno va a mirar la realidad de las comunidades que hoy no pueden seguir estudiando porque no pueden pagar, porque además la educación se privatizó, se convirtió en una mercancía, es un mercado, tanto la salud como la educación, muy poca gente puede estudiar, mucha gente se tiene que salir y retirar, y no se retiran porque les dio por retirarse, porque desertaron de la educación, sino porque no hay unas condiciones sociales, económicas y culturales que propicien una educación de niños, desde preescolar o antes, desde jardín, hasta que salga de la universidad, porque todo el mundo debería tener el derecho de estudiar en la universidad, pero esa no es la prioridad del país, la prioridad de un país como este es que la explotación de los recursos que tiene este país, que es uno de los países más ricos del planeta, entonces la intención es que nos exploten las grandes capitalistas y las grandes empresas internacionales, trasnacionales, y se lleven esa riqueza para otro lado, entonces el gobierno hace lo que le ordena el gran capital, los grandes empresarios, los grandes terratenientes y los que controlan las mafias, porque aquí se desarrolla un régimen mafioso, un régimen de mafia, con sus propios ejércitos, esa es la realidad, y quien diga eso está condenado a morir en el menor tiempo posible porque no se puede hablar; yo aquí estoy diciendo esto a riesgo de lo que sea, porque cualquiera no lo va a decir.

Entrevistador: ¿Cómo han sido las relaciones del gremio sindical con este gobierno?

Pésimo, pésimo, muy mal, inclusive ahorita andamos con una lucha porque nos montaron un estatuto docente que es el 1278. Con la misma flexibilización laboral que se monta en la empresa privada llega acá a la educación, la planta docente se flexibiliza, y se entrega el control de la educación a empresas capitalistas de la educación, eso no tiene nombre, no tiene nombre que la educación la hayan vuelto una mercancía que casi que las instituciones educativas se conviertan en empresas, que las mismas instituciones educativas contraten y que sean ellas quienes también respondan por el salario de este docente, el docente deja de ser un pedagogo profesional de la educación para convertirse en un objeto de mercancía, pero igual el estudiante; entonces hay una competencia grande de cuántos estudiantes vienen a esta institución porque de acuerdo a los estudiantes que tenga la institución así es la plata que llega, la transferencia que llega y entonces se produce una disputa entre instituciones educativas, eso es lamentable, es lamentable el sistema social.

Entrevistador: ¿Este nuevo sistema como perjudica directamente al sindicato?

Claro, porque hay todo un control del Estado, el docente tiene temor de organizarse, se nota que está vigilado y controlado por el mismo régimen, el mismo Estado le coloca parámetros si se organiza, si va al sindicato también es excluido, también es señalado porque el que se sindicaliza hoy es un problema; hay elementos de análisis que dicen que ser sindicalista en Colombia es tener un alto riesgo de vida, es decir, ser sindicalista en Colombia es muy peligroso, dicen algunos analistas, y esto es cierto porque ser sindicalista es colocarte a vos como una persona crítica, vas a confrontar, tu vas a luchar por algo que el régimen, o el sistema o la institucionalidad te lo impiden y uno va a estar señalado, entonces, ¿qué pasa con la mayoría de los maestros?, tienen miedo de organizarse, tienen miedo de pertenecer al sindicato, tienen miedo de que los echen porque también están peleando por eso, por el pan de cada día. Esto es una estrategia del Estado y de unas políticas internacionales, de la tercerización y de la flexibilización del empleo y es una estrategia mundial, o sea, en Colombia y en la mayoría de los países del mundo el empleo estable ha desaparecido, es decir, la vinculación laboral con contrato a termino indefinido que garantizaba la estabilidad del trabajador en Colombia desapareció, lo que queda es muy poco, y en poco tiempo se termina. El caso de la planta docente es muy significativo, o sea, los antiguos docentes, los docentes que se vincularon antes del 80, que ya están terminando, esos que ya llevan 30 años de labor, esos ya están por fuera, es decir, esos ya salen definitivamente, entonces ¿qué planta va a quedar?, esa planta flexibilizada que no tiene garantías prestacionales ni laborales, con un estatuto que se llama 1278, que le quita toda la posibilidad de garantías prestacionales y laborales a los docentes, esa es la planta que queda, entonces es una planta que tiene miedo de organizarse, que no lucha porque los sacan de los colegios o si está bien ubicado lo sacan para otro lado, es decir, los mueven como una marioneta. Estos contratos actuales son contratos flexibles que abusan de la dignidad del docente.

Entrevistador: ¿Usted cree que para el gobierno actual y para los últimos gobiernos del país sería mejor que no hubiera sindicato?

A ver, hoy en día hay una situación que el gobierno inteligentemente la viene desarrollando, viene creando e incidiendo en las organizaciones a crear tipos de organizaciones de su bolsillo, decimos nosotros, de su control, y son sindicatos patronales, totalmente patronales; son sindicatos gobiernistas, porque hay dos tipos de sindicatos, uno es el sindicato patronista o gobiernista que

hace todo lo que el gobierno diga al pie de letra y no hay nada que confrontar y no hay nada que reclamar, este sindicato le da todo el visto de política democrática a un sistema que por la lógica no lo es, pero al estar creando organizaciones de ese porte se pretende quedar bien en la escena de la política nacional e internacional, porque al gobierno lo están mirando; es así como el gobierno viene creando sindicatos patronistas y gobiernistas, viene creando organizaciones de mujeres patronistas, gobiernistas; viene creando organizaciones de indígenas, por ejemplo la OPIC que es la Organización de Pueblos Indígenas de Colombia, es una organización que creó el gobierno en el sur del país y ellos hacen lo que el gobierno diga, y está bien para ellos todo lo que diga el gobierno, etc., El gobierno se la está jugando por todos lados, con su mismo sistema, con su mismo régimen; él está creando sistemas de organización en las comunidades que le van a sostener su proyecto de democracia, de democracia según ellos. El gobierno de Uribe que es el continuista Santos, es el mismo programa del régimen de Uribe que hoy lleva más de 8 años en Colombia y que ha sido un régimen trágico, de muerte, de asesinatos, de persecuciones, de destierro y despojo de tierras de los campesinos, de ejércitos irregulares sacando a las comunidades para poder establecer y quitarle las tierras al campesinado para que las mafias se posicionen a cultivar lo que quiere que se cultive como la palma, y también para el control de la biodiversidad en regiones tan ricas y tan importantes como la Amazonía; como la región del Chocó, o sea… y montan toda una estratagema de terror, de terror de Estado, para sacar a todas las comunidades que hay allí y poderse adueñar de sus territorios, porque la gran riqueza que hay allí de especies, animales, vegetales, pero también de gente muy linda que está en esas comunidades a quienes les pertenecen esas tierras, por ejemplo indígenas, los negros, campesinos, etc., entonces ellos están afuera porque llega gente rica y extranjera y tiran a las comunidades, las sacan de sus propios territorios.

Entrevistador: ¿Ustedes como sindicato de maestros también están inmersos en esas problemáticas o solo están trabajando en lo que concierne a los maestros?

Nuestros maestros están en todo el país y el maestro está afectado por todo eso; tenemos cientos y cientos de maestros asesinados producto de todo este conflicto que tiene este país, pero el conflicto que tiene Colombia es la lucha por la defensa de la tierra y de las comunidades y de su cultura, porque por una parte les usurparon esos territorios, se adueñaron de esos territorios los colonizadores que llegan, empresarios de toda índole y de todas partes del mundo, y esto se da

con el aval del régimen colombiano, el gobierno está ahí, los que controlan el poder político en