EL USO DE LAS ESCRITURAS EN LA TEOLOGÍA DE ORÍGENES
2. El método exegético origeniano en los “Comentarios”
2.2 Del sentido literal al sentido espiritual
Orígenes elabora constantemente un estudio científico y a la vez una interpretación espiritual de los textos bíblicos. Ha ampliado el ámbito de la exégesis cristiana de la Escritura respecto de sus antecesores y contemporáneos. No obstante, en un estudio detenido de hermenéutica bíblica se observa la influencia de otras exegesis. Recibe la influencia de la exegesis judía, específicamente de la alegoría moral de Filón de Alejandría; de la exegesis cristiana precedente, conoce la tipología tradicional de Ireneo y Justino; toma muchas referencias de la exegesis gnóstica de Clemente de Alejandría; no duda en inspirarse en la exegesis gnóstica heterodoxa, según él mismo lo afirma.129
Los principios de su hermenéutica los encontramos en el “Peri Archon” IV, 1-3 en donde expone sobre la inspiración de la Sagrada Escritura y su interpretación. Considera como dato de fe la idea de que la Escritura presenta, más allá del sentido literal, un sentido espiritual, el cual no es hallado por la mayoría de personas.130 Esa dificultad de acceder al sentido pleno del texto es querido por el Espíritu Santo para
128 “ElTemplo(deDios)puedesertambién,enrazóndesunaturaleza,elalmabiendotadade
inteligencia, superior al cuerpo en virtud de esta inteligencia connatural a ella: esta alma es aquella a la que Jesús sube desde la región inferior de Cafarnaúm, encontrando aún a su llegada todos estos impulsos terrenos, insensatos y desordenados, que estaban antes de su enseñanza, aquellos bienes que sólo son aparentes y no son reales y que son expulsados por Jesús mediante su palabra, entrelazada, a modo de azote, con doctrinas que demuestran y refutan: de modo que la casa de su Padre no sea más una casa de comercio, sino que pueda acoger aquel servicio divino que se realiza según la ley celeste y espiritual por la salvación de ella y de muchos”. (ORÍGENES, Com. in Ioh X, XXIV, p. 196)
129 “Orígenes es el hombre del Libro, que estudia en su totalidad, mientras que la tradición cristiana
dependería de los Testimonia o de ciertos lugares privilegiados. La conoce has sus ultimo recovecos y maneja los textos con un asombro virtuosismo. Además la estudia en todos sus aspectos”
(DANIELOU, Jean, Mensaje evangélico y cultura helenística siglos II y III, Madrid, Ediciones Cristiandad, p. 265)
130 “Las Escrituras han sido escritas por el Espíritu de Dios, y tienen un significado, no solo el que es
evidente a primera vista, sino también otro, que se escapa del conocimiento de la mayoría”
que las personas que son indignas no puedan acceder a los tesoros insondables de la Palabra divina:
“Nos es necesario fijar lo que nos parece ser las características de la interpretación de la Escritura. En primer lugar, hay que indicar que el objeto del Espíritu Santo, que por la providencia y voluntad de Dios, mediante el poder del Unigénito, que estaba en el principio con Dios, iluminó a los ministros de la verdad, los profetas y apóstoles, para que entendieran los misterios inefables de aquellas cosas o causas que ocurren entre los hombres, o que conciernen entre los hombres…para que nadie que viera esas exposiciones pudiera pisotearlas bajo sus pies, sino que aquel que se dedicara con toda castidad, moderación y vigilancia a los estudios de esta clase, pudiera ser capaz por este medio de trazar el
significado del Espíritu de Dios.”131
Orígenes afirma que el intérprete de la Escritura debe recibir la ayuda divina y tener el mismo espíritu con que inspiró a los autores sagrados, debe tener no solo una preparación de tipo doctrinal sino también una de tipo espiritual y moral. “Para Orígenes el sentido espiritual de la Escritura se identifica en sustancia con el sentido cristológico”132
El sentido espiritual (cristológico) es el sentido pleno de la Escritura que se encuentra escondido bajo la expresión literal que lo recubre y lo reviste como un velo, una prenda, un cuerpo. Así lo expresa Orígenes en el “Peri Archon”:
“el esplendor de la venida de Cristo iluminando la ley de Moisés por la luz de la verdad, ha quitado el velo que estaba colocado sobre la letra y desvela todo lo que
el cree en Él bendiciones que se habían ocultado por el manto de la palabra”133
El exegeta tiene la misión de “quitar” ese velo que oculta el sentido pleno. Se hace complejo encontrar sentido autentico debido a que la persona que interpreta debe estar preparada en lo científico y el ascético (teólogo y místico).134 El cristiano se distingue de los gnósticos y judíos en este punto ya que ellos interpretan la Escritura solo en sentido literal, se dejan arrastrar por el sentido carnal y caen en el error. En sus Comentarios a la Escritura, Orígenes se preocupa por hallar el sentido espiritual
131 ORÍGENES,TratadodelosPrincipios, IV,2,7
132 SIMONETTI, Manlio, Lettera e/o Allegoria, un contributo alla storia dell’esegesi patrística, p. 79 133 ORÍGENES, Tratado de los Principios, IV, 1, 6; cf. También III, 5, 1; IV, 2, 8;
134“No es posible comprender su método de exegesis espiritual o alegórica si no se ve que ella es
espiritual en el sentido más estricto del término… el fuego que cuece el pan de la exegesis es el amor de Dios, la inspiración proveniente del Espíritu, y obra igualmente en el autor inspirado y en su intérprete.”
(cristológico) del texto, se explaya en sus disertaciones, en el significado de los nombres y en los números, en una enseñanza de tipo moral, no tiene límites de tiempo y espacio.
Asimismo, podemos establecer tres principios fundamentales del método exegético origeniano 135 que se evidencia en sus Comentarios y también en sus homilías:
En primer lugar, un principio de tipo práctico: la opheleia. Cada palabra de la Escritura tiene su razón de ser, debe tener un sentido espiritual útil para el intérprete.136
Según Crouzel: “Parece que para él la Biblia tiene un único autor, que es el Espíritu santo, y que el autor humano no tiene ninguna importancia”137
En segundo lugar, un principio de tipo ideológico: consiste en la identificación entre el sentido espiritual y el cristológico; solo si Cristo está en el análisis exegético, el estudio resulta útil.
En tercer lugar, un principio de tipo estructural: Orígenes aplica los dos niveles platónicos del mundo a la Escritura; de esta manera, la interpretación bíblica consiste en elevarse desde el primer nivel, sensible, a un segundo nivel, inteligible. Este es el fundamento teórico más importante y también más crítico del método exegético origeniano.