intervenciones para mejorar la
supervivencia de los niños: estudio
observacional plurinacional en
Bangladesh, el Brasil, la República
Unida de Tanzanía y Uganda
Necesidad de la investigación
La OMS estima que el déficit mundial de personal sanitario es de más de cuatro millones de perso- nas (51). Los países con altas tasas de mortalidad en la niñez también suelen carecer de personal sanitario cualificado. La Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI) es una estrategia mundial adoptada por más de 100 países con miras a reducir esa mortalidad. Las directrices clínicas de la AIEPI explican cómo evaluar, clasificar y tratar a los menores de cinco años que padecen enfermedades comu- nes (52). Uno de los principales obstáculos a la expansión de la cobertura de la AIEPI es la falta de personal de salud cualificado. La delegación de tareas, término usado para designar el proceso mediante el cual determinadas tareas se traspa- san, cuando procede, a profesionales sanitarios menos cualificados y una formación previa al servicio más corta, se considera una opción para paliar la escasez de personal (53).
Son escasas las evaluaciones publicadas de la calidad de la atención clínica dispensada por personal no médico en el contexto de la AIEPI. Este tipo de datos es necesario para determinar si se puede fomentar la delegación de funciones como estrategia para ampliar la AIEPI y mejorar la salud de los niños que viven en zonas insufi- cientemente atendidas.
Investigaciones para una cobertura sanitaria universal
Diseño del estudio
Se llevó a cabo un estudio observacional pluri- nacional en servicios primarios de salud oficiales de Bangladesh, el Brasil, la República Unida de Tanzanía y Uganda (11). El desempeño clínico de los profesionales sanitarios con una formación previa al servicio más dilatada (como médicos y auxiliares clínicos) se comparó con el de aque- llos cuyo periodo de formación había sido más corto (todos los demás profesionales sanitarios, como el personal de enfermería y partería y los ayudantes de enfermería dispensadores de aten- ción clínica). La calidad de la atención se evaluó utilizando indicadores normalizados y teniendo en cuenta si la evaluación, clasificación y trata- miento de los niños enfermos según las directri- ces de la AIEPI se habían cumplido cabalmente. Cada uno de los niños fue evaluado dos veces, primero por el profesional sanitario capacitado en AIEPI que era objeto de evaluación, y después por un supervisor que no conocía el diagnóstico y tratamiento establecidos por ese profesional. Si bien esta investigación se ha clasificado como estudio del manejo de las enfermedades y afec- ciones, es también una investigación sobre polí- ticas y sistemas de salud.
Resumen de los resultados
En el estudio participaron 1262 niños de 265 ser- vicios de salud oficiales: 272 de Bangladesh, 147 del Brasil, 231 de la República Unida de Tanzanía y 612 de Uganda. En el Brasil, el 58% de los pro- fesionales sanitarios con formación prolongada dispensaron un tratamiento correcto, frente al 84% de quienes habían recibido una formación más breve. En Uganda, las cifras fueron del 23% y el 33%, respectivamente (cuadro 3.5). Asimismo, en Bangladesh y la República Unida de Tanza- nía, las proporciones de niños atendidos correc- tamente por ambas categorías de profesionales sanitarios fueron aproximadamente las mismas. En consecuencia, no se obtuvieron pruebas de que la menor duración de la formación compro- metiera la calidad de la atención dispensada a los niños en ninguno de los cuatro entornos.
Es importante advertir que ambas cate- gorías de profesionales sanitarios tuvieron un desempeño insuficiente (p. ej. «niños correcta- mente tratados» en Uganda). No se conocen los motivos del desempeño insuficiente. También cabe señalar que estas evaluaciones se realiza-
Cuadro 3.5. Evaluación, clasificación y tratamiento de los niños por personal sanitario capacitado en AIEPI, por duración de la formación anterior al servicio
Duración de la forma- ción más prolongada Duración de la formación más breve Índice de evaluación de los niñosa Bangladesh 0,73 0,72 Brasil 0,48 0,53 República Unida de Tanzanía 0,94 0,88 Uganda 0,59 0,60 Niños correctamente clasificadosb Bangladesh 0,72 0,67 Brasil 0,61 0,73 República Unida de Tanzanía 0,76 0,80 Uganda 0,45 0,39 Niños correctamente tratadosc Bangladesh 0,63 0,68 Brasil 0,58 0,84 República Unida de Tanzanía 0,64 0,63 Uganda 0,23 0,33
AIEPI: Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia.
a Este índice revela la calidad y compleción de la evalua- ción clínica de un niño enfermo basada en 17 puntos normalizados (p. ej. comprobación de la temperatura, presencia de diarrea, etc.).
b Clasificación de las enfermedades basada en las direc- trices de AIEPI.
c Tratamiento correcto según las directrices de AIEPI. Adaptado de Huicho et al. (11), con autorización de la editorial.
ron en el nivel primario de atención, donde es menor el número de niños que padecen enfer- medades graves (la proporción de envíos a hos- pitales osciló entre el 1% en el Brasil y el 13% en Uganda). Además, puede que los profesionales sanitarios con formación más breve estén más dispuestos a ajustarse a las directrices clínicas estándar (y en consecuencia se considere que han tratado correctamente a los niños) mien- tras que aquellos con una formación más pro- longada es posible que utilicen una gama más amplia de procedimientos y, sin embargo, obtengan resultados igualmente buenos. Tam- poco se tomó en cuenta la edad ni los años de práctica de los profesionales sanitarios, factores ambos que pueden compensar una menor dura- ción de la formación.
Hacia la cobertura sanitaria universal
Estos resultados indican que la AIEPI puede estar a cargo de personal sanitario no médico que haya tenido periodos relativamente cortos de formación previa al servicio. Aunque todas las categorías de personal sanitario al parecer necesitan formación adicional en algunos entor- nos, la delegación de funciones tiene la posibili- dad de ampliar la capacidad de la AIEPI y otras intervenciones para la supervivencia del niño en zonas insuficientemente atendidas que padecen escasez de personal (54–56). Los ensayos aleato- rizados también han puesto de manifiesto que la delegación de funciones de los médicos a otros profesionales sanitarios menos cualificados es posible y puede ser beneficiosa cuando la oferta de personal asistencial es escasa (57–59).