Investigación sobre la protección contra los
Recuadro 1.5. Medición de la cobertura de los servicios de salud
Habitualmente no es posible medir todos los aspectos de la cobertura asistencial, incluso en los países de altos ingresos, pero es factible definir un conjunto de afecciones «trazadoras», junto con indicadores y metas de intervención, para seguir los progresos hacia la cobertura universal. La elección de esas afecciones y los indicadores y datos conexos, así como la tarea de demostrar que estas medidas son representativas y robustas, son temas para nuevas investigaciones (56).
Utilización de trazadores para seguir los progresos hacia la cobertura universal en Filipinas y Ucrania
Filipinas
Incidencia de gastos sanitarios catastróficos Incidencia de pobreza debida a pagos directos Brecha de pobreza normalizada debida a pagos directos Atención prenatal (4 consultas)
Partos atendidos por personal sanitario cualificado Vacunación DTP3 Ucrania
Incidencia de gastos sanitarios catastróficos
0 20 40 60 80 100 0 20 40 60 80 100 Incidencia de pobreza debida a pagos directos
Atención prenatal (4 consultas) Vacunación DTP3 Brecha de pobreza normalizada debida a pagos directos Partos atendidos por personal sanitario cualificado DTP3: tercera dosis de vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina.
A modo de ejemplo, tres trazadores de la cobertura de los servicios de salud maternoinfantil, junto con tres medidas de pro- tección contra los riesgos económicos, dan un panorama general de la cobertura asistencial en Filipinas y Ucrania (véase la figura). Los tres indicadores de la cobertura de los servicios son: nacimientos atendidos por parteras cualificadas, vacunación en tres dosis contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DPT3), y cuatro consultas prenatales (%). Los tres indicadores de la pro- tección contra los riesgos catastróficos son: incidencia de la catástrofe económica provocada por los pagos directos, incidencia del empobrecimiento a causa de los pagos directos, y crecimiento de la brecha de pobreza a raíz de los pagos indirectos. En cuanto al empobrecimiento, se estimó que el peor resultado posible sería de un 5%, que es superior al empobrecimiento por causa de pagos indirectos registrado en cualquier país. En la figura, el 100% de la cobertura asistencial y la protección contra los riesgos económicos está representado por el borde exterior del diagrama radar, de modo que ese hexágono totalmente resaltado significa una cobertura universal. Ahora bien, como la protección contra los riesgos económicos se mide por las consecuencias de su ausencia (recuadro 1.3), la escala porcentual queda invertida respecto de estos tres indicadores. En cuanto a la cobertura de los servicios de salud, Filipinas y Ucrania son similares. Las diferencias radican en la incidencia del gasto sanitario catastrófico (más alta en Filipinas) y la incidencia de la pobreza a causa de los pagos directos (más alta en Ucrania). Estas observaciones, basadas en este particular conjunto de indicadores, suscitan interrogantes acerca de cómo seguir avanzando hacia la cobertura universal (véase el texto principal).
Estos seis trazadores podrían complementarse con otros. Por ejemplo, existen indicadores estándar en relación con el VIH/sida, la tuberculosis, el paludismo y algunas enfermedades no transmisibles (figura 1.5) (57). A medida que se añaden indicadores, el polígono del diagrama se va acercando a un círculo. Lo ideal sería que todos los indicadores se desglosaran por quintil de riqueza, lugar de residencia, discapacidad y sexo, así como por otras características importantes de los grupos de población.
Investigaciones para una cobertura sanitaria universal
el marco del programa de seguro de enfermedad conocido como Seguro Popular (capítulo 3, estu- dio de caso 11) (43). Es factible, empero, tomar una selección de intervenciones e indicadores, y usar- los como «trazadores» del progreso global hacia la cobertura universal. Las intervenciones escogidas deberían ser accesibles a todos quienes sean ele- gibles para recibirlas al amparo de la cobertura sanitaria universal en cualquier contexto.
Es preciso evaluar si los trazadores repre- sentan realmente el acceso a todos los servicios de salud, y esta es una tarea que incumbe a los investigadores. No obstante, para ilustrar la idea, en el recuadro 1.5 se explica cómo los trazadores de la cobertura de los servicios de salud materno- infantil, combinados con medidas de protección
contra los riesgos económicos, proporcionan un panorama general de la cobertura de los servicios en Filipinas y Ucrania. Estos dos países son simi- lares en cuanto a la cobertura de los servicios de salud. Las diferencias radican en la incidencia del gasto sanitario catastrófico y de la pobreza debida a los pagos directos del bolsillo del usuario.
Una función importante de este tipo de aná- lisis es alentar los diálogos nacionales de política acerca de por qué la cobertura de ciertas interven- ciones es insuficiente. Por ejemplo, en la compa- ración que se hace en el recuadro 1.5, ¿la adición de otras intervenciones mostraría otra versión de los progresos hacia la cobertura universal? ¿Representan los indicadores de gastos catas- tróficos y de pobreza aspectos de la protección
Figura 1.6. Disponibilidad de determinados medicamentos genéricos en servicios de salud públicos y privados durante el periodo 2007–2011
100 80 60 40 20 0 Sector público
8 Sector privado10 Sector público7 Sector privado7
Países de ingresos bajos y medianos bajos Países de ingresos medianos altos
87,1 50,1 21,2 90,7 67,0 22,2 96,7 44,4 0 96,7 71,1 44,4 68,5 51,8
Media Máximo Mínimo
Cen
tros sanitarios c
on medic
amen
contra los riesgos económicos que difieren entre los dos países? Y la consabida pregunta: «¿Son exactos los datos básicos?»
La cobertura de los servicios depende de la manera en que se presten. Además de las medi- das directas de la cobertura, o en lugar de ellas, se pueden investigar los insumos (figura 1.2). Por ejemplo, la OMS compila datos de encuestas sobre la disponibilidad y los precios de los medicamentos esenciales (figura 1.6) (58). Las encuestas realizadas entre 2007 y 2011 revelaron que había 14 medica- mentos esenciales genéricos disponibles, en pro- medio, en el 52% de los centros de salud públicos y en el 69% de los centros de salud privados. Los promedios diferían poco entre los países de ingre- sos medios bajos y los de ingresos medios altos, y había grandes variaciones entre los países de cada categoría. Entre los países de ingresos medios altos, la disponibilidad de los 14 medicamentos genéricos variaba de cero en el estado de Rio Grande do Sul del Brasil al 97% en la República Islámica del Irán.
Una de las ventajas de monitorear los medi- camentos esenciales como medio de hacer un seguimiento de la cobertura de los servicios asistenciales es que se puede disponer de cada vez más datos comparables, y la calidad de esos datos, recogidos mediante evaluaciones sistemá- ticas de los servicios de salud, también mejora. Más de 130 países tenían una lista de medica- mentos esenciales en 2007, y el 81% de los países de ingresos bajos habían actualizado sus listas en los cinco años anteriores.