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8. La democracia como forma de vida Vuelta a la democracia (democracia, más

8.1. Democracia: más de una posibilidad

Esta investigación no pretende extenderse en los conceptos antes mencionados, sin embargo, con el ánimo de someter a indagación y claridad dichos conceptos es importante y además necesario estudiarlos al amparo de algunos de los autores que, tanto el Ministerio de Educación Nacional como los textos escolares, objeto de análisis de esta investigación, suelen utilizar como punto de apoyo en sus exposiciones al momento de expresar sus

social –en parte por la disminución de las manifestaciones políticas de estudiantes y obreros– y ganó importancia como instrumento de represión de las actividades ilegales del narcotráfico y la subversión […] El tercer período se inicia con la promulgación de la Constitución de 1991, escrita y puesta en funcionamiento durante el gobierno del presidente Gaviria. Desde los últimos años de la década de los 80, los movimientos populares se debilitaron y disminuyeron las protestas organizadas por los sindicatos y los movimientos estudiantiles. El estado de conmoción –-nuevo nombre del antiguo estado de sitio– perdió parte de su carácter permanente, debido a la restricción temporal contenida en el artículo 213 de la Carta política. (García, Mauricio: 2008)

12 En el Informe “Educación Cívica en Colombia, una comparación internacional,” (2000) se explica, con

respecto al contexto en que se da el “Frente Nacional”, que una de las condiciones para que la violencia haya prosperado en Colombia es la débil legitimidad del Estado, situación de por sí grave a partir del Frente Nacional ante la imposibilidad de distintos grupos para participar en las decisiones públicas, merced al monopolio liberal- conservador, y que se agudizó en la última década debido a la puesta en funcionamiento de una concepción minimalista del Estado, a la asimilación de la política como un universo de corrupción, a la incapacidad del Estado para contener la violencia y ofrecer una perspectiva creíble de bienestar económico. (p. 52)

puntos de vista ante las temáticas mencionadas, a saber: Educación política, educación cívica, educación ciudadana.

En este apartado, quedó consignado que la noción de democracia bajo la cual se desarrollaba esta investigación se basaba en los puntos de vista que Dewey (1997) presentaba al respecto: como proceso de deliberación y forma de vida (ver página 2 de este documento) pero aún es oportuno escuchar otras voces al respecto.

8.2. ¿Qué es democracia?

Con esta pregunta comienza Tilly (2007) su texto denominado Democracy, en el cual explica que:

[…] la democracia es un bien en sí mismo, toda vez que hasta cierto punto confiere a la población de un régimen, poder colectivo para determinar su propio destino […] las más de las veces, por demás, facilita mejores condiciones de vida, por lo menos cuando alcanza cuestiones tales como el acceso a la educación, atención médica y protección legal. (p. 37)

Cuando estas condiciones de vida mencionadas en la cita anterior se quedan sólo en el plano de lo ideal porque no hay un encuentro entre lo que requieren los habitantes de una comunidad determinada y lo que les ofrecen sus representantes, queda en entredicho el «poder de las mayorías», pues no se entiende de manera lógica que dichas mayorías eligieran que se las gobierne mal. Por otro lado, es importante tener presente que la democracia no es un concepto univoco. Una manera de entender esto se da al considerar las diferencias existentes entre la democracia tal como la entendemos ahora, con respecto a la democracia para los antiguos, pues para éstos de acuerdo con Bobbio & Bovero (2003) la democracia quedaba referida a la plaza pública (ágora) donde se reunían los ciudadanos que podían participar en dichas reuniones para tomar las decisiones que fueran necesarias. Así mismo estos autores explican que “democracia, significaba lo que la palabra quiere decir literalmente: poder del démos, y no como hoy, poder de los representantes del démos”. ((Bobbio & Bovero, 2003, p. 402) con este punto se hace referencia a la distinción que hay entre la democracia directa, la que se daba en la plaza —que no es posible hoy en

día— y la que se da a través de la representación que se hace de los muchos, de la masa, del demos o pueblo: la comunidad de los ciudadanos.

Ahora, no hay modelos de democracia perfectos, ni los ha habido, pero se espera que cada vez nuestras comunidades se aproximen más al ideal de democracia que más les convenga a todos; por ejemplo, el que expone Dewey como “inteligencia”13 y como “forma de vida” sería un buen punto de partida. Continuando tras la pista de dicho término para comprender las maneras en que este ha sido asimilado, es útil, comparativamente, conocer lo que explica Tilly (2007) al respecto. Según éste, aunque en los orígenes de la democracia se sitúa a los griegos como sus precursores, cabe explicar que estos regímenes no eran democracias plenas. Como explica este autor, la razón es que en cierto sentido no era posible que lo fueran, al menos desde nuestro punto de vista actual, porque los griegos tenían esclavos y las mujeres no podían votar. Aun así, para Tilly (2007) “dos rasgos característicos de estos regímenes argumentan a favor de ubicarlos entre los antepasados de las democracias modernas” (p. 59). Por un lado, el autor señala que crearon un modelo novedoso de ciudadanía en el que se repartían derechos y deberes por igual entre los ciudadanos y por el otro, los patricios, los ricos, nuevos ricos o no tan ricos tenían una relación más o menos igual, las magistraturas eran al azar y las cubrían por periodos.

Más adelante, continúa explicando que antes de Cristo algunos regímenes europeos imitaron el modelo griego en donde unas minorías dominaban sus Estados sobre unas mayorías excluidas. Así mismo, en las ciudades- Estado italianas, solo unos pocos eran considerados miembros ciudadanos con derechos. Lo expuesto por Tilly (Ibíd.) muestra algunos aspectos complejos sobre el sentido del término en cuestión, lo cual amerita su estudio a profundidad para poder obtener conclusiones apropiadas, en todo caso, algunas de estas nociones de “democracia”, incluso las actuales, en muchos lugares, distan del ideal de democracia señalado por Dewey y que se ha seleccionado como punto de partida para el análisis de concepto en esta investigación.

13 Según Bernstein (2010, p. 178) para Dewey “la inteligencia consiste en un conjunto de hábitos flexibles y

en constante crecimiento que implican la sensibilidad […], en tener el coraje de cambiar nuestra propia perspectiva cuando así lo requieren las consecuencias de nuestras acciones”.

Ahora, se considera importante para esta investigación, cerrar este seguimiento al término “democracia” con la reflexión que ofrecen Bobbio & Bovero (2003, pp. 455-456). Desde el punto de vista de estos autores, se puede concluir que la democracia es un proceso lento e imparable, pues consideran a la democracia como la forma humanamente más alta de convivencia, la mejor forma de gobierno o por lo menos como la menos mala. Hay que mencionar además que “lo que hoy nosotros llamamos democracia, en contraposición a los gobiernos autoritarios, a las dictaduras y a los Estados totalitarios, no es una meta, es una vía […] intentada y mil veces interrumpida” (Ibíd., p. 459), sometida a lo que estos autores han denominado como periodos de democratización y de

desdemocratización, en los que por fortuna, siempre terminan imponiéndose los periodos de democratización: «la vuelta a la democracia» que se mencionó anteriormente en este mismo texto.