• No se han encontrado resultados

Población, 2.417 habitantes. –Latitud norte, 7º21´30´´. –Longitud occidental, 0o53´45´´. –Altura sobre el nivel del mar, 205 metros. –Temperatura, 27º. –Límites: confina al norte con Nechí; al occidente con el Estado de Bolívar; al occidente con Zea, y al sur con Amalfi y Remedios.

CAPITULO QUINTO

Distritos: Angostura, Anorí, Azuero, Cáceres, Campamento, Carolina, Hojasanchas, Entre-ríos, San Andrés, Santa Rosa de Osos, Yarumal, Zea.

El Departamento del Norte limita al setentrión con el Estado de Bolívar; al oriente con los Departamentos del Nordeste y del Centro; al occidente con el Departamento del mismo nombre, y al sur con el de Sopetrán y el del Centro. Población: 54,426 habitantes.

Angostura. –San José de Amieta de Angostura tuvo por fundadores á Pedro, Javier y Manuel Barrientos, y la orden para la fundación fue expedida por el Dictador D. Juan del Corral, en el año de 1814. Cedió los terrenos para la construcción de la cabecera del Distrito, D. Manuel de Restrepo, en una vega cercana á las aguas de los ríos Angostura, Dolores y San Alejandro, al norte de la capital del Estado. –Fue primer cura de la parroquia el presbítero Marcelino Trujillo, natural de Bogotá.

Las montañas principales de Angostura son: Tenche, que separa las aguas del río de este nombre de las del San Pablo; Anime, entre Dolores y Tenche; Pajarito, entre las Aguas de Pajarito y Dolores, y en fin la del Tabaco ó Tetón, medianera entre las de Cañaveral ó Nechí, en terrenos pertenecientes á Yarumal. Todas esta moles son estribos desprendidos del Valle de Osos y sus prolongaciones al norte y al sur. Se notan entre ellas como alturas culminantes, las del Anime, Tetón, San Basilio y alto Rin.

Bañan el territorio de este Distrito, los siguientes ríos: Concepción ó Minavieja, que tiene su origen en la elevad mesa de los Osos, cerca de Vallecito, y que desagua en el Tenche: está formada esta corriente flivial por los riachuelos Minavieja, Quebradona, Pácora y Santa Rita; Dolores, cuyo nacimiento está en los valles de Cuibá, sobre la misma mesa, y su desagüe en Pajarito ó San Alejandro: lo constituyen los torrentes Santa Lucía, Tambo, Calles, Culebra, Hedionda y Cuartas; Pajarito, cuyas vertientes están en el mismo punto que el anterior, con su desagüe en Nechí ó Cañaveral: le tributan sus aguas los torrentes Hueco, Mellizas, Acción y Posadas; por último el Cañaveral ó Nechí, que nace como los anteriores en los llanos de Cuibá, bordado por frailejones: se une este río en las Dos Bocas con el Porce ó Melejones: se une este río en las Dos bocas con el Porce ó Medellín, y es formado, entre otros, por los torrentes Santa Juana, Santa Isabel, Santa Rita ó Palenque, Chorrosblancos y Naranjal.

El clima de Angistura es como el de la mayor parte de las poblaciones antioqueñas, sumamente variado.

Hubo en su territorio grandes riquezas minerales que parecen agotadas en todo, ó en parte; y con respecto á producciones vegetales, es rico en maíz, caña de azúcar, frísoles, yuca, plátano, pastos naturales y artificiales. Cuando al reino animal, posee en reducida escala ganado vacuno, caballar y mular, con más, diversas aves domésticas. Aunque sus bosques estén casi destruídos por el vultivo, quedan aún apreciables maderas, como el comino, el roble, el laurel rojo y el chaquiro. Hay algunas quinas, si bien de inferior calidad.

Viven los habitantes de este Distrito, de los reducidos productos del comercio hecho con mercaderías extranjeras, colombianas y de la localidad. La agricultura se halla en regular estado; pero las vías de comunicación, bastante malas en lo general, levantan el precio de los artículos de un modo considerable.

Aunque chica, arrinconada y pobre, es simpática esta población por el hospitalario carácter de sus habitantes y el esmerado aseo de las casas. Ha dado este lugar á la República cuatro hombres notables: Pedro y Julián Vásquez, trabajadores infatigables, industriales inteligentes y de acrisolada honradez; Bautista Vásquez, ciudadano patriota, legislador republicano y modelo de probidad; y Bartolo Trujillo, mozo de gallarda apostura y de valor temerario en los campos de batalla, infelizmente arrebatado al país por temprana muerte.

Población, 5.858 habitantes. –Latitud norte, 6º45´2´´. –Longitud occidental, 1º27´20´´. –Altura sobre el nivel del mar, 1,637 metros. –Temperatura, 20º. –Límites: confina al norte con Campamento; al oriente con Carolina; al occidente con Yarumal, y al sur con Santa Rosa.

Anorí. –En los últimos años del siglo pasado, ó en los dos ó tres primeros del presente, D. Juan de la Rosa Estrada y un señor Patiño, descubrieron la mayor parte de lo que es hoy el territorio de Anorí. Iban aquellos señores en indagación de placeres auríferos, porque se había comenzado á comprender lo que ciertamente era evidente, esto es, que la comarca era opulenta en depósitos del precioso metal.

Tras los señores Estrada y Patiño, siguieron con el mismo intento D. Benito Uribe y sus dos hermanos José Antonio y Miguel. –Estrada descubrió el río Anorí, lo estableció cerca de la confluencia de la quebrada Virgen, lo que entre mineros se llama una bodega, esto es, un cuartel general para abrigo de peones, conservación de útiles y depósito de víveres. Los hermanos Uribes edificaron las primeras casas de la cabecera del Distrito, en 1808; y con estas operaciones se dio allí principio á la lucha del hombre con la naturaleza.

Verificada esa primera reunión de familias, otras muchas del Estado llevadas por la gran fama de riqueza contenida en aquellas montañas, concurrieron ansiosas, con el fin de participar de ella.

Como los nuevos pobladores fuesen en su mayor parte hombres de labor y de brío, y como los aluviones y vetas, no tocados aún por la mano del hombre, ofreciesen grandes rendimientos á tal impulso de actividad, el circuito comenzó á ser poblado, los habitantes á multiplicarse, las empresas industriales á nacer llenas de prosperidad, y la colonia á tomar vigor y desarrollo.

Entre los muchos concurrentes á ese punto de explotación minera, llegaron algunos extranjeros europeos y algunos hombres ricos é importantes de la Provincia. El señor Tirell Moore, inglés ilustrado y progresista, cuyo nombre va unido á todos los movimientos de adelanto iniciados entre nosotros, D. Carlos S.

De Greiff, D. Julián Vásquez C., D. José María Lalinde, los Rodas, los Sierras, los Sánchez y otros, fueron los primeros empresarios que comenzaron á levantar en el segundo cuarto de este siglo la importancia material del Distrito.

El presbítero Juan de la Rosa Sánchez emprendió en 1840 la edificación de un templo católico, notable por su techumbre, desconocida hasta entonces en la provincia, y dirigida por el Sr. Moore. Bajo la misma dirección, y por obreros ingleses y suecos, se principió á fabricar los primeros molinos para pulverizar los materiales y extraer el oro; y por influjo del mismo señor y de sus colaboradores, quedó sentada la base para una explotación metódica de los veneros antioqueños: arte que si bien hoy mismo está atrasado y rudimentario, sí es incomparablemente superior á la antigua rutina seguida por los colonos.

Al lado del templo se construyeron otros edificios particulares de modesta apariencia, quedando el centro principal de ellos sobre una rebaja colina, y en el ángulo formado por el torrente de la Virge y una fuente llamada San Gregorio. El resto de la población quedó distribuido en algunos oteros de los alrededores. Con estos preliminares, el Distrito alcanzó su mayor riqueza entre los años de 1830 y 1850. De la última fecha en adelante, una desconsoladora decadencia comenzó á notarde, decadencia que tuvo su origen en el empobrecimiento gradual de las minas, en el abandono del lugar por algunos ricos capitalistas y en el descuido completo en que estuvo allí siempre la agricultura.

Las principales montañas de Anorí, son las siguientes: la que se halla entre los ríos Porce y Anorí, la cual recorre el Distrito por el lado éste, y de sur á norte: esta cordillera da una ramificación que se interpone entre el Porce y el San Pablo; la que se halla entre el río Anorí y el riachuelo Plancha, y que después de atravesar la población, de sur á norte, se desvía hacia el oriente para terminar en el alto de San Benigno; la que se halla entre la Plancha y el río Nechí, nacida cerca de la desembocadura del río Tamí y terminada en el alto de Morrogacho, frente á Morropelón.

La elvación del sistema de montañas mencionado, no está bien conocida en sus diversos puntos; pero es problable que su mayor altura no exceda de 1.600 metros sobre el nivel del mar. Estas cordilleras están enlazadas unas con otras, formando un intrincado laberinto, en cuyo centro sobresale el bellísimo alto de Santa Gertrudis, á poca distancia de la cabecera del Distrito.

Son ríos notables de Anorí: el Porce, que lo baña por el oriente, y que tiene por tributarios los riachuelos y fuentes Bramadora, Santa Ana, Partidas, Hondoná, San Benigno, el Boga, el Pescado, Solferino y Socorrido; el Nechí, que riega una parte del sur y del oeste: son sus tributarios, el río San Pablo y los torrentes y riachuelos Chorros, Soledad, Chagualito, Chagualo, Nieves, Usurá, San Agustín, y el río Tamí, que corre de sudeste á noreste, y recibe las aguas de San Prudente, San Andrés y Solano por la derecha, y por la izquierda las de Pacheco, Santa Bárbara, Santa Gertrudis, Santa Inés y la Plancha.

Tiene Anorí muchas cascadas, y entre ellas algunas que llaman la atención por su importancia y belleza: el Salto de Builes en el río Anorí, en que las aguas precipitándose en dos tiempos, corren tranquilas después del primero, como por un espacio de 20 metros, para caer á un nivel inferior: la roca sobre la cual se ofrece este fenómeno, parece ser un esquisito micáceo sumamente compacto, en el cual se encuentran excavaciones de diversas y caprichosas formas, labradas por el frotamiento continuo de los fragmentos de pedernal arrastrados por la corriente; luégo viene la cascada de la Culebra, de vistoso aspecto y notable en extremo, y en tal manera que contemplada desde el camino por donde se va para Campamento, parece nacida en la misma cima de la cordillera, despedida en medio de un fondo de verdura en que sorprende el contraste del blanco limpio de sus ondas con el color esmeralda de la base; y en fin, la cascada del riachuelo San Juan, de hermosura inferior, y la de Llanadas, más alta que las anteriores.

La superficie del suelo es eminentemente montuosa, y por tanto desigual; y las corrientes de todos sus ríos y torrentes, son precipitadas. No se hallan sino valelcitos, sin que se mencione otro como medianamente extendido, que el que demora en la parte baja de la Plancha.

La feracidad de los terrenos es parcial y relativa en algunos lugares: las faldas del Porce son propias para los cultivos de la yuca, el arroz, el cacao yel plátano; pero mejores aún para cosechar en ellas excelentes totumas y exquisitas ciruelas americanas; las pendientes del San Pablo son fecundísimas, y producen caña de azúcar, maíz y arroz; en los repuestos del Nechí se cultiva por menor el cacao; en la Plancha hay algunos puntos bien feraces; en los declives del riachuelo Boga, el arroz es igual al de San Jerónimo, y en fin, en las vegas de la Soledad las empresas agrícolas dan abundante cosecha.

Las partes altas de las cordilleras y el lomo de las colinas, son en general estériles. En muchos sitios no existe capa vegetal, y en otros no alcanza á seis pulgadas de espesor. La vegetación en esta clase de terrenos está compuesta por lo común de helechos, de una gramínea llamada chusque y de plantas parasitas. En los bosques crecen espontáneamente árboles frutales, esbeltas palmeras y plantas medicinales. En el Nechí abunda el caucho. En fin, por donde quiera las flores cautivan la atención por la variedad de sus formas, suspendidas sobre las copas y las ramas de los árboles, mientras que la tagua, la vainilla, las fushias y la begonias de hojas afelpadas y de brillantes abigarrados colores, tapizan de un modo encantador grandes pedazos del suelo bajo la selva primitiva.

Los vecinos derivan en parte su manutención de los cultivos peculiares á que se dedican; pero como más que agricultores sean mineros, tienen forzosamente que pedir á los distritos vecinos lo que les falta para satisfacer sus más urgentes necesidades. La industria pecuaria se halla en lamentable situación.

Anorí es un distrito esencialmente mineral. El cuarzo y las piritas feruginosas son las gangas más comunes del oro y de la plata. El primero, sobre todo, en abundantísimo, y se presenta en filones más ó

menos poderosos y en riesgos desprendidos de esos mismos filones. La dirección más común de ellos es de oriente á occidente, y además de las vetas que forman, tienen al lado cerros auríferos y ricos aluviones. El cristal de roca ofrece en algunos puntos magníficas muestras por su tamaño y por lo perfecto de su cristalización.

Han sido explotados con satisfactorio resultado los minerales de San Gregorio, Secena, Constancia, los Radas, Santa Teresa, Santa Ana, Quebradillas y Quebradasana.

A pesar de haber anticipado que Anorí se halla en decadencia, y que tal atraso se debe en su mayor parte al empobrecimiento de las minas, debemos advertir que en nuestra opinión este empobrecimiento es puramente transitorio, y que todo hace esperar una éra más ó menos remota de prosperidad metalífera en aquella parte. La inmensa mayoría de los minerales antioqueños ha sido apenas beneficiada en la superficie, por falta de medios y de ciencia. No hay todavía entre nosotros las prolongadas y hondas galerías que existen en otras comarcas mineras, y sabemos que muchos filones han sido abandonados en su laboreo, por carencia absoluta de conocimientos y de útiles propios para trabajarlos con ventaja.

Si contar caseríos de mediana importancia, está dividido el Distrito para su administración política, en dos fracciones: la de Anorí y la de Chamuscados. En esta última hay un Inspector de policía.

La raza está muy mezclada en esa parte del Estado. Los vecinos son generalmente pacíficos é inclinados á separarse de las contiendas guerreras y políticas. La hospitalidad es virtud notable en la gente de Anorí.

Tiene el Distrito tres puentes malísimos sobre el Nechí, otro de regular construcción sobre el riachuelo Soledad, y otro mejor aún sobre el río Anorí, puente que lleva el nombre de Bolívar.

Población, 4.202 habitantes. –Latitud norte, 6º56´40´´. –Longitud occidental, 1º17´0´´. –Altura sobre el nivel del mar, 1.535 metros. –Temperatura, 21º. –Límites: confina al norte con Zea; al oriente con Amalfi; al occidente con Campamento, y al sur con Carolina.

Azuero. –Este Distrito está situado en un agosto valle formado por dos pequeños ramales de la cordillera occidental de los Andes antioqueños, á 4 miriámetros poco más ó menos al norte de Medellín.

La población se asienta sobre las márgenes de un raudal conocido desde tiempos muy lejanos con el nombre de Don Matías, por haber tenido cerce de él un rico establecimiento minero D. Matías Jaramillo.

Don Matías continuó llamándose este poblado hasta el año de 1787, en que por orden superior cambió su nombre por el de San Antonio del Infante, que no alcanzó á dominar la costumbre, pues continuó llamándose Don Matías, hasta la época actual en que parece tomar definitivamente el nombre de Azuero, para mantener con él la memoria de uno de los más distinguidos publicistas colombianos.

Formóse Azuero en su principio en terrenos disgregados de Copacavana y Santa Rosa, y á petición, no sólo de los vecinos que poblaban esos sitios, sino también de los párrocos de los lugares mencionados. Aunque se pretendió que el cura de San Pedro contribuyese con su parte para agrandar la comarca de la nueva fundación, dicho eclesiástico no quiso acceder á lo que se le pedía.

Se trabaja en minas de oro corrido en todo el circuito perteneciente hoy á Azuero. Las de Riogrande eran y aun son sumamente ricas, y además existía el precioso metal en Pretel, Animas y en numerosos torrentes y arroyos.

A medida que aumentaba la explotación, crecía el número de los trabajadores; y surgió bien pronto la exigencia de crear una parroquia, tanto para la administración civil, cuanto para la disciplina religiosa.

Desde el año de 1782, las peticiones para obtener licencia de fundación, fueron reiteradas por solicitudes urgentes ante el Gobernador y Capitán general de Antioquia, D. Francisco Baraya; pero no fue sino después de multiplicadas informaciones, y por autorización espresa de D. Antonio Mon y Velarde, cuando la fundación definitiva de parroquia con administración civil hubo de verificarse, bien que no se perfecciona sino cuatro años después. Y decimos administración civil, porque en lo religioso no llegó á ser definitivamente parroquia sino en 1801, siendo ya Gobernador D. Victor de Salcedo.

La cabecera de este Distrito está colocada, como hemos dicho, en las márgenes de un raudal, y sobre un plano perfectamente nivelado en su parte baja y notablemente inclinado en su parte alta. A pesar de esta situación medio defectuosa tiene bonitas calles y bonitos edificios. Las cercanías son alegres; y son de contemplarse con espanto los remolinos, rebotes y cascadas que forman las aguas atropelladas y tormentosas del Riogrande, arriba, enfrente y debajo de la población.

La minería, la agricultura, la escasa cría de ganados y la explotación de fuentes saladas, forman la base de subsistencia del distrito de Azuero.

Población, 3.533 habitantes. –Latitud norte, 6º22´5´´. –Longitud occidental, 1º29´26´´. –Altura sobre el nivel del mar, 2.216 metros. –Temperatura, 18º. –Límites: confina al norte con Santa Rosa; al oriente con Barbosa; al occidente con San Pedro y Entre-ríos, y al sur con Jirardota y San Pedro.

Cáceres. –Este Distrito, que á pesar de sus excelentes ventajas topográficas está hoy casi borrado del mapa por lo insignificante de su cabecera1, fue fundado en el año de 1576 por el Gobernador Gaspar de

Rodas, en el sitio denominado La Matanza.

Ha cambiado Cáceres el centro de su población en diversas ocasiones, debido esto al clima malsano que tienen las diversas localidades del río Cauca en tal región.

Francisco Redondo estableció definitivamente la cabecera en 1588, y desde entonces ha quedado en el sitio en que hoy está sobre la margen oriental del Cauca, y sobre una extensa y fértil llanura, en lugar hasta el cual puede verificarse la nevegación á vapor.

El caserío se compone de algunas chozas pajizas, reducidas en número, y propias para entrar en rápida combustión, como ha sucedido en estos últimos tiempos.

Dista Cáceres de Valdivia 5 miriámetros, poco más ó menos; y entre estos dos puntos el curso del río presenta las estrechuras y corrientes, los escollos y remolinos de Iglesia, Raudal y otros, que si no imposibilitan del todo la navegación para embarcaciones menores, sí la hacen insuperable para buques de vapor. Parece ser que cerca del riachuelo Valdivia, á una legua del orilla del Cauca, y en el punto mismo en que en 1838, D. Julián Vásquez Calle, el Sr. Moore y el Dr. Jervis quisieron fundar una colonia, hubiera en tiempos pasados una población de mediana importancia. Tal es por lo menos la significación de algunas ruinas que aun se encuentran, la demarcación casi borrada de sus calles, y el hallazgo de algunas joyas de oro y piedras preciosas, de fabricación española.

Aunque la actividad de los habitantes de Yarumal hace sentir un poco su influencia agrícola, comerial y minera en Cáceres y sus alrededores, es difícil creer que existiera allí en los pasados siglos, un grupo

Documento similar