CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO
1.2. Estado de la cuestión
1.2.1. Estudio de la comunicación no verbal: recorrido histórico y
1.2.1.1. Desarrollo histórico e interdisciplinario de la comunicación no
Ya en la época de la antigüedad, en las obras clásicas griegas y latinas de Filosofía, Medicina, Antropología o Historia se ofrecían comentarios sobre signos no verbales. Teóricos como Platón, Aristóteles, Homero o Cicerón contribuyeron, a través de sus grandes obras, con referencias a los múltiples aspectos de la comunicación no verbal. Sus elocuentes reflexiones se centraron, principalmente, en las descripciones de las características físicas y en la dependencia existente entre el arte de la oratoria y el sistema de gestos, proponiéndolo como un lenguaje universal24.
Durante la Edad Media, las actividades cotidianas y las transacciones más simples se llevan a cabo con el respaldo del incalculable valor que los gestos tenían en la comunicación: un gesto es el equivalente a un documento legal (puesto que hasta el s. XII escasea la existencia de textos escritos). La gente se comunica resueltamente y vive en la “cultura de los gestos”, pues se racionaliza sobre estos signos no verbales y la influencia en el cuerpo humano y en la sociedad. Es hacia finales de la Edad Media y durante el Renacimiento cuando la noción de gesto adquiere
24 Las profesoras Fornés y Puig de las universidades de las Islas Baleares y Barcelona, respectivamente, comienzan
el proyecto Los textos como fuente de información pragmática: estudio de la gestualidad en la antigüedad romana en el año 2001 con la intención de analizar la gestualidad en el mundo romano y establecer un corpus a través del análisis de textos clásicos –abarcando el ámbito literario descriptivo e iconográfico-. El aspecto más destacado de la investigación, desarrollada en varias etapas, es la elaboración de una base de datos digital que incluye los textos analizados y las fichas correspondientes con al gesto romano, el modo de realización, su significado y el signo actual.
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una nueva dimensión, más compleja, que relaciona su utilización con la expresión de los sentimientos25.
A mediados del s. XVII, Bulwer saca a la luz el primer tratado escrito en lengua inglesa
dedicado únicamente a los gestos26. Una parte del libro se presenta como una recomendación
para emplear los gestos en la oratoria y recoge diferentes tipos de signos con sus significados, desde gestos antiguos, hasta bíblicos y actuales. Su percepción del gesto es muy amplia “the only speech that is natural to man” dejando constancia así, del carácter universal del gesto; afirma que “this natural language of the hand had the happiness to escape the curse at the confusión of Babel” (citado en Kendon, 1984: 75).
Un siglo más tarde, en Francia, durante la Ilustración, se percibe un gran interés por el origen del lenguaje, no ya desde el punto de vista divino, sino desde la perspectiva de la
evolución natural del ser humano. En este contexto, Condillac (1756/2001) defiende que el
lenguaje proviene de la vocalización del gesto natural, por lo que es una forma natural de expresión. Incluso se llega a afirmar que el lenguaje corporal es mucho más fiable y directo que
el verbal27. Es otro abate, L´Epée, quien propone la existencia de un lenguaje universal
basándose en la enseñanza del lenguaje de signos a los sordos28. En el s. XIX, la idea de que los
gestos están primordialmente en contacto con la esencia del ser humano y, por lo tanto, son
mayoritariamente universales, continúa plenamente vigente29.
La consideración de la comunicación no verbal como una ciencia se debe a los trabajos de
Darwin. Su libro The Expression of the Emotions in Man and Animals (1872/1955) sugiere que
todas las expresiones humanas primarias -faciales o corporales- pueden vincularse con algún acto funcional primitivo comparable con la conducta de los simios. La obra de Darwin, que es un
25Para una visión más profunda del gesto en la época comprendida entre el S.III y el S. XIII, consúltese el artículo
de Schmitt (1992).
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El título completo del libro es Chirologia: or the Natural Language of the Hand. Composed of the Speaking Motions, and Discoursing Gestures thereof. Whereunto is added Chironomia: Or, the Art of Manuall Rhetoricke Consisting of the Naturall Expressions, digested by Art in the Hand as the Chiefest Instrument of Eloquence, by Historicall Manifesto´s Exemplified out of the Authentique Registers of Common Life and Civil Conversation.
27 A pesar de que por aquel entonces no se llevan a cabo demasiadas investigaciones científicas sobre los sordos de
nacimiento, se intuía que los gestos de los pre-lingüistas eran una representación pura del pensamiento organizado. Por el contrario, en los no sordos, la representación del orden del pensamiento se efectúa a través de la producción del lenguaje.
28 Para profundizar en el “método francés” de ense anza del lenguaje de signos y en la historia de los sordos de
nacimiento, consúltese la obra de Sacks (2003).
29 Véanse los trabajos del antropólogo Taylor (1978) y del psicólogo Wunt (1973), quienes concluyen que la
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estudio sobre la trascendencia de la expresión de las emociones de manera no lingüística y su repercusión en una comunidad donde se habita, sienta las bases para posteriores investigaciones.
En el siglo XX, el estudio de la comunicación no verbal parte de una consideración diferente, pues la comunicación no verbal ya no se considera una característica representativa de la humanidad, sino unos recursos marcadamente culturales. En este contexto, la tan recurrente premisa de un lenguaje gestual universal se desvanece en aras de estudios contrastivos como el Efron (1941/1972).
A finales de la década de los 40, destacan estudiosos como Bloomfield, con An
Introduction to the Study of Language (1914), o el antropólogo Sapir, con The Unconscious Patterning of Behaviour in Society (1949). Este último investigador manifiesta de manera expresa y directa la ya indiscutible interrelación entre los componentes verbales y los no verbales en la comunicación humana, “we respond to gestures with an extreme alertness and, one might say, in accordance with an elaborate and secret code that is written nowhere, known by none, and understood by all” (1949: 556).
En los años 50, la Comunicación no verbal se consolida como disciplina con las aportaciones de psicólogos y antropólogos como Birdwhistell (1952) y Hall (1959); se desarrollan, ahora, programas de investigación en los campos de la kinésica, y de la proxémica y transmite a través de componentes no verbales, lo que disminuye la importancia de la cronémica, respectivamente. Birdwhistell llega a afirmar que el 65% de la comunicación se de los signos
lingüísticos en la interacción comunicativa30.
Durante los años 60 y 70, se estudian profusamente ambas vertientes de la comunicación humana, la verbal y la no verbal, de forma autónoma. No obstante, Hall (1959) y Birdwhistell (1952, 1970) advierten sobre la necesidad de examinarlas conjuntamente. En 1969, Ekman y Friesen proponen un significativo marco teórico-metodológico sobre los orígenes, el uso y la codificación de los comportamientos no verbales. Sus investigaciones se centran, principalmente, en el estudio de las expresiones faciales y en el desarrollo de un método fiable para interpretarlas. Además, la década de los años 70 se distingue por el creciente interés en la incidencia del sexo en el ámbito de la comunicación no verbal, haciendo ver, de esta forma, las notables diferencias entre el hombre y la mujer en el universo social, esto es, el comportamiento
30 En esta época, se publica el primer libro que presenta la expresión “comunicación no verbal”: Nonverbal
Communication: Notes on the Visual Perception of Human Relations (1956) escrito por el psiquiatra Ruesch y el fotógrafo Kees.
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visual, facial, espacial, táctil y postural-; esta nueva tendencia coincide con el auge de varios movimientos femeninos. Otros sociólogos, como Goffman (1961), y psiquiatras, como Scheflen (1965), hacen uso, de forma sistemática, de la comunicación no verbal para tratar a pacientes afectados por algún mal y abanderar nuevas líneas de investigación. El psicólogo Kendon, el especialista en semiótica Sebeok y el etólogo Eibl-Eibesfeldt, entre otros, aportan al basto estudio de la comunicación no verbal nuevas perspectivas desde sus áreas de investigación específicas.
Paralelamente a estos avances, la proliferación de innumerables publicaciones pseudocientíficas sobre lenguaje corporal daña irremediablemente la noción y el carácter científico del estudio de la comunicación no verbal, desprestigiándolo. Tales divulgaciones, impresas en forma de revistas, libros, periódicos…, prometen, mediante garantizadas fórmulas,
inigualables resultados para conocerse a uno mismo y a los demás31.
El carácter interdisciplinar de la comunicación no verbal ha promovido y establecido su concepción y estudio como una disciplina emergente. El análisis sistemático y la observación reflexiva actual de la comunicación no verbal surge de planteamientos doctrinales de ramas de las ciencias sociales y humanas tan diferentes como la antropología, la psicología, la psiquiatría, la etología, la sociología o la lingüística. Su condición cultural y social es tal que se trata desde diferentes corrientes de investigación y ofrece diversas respuestas a los parámetros relacionados con la persona -quién-, el modo -cómo-, el momento -cuándo- y la razón -para qué- se utilizan los elementos no verbales.
1.2.1.2. La Comunicación no verbal en la actualidad: apuntes sobre interrelaciones y