ENTENDIENDO EL PROCESO
DESCUBRIENDO NUESTRO INTELECTO
“Todo problema es una forma mental que la mente sostiene. Todo problema ha sido creado por la mente y existe mientras la mente lo sostenga”
V. M. Samael Aun Weor El intelecto es nuestra parte consciente llamado también Uhane, la Madre, por los Hawaianos, y es quien posee el don de elegir. El
intelecto es el que tiene que escoger entre funcionar comandado por los problemas o funcionar comandado por la inspiración. El consciente o parte mental es un componente muy importante ya que es el que elige adoptar la responsabilidad del 100% de nuestra vida. Estamos eligiendo las 24 horas del día. Llenamos nuestro in- telecto de conocimiento más no de sabiduría y tampoco podemos, a través del intelecto, comunicarnos con la divinidad.
El intelecto (cuando está en automático) siempre está en la bús- queda de amasar dinero, de cambiar a la gente, de culpar a otro, de opinar, de juzgar etc. Si está dormido, le permite al subconsciente dirigir nuestra vida.
Mabel Katz, quien difunde el Ho’oponopono, comenta que los problemas no existen, sólo existe la forma en que elegimos que sea un problema, o en otras palabras, es la manera como reacciona- mos ante ellos. También dice que “no sabemos quiénes somos. Y no
sabemos, que no sabemos”. La mente consciente no tiene ninguna
pista de lo que está sucediendo Los recuerdos son los que nos hacen enojar, juzgar, resentirnos, mientras la mente consciente no toma decisiones o deja al subconsciente tomar el mando. El intelecto es quien siempre dice YO SÉ, pero el intelecto nunca sabe nada.
El Uhane es quien establece las relaciones, el área intelectual que razona, identifica y expresa la voluntad. Puede ser el maestro o guía del Unihipili o subconsciente, cuando establece una sana conexión. El Uhane “administra” la información que recibe del Unihipili, de lo contrario, queda en automático.
La necesidad de arreglar al prójimo, de hacer a alguien enten- der nuestro punto de vista, de convencer, justificar, convertir, curar, son juegos mentales de la mente consciente queriendo controlar los resultados. Dice el Dr. Len: “Este es uno de los mayores proble-
mas de los terapeutas, ellos piensan que están allí para salvar a las personas, cuando en realidad están allí para limpiarse a sí mismos”.
Con el Ho’oponopono estamos asumiendo la responsabilidad por las memorias en común que compartimos con otras personas. El intelecto no tiene la capacidad de asimilar y valorar toda la in- formación que se presenta en relación a cualquier problema, por
tanto no sabemos lo que realmente está sucediendo en momento alguno.
El intelecto es quien siempre quiere tener la razón y tener la última palabra, pero cuando juzga lo hace en base a las memorias. LA DIVINIDAD EN NOSOTROS
“Cuando tu conciencia se dirige hacia fuera, surgen la mente y el mundo. Cuando se dirige hacia dentro, alcanza su propia Fuente y regresa a casa, a lo No Manifestado”
Eckhart Tolle La mente supraconsciente, padre o Aumakua, que es el nombre que los Hawaianos le dan, es nuestra parte espiritual. Es la parte perfecta que está en conexión permanente con la Divinidad. Es nuestro puente con la mente correcta de Dios, es nuestro nexo con la Divina Inteligencia. El contacto con nuestro supraconsciente se establece mediante el subconsciente, el Unihipili.
El supraconsciente es la parte nuestra que sabe cuando esta “fa- milia interna” (todos los componentes) se encuentran alineados, funcionan unidos entre sí, trabajando en cooperación como UNO y la persona está en sintonía con la Divinidad. Llega el equilibrio, la vida comienza a fluir y la Divina inteligencia transmuta las me- morias al vacío, crea identidades propias e inspiración.
Ho’oponopono requiere la participación plena de cada uno de
los cuatro miembros de la Auto identidad: la Inteligencia Divina o Dios, la mente supra consciente, la mente consciente y la mente subconsciente, que deben trabajar como unidad. Cada miembro posee una función única en el proceso de resolver los recuerdos de los problemas que se repiten en la mente subconsciente. Si estas partes no están alineadas, no hay ninguna comunicación entre los elementos de tu Ser. Tu Ser está dividido, fragmentado.
Así surgen las enfermedades físicas y emocionales, y el su- frimiento innecesario. Por eso decimos, que la relación más im- portante del universo es la relación del Niño y la Madre, Uhane
(consciente) y Unihipili (subconsciente). Esto es lo primero que vamos a trabajar. Nuestra familia (Ohana) interna. Nuestra co- nexión interior. Si uno mismo, en su interior, no logra conectarse con sus emociones y sentimientos, con su UNIHIPILI, con su Niño Interno, es incapaz de conocerse a sí mismo y de verdad amarse a sí mismo. Y de este modo, nadie puede amarnos ya que sólo esta- mos pidiendo “castigo” por sentir que somos “culpables” de algo.
Según las enseñanzas del Ho’oponopono Auto identidad, al es- tar alineados los componentes, el subconsciente, quien es el Niño pequeño (Unihipili), no se siente solo, triste y atormentado. Ahora es feliz, de la mano de su Madre, el consciente (Uhane) y ambos son felices de la mano del supraconsciente, el Padre (Aumakua), y como UNO, tú estás conectado con la Divinidad. Tu “casa” ya no está dividida. Como explica el Dr. Hew Len, ahora está integrada. Esta integración abarca todo lo que hay en el universo: personas, animales, plantas, cosas animadas, inanimadas, átomos y molécu- las, motas de polvo, lo que sea. Cuando todo está bien alineado es cuando los milagros ocurren y las inspiraciones fluyen con natu- ralidad.
Cada vez que experimentas una emoción negativa úsala para recordarte a ti mismo qué es lo que realmente quieres. Cuando estás en equilibrio, tu ser real fluye sin interrupciones por toda tu presencia, experimentas un gran bienestar. Una emoción negativa sólo te recuerda y avisa, mediante el malestar, que te has desalinea- do de tu ser real.
Ahora, que ya conoces las partes que trabajan en ti, te voy a enseñar lo fácil que resulta el proceso.