INICIANDO LA LIMPIEZA
PALABRAS MÁGICAS
“Dios no escucha vuestras palabras, salvo cuando el mismo las pro- fiere a través de vuestros labios”
Gibran Jalil Gibran Las palabras son más que sonidos, son códigos que activan las partículas que componen la realidad junto con los pensamientos y las acciones. Tienen el poder de la intención. Con el proceso
Ho’oponopono utilizamos las palabras y algunas acciones para des-
pejar e iniciar la comunicación directa con Dios. A continuación encontrarás las más usadas en esta técnica, y aunque pueda ha- ber alguna otra, estas son tan efectivas que te aseguro no necesitas ninguna más.
GRACIAS. Esta palabra ya la mencionamos antes, es una palabra
mágica, es como una llave maestra que invita a la transmutación, conocemos el poder de la gratitud y sus efectos. Tiene la capacidad de cortar las energías negativas. Sabemos lo difícil que nos resulta a veces dar las gracias, sobre todo cuando son acontecimientos desagradables que estamos experimentando, tal vez un cobrador con una deuda atrasada, algún familiar enfermo o una discusión con mi esposo, pero hasta en estos casos debemos dar las gracias, incluso entre dientes, porque no le estamos dando las gracias a la situación, se las estamos dando a nuestras memorias por haberse manifestado y habernos brindado la oportunidad de borrar. Cada vez que se nos presenta la oportunidad de borrar, lo agradecemos, ya que es una memoria o creencia errada y al haberse presentado, la podemos corregir.
TE AMO. El amor es todo lo que existe. Cuando digo para mis
sucediendo afuera, ya sea muy desagradable, triste o incluso esté sintiendo rabia, enojo, es mágico lo que ocurre.
Ama a tu prójimo como a ti mismo. Hemos sido educados con la creencia de que debemos amar a nuestro prójimo y nos olvida- mos de amarnos a mostros mismos. ¿Cómo podemos amar a otra persona si no comenzamos con nosotros mismos? Acá es donde
Ho’oponopono ofrece un camino simple. Todo vuelve a lo mismo:
conócete a ti mismo, ámate a ti mismo y cambia tu mundo. Es una palabra clave para iniciar el proceso, ya que el amor es lo único que existe, es transformador. Mis memorias las amo, amo lo que han manifestado y que hoy se materializa en mi vida a través del dolor, del sufrimiento. Es muy difícil, pero cuando lo hacemos es una forma de liberarnos, de decirles que ya no las necesitamos más en nuestra vida y es así como se realiza el proceso de sanación; es así como se realiza la auto curación, la limpieza, es así como rectifica- mos esos pensamiento erróneos.
“Cuando tu alma experimente la repetición de recuerdos de pro- blemas diles mentalmente o silenciosamente: “Los amo” queridos recuerdos. Agradezco la oportunidad de liberarlos a ustedes y a mí”. El “te amo” puede repetirse en voz baja una y otra vez. Los recuerdos jamás se van de vacaciones ni se jubilan a menos que uno los jubile. “Te amo” puede usarse aunque uno no esté cons- ciente de los problemas. Por ejemplo, puede ser utilizado antes de participar en cualquier actividad como contestar el teléfono o antes de subirse al automóvil para ir a alguna parte”.2
Cuando digo, Te amo, es que el amor comienza en mí y se extiende a todos los demás, y entonces dejo de querer cambiar lo que no me gusta de mí, lo que no me gusta de los demás y lo que no me gusta de las circunstancias. Es una palabra mágica.
GRACIAS Y TE AMO. Las puedes mencionar solas si tú quieres,
allí están incorporadas todas las demás, significan todo, incluso, “lo siento, perdóname por aquello que hay en mí que ha creado esto”. No es necesario decir más si así lo deseas. Gracias y Te amo
son la contraseña para que tu intelecto permita elegir a Dios en vez de elegir tus programas.
POR FAVOR PERDÓNAME. Es una petición que nos hacemos a
nosotros mismos cuando reconocemos que nos hemos equivoca- do, que hemos cometido errores, a través de nuestros pensamien- tos sentimientos o acciones, y se lo pedimos a la Divinidad que ha- bita dentro de nosotros mismos por haber creado la realidad que nos toca vivir. Esta frase puede ser también simplemente: “Perdó- name” o “Perdóname por aquello que está en mí que ha creado esto”; se puede repetir o combinar tantas veces como queramos y en el orden que más nos guste.
LO SIENTO. Cuando dices lo siento, reconoces que algo, no im-
porta saber qué, penetró en tu sistema cuerpo/mente, y comienzas el proceso de tomar el 100% de responsabilidad de tu vida con un acto de contrición y de arrepentimiento. “LO SIENTO”, es una fra- se que comúnmente utilizamos para disculparnos por algo que hi- cimos o dejamos de hacer; sin embargo, es imposible para muchas personas, recordar algo que hicieron cuando tenían cinco años, o algo que hicieron cuando tenían veinte años, o tal vez algo que hicieron o dejaron de hacer la semana pasada. Es importante saber que el ego de las personas usa como herramienta, para mantener- nos atados al sufrimiento, el olvido. Nos hace olvidar los hechos, pero no los sentimientos y si eso que ocurrió, nos hizo sentir eno- jados, con miedo, con culpa, o nos provocó mucho odio, puede olvidarse la causa, pero el efecto de estas emociones negativas sub- siste o puede ser también que no se haya olvidado, y se tenga hoy el resentimiento de lo que pasó hace treinta años.
Esta frase poderosa se la decimos, no a las personas que pudimos haber lastimado, nos la decimos a nosotros mismos, porque si esta- mos experimentando cualquier situación desagradable en nuestra vida, es porque hay una memoria ahí, que necesita ser liberada.3