7. TERCERA PARTE
8.1. La desmesura del héroe: la defensa de su razón individual.
Uno de los rasgos que distinguen a los héroes sofocleos es la adopción de una postura extrema que los lleva al aislamiento del resto de la sociedad. Este tipo de conducta se origina no por insolencia o inmoralidad, sino por concentrar sus pasiones, pensamientos y acciones únicamente en el honor. Aunque este ideal del héroe comporte un alto grado de virtud, deriva inevitablemente en hybris. En Filoctetes la desmesura del héroe aflora como consecuencia de la experimentación del engaño provocado por el λόγος humano y se proyecta en dos acciones concretas que resultan finalmente
impedidas, o por sus compañeros, o por el dios: el propósito de suicidarse y la decisión, en un primer momento, de permanecer en Lemnos, decisión que luego muta en el deseo de volver a su patria pero siempre negándose a reintegrarse en el ejército. La obstinación de Filoctetes en defender sus razones y su renuencia a oír los consejos de Neoptólemo presentan puntos de contacto con la desmesura de Aquiles en el Canto IX de Ilíada. Si bien el aislamiento de Aquiles es voluntario y, en cambio, Filoctetes ha sido expulsado de la comunidad, su decisión de permanecer en Lemnos resulta más crítica para sí que el encierro de Aquiles en su tienda, pues no sólo significa la pérdida del κλέος, sino también la imposibilidad de curarse de su enfermedad. La ironía en la conducta de Filoctetes de rechazar los consejos del hijo de Aquiles atendiendo a su honor está en que su decisión lo aleja, en realidad, de lo heroico, dado que tanto su estancia en Lemnos como su retiro a su patria en Eubea implican un rechazo del cumplimiento de su destino heroico.
Los intentos de persuadir a Filoctetes de que la vuelta a Troya constituye para él su mayor bien, pues la cura de su enfermedad le abrirá paso a la consecución del κλέος con la victoria en la guerra y lo reconciliará con el orden divino, son llevados a cabo por tres personajes humanos: Odiseo, Neoptólemo y el Corifeo. Todos ellos evocan para convencerlo algún aspecto del ideal de la ἀρετή heroica, al que puede ligar para siempre su destino, pero Filoctetes se opone a ello, situándose en un extremo cuyos valores son lo más apartado del heroísmo objetivo. Cuando el protagonista discute con Odiseo, lamentándose de que éste quiere imponerle el regreso obligado a Troya, expresa su sentimiento de ser tratado como un esclavo, pero Odiseo argumenta lo contrario: el regreso lo hará semejante a los nobles:
ΦΙ. Οἴμοι τάλας. ῾¨Ημᾶς μὲν ὥς δούλους σαφῶς πατὴρ ἄρ᾿ ἐξέφυσεν, οὐδ᾿ ἐλευθέρους.
ΟΔ. Οὐκ, ἀλλ᾿ὁμοίους τοῖς ἀριστοισιν, μεθ᾿ ὧν Τροίαν σ᾿ ἐλεῖν δεῖ καὶ κατασκάψαι βίᾳ (997-998) Fi. ¡Ay de mí! Seguramente nuestros padres nos engendraron como esclavos, no como libres. Od. No, sino iguales a los mejores, junto con quienes es necesario que tú tomes Troya y la arrases por la fuerza.
Filoctetes se niega a esta razón, amenazando con quitarse la vida (1001-1002). Es decir, no solamente rechaza con firmeza la πειθώ odiseica, lo cual es razonable y justificado, sino que además se sitúa en el extremo opuesto del heroísmo al añorar o evocar una muerte absolutamente deshonrosa.
El segundo interlocutor que intenta persuadirlo cuando Odiseo y Neoptólemo abandonan la escena es el Corifeo, quien lo reprende por su imprudencia, pues él mismo es, según su visión, quien se ha labrado su fortuna (τύχα, 1097) al haber escogido lo peor (τὸ κακίον, 1100). Añade además que no fue el δόλος lo que lo puso en esa situación, sino el deseo (πότμος, 1116) de los dioses. Aun reprobando su conducta, el Coro se identifica con la postura de Neoptólemo e invita a Filoctetes a aceptar su amistad, pero éste desprecia ahora el λέγειν humano, y en su introspección no emite una réplica para sostener el diálogo, sino que continúa con sus lamentos (οἵμοι μοι, 1123; “¡ay de mí!”) y dirige sus palabras al ‘τόξον φίλον’ (1128) arrebatado a sus manos. Esta vez el Coro insiste en que está en sus manos confiar en Neoptólemo y abandonar el destino que está eligiendo en Lemnos, pero otra vez se opone intensificando la idea del suicidio, anunciando ahora a la acción violenta de cortarse los miembros y la cabeza.
Finalmente, el último intento humano de efectuar la πειθώ proviene de Neoptólemo, quien con un ἔργον concreto, la devolución del arco, consigue, a diferencia del Corifeo, ganarse la amistad del héroe, pero no logra convencerlo de ir a Troya, a pesar de transmitir con claridad el oráculo divino y de recordarle la más ‘bella ganancia’ (καλὴ ἡ ᾿πίκτησις, 1344) que esto le proporcionará: ser estimado como el mejor de los griegos (Ἕλλήνων ἕνα κριθέντα ἄριστον, 1344-1345), ponerse en manos de quienes lo van a curar (τοῦτο το παιωνίας ἐς χεῖρας ἐλθεῖν, 1345-1346) y obtener ‘la más excelsa fama’ (κλέος ὑπέρτατον, 1347).
Filoctetes se da cuenta de la εὐνοῖα, la ‘buena intención’, que ve reflejada en las palabras de Neoptólemo y entiende que ante ellas no cabe desconfiar, pero se obstina en su razón individual, pues ceder a su orgullo implicaría un beneficio para todo el ejército. Si bien genera un vínculo de confianza con el hijo de Aquiles, la desconfianza en el λέγειν del ser humano en general es motivo principal para rechazar la integración al ejército, pues concibe que la existencia de estos maestros cuyas mentes engendran maldades producirá, también, discípulos que practicarán maldades:
….. οἷς γὰρ ἡ γνώμη κακῶν
μήτερ γένηται, τἄλλα παιδεύει κακά (1360-1361) Pues para quienes el pensamiento es madre de males Enseña también otros males
El análisis de los usos del λέγειν, específicamente del de Odiseo, ha mostrado cómo esta idea de la enseñanza de maldades podría vincularse con ciertos aspectos de la educación sofística en la Atenas de fines del siglo V a.C. La intransigencia del héroe, que no acepta alistarse nuevamente en el ejército, y el rechazo de un destino superior escogido por los dioses en pos de una vida retirada y sin gloria en Malis constituyen un modo de reaccionar a ese aspecto del λέγειν humano. Sin embargo, la renuncia al ideal heroico a que está ligado el destino del protagonista resulta una falta grave de hybris, inaceptable en un orden superior al del estrecho y limitado universo humano.