V. Las microfinanzas y sus dimensiones
3. El Crédito
3.2. El Destino de los créditos
El carácter terciarizado de la economía se expresa en el destino de los créditos de la banca (Gráfico 22) con una incidencia fuerte del comercio y los servicios, pero también con un repunte de la industria manufacturera, probablemente de aquella que cuenta con mercados de exportación. En este sentido, la situación no es muy diferente de 1989.
En las instituciones de microfinanzas reguladas (Gráfico 23) se presenta con mayor agudeza el predominio de los comerciantes en la recepción del crédito, lo cual se explica no solamente en el carácter terciarizado de la economía nacional, sino también en los siguientes elementos:
a) la manera de inserción de los migrantes recientes a la actividad económica urbana es el comercio o los servicios, por lo que el microcrédito constituye un auxilio fundamental para sus operaciones de pequeña escala.
b) los comerciantes requieren montos pequeños y plazos cortos, pues no in- vierten en activos sino en capital de trabajo y tienen una alta rotación de su capital.
c) los depósitos que captan estas instituciones son de corto plazo y por lo tanto no les permiten financiar operaciones crediticias de mayor aliento; sin embargo, sus líneas de crédito no financian solamente capital de traba- jo, sino también inversiones de pequeñas y microempresas.
Gráfico 22
Banca: Actividad Economica del Deudor (2003)
Fuente: Elaboración propia sobre datos SBEF.
Agricultura Minería Comercio y Transporte
Otros Servicios Manufactura 11% 3% 27% 26% 19% 14% Gráfico 23
Microfinanzas Reguladas: Actividad Económica del Deudor
(2003)
Fuente: Elaboración propia sobre datos SBEF.
Manufactura Servicios Otros
Agricultura Construcción Comercio y Transporte
5% 1% 56% 15% 9% 14%
80
d) estas instituciones se han concentrado solamente en la microempresa, que en su mayoría es comercial y sólo recientemente han empezado a incursionar en el financiamiento de la pequeña empresa.
e) Las líneas de crédito agropecuario se operan con prudencia, debido al riesgo natural que conlleva el sector, pero también debido a las interferencias extra económicas como los bloqueos de caminos, la politización que indu- ce al incumplimiento de los contratos de crédito o genera expectativas de condonación y los programas de crédito subvencionado que en el pasado inmediato promocionó el Estado.
La cartera de las cooperativas atiende preferentemente el crédito de consumo de sus demandantes (44% de “Otros” en el Gráfico 24), pero también tiene una línea de atención muy importante al comercio, el transporte y los servicios. El corto plazo de los depósitos es mucho más evidente en este tipo de entida- des y ello les impide, entre otras cosas, dirigir su atención a los sectores pro- ductivos.
Gráfico 24
Cooperativas: Actividad Económica del Deudor (2003)
4% 3% 1% 32% 5% 11% 44%
Manufactura Servicios Otros
Las entidades que mayor atención brindan al sector productivo, principal- mente agropecuario, aunque en la pequeña escala de sus operaciones, son las ONGs financieras, que incluso aplican diferentes tipos de innovaciones para utilizar garantías alternativas. (Gráfico 25). Sin embargo, ellas también tienen a los comerciantes como su principal tipo de clientes, probablemente debido a que se trata de un sector de rápido giro y de mayor seguridad de pago que los campesinos. Si ello es así, las no reguladas también estarían migrando hacia la atención preferente de sectores urbanos a pesar de su fuerte vocación rural. En general, las características del crédito de estas ins- tituciones parecen ser:
• Carteras relativamente pequeñas debido a más limitado acceso a fondos importantes.
• Sus líneas de crédito agropecuario se concentran en lo fundamental en las áreas de mayor potencial económico y vinculadas a los mercados, lo cual es coherente con la capacidad de pago de los clientes. Hacerlo de otra manera podría ser casi suicida para estas instituciones que, sin embargo, están fuertemente presionadas por su mandato de atender a los más po- bres.
Gráfico 25
Microfinancieras No Reguladas: Actividad Económica del Deudor
(2003) 33% 36% 9% 11% 11%
82
• Sus líneas de mayor éxito son las de libre disponibilidad que se ofrecen en las ferias rurales, donde la clientela no está conformada principalmente por productores, sino por intermediarios o población urbano-migrante. 48
• El concepto de servicios financieros rurales se ha venido imponiendo por sobre el de crédito agropecuario, lo cual constituye un mejor relevamiento de la realidad del país, donde gran parte de la población residente en el área rural no realiza actividades agropecuarias.
• La radicalidad de los movimientos sociales y políticos ha quebrado en cier- to modo la alianza que otrora existía entre estas instituciones y las organi- zaciones locales campesinas. Las instituciones crediticias se han moderni- zado adecuándose a la realidad del medio rural, pero el movimiento políti- co-social ha retrocedido a posiciones conservadoras.
El tema del desarrollo del sistema financiero rural (SFR) constituye una de las asignaturas pendientes del país, caracterizado por su baja cobertura, la poca diversificación de servicios y la inadecuada e insuficiente atención al productor agropecuario. En 1999 la cartera bruta colocada en ese rubro era de $us 23 millones entre 22.000 prestatarios, un 81% de los cuales correspondía a las ONGs financieras. El 53% de estos créditos eran individuales colocados a un plazo máximo de 5 años y a tasas sumamente variables: del 9 al 42% anual en moneda extranjera.49 Conspiran contra el desarrollo del SFR factores de diver-
so tipo:
• Operativos –como la insuficiente vinculación caminera y de comunicacio- nes y servicios– que inciden en los costos de transacción.
• De tecnología financiera, referidos a la dificultad de desarrollar una oferta que se adapte a los ciclos agropecuarios diversificados que caracterizan a las economías campesinas del Occidente del país y de las zonas de colo- nización.
• Estructurales: a) la carencia de garantías reales por parte del pequeño productor, atado a la propiedad de la tierra por una concepción jurídica protectora de corte feudal, que lo inhabilita para utilizarla como hipoteca b) el vaciamiento demográfico rural, habitado en 2001 solamente por el 37% de los habitantes de Bolivia, de los cuales un 60% son mayores de 60 años y menores de 15, 50 factor que reduce la clientela y conspira contra la gene-
ración de economías de escala.
48 Rojas, Rafael y Wisniwsli, Sylvia. Oferta Actual de Servicios Financieros en las Areas Rurales de
Bolivia FDC. La Paz. 1996.
49 Marconi, Reynaldo. Et al. Demanda por Crédito Agropecuario de Pequeños Productores. FINRURAL.
La Paz. 2000.
Cuadro 22 Distribución Regional de Cartera de Microfinanzas (2003) ($us) Depto. Total Beni 14.186.770 Chuquisaca 27.349.886 Cochabamba 75.066.339 La Paz 150.666.482 Oruro 11.756.014 Pando 3.623.055 Potosí 16.922.207 Santa Cruz 143.771.064 Tarija 23.764.570 Total 468.106.387
Nota: Incluye a Reguladas, No Re-
guladas y Cooperativas que reportan datos a FINRURAL.
Fuente: Elaboración Propia sobre Bo-
letín Microfinanzas.
El 79% de los créditos de las instituciones de microfinanzas se concentró en los departamentos del eje central, demostrando con ello que el sistema finan- ciero constituye un reflejo de las condiciones socioeconómicas del contexto y de la demanda; estas instituciones no escapan a este condicionante a pesar de su vocación de atender a la población con menor acceso a los servicios. Las economías de escala constituyen un determinante central para que cual- quier entidad alcance el punto de equilibrio y se torne rentable. (Cuadro 22)