• No se han encontrado resultados

CAPÍTULO 4 RESULTADOS

4.5 Diagnóstico en Base a la Entrevista de Expertos

La opinión de personas con experiencia y conocimiento en el campo de la Museología, Museografía, Gestión Cultural, Pedagogía y Comunicación es muy importante para considerar otros aspectos críticos que implica la calidad en el museo. Es así que a continuación se analizarán los resultados obtenidos de las entrevistas efectuadas a expertos en los temas anteriormente mencionados (ver anexo N°16).

4.5.1

Aspectos generales del museo.

Respecto a la información brindada se considera que la intensificación de la estrategia municipal de comunicación en Web 2.0 ha permitido que Yaku desarrolle estrategias, incluso de tendencia, con el fin de conseguir un servicio de información más próximo y concreto. Se cree que está basada en la necesidad que tiene el cliente cuando es solicitada y que se ha difundido bastante en redes sociales; aunque en cuanto a folletos, catálogos, no se ha percibido mayor cantidad de información circulante y que tampoco cuenta con boletines tipo mailing.

Los expertos han opinado que el museo ha tenido desde su creación accesos adecuados para personas con discapacidad. Algo que se debe resaltar es que en los

últimos años se ha iniciado un proceso de inclusión mayor para otros tipos de discapacidades y que el servicio ha mejorado a la par.

En cuanto a la museología y museografía, algunas personas han considerado que ha habido mejoras a nivel museográfico, aunque no lo suficiente en el museológico. Varios de los participantes han opinado que extrañan la exposición “El agua llega a mi casa”, misma que fue concebida como una exposición temporal, y que se convirtió en un ícono para el museo a raíz de su apertura. Durante un largo tiempo fue su exposición permanente y se encontraba en la estructura de cristal que actualmente no posee exposición. Sin embargo, se resalta que se ha innovado en otras salas, incluso se presenta un espacio dirigido exclusivamente para infantes, el cual está muy bien concebido.

Un entrevistado agrega que el museo de sitio, cuenta con recursos museográficos interactivos muy interesantes, pero lamentablemente su mantenimiento es complicado y no todos suelen estar en funcionamiento. Además, museológicamente el museo ha ido ampliando su temática e incorporando nuevas áreas como el “Sendero Ecológico” y la “Media Agua”, mas, el mensaje no es demasiado claro.

Algunos expertos consideran que los elementos educativos y didácticos de la exposición permanente pueden ser potenciados, incluso opinan que valdría la pena capacitar mejor a los mediadores para que puedan aprovechar dichos recursos y hacer más significativa la experiencia. Uno de los entrevistados (experto N°1) afirma que la exposición con la que se inauguró Yaku era más interactiva y actualmente el museo cuenta con más recursos didácticos digitales pero que no tienen la misma fuerza educativa que la anterior exposición.

En cuanto al acondicionamiento de las salas en general creen que las condiciones son satisfactorias (clima, iluminación, etcétera). Existen extintores en cada área, buena ventilación, luz necesaria. No obstante un profesional afirma que en la exposición permanente recién inaugurada “Yakushimi”, debería mejorarse la condición de temperatura, éste es un espacio bastante frío debido a que en un inicio fue planificado como parqueadero, y ahora acoge a esta muestra de arte contemporáneo sonoro.

En cuanto a los servicios complementarios, los expertos han opinado que el museo ha desarrollado multifuncionalidad, por ejemplo existe un Kiosco que a su vez es mirador y se conecta al “Sendero Ecológico Pumamaqui”. Además de espacios amplios para la recepción de eventos con parqueaderos suficientes, las zonas de descanso del museo son muy adecuadas, incluso cuenta con los baños necesarios. Otras personas consideran que desde su inauguración el museo mejoró con la implementación del kiosco manejado por gente de la comunidad, sin embargo debería existir una mayor oferta. No existe una tienda en el museo lo cual sería un importante servicio complementario a incorporar.

Respecto a la estructura organizacional se ha opinado que el museo ha ido desarrollando áreas técnicas claves como: museología educativa, museografía, comunicación, mediación comunitaria, tecnologías, mediación, administración. No obstante, se considera que la capacitación del personal debe ser continua para que las áreas tengan un desempeño y desarrollo óptimo.

Como aspecto adicional entre los progresos de Yaku, un entrevistado (experto N°3) considera que actualmente cuenta con el respaldo municipal y de la comunidad, afirma que ambos son un apoyo y están comprometidos con el futuro de la institución.

4.5.2

Función educativa.

En lo que se refiere a la pertinencia y comunicación del mensaje museológico diferenciado para diverso tipo de público, varios educadores coinciden en que los recorridos deben ser estructurados y dirigidos en función de la edad y conocimientos de los estudiantes cuando de grupos escolares se trata. Por otra parte, hay quien piensa que por su naturaleza el Yaku es percibido como un museo para niños. Por su contenido, se podría decir que técnicamente su mensaje puede ser comprendido por todo tipo de público, esto se debe a la gran afluencia de público familiar, es así que la visita debe ejecutarse en función de las necesidades de públicos diversos. Otro público importante son los vecinos y habitantes de los barrios aledaños que cada vez tienen más cercanía con el museo.

En cuanto al recorrido, duración e itinerario los expertos creen que el mediador debe tomarse el tiempo necesario para realizar el recorrido tomando en cuenta las necesidades y condiciones del visitante. De lo que han podido percibir en las visitas realizadas, la técnica de mediación hace posible adaptarse al grupo y sus particularidades.

El mobiliario y el espacio físico de las exposiciones si están pensados para diferente tipo de público, la mayoría de elementos están diseñados para niños y para lo cual su altura es adecuada, por ejemplo: en la “Sala Achachay” las cosas están ergonómicamente diseñadas para los niños más pequeños. Pero no se debe ignorar el hecho de que el museo requiere innovación periódica para que la exposición no muestre lo mismo siempre. También se recomienda un mejor aprovechamiento del espacio físico de la construcción de cristal.

Los recursos y material didáctico - lúdico se considera que deben ser optimizados y que definitivamente pueden mejorarse, además algunos expertos creen que el mediador debe ser más creativo y enfocar su uso de acuerdo a la edad del visitante.

Los programas educativos complementarios a las exposiciones son componentes valiosos que permiten retroalimentar y enriquecer la visita. Pero se debería mejora la difusión de los mismos.

Respecto a la veracidad y eficiencia de los mediadores, los expertos opinan que han podido percibir que existe una buena transmisión de la información y que es muy importante la seguridad con la que se dirigen a los visitantes así como la confiabilidad de la entrega de la información, pues se está hablando de un tema que debe promover conciencia. Un educador (experto N°1) opina que es mejor una visita corta de calidad que una hecha al apuro; ha podido evidenciar que por falta de tiempo el mediador ha evitado explicar algunos temas, así como tampoco ha utilizado recursos de las salas porque implica demoras en su recorrido.

En cuanto a las actividades de cierre y retroalimentación de lo aprendido al final del recorrido un entrevistado (experto N°5) piensa que el recorrido de Yaku no se trata de un proceso de aprendizaje continuo y lineal que deba ser evaluado o retroalimentado al finalizar. Comenta que la lógica educativa de Yaku, responde a la

educación no formal donde no existe un guión de lecciones o aprendizajes establecidos, sino que los visitantes construyen su propio aprendizaje en función de sus contextos y experiencias individuales o colectivas, en tal sentido sería un error crear un plan de esa naturaleza. La misma evaluación en ese sentido es complicada, no existen agendas temáticas y si bien se puede evaluar la satisfacción del público no se puede medir sus aprendizajes personales.

Sin embargo, los demás expertos (5) consideraron que estas actividades son necesarias porque fomentan efectivamente la participación del visitante, y que refuerzan la labor educativa del museo, pues incluso forma parte del componente evaluativo de la acción educativa general. Opinan que la autoevaluación es necesaria para mejorar la actividad. Incluso sienten que con estas actividades se puede crear un vínculo entre el profesor y el mediador cuando de grupos escolares se trata, les ayuda a trabajar la memoria y percepción, consideran que la retroalimentación es importante en todo proceso de educación formal e informal, es más algunos sugieren que se implementen más seguido actividades de cierre. Un profesional (experto N°4) propuso desarrollar pequeños experimentos con los visitantes, montados en un mini laboratorio, para que se motiven a ser los futuros investigadores.

En cuanto al uso de medios alternativos a la labor del mediador, por ejemplo: audio-guías, folletos descriptivos, etcétera; se conoce que Yaku no posee un sistema de audio-guías y que el material informativo es reducido. Un entrevistado opina que las estrategias de mediación son una de las formas más eficaces para crear experiencias significativas en los museos, sobre todo en públicos latinoamericanos que aprecian el valor de la compañía y la conversación. El uso de una audio guía no complementa la labor de un mediador, y en cambio reemplaza a un guía lineal. Sirve bien para conocer información puntual y no lo recomendaría en Yaku cuya lógica educativa se basa más en la experiencia. Los folletos son un recurso que puede servir más para visitas independientes y en ningún caso pueden mejorar la experiencia de una visita mediada.

A estas alturas de la investigación se realizaron tres preguntas clave acerca del servicio de educación (parte medular del estudio) para grupos escolares, estas son:

¿Cree que el museo es un sitio que permite a los niños afianzar conocimientos vistos en clase? Cinco de seis de expertos creen que sí, efectivamente en el museo se consolidan conocimientos, dicho espacio logra respaldar el sentimiento de interés y se forma una cultura de aprendizaje in situ y colectiva. Sin embargo un profesional comenta que lo importante en ese caso es no convertir al museo en un aula más. No cree que el museo deba ser visto como un instrumento pedagógico para la escuela, sino como una forma paralela de entender el mundo sin necesidad del abordaje de temáticas con un currículo específico.

¿Cuál cree que es el principal motivo por el que las escuelas visitan el museo? Cinco de seis expertos concuerdan en que las escuelas ven al museo como un recurso educativo y requieren salir de una escolaridad que poco aporta al desarrollo de cada educando. Además en el museo los niños logran vivir experiencias diferentes que en la escuela desde una forma activa y práctica que muchas veces en las aulas no es posible realizar, más aún, cuando se trata de instituciones educativas de escasos recursos. Comentan además que es el único en su tipo y busca concientizar sobre el correcto uso del agua. Otro profesional cree que generalmente las escuelas realizan estas visitas como una actividad recreativa para los estudiantes a manera de paseo, considera que las visitas tienen que ver con un espacio de diversión para los estudiantes.

¿Cree que la educación no formal que impulsa el museo debe ser evaluada o medida de alguna forma para conocer los resultados que tiene? Cinco de seis expertos responde que es necesario efectuar estudios de impacto para medir los resultados y así también realizar la verificación de objetivos propuestos (que cada vez deberían ser más ambiciosos en el aspecto educativo). Los expertos consideran que cualquier tipo de educación merece llevar seguimiento, sugieren que el museo debería contar con escalas cuali- cuantitativas basadas en estándares que el mismo proponga. Para esto será necesario un estudio profundo de la función educativa y su desempeño.

Quien difiere de todas estas opiniones planteadas (experto N°5) expresa que la educación no formal por su característica de educación libre no tiene la facilidad de evaluación como la educación formal donde el examen de fin de año mide los resultados de aprendizaje. La educación no formal contribuye con la formación de

ciudadanía más crítica, los aprendizajes no son los mismos para cada individuo, no se asimilan de la misma manera, ni en el mismo momento, por lo tanto no existe una forma concreta de evaluación. Por lo general en estos casos se realizan estudios de percepción de los públicos para saber cuál ha sido su grado de satisfacción de la oferta recibida en el museo, pero sería absurdo pensar en seguimiento formal y medido de la educación no formal. Se pueden evaluar los recursos, las estrategias, las formas de llegar a los públicos, más no los contenidos y los resultados en los visitantes.

Entre otros aspectos estudiados se encuentran las actividades educativas dirigidas a los niños de 5 a 11 años. En lo que se refiere a niños de 5 a 7 años se estima que la visita debería durar entre 20 a 30 minutos, en grupos conformados hasta por 15 niños con la asistencia de un solo mediador. Para los niños de 8 a 11 años la vista podría ser de 30 a 40 minutos, de igual forma en grupos hasta de 15 personas. En lo posible los expertos recomiendan que los grupos escolares no deben sobrepasar las 20 personas, sin embargo, en la práctica existe una fuerte demanda por parte de grupos mayores, pero el museo debe tratar de no disminuir la calidad de la experiencia.

En otro ámbito los entrevistados creen importante la participación del profesor durante el recorrido, no solo por el manejo de la disciplina del grupo, sino además porque conoce a sus niños y sabrá de antemano como encaminar ciertas situaciones. Involucrar a los docentes debe ser parte de la estrategia de los mediadores, los niños tienen un vínculo con sus maestros, y se pueden construir significados y aprendizajes más apropiados. Sin embargo, debe evitarse una influencia condicionante para el niño y dejar que construya por sí solo el conocimiento.

El papel del profesor en la visita además de acompañamiento es de apoyo al proceso de mediación a partir del conocimiento del contexto social del grupo. Es decir, que el maestro puede contextualizar lo que se cuenta en el museo en base a experiencias vividas en el aula.

Los expertos opinan que la mejor manera de manejar la mala conducta de un niño durante el recorrido es delegar responsabilidades al niño, hacerlo participar y

motivarlo, jamás ignorarlo. Afirma un educador que esto sucede cuando el niño se siente aburrido o molesto, por ello el mediador deberá ser más dinámico, tendrá que modular la voz e incluso expresarse corporalmente para tener más atención.

Han opinado los entrevistados que los temas expuestos en Yaku son de interés de los niños y que no son conocimientos difíciles de asimilar para los más pequeños. Creen que hay herramientas tecnológicas que podrían implementarse en las salas para mayor interactividad, pero hay que saber balancear, pues se ha probado que la tecnología digital no es necesariamente lo que más llama la atención en los niños ni en los adultos. Generalmente las estrategias de interacción mecánicas que permiten descubrir el mundo, que requieren más motricidad y manipulación, suelen ser más llamativas.

Para finalizar lo que respecta al área educativa, se les pidió a los participantes que dieran una sugerencia para que el museo pueda medir el impacto de la función educativa, estas son: la dinámica de construcción y validación de los conocimientos. La mediación de la comunidad de aprendizaje posibilita que los conocimientos sean socializados y se garantice el acceso real y directo. Realizar tablas de cotejo, evaluaciones a grupos focales de estudio (estudios sociales de impacto), hacer un seguimiento de lo compartido, llegando en lo posterior a las instituciones educativas para fortalecer lo aprendido. Hacer un test para niños alrededor del tema, y que sean tabulados los datos para publicaciones. Sin embargo, un entrevistado considera que el museo no debe medir el aprendizaje de los visitantes, afirma que para eso está la escuela.

4.5.3

Sostenibilidad cultural y ambiental.

En cuanto a este tema los participantes concuerdan que por su naturaleza el museo está comprometido totalmente con el medio ambiente y el trabajo con la comunidad. Es un espacio que se encuentra constantemente innovando y que genera interés en las nuevas generaciones. Pero podría mejorar el rescate y revalorización de conocimientos y prácticas ancestrales. Un entrevistado (experto1) expresa que este tema es muy importante y positivo, porque el agua, los ríos y la lluvia eran considerados dioses en nuestras culturas primigenias.

4.5.4

Sostenibilidad social.

Los entrevistados consideran que en general el museo logra tener relación estrecha con la comunidad, han planteado como ejemplo los proyectos de la Sala Vecinos y el Club de Educadores, igualmente la Huerta que promueve la participación de personas de la tercera edad. Además el Kiosco genera trabajo para algunas personas del sector.

En cuanto a las redes sociales y comunicación por internet, un participante (experto 5) siente que se podría mejorar la comunicación con mailing lista directa del Yaku, también publicaciones en facebook más frecuentes con información cotidiana de lo que se va realizando con los públicos. Se sugiere poder realizar concursos de fotografía en el museo o de carácter trivial a través de facebook o twitter.

4.5.5

Sostenibilidad económica.

Los aspectos que se necesitan mejorar en este campo lo han observado personas estrechamente relacionas a la gestión de museos. Es así que un experto (el número 5) considera que la dependencia del museo a la Fundación Museos de la Ciudad es positiva en el sentido de que se optimizan recursos en lo administrativo, sin embargo, la dependencia municipal que existe es nociva porque se vuelve dependiente de agendas e intereses políticos o inclusive individuales como se ha visto en el último año y medio que sólo se ha presentado contenido de arte contemporáneo. En tal sentido se considera que lo mejor sería que exista una verdadera independencia de acción técnica y temática aunque la administración sea conjunta, eso se puede lograr a través de reglamentos claros que determinen competencias técnicas y de gestión de la coordinación del museo, diferentes a las competencias administrativas de la dirección de la Fundación.

También se cree conveniente generar una cooperación con el sector privado y otros sectores públicos, a fin de realizar inversiones conjuntas que fortalezcan la acción de Yaku. Argumentan que se requiere concientización por parte de los ciudadanos respecto de los costos de los servicios culturales para que aporten con la sostenibilidad. Se debe comenzar a involucrar a la empresa privada como

auspiciantes para que existan mayores y más regulares ingresos económicos que permitan reinversión en servicio a la ciudadanía sin dependencia de una sola fuente.

Por otro lado se sugiere continuar estableciendo planes operativos anuales que se adapten correctamente a los objetivos y funciones del museo, pero sin permitir que las actividades de imprevisto sean impuestas sobre las necesidades planificadas.

Otra sugerencia es que el museo difunda más sobre el alquiler de sus espacios para eventos, genere una tienda de souveniers, incluso que oferte los productos salidos de la huerta. Otra alternativa es crear una Asociación o Fundación de Amigos del Museo, que sea el organismo que capte los ingresos y su utilización.

4.5.6

Gestión cultural.

Respecto al tema se ha opinado que los procesos administrativos son muy complicados y retrasan la gestión de actividades del museo. Se debería poder actuar sin uso del sistema de contratación pública.