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ODI SA I I Dice Ifá: Que si es mujer, su marido lleva más de quince días sin tocarle Tiene

In document Caminos de Ifá Odi y Omoluos (página 151-153)

EDIGBERE I I Rezo: Adifafún Erdibre Olofin Fiyesi Mowawe Mogro Kubi Osokapra Shangó, Olofin

ODI SA I I Dice Ifá: Que si es mujer, su marido lleva más de quince días sin tocarle Tiene

un ser que lo protege que se llama Francisco. Hay una persona que dice que mientras que existan brujerías en el mundo, usted no levantará la cabeza. Cántele al Ángel de su Guarda. Ifá de espiritismo. No haga favores. Kaferefun Olokun,

Yemayá. Las mujeres lo van a llevar a la sepultura. No coma quimbombó, malanga ni frijoles colorados. Báñese en el mar. No puede mandar a nadie a levantarse de su cama. La suerte no está donde usted trabaja. Para estar bien tiene que hacer ebbó con akukó, ewé erán, flor de agua, omí okún, opolopó eré, boniato y tomar agua salada. Le gusta robar y es porfiado. Usted está enfermo de su persona pero usted se cree que está bien. Usted piensa dar un viaje a otra tierra, pero no lo quiere decir a nadie. Respete a los omó Yemayá, usted ha querido saber más que Orunmila.

En este Ifá había un hombre que estaba robando y soñó, entonces fue a casa de

Orunmila quien le mandó a hacer ebbó y oborí con eyelé meyi funfún -dos palomas blancas-. A los pocos días volvió a robar, lo sorprendieron y salió gateando como un perro.

Kaferefun Oshosi. No porfíe que pierde.

Odi Sa es odun de falsedades.

La persona está en peligro de hechicerías.

Para resolver grandes problemas: Se le da abó capado a Yemayá.

Dice Ifá: Que cuando sus amigos lo vean a usted en un apuro lo van a abandonar. Usted va a peligrar porque lo van a traicionar.

Odi Sa es el signo del ahorcado.

Señala caída del miembro, habla Osain. Se le enciende una lámpara a Yemayá, un coco de agua, añil, oñigán, siete palanquetas, aceite, siete mechas. Despojar la casa con verdolaga y aberinkulo, rogarle a Egun con un akukó, siete huevos criollos, un coco, epó, epó en los eñí adié, los nombres de los arayé, una itaná, ewé teteboru. Con el akukó se hace sarayeye y se pregunta el destino.

Habla de los muertos familiares mayores. Marca maldición de madre por algo mal hecho.

Se recomienda baño de efún. Se le da abó a Egun con una cazuela. El abó se cuelga que la lerí quede sobre la cazuela. Todos los ingredientes van en la barriga del abó y se envuelve en ashó dundún junto con la ikoko y para la manigua. Su bien viene por el mar. Usted nació en una loma.

Ojun Odisa: Va montado en espuela de akukó, aikordié, veintiún iguí, oshé, kolá,

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Tiene tres Egun que tienen que controlar y para eso se le hace una obra en eyelé

meta. Se sienta a la persona en una silla, a la izquierda y en el piso se pinta Odi

Sa dentro de un círculo. A la derecha su signo de awofaká, kofa o Ifá. Dentro de un círculo a su espalda se pinta un odun que se le pregunta a Orunmila cuál es. Estos círculos se cargan con obí, ataré, ekú, eyá, abagdó, epó. Entonces se llama en el círculo de Obé Sa al guía, se le reza el odun y se le da la eyelé poniendo la lerí

eyelé en el círculo y se le da eyerbale de la lerí al círculo. En el signo de kofa, awofaká o Ifá se llama a Egun protector y se procede igual. En el de atrás se llama a Egun

Gusitula y se hace lo mismo. Después se pregunta para donde va todo. Entonces se pinta estos tres odun en el plato detrás de la puerta y ahí se llama al Egun que le convenga cada vez que desee resolver una situación determinada.

Odi Sa, lerí etú, eyelé desbaratadas junto con semillas de eleguedé, ilekán, oñí y efún. Se hace una pasta y se pone en una igba pintada de funfún y pupua y se cuelga de la parte de afuera. Además lleva un Osain con dos espuelas de akukó, aikordié, veintiún iguí. Se forra con ashó y cuentas de Elegbá, come vino seco, humo de ashá y eyerbale de eyelé.

El cráneo de la euré de Orunmila se seca y se carga con palos -se pregunta cuántos y cuáles son- aikordié, fura, una jujú akukó. Dentro lleva sacu sacu de manigua y río y una hierba del patio de su casa, se rocía con vino seco.

Había un hombre que quería mucho a su mujer pero ella no lo quería a él. La mujer se murió y el hombre la enterró en su propia casa y le hizo una tumba en forma de caballete. Y él sólo se alimentaba de la raíz de la yuca porque quería morirse, y comenzó a llamar a la muerte porque no podía vivir sin su mujer. Tanto llamó a la muerte que esta se le presentó y le dijo: “Esa mujer por la que tú lloras, nunca te quiso, estaba a tu lado por su conveniencia, así que déjala tranquila y vive tu vida”. El hombre continuó llorando e implorándole a la muerte que le permitiera ver a su mujer, entonces Ikú le dijo: “Coge rabo de malú

funfún y uno de malú dundún y bogbo ewé -todas las hierbas- y a las doce de noche llama a tu mujer, que ella hablará contigo. Así lo hizo el hombre, y la mujer se le presentó y le dijo no me llames más, déjame descansar en paz y perdóname porque yo nunca te quise y en recompensa por haberte hecho creer en vida que te amaba, te dejaré una recompensa. Y la difunta le señaló para una furnia donde había una fortuna en dinero y joyas.

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In document Caminos de Ifá Odi y Omoluos (página 151-153)