Introducción 175
La perspectiva de las mujeres en el impacto en el tejido social 179
Sentidos y contrasentidos de las estrategias de guerra 180
Una guerra contra la población 183
El amedrentamiento colectivo 185
Constricción comunitaria: reorganización del tejido social 186
Destrucción comunitaria 190
Desplazamientos, despojos y desarraigos 192
Los impactos invisibles 194
Casos colectivos y experiencia de las mujeres 197
AntioquiaMujeres víctimas de la Operación Orión en Medellín 197
La vida en los barrios 197
La invasión de calles y vidas 199
El impacto del operativo en las mujeres 206
Enfrentando las consecuencias de la violencia 211 Reparación como reconocimiento hacia las mujeres 214 BogotáMujeres madres y hermanas de Soacha. De “falsos positivos” 216 a ejecuciones extrajudiciales
El hallazgo del horror 216
Las mujeres cuentan los hechos 218
El proceso de búsqueda 223
Amenazas y desprotección 225
El duelo traumático en el sin sentido 227
Hacer del dolor un lazo colectivo 232
Verdad y justicia como reparación 234
BolívarMujeres resistentes del corregimiento de San José del Playón 237
Vivir en medio del conflicto 237
Los impactos nunca vistos 241
Afrontamiento y organización colectiva 248
Reconstruir las condiciones a través de la reparación 252 Cauca Mujeres víctimas de la masacre del Naya 256
La vida en el Naya antes 256
Incursión paramilitar, masacre y atrocidades 258
Impactos en las mujeres indígenas 264
Organización, crecimiento, identidad 269
Reparación colectiva y superación de la marginación 271
De la tranquilidad a la presencia armada y el desplazamiento 274 Memorias en disputa: el caso de Palacios 278 Mil impactos hacia la vida de las mujeres 280
Continuum de violencias 287
La construcción y apoyo de organizaciones 287 Reparación para superar el histórico olvido 290 PutumayoMujeres resistentes del corregimiento de Puerto Colón (San Miguel) 292
Violencia sexual contra las mujeres 292
Impactos traumáticos repetidos 296
Pérdidas y destrucción comunitaria 299
Apoyo mutuo y espacios de palabra 301
La paz como parte de la reparación y del futuro 305 RisaraldaMujeres víctimas de la Operación Libertad en Quinchía 307
Contexto y antecedentes de los hechos 307
La detención masiva 308
Violencias específicas contra las mujeres 313
Impactos en las vidas de las mujeres 316
Impactos en la sexualidad y relaciones afectivas 319
La continuación del estigma 321
Cambios familiares y apoyo comunitario 322
Limpiar el nombre y asumir la responsabilidad 325 Santander Mujeres afrodescendientes en situación de desplazamiento 329 en Bucaramanga
La violencia que lleva al desplazamiento 329
Muchos orígenes de una misma historia 330
Impactos de la violencia, desplazamiento y discriminación 334 Fortalezas, identidad y organización de las mujeres 341
Restitución y oportunidades 345
Valle del CaucaMujeres familiares de los diputados de la Asamblea 348 Departamental del Valle del Cauca, secuestrados y asesinados
Un día cuando esta pesadilla empieza 348
De la espera interminable al golpe final 350
Afrontando el dolor y la incomprensión 357
Los impactos comunitarios de la violencia se analizan aquí desde la perspectiva colectiva de
las mujeres. La violencia del conflicto armado supone un ataque y un ejercicio de control de
procesos colectivos, tales como organizaciones sociales o comunidades que se convierten
en objetivo militar y objeto de desprecio. La afectación a esto que llamamos tejido social, forma parte de esta dinámica de la violencia en un contexto de conflicto armado como el de Colombia. La escala masiva de la violencia sufrida, el ataque a procesos organizativos o comunitarios y el control del territorio, suponen un impacto colectivo y social más allá de la suma de impactos individuales. La dimensión colectiva es diferente en los distintos casos, si bien todos tienen en común la perspectiva de la afectación a las mujeres.
En muchos de estos casos, la vida de la gente ha sido considerada una zona roja de control
o rosa en disputa. Las dinámicas del control de la población y el territorio o de la guerra
explican por qué esta violencia afectó de manera colectiva a las comunidades y específi- camente a las mujeres.
Los casos analizados en este apartado corresponden a diferentes patrones de violencia
ejercida contra las mujeres, como un intento de controlar sus procesos organizativos, gol- pear o dominar las bases de su vida colectiva. En unos casos, como en el de las mujeres de
AMI en la Comuna 13 de Medellín, ellas han sido ejemplo de organización comunitaria y liderazgo de las mujeres, a la vez que objeto de represión y control a partir de la llamada operación Orión llevada a cabo por el ejército y policía en 2002.
En otros casos la violencia sufrida por las mujeres tiene una dimensión social y política que las agrupó al convertirlas en víctimas de hechos similares, y a la que ellas dieron sentido organizándose o tejiendo lazos entre sí. Entre estos casos colectivos se analiza el de las Madres de Soacha afectadas por las ejecuciones extrajudiciales llamadas eufemís-
ticamente “falsos positivos”, y las familiares de los diputados de Cali secuestrados por las FARC y posteriormente asesinados.
En otras situaciones, las mujeres sufrieron violaciones de derechos humanos como conse- cuencia de las detenciones arbitrarias masivas llevadas a cabo en operativos indiscrimina-
dos, como el de Quinchía en Risaralda en 2003 y que dos años después fueron liberadas. Las consecuencias del estigma y las vivencias de la cárcel, y las dificultades de reintegra- ción posterior han marcado sus vidas.
Los ataques a comunidades enteras pueden verse en los casos de El Baudó (Chocó), con
asesinatos selectivos y continuas violaciones de derechos humanos y desplazamiento fa-
miliar masivo, que tuvo un enorme impacto en las mujeres. El desplazamiento forzado de las mujeres afrodescendientes del Pacífico que tuvieron que refugiarse en Bucaramanga, y enfrentar el choque cultural, las dificultades de retomar su vida o defender sus derechos en un contexto en el que las vivencias de discriminación y el impacto de la violencia su-
frida han seguido marcando sus vidas.
En otros casos, han sido las tomas guerrilleras de comunidades en zonas en disputa, como
las de Puerto Colón, las que han visto la generalización de la violencia y la tensión po-
lítica en la vida cotidiana de las mujeres y su resistencia. La afectación a las mujeres indígenas a partir del análisis del caso colectivo de la masacre del Naya, afectó de forma muy profunda a las mujeres, cuya experiencia es poco reconocida cuando esos impactos se incluyen en los efectos colectivos de una comunidad.
También se incluyen en el estudio de los casos colectivos, las experiencias de resistencia de las mujeres del Playón (Bolívar) frente a los intentos de ser desplazadas por grupos paramilitares, afirmándose como mujeres en medio del conflicto.
Experiencias colectivas de mujeres indígenas y afrodescendientes, mujeres campesinas o de sectores urbanos, mujeres de sectores populares, mujeres pobres y de clase media. Mujeres afectadas por la violencia del Estado, los grupos paramilitares y la guerrilla. Es-
tos casos colectivos ponen énfasis en una experiencia transversal en la que las mujeres se reconocen como víctimas y en su dimensión de sobrevivientes.
Este rico tejido de experiencia es parte del sentido de este trabajo, basado en la articula-
ción local y las formas colectivas en cómo las mujeres han sido afectadas, pero también y sobre todo resisten o denuncian las situaciones vividas colectivamente. Más allá de las experiencias de cada uno de estos colectivos, estos ejemplos ponen, en el horizonte de los procesos de reconstrucción social en Colombia, la necesidad de contar con enfoques que se dirijan en el fortalecimiento del tejido social y especialmente del papel protagónico
colectivo de las mujeres en estos procesos.
En la primera parte de este capítulo se abordan los impactos colectivos señalados en los testimonios individuales de las víctimas. La segunda parte recoge el análisis de los 9 ca-
sos colectivos incluidos en este trabajo, desarrollados de forma conjunta con las mujeres
que participaron en ellos. La historia de estos casos, de estas historias compartidas sigue
caminando, no son historias cerradas. Este trabajo es también un reconocimiento de estas experiencias de las mujeres y un estímulo para que las políticas de verdad, justicia
y reparación reconozcan y fortalezcan estas experiencias de las mujeres tan frecuente- mente invisibilizadas.
Los casos fueron escritos de forma colectiva, comenzando con un proceso de confianza y expresión grupal, en el que las mujeres se identificaban unas con otras y para las que
la reconstrucción de sus historias compartidas tenía sentido. Esta dimensión de proceso,
estuvo en la reconstrucción colectiva de los hechos, sus vivencias del impacto y la ma-
nera en cómo enfrentaron los hechos. También en sus reflexiones sobre lo que significa al reparación en estos casos desde la perspectiva colectiva de las mujeres afectadas. Una vez escritos los casos fueron leídos y complementados por las mujeres que participaron, validando desde la perspectiva de consenso las reflexiones testimonios y análisis de lo que cada una de estas experiencias ha supuesto23.
Ninguno de estos casos ha terminado. Desde la perspectiva jurídica, muchos son casos sin investigación o resultados judiciales. Ninguno de ellos se ha beneficiado de políticas de reparación colectiva, a pesar del enorme impacto que han tenido en sus vidas y las de sus comunidades. Algunos son casos conocidos, otros prácticamente han permanecido en el olvido o en el silencio de lo que pasó. Como tantos otros en Colombia. No son casos “cerrados”, sino historias colectivas que siguen caminando. La fotografía que proporcio-
na este capítulo muestra los impactos y los desafíos de la reconstrucción del tejido social desde la perspectiva colectica de las mujeres. Una historia que necesita respuestas efecti-
vas, y un respeto del que forma parte este trabajo.
23 No se refieren nombres de las mujeres que participaron en los grupos. Dada la identificación grupal con el caso se evitan referencias individuales, a diferencia de las citas de testimonios individuales recogidas en otros capítulos.
Cuando pasa eso, no solamente se afecta el núcleo familiar, sino también la comu-
nidad. Todo se detuvo. Yo me fui, me desplacé, a mí me dio mucho miedo. Cartago,
Valle del Cauca, 2000, P.882.
Este testimonio expresa el sentir del impacto individual, familiar y colectivo que produce el conflicto armado en la vida de miles de mujeres colombianas. En medio de costumbres y tradiciones alteradas, roles trastocados y nuevos mundos impuestos, las mujeres entre-
vistadas han sobrevivido valiente y silenciosamente al horror de la guerra. Con la piel y el alma laceradas, muchas de ellas y sus familias han sido desarraigadas de territorios y cotidianidades, resistiendo en soledad el asedio del miedo, el dolor y la crueldad. Por
ello, para muchas de ellas, la memoria colectiva de lo vivido se convierte en la posibilidad
de transformar sufrimientos, abandonos y desidias en esperanza de dignificación, recla-
mando el resarcimiento de sus derechos vulnerados a toda una sociedad, muchos años
indolente a las atrocidades por ellas padecidas.
Qué bueno que quedara en la memoria histórica, porque esto sí es una historia que a uno le ha pasado y que más que todo somos mujeres. En el barrio todas las que vivimos somos cabeza de familia, son muy poquitos los hombres que hay ahí en el barrio. Somos mujeres. Por eso es que nos dicen: ¡ay a ese barrio no le dan
ayuda porque esas mujeres hoy dicen una cosa, otro dicen otra! Sucre, Cauca,
2002, P.390.
Al recuperar la historia no contada de mujeres víctimas y sobrevivientes de este largo y cruento conflicto armado, se hace notorio un relato común de hechos deliberados de gue- rra para destruir los bienes patrimoniales de una comunidad, romper sus vínculos sociales
y familiares, así como trastocar la urdimbre de sentidos simbólicos, históricos y afectivos que se construyen en un territorio.
En Colombia, este conflicto armado no solo ha dejado huellas profundas en la vida y el cuerpo de las mujeres; también su narrativa de crueldades nos relata hechos poco