I. ANTECEDENTES Y PLANTEAMIENTO DE OBJETIVOS
4. Discapacidad y empleo
4.1. Discapacidad y empleo en las personas con discapacidad en Chile
Se tiende a pensar que las personas con discapacidad no pueden trabajar. Es una idea errónea, la mayoría de las personas con discapacidad desean trabajar, y si se les brinda la oportunidad pueden trabajar y lo hacen.
Como se detalla en el capítulo anterior, Chile ha ratificado Instrumentos Jurídicos de apoyo internacional que respaldan la inclusión laboral de personas con discapacidad. Los más relevantes de aquellos y que tienen directa relación con el ámbito laboral, son: Convenio 159 de la Organización Internacional del Trabajo, aprobado en Chile en agosto de 1994; Trabajo Decente de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, ratificado Chile 2008; Convención sobre los Derechos de las personas con Discapacidad, 2006, ratificada por Chile en agosto de 2008; Ley 20.422, Normas sobre Igualdad de oportunidades e Inclusión Social de las Personas con Discapacidad, 2010.
a) El Convenio 159 de la Organización Internacional del Trabajo, establece que deberá respetarse la igualdad de oportunidades y de trato para trabajadores(as) inválidos(as). Las medidas positivas especiales encaminadas a lograr la igualdad efectiva de oportunidades y de trato entre los trabajadores inválidos y los demás trabajadores no deberán considerarse discriminatorias respecto de estos últimos.
b) Trabajo Decente, es un concepto que considera el acceso a trabajos productivos y adecuadamente remunerados; socialmente protegidos, con resguardo a los
56 derechos fundamentales en el trabajo, sin discriminación, e incorpora el diálogo social como método fundamental para los consensos (Servicio Nacional de la Discapacidad, 2013)
c) Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, en su Artículo 27, Trabajo y Empleo, establece que los Estados Partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a trabajar en igualdad de condiciones con las demás; ello incluye el derecho a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente elegido o aceptado en un mercado y entornos laborales abiertos, inclusivos y accesibles a las personas con discapacidad. Los Estados Partes salvaguardarán y promoverán el ejercicio del derecho al trabajo, incluso para las personas que adquieran una discapacidad durante el empleo, adoptando medidas pertinentes, incluida la promulgación de legislación.
d) Normas sobre Igualdad de oportunidades e Inclusión Social de las Personas con Discapacidad, ley N°20.422, en su Artículo 43, deja de manifiesto que el Estado promoverá y aplicará medidas para fomentar la inclusión laboral de las personas con discapacidad, difundiendo prácticas laborales de inclusión y no discriminación; promover la creación y diseño de procedimientos, tecnologías, productos y servicios laborales accesibles y difundir su aplicación; crear y ejecutar, por sí o por intermedio de personas naturales o jurídicas con o sin fines de lucro, programas de acceso al empleo para personas con discapacidad; difundir los instrumentos jurídicos y recomendaciones sobre el empleo de las personas con discapacidad aprobados por la Organización Internacional del Trabajo.
Chile, también se compromete a través de Políticas Públicas a reconocer la Inclusión Laboral de las Personas con Discapacidad. Las políticas de Inclusión Laboral en Chile están orientadas al desarrollo de las buenas prácticas laborales de empresas públicas y privadas hacia personas con discapacidad y a promover la inclusión laboral de la población, en los ámbitos públicos y privados, en la actividad productiva del país para el alcance de la igualdad de oportunidades.
Con el propósito de graficar la situación laboral de las personas con discapacidad en Chile, se presenta un marco general de prevalencia nacional respecto de datos referidos a la población con discapacitada, en género, tipo, grado, estudios y ocupación. Estos datos fueron evidenciados en un comienzo, por el Primer Estudio Nacional de la Discapacidad en Chile (Endisc-CIF), a partir de un trabajo colaborativo entre el Fondo Nacional de la Discapacidad, FONADIS (en la actualidad SENADIS) y
57 el Instituto Nacional de Estadísticas, INE, en el año 2004 (FONADIS, 2005) y posteriormente por la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional, Casen, por el Ministerio de Desarrollo Social de Chile, en el año 2011.
La Endisc-CIF, estimó que en Chile existe un 12,93% de personas con discapacidad, de las cuales un 52,8% son mujeres y un 41,8% son hombres; un 31,3% presenta discapacidad física, un 19,0% visual, 13,9% viscerales, 10,3% múltiples, 9,0% intelectual, 8,7% auditiva y 7,8% psíquica. De ellos, la prevalencia de discapacidad de acuerdo a sus grados es de 7,2% para discapacidad leve, el 3,2% discapacidad moderada y un 2,5% discapacidad severa.
Respecto de la situación educativa de las personas con discapacidad, más de la mitad no ha completado la Educación Básica. En detalle, un 9,82% no tiene estudios aprobados, el 42,73% Educación básica incompleta, el 9,74% Educación básica completa, el 13,91% Educación media incompleta, el 13,18% Educación media completa, el 0,57% Educación Técnica, CFT incompleta, el 0,29% Educación Técnica, CFT completa, el 1,02% Educación Profesional, IP incompleta, 0,30% Educación Profesional, IP completa, el 2,39% Educación Universitaria incompleta, 2,07% Educación Universitaria completa, el 2,41% Educación diferencial y el 1,58%Nivel de estudios ignorado.
Con relación al empleo, el 48% de las personas mayores de 15 años realiza un trabajo remunerado en Chile, sin embargo en las personas con discapacidad solo alcanza al 29%, y de los cuales un 38.7 % son mujeres y 61.3 % son hombres. El desempleo de personas con discapacidad intelectual a nivel nacional corresponde al 70,8%.
Otro dato relevante es el que aporta Millas (2005) graficando que de las personas que realizan trabajo remunerado en el país, sólo el 8,8% son personas con discapacidad y que por cada 4 personas con discapacidad que trabajan remuneradamente, 7 personas con discapacidad no lo hacen. Por cada 2 personas sin discapacidad que trabajan remuneradamente, 3 personas con discapacidad no lo hacen. De cada 3 personas de la población general que no trabajan hay 4 personas con discapacidad que no trabajan (Acción RSE, 2005).
Posteriormente, en el año 2011, la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional, Casen, realizada por el Ministerio de Desarrollo Social de Chile, permite conocer información actualizada sobre las características la población con discapacidad en el país. En ella se define que el porcentaje de las personas con discapacidad es del 6,3%, de las cuales un 18,4% se encuentran en edad de trabajar. De estos últimos, el
58 18% son hombres y el 18,7% son mujeres y solo el 23,4% tiene estudios. En detalle, un 19,4% Sin Educación Formal; 30,6% Básica Incompleta; 15,7% Básica Completa; 11,3% Media Humanística Incompleta; 1,8% Media Técnica Profesional Incompleta; 10,8% Media Humanística Completa; 3,3% Media Técnica Completa; 2,3% Técnico Nivel Superior o Profesional Incompleta; 4,8% Técnico Nivel Superior o Profesional Completa.
Respecto a la condición de actividad de las personas con discapacidad, solo el 20,1% se definen como ocupados, el 1,8% desocupados y el 78,1% se encuentran inactivos. Así mismo, en la tasa de participación laboral de las personas con discapacidad, el 29,5% son hombres y el 16,3% son mujeres (Ministerio de Desarrollo Social, 2011).
Al comparar ambas encuestas, se evidencia una baja en la prevalencia de persona con discapacidad en Chile (de un 12,3% a un 6,3%), así como también en la situación de ocupación (de un 29% a un 20,1%). Contrario a ello, hay un significativo aumento en el factor estudios completos, se pasa de un 9,74% a un 15,7% de Educación básica completa, de un 13,18% a un 14,1% de Educación media completa y de un 0,59% a un 4,8% de Técnico Nivel Superior o Profesional Completa.
Sin duda que estos datos demuestran una contrariedad hacia las políticas públicas, en el sentido de que mientras se observa un aumento en la cantidad de personas con discapacidad que han completado sus estudios, ya sea en la educación básica, media o técnico de nivel superior, las cifras de ocupación demuestran que van en retroceso.
El porcentaje de inserción laboral es cada vez menor a medida que el grado de discapacidad es mayor. Según cifras, 1 de cada 3 personas con discapacidad leve realiza un trabajo remunerado, 1 de cada 4 personas con discapacidad moderada lo hace y en el caso de la discapacidad severa, sólo 1 de cada 8 personas trabaja remuneradamente.
4.2. La inclusión laboral de las personas con discapacidad intelectual en Chile