I. ANTECEDENTES Y PLANTEAMIENTO DE OBJETIVOS
5. Justificación del trabajo: Objetivos e hipótesis
El marco conceptual de la conducta vocacional, al que se le ha dedicado en la presente investigación un apartado específico con anterioridad, considera la conducta vocacional como parte del proceso de socialización que lleva a cabo una persona, que aporta capacidades, conocimientos, intereses, motivaciones y expectativas, y se dirige a un entorno social adulto con la intención de participar en situaciones laborales o productivas, que resultan útiles socialmente (Rivas, 1995, 2003)
Es importante señalar que esta consideración sistémica de la conducta vocacional desarrollada por Rivas, ha constituido y de hecho constituye una referencia ineludible en todos los estudios e investigaciones que quieran hacerse al respecto en la medida que ha fijado con claridad los condicionantes o determinantes que la conforman de una forma amplia, exhaustiva y posiblemente la más completa en el momento actual de la investigación en nuestro entorno.
En contextos hispanoparlantes se han desarrollado investigaciones en torno al tema pero siempre utilizando muestras de personas sin dificultades específicas, en distintos contextos educativos, para la realización de los instrumentos de evaluación de los indicadores que el modelo propone. Nunca ha sido abordado hasta este momento una evaluación de estos indicadores para personas con presencia de leve incapacidad cognitiva en contextos escolares, si bien fue una aspiración deseable por el propio autor del Modelo (Rivas, 1955). Y este ha sido el empeño de este trabajo.
Considerar la conducta vocacional como parte del proceso de socialización, es una meta perseguible, deseable y alcanzable para cualquier persona, cuyos patrones de la conducta vocacional no son diferentes entre discapacidades o sujetos carentes de ello (López y Rivas, 1999). Y este empeño cobra mayor justificación si tomamos en cuenta
71 que en Chile, solo el 29,2% de las personas con discapacidad mayores de 15 años realizan un trabajo remunerado (Acción RSE, 2005).
Esto es un dato relevante para poder considerar que los sistemas educativos, como parte del sistema social, no han logrado satisfacer las necesidades vocacionales de toda la población, y en este caso la de los jóvenes con discapacidad, y se estaría generando por lo tanto, un vacio en la meta final de la escolaridad, es decir, en la integración social de los todos los jóvenes al mundo laboral.
Para desarrollar y evaluar este proceso en este tipo de población es necesario apoyase en instrumentos adecuados para este cometido acordes con los planteamientos del modelo. Y en caso de no haberlos o considerar que los existentes no son los adecuados se impone la necesidad de crearlos para llevar a término este proceso y no generar una mayor desatención de la población objeto de nuestros estudio.
Esos instrumentos deben evaluar los indicadores de la conducta vocacional, al igual que los existentes para personas no afectadas de discapacidad cognitiva.
Estos indicadores que son los aspectos psicogenéticos y sociogenéticos más relevantes de la conducta vocacional, a los que ya hemos hecho referencia con anterioridad , son los siguientes:
La historia personal, con el tratamiento de los biodatos como condicionamiento personal
Los intereses vocacionales, como mecanismo para conocer la atracción que siente el sujeto por las distintas áreas o campos vocacionales;
Las características de Personalidad como sustrato activo de la conducta vocacional; Las aptitudes y destrezas, como variables psicológicas que condicionan el desempeño profesional, además de las capacidades para resolver las exigencias de un puesto de trabajo;
Los estilos de aprendizaje, como papel mediador que tienen los estilos de aprendizaje escolar y su trasunto posterior en el mundo del trabajo y vocacional en general y su trasunto posterior en el mundo del trabajo y vocacional en general.
Es importante señalar la inexistencia en estos momentos de una batería de instrumentos ad hoc destinados a tal cometido dentro de los postulados y el marco conceptual de la conducta vocacional que en esta investigación se postula, considerada por otra parte como una de las más completas y experimentadas en nuestro entorno.
Un reciente revisión sobre programas de orientación y empleo con apoyo de personas con discapacidad intelectual (Becerra, Montanero y Lucero, 2012) donde se
72 presenta un estudio descriptivo de los programas existente en este ámbito de población da constancia de ello.
En esta misma línea Riaño (2012) en su tesis doctoral dedicada al desarrollo de un programa de cualificación profesional inicial en donde desarrolla un itinerario laboral y planificación centrada en las personas con necesidades diversas pone de manifiesto una vez más la existencia de programas que desarrollan el proceso de inserción pero no la existencia de instrumentos de evaluación de los indicadores codeterminantes de la conducta vocacional para estas personas.
Es cierto que hay una gran preocupación por la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad intelectual mediante los programas de empleo con apoyo y ello constituye un reto para la orientación (Lucas, Carbonero, 2002) Iturbide, Serrano, 2004; Egido, Cerrillo, Camina ,2009) y el mismo profesor Rivas y su grupo de investigación también le han dedicado varios apartados al tema (Rivas, 1005, 2003; Rivas y Lopez (1999) pero en ninguno aparece pruebas específicas y adaptadas a esta población. Se aboga por la necesidad de evaluar a estas personas pero en ningún caso hay el desarrollo de instrumentos concretos.
Abordar el objetivo de este trabajo como es la construcción de unos instrumentos que permitan valorar estos condicionantes y determinantes para un especñifico grupo de población como son las personas afectadas por un grado leve de incapacidad cognitiva dentro de este marco conceptual constituye un reto
En consecuencia el objetivo de esta investigación es: la construcción de instrumentos que evalúen los indicadores de la conducta vocacional desarrollados por Rivas (1995), en muestra de estudiantes con discapacidad intelectual leve en etapa de transición escuela-empleo.
Este objetivo genérico se concreta en objetivos específicos en base a los indicadores señalados de la conducta vocacional:
1. Construir un instrumento para evaluar la historia personal de los estudiantes con discapacidad intelectual leve
2. Construir un instrumento para evaluar los intereses vocacionales de los estudiantes con discapacidad intelectual leve
3. Construir un instrumento para evaluar los intereses vocacionales centrados por oficios de los estudiantes con discapacidad intelectual leve
73 4. Construir/Adaptar un cuestionario que evalué los factores de la personalidad de los estudiantes con discapacidad intelectual leve.
5. Construir/adaptar un cuestionario que permita evaluar las aptitudes y destrezas de los estudiantes con discapacidad intelectual leve.
6. Construir/Adaptar un cuestionario que permita evaluar los estilos individuales de aprendizaje de los estudiantes con discapacidad intelectual leve.
Como complemento a este objetivo constructivo de instrumentos parece conveniente analizar la relación que guardan los datos que se obtengan de estos indicadores en relación con la elección de oficios dado que el modelo de conducta vocacional que seguimos se basa en los supuestos de interrelación de todos ellos.
Y este complemento es posible realizarlo a través de los resultados que se obtengan en la aplicación piloto que se realiza.
En base a ello y dentro de este contexto y en referencia a estos supuestos se formulan las siguientes hipótesis:
1. La historia personal (biodatos) condicionan la elección de intereses profesionales y oficios en personas afectadas por una deficiencia cognitiva leve.
2. Las dimensiones de la personalidad influyen de forma significativa en la elección de intereses profesionales y oficios en personas afectadas por una deficiencia cognitiva leve.
3. Los estilos de aprendizaje influyen de forma significativa en la elección de intereses profesionales y oficios en personas afectadas por una deficiencia cognitiva leve.
4. Las habilidades y destrezas influyen de forma significativa en la elección de intereses profesionales y oficios en personas afectadas por una deficiencia cognitiva leve.
A estas hipótesis parece conveniente añadir las posibles relaciones existentes entre los indicadores con independencia a su relación con el campo de los intereses vocacionales y oficios. Y esto se formula en las siguientes hipótesis
5. La historia personal (Biodatos) se relaciona de forma significativa con las dimensiones de la personalidad, los estilos de aprendizaje y las habilidades y destrezas en personas afectadas por una deficiencia cognitiva leve.
6. Las dimensiones de personalidad, los estilos de aprendizaje y las habilidades y destreza están relacionados entre sí en personas afectadas por una deficiencia cognitiva leve.
75 II. MARCO EMPÍRICO
77 Tomando como referencia el objetivo señalado en el punto 5 se ha procedido a realizar una doble acción: La primera consistente en la construcción o en su caso adaptación de los instrumentos que permitan evaluar los indicadores de la conducta vocacional en estas personas; La segunda , la aplicación , a modo de estudio piloto, con un limitado grupo de sujetos afectados por una incapacidad cognitiva leve, de su operatividad y adecuado funcionamiento.
La primera acción constituye el grueso fundamental de este trabajo y con ello se cubre una laguna existente en relación a los instrumentos que permitan evaluar los indicadores de la conducta vocacional en personas afectadas con ese nivel de capacidad intelectual leve. El apartado 6 de este trabajo se expone la forma en que se ha llevado a término esta acción.
La segunda acción, estudio piloto, se considera como un primer acercamiento a las posibles confirmaciones de las relaciones existentes entre todos los indicadores de la conducta vocacional. El apartado 7 de este trabajo se describe la forma en que se ha llevado a término esta acción.