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DISTRIBUIDORAS MITICAS DE LOS 80’s

Una adivinanza: ¿qué es lo primero que vemos de una película cuando empieza? Respuesta: el logo de la compañía distribuidora. Otra adivinanza: ¿qué pueden tener en común a menudo películas que nos gustan pero que no están hechas por los mismos técnicos o intérpretes? Respuesta: la distribuidora también. Su familiaridad, dada por la repetición, las han terminado convirtiendo en algo más que meras empresas y en algunos casos empujándolas directas al campo generador de fascinaciones mitómanas, con sus emblemas, sus cortinillas de presentación y las evocaciones que provocan en el espectador experimentado...

Para un fan fetichista y coleccionista como yo (ambas cosas, coleccionismo y fetichismo, suelen ir unidas) siempre ha sido motivo de fascinación esto de las productoras de cine y sus logos... Además, como rata de videoclub, mi fetichismo enfermizo también se recrea en los estuches, carátulas y demás artwork que traían las pelis y las cintas de video (hablo de los tiempos del VHS, claro). Una vez más os tengo que dar la paliza con los años 80, porque en esa década, en la que yo era un niño que se tragaba pelis a granel, quedé sumido en la fascinación más absoluta ante los logos de productoras y/o distribuidoras como Izaro Films, Vestron Video, Lightning Video o la Orion Pictures.

El catálogo de todas esas productoras y distribuidoras, mayormente independientes, es hoy objeto de coleccionistas. Yo mismo he llegado al orgasmo cuando he podido localizar en un videoclub, que esté liquidando pelis, films como Terrorvision (1986, de Ted

Nicolau, producida por la Empire de los hermanos Band) que aún conserven su estuche

original de la Vestron Video!!!! Sí, me puedo pasar un día entero acariciando aquel logo en relieve que hay dentro del estuche. Entonces había detalles tan cuidados como ése, eran los míticos tiempos del VHS ochentero.

Otro de mis fetiches favoritos eran las etiquetas de las cintas VHS. Recuerdo que me encantaban las de CBS/FOX porque venían muchos detalles como la duración de la cinta o la fecha...y yo era un fanático de los datos y todo eso me ponía muy cachondo. También me molaban mucho las etiquetas de Lightning Video, que distribuía algunas pelis de la

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volví a ver un film distribuido por Lightning Video y el logo no solo salía antes de la peli sino también después de los créditos finales...¡Qué entrañable!

¿Os acordáis de las pegatinas con hologramas? Mmmmmm...Qué delicia. Aquellas pegatinas con hologramas de la Warner, por ejemplo. O esa pegatina rectangular llena de números. Me quedaba embobado con esas chorradas. Por no hablar ya de las carátulas, el diseño...aquellos estuches enormes que luego cayeron en el olvido pero que molaban un huevo. Más aun cuando ponían carátulas tridimensionales como la de la mítica “Exploradores” (Explorers, 1985, de Joe Dante) !!!! Qué tiempos!!!

En fin, uno recuerda hoy en día todas esas empresas que nos atrajeron a la magia del cine. Aunque me doy cuenta de que ya llevo unos párrafos haciéndolo, merece la pena hacerles un pequeño repaso nostálgico:

New Line Cinema fue de las independientes

más míticas de los 80. Se fundó en 1967 gracias a Robert Shaye y Michael Lynne, y empezaron a especializarse en cine de género. No fue hasta los años 80 cuando empezaron de verdad a darse a conocer y hacer pelis interesantes. Primero con cosas como “Solos en la Oscuridad” (Alone in the Dark, 1982, de Jack Sholder) o “Polyester” (1981) de John Waters, y luego pegando el pelotazo con la saga Pesadilla en Elm Street (A Nightmare on Elm Street, la primera en 1984 y dirigida por Wes Craven). También nos regalaron la saga Critters (la primera en 1986 y de Stephen Herek) o películas que hoy son clásicos como Hidden: Lo oculto (Hidden, 1987, de Jack Sholder) o Phenomena (1985) de

Dario Argento. Aunque hoy en día sigue en activo, en 1993 New Line fue comprada por Ted Turner por 505 millones de dólares y pasó a formar parte del imperio Time Warner,

por lo que ya ni es independiente ni sus películas son lo mismo.

Vestron Video es uno de los grandes mitos de los fanáticos del video. Propiedad de Austin Furs, pionero del mercado del vídeo, logró reunir en su Vestron Inc. distintas

divisiones como Vestron Pictures, Vestron International Group o Vestron Video

International. Pero todos recordamos la Vestron Video, la pionera de la distribución en

VHS de peliculas de serie B. Fue también la primera en lanzar videos de National

Geographic y sus tentáculos llegaban a todo el planeta. En su época de esplendor llegó a

manejar el diez por ciento del mercado de video de USA compitiendo de igual a igual con las grandes multinacionales. Por desgracia (y como pasó con otras distribuidoras), se metieron a financiar sus propias películas (entre ellas la deliciosa Acero Azul (Blue Steel, 1990, de Kathryn Bigelow) con Jamie Lee Curtis) y se arruinaron...una pena. Pero ahí quedan la ristra de pelis que nos trajeron: Re-Animator (1985, de Stuart Gordon),

Resonator (From Beyond, 1986, de Stuart Gordon también), la saga Ghoulies (1985, de

Luca Bercovici), La Puerta (The Gate, 1987, de Tibor Takács), The Majorettes (1986, de S. William Hinzman), Robot Holocaust (1986, de Tim Kincaid), Muntant Hunt (1987, de Tim Kincaid también), El Día de los Inocentes (April Fool’s Day, 1986, de

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Fred Walton), Casa de Papel (Paperhouse, 1988, de Bernard Rose), CHUD II (CHUD II: Bud the Chud, 1989, de David Irving), El Vengador Tóxico 3 (The Toxic Avenger Part III: The Last Temptation of Toxie, 1989, de Michael Herz / Lloyd Kaufman), etc…muchos de esos títulos en coalición con Lightning Video, otro mito.

Lightning Video era otra distribuidora

más modesta, a pesar de lo cual consiguieron distribuir sus films internacionalmente (muchas veces de la mano de la más poderosa Vestron Video), en nuestro país por ejemplo, y viceversa, películas europeas en los Estados Unidos. Venia ya de los 70’s y dejó de existir a finales de los 80’s. Gracias a Lightning Video muchos americanos pudieron ver films como

Macabro (Macabre, 1980) de Lamberto

Bava, Manhattan Baby (1982) de Fulci

o la española y ultra cutre Serpiente de Mar (1984) de Amando de Ossorio. Pero también sacaron a la luz del video mucha serie B y Z como El Vengador Tóxico (The Toxic Avenger, 1985, de Michael Herz / Lloyd Kaufman), Zombiethon (1986, de Ken Dixon),

TerrorVision (1986, de Ted Nicolaou) o Street Trash (1987, de J. Michael Muro),

además de miles de gores italianos de la más baja estofa.

Carolco Pictures fue otra productora mítica de los 80, fundada por Mario Kassar y

Andrew Vajna (al más puro estilo de la Cannon Group) se centró en las pelis de acción y ultraviolencia ochentera. Sin ir más lejos la productora se estrenó con El Acorralado (First Blood, 1982, de Ted Kotcheff), fundando el mito y la saga de Rambo, casi nada. Siguieron trabajando con Sylvester Stallone en pelis como Encerrado (Lock Up, 1989, de John Flynn), Máximo Riesgo (Cliffhanger, 1993, de Renny Harlin) o las secuelas de “El Acorralado” (Rambo, 1985, de George P. Cosmatos; Rambo III, 1988, de Peter MacDonald) y por supuesto también financiaron a Schwarzenegger en Desafio Total (Total Recall, 1990, de Paul Verhoeven), Danko: Calor Rojo (Red Heat, 1988, de Walter Hill) y Terminator 2 (1991, de James Cameron). Aparte hicieron films como las secuelas de Aguila de Acero (la primera Iron Eagle fue de 1986, de Sidney J. Furie, puro mito de videoclub), Profundidad 6 (DeepStar Six, 1989, de Sean Sean S. Cunningham), La

Escalera de Jacob (Jacob’s Ladder, 1990, de Adrian Lyne), Johnny el Guapo (Johnny

Handsome, 1989, de Walter Hill), Shocker (1989, de Wes Craven), Reposeida (Repossessed, 1990, de Bob Logan) y exitazos como Instinto Básico (Basic Instinct, 1992, de Paul Verhoeven), la ya mencionada “Terminator 2” o Soldado Universal (Universal Soldier, 1992, de Roland Emmerich). Con el nuevo mega-éxito de Stargate (1994, de nuevo Roland Emmerich) parecían imparables ya (el cáncer de las independientes; tener éxito y crecer demasiado)... pero dos mega-fracasos seguidos como

Showgirls (1995, de Paul Verhoeven) y La Isla de las Cabezas Cortadas (Cutthroat

Island, 1995, de Renny Harlin) arruinaron a la compañía y se declaró en bancarrota. Game Over.

Orion Pictures fue otra productora y distribuidora de imborrable recuerdo (ese logo con

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y otros colegas que abandonaron la United Artist para hacer lo que les saliera de las pelotas. Fueron estrenado pelis como El Despertar (The Awakening, 1980, de Mike Newell), Excalibur (1981, de John Boorman)... así como algunos films de Woody Allen hasta llegar su gran bombazo: Robocop en 1987 (de Paul Verhoeven). No hacían ascos a ningún género, pero a los fans del Fantástico nos dio no solo la saga de “Robocop”, sino también Atracción Diabólica (Monkey Shines, 1988) de George A. Romero o incluso

La familia Addams (The Adams Family, 1991, de Barry Sonnenfeld). En el campo de

la distribución, Orion sí se metió más en el cine de terror, y así Vestida para Matar (Dressed to Kill, 1980, de Brian de Palma), Lobos Humanos (Wolfen, 1981, de Michael Wadleigh) o las secuelas de Terror en Amityville fueron distribuidas con su logo. Por no hablar de Terminator (1984, de James Cameron), El Regreso de los Muertos Vivientes (Return of the Living Dead, 1985, de Dan O’Bannon) o Los Creyentes (The Belivers, 1987, de John Schlesinger), que también distribuyeron al mundo mundial.

Aparte de todo esto ahí estaban la Troma, Cannon Group o la Empire como productoras míticas de los 80 que nos hicieron babear de gusto a los fans. Bueno, a mí la Troma nunca me hizo mucha gracia (salvo un par de films como “El Vengador Tóxico” o “Mutantes en la Universidad”) pero está claro que marcaron época con sus guarrerías delirantes. De la Cannon y de la Empire no hablaré más porque merecerían sendos artículos dedicados a cada una, de tan enormes como fueron.

Creo que lo lógico es acabar hablando de la Dimesion Films que, aunque en realidad no es una independiente (pues siempre dependió en última instancia de la Disney aunque los hermanos Weinstein hacian lo que les daba la gana) sí que ha creado todo un catálogo de cine fantástico interesante y ha marcado el camino durante finales de los años 90 y en el nuevo milenio.

Dimesion Films nació como una división de Miramax (la reina de las indies en su

momento) que estaba dirigida por Bob Weinstein y se iba a centrar en el cine de género fantaterrorífico. Se estrenó con dos films como Hellraiser III: Infierno en la Tierra (Hellraiser III: Hell on Earth, de Anthony Hickox) y Los Chicos del Maiz II: Cosecha

Urbana (Children of the Corn II: The Final Sacrifice, de David Price), ambas de 1992.

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independientes y de bajo presupuesto. Así, la Dimension se dedicaba indistintamente a la producción y a la distribución según le conviniera con cada proyecto que podía adquirir de este corte. Solo un año después consiguieron su primer bombazo con El Cuervo (The Crow, 1993, de Alex Proyas), recaudando más de 50 millones de dólares, y después de eso fue encadenando éxitos incluso hasta hacer sombra a la propia Miramax. Y es que Dimension en los 90 estrenó cosas como Abierto Hasta el Amanecer (From Dusk Till Dawn, 1996, de Robert Rodriguez), Scream (1996, de Wes Craven), Mimic (1997, de Guillermo del Toro), Halloween H20 (1998, de Steve Miner), Phantoms (1998, de Joe Chappelle), The Faculty (1998, de Robert Rodriguez) y secuelas mil (o sea, entregas de sagas como “Hellraiser”, “Scream”, “Los Chicos del Maiz”, etc) (1)

También nos ha dado pelis de culto como Ángeles y Demonios (The Prophecy, 1995, de Gregory Widen), Regreso Inesperado (Mother’s Boy, 1994, de Yves Simoneau con

Jamie Lee Curtis haciendo de mala) o Existenz (1999) de Cronenberg, así como

distribuyeron en USA films europeos como The Hole (2001, de Nick Hamm), Los Sin

Nombre, Darkness (1999 y 2002, respectivamente, ambas de Jaume Balagueró) o Los Otros (2001) de Amenábar.

Como decía, Dimension Films, nunca fue una independiente de verdad, pero actuó como si lo fuera aunque con la pasta de una major. En ese sentido Dimension logró el sueño que no habían alcanzado gente como los hermanos Band o Lloyd Kaufman: hacer las pelis que le daban la gana sin preocuparse de presupuestos. Pero la vida no siempre es de color de rosa, claro.

A veces sueño con que volverán las cintas VHS de la CBS/FOX con sus entrañables pegatinas a las estanterías de los videoclubs... pero oh, mierda, estamos en el 2007 y toda la magia se ha esfumado... para siempre. Aquellas productoras míticas ya no existen, ni saldrán nuevas (¿Acaso el anzuelo lleno de cebo de mentirijilla de la Fantastic Factory ha conseguido que alguien pique cual barbo despistado?) Quizá esa falta de riesgo, de iniciativa y de productores alocados es lo que ha vuelto tan aburrido el actual cine de terror.

Notas

1. Dimension Films es tan rentable, que cuando en 2005 los hermanos Bob y

Harvey Weinsteins abandonan Miramax (la compañía que ellos han hecho tan fuerte como es hoy) por diferencias irreconciliables con la casa propietaria Disney, en sus condiciones de salida "amitosa" firman que se llevan Dimension como "finiquito". Hoy en día Dimension forma parte de la nueva productora The Weinstein Company. Y es que este tipo de cine tal vez no da el prestigio de oscarizadas como "Las Horas" (The Hours, 2002, de Stephen Daldry) o "Shakespeare in Love" (1998, de John Madden), pero hacen feliz a mucha gente.

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UNIVERSO PSICOSIS