La realidad es que existen diversos enfoques de lo que es la Victimología.
Estos enfoques dependen en mucho de cómo se defina a la víctima, lo que está muy ligado a la orientación ideológica y filosófica del investigador.
61 López Rey y Arrojo, Manuel. Criminología. Tomo II. Editorial Aguilar, Madrid, España, 1978, p. 145. ...'
62 López Rey y Arrojo, Manuel. Op. di., p. 146. '
63 Cressey, Donald R. Warehousing Crimináis. University of California, USA, 1982.
I,;is « oiiicnics que tenemos actualmente son tres: la positivista, l,i mleíaí (ioiiisi.i y la critica, que han sido consideradas como verda-ilrros paiadigmas, es decir conjuntos de conocimientos que resuel¬ven (o ¡turnia resolver) determinados problemas (o grupo de pro-ilemas), bajo un patrón aceptado por una parte de la comunidad cienitifica.65 cada paradigma tiene su propia ideología (y en mucho la ideo¬logía lleva a elegir el paradigma) y su modelo para resolver los pro¬blemas que plantea el propio paradigma.
Para mejor comprensión, elaboramos el siguiente esquema, que (Hiede ser aplicable tanto a la Criminología66 como a la Victimología.67
Paradigma (teoría) Tendencia (ideología) Modelo (perspectiva) Positivista Conservadora Consensual Interaccionista Liberal Pluralista Crítico Socialista Conflictual
Ahora explicaremos cómo puede entenderse la Victimología según los diferentes enfoques:
A) Victimología conservadora
El enfoque conservador es fundamentalmente positivista y por lo tanto es causalista, la Victimología estudia las relaciones víctima-( riminal, y es concebida como una rama de la Criminología.
El modelo de explicación es el consensual, la sociedad es cap¬tada como una estructura bien integrada persistente y estable, basada en el consenso acerca de los valores imperantes.
La ley refleja los deseos y esperanzas colectivas, y representa el sentir popular, por lo tanto, sirve a todos por igual, protegiendo al ciudadano de la victimización.
65 Para estudiar la teoría de los paradigmas véase: Kuhn, Thomas S. La estructura di l/is revoluciones científicas. Fondo de Cultura Económica, México, 1983.
66 Cfr, Michalowski, Raymond J. Perspective and Paradigm. En Theory in Criminology, SAGE Publications, USA, 1977, pp. 17 y ss.
67 Falandysz, Lech y Kubala, Krysztof. Theoretical Issues and Developments in Victimology. Victimology Newsletter, vol. 4, núm, 1. Fachhochschule Niederrhein. School of Social Studies. República Federal de Alemania, 1985, pp. 1 y ss.
El criminal es diferente al no criminal y, desde luego, a la víctima. La víctima es identificada con el sujeto pasivo del delito; los casos de autovictimización (drogadictos, alcohólicos, prostitutas, otros desviados) son tratados en forma similar a los delincuentes.
Las víctimas estudiadas son las víctimas conocidas, es decir las que llegan al sistema de justicia, y el interés máximo es saber si son "culpables" o "inocentes", debiéndose socorrer a estas últimas.
Esta Victimología, llamada conservadora, criminal, penal o "anti- victimología", es la que con mayor facilidad adoptan los sistemas de justicia (independientemente de la ideología oficial), ya que les permite evadir toda responsabilidad estatal en el fenómeno victimal; las víctimas lo son por causa de los criminales rebeldes e inconformes, o por su propia culpa al provocar o precipitar el crimen.
B) Victimología liberal
La Victimología liberal sigue un modelo pluralista, en el que la ley existe no porque los individuos estén generalmente de acuerdo con la definición de lo bueno y lo malo, sino precisamente porque están en desacuerdo.
La sociedad es captada como múltiple y plural, donde coinciden grupos con diferencias marcadas (raza, religión, status, etc.), y por lo tanto valores, metas e intereses diversos y aun contradictorios.
Este pluralismo lleva al acuerdo general de un mecanismo que pueda resolver los conflictos pacíficamente, por lo que se establece el sistema legal, que es neutral y está por encima de las partes, es tan sólo el arbitro que dirime las disputas.
La Victimología de corte liberal ha tomado el paradigma interac- cionista, en que se considera la criminalidad no desde la conducta sino desde la respuesta que provoca.
La conducta criminal es la que se etiqueta como tal, y por lo tanto, el sujeto es también etiquetado como criminal o desviado.
Todo esto sucede en un fenómeno de interacción entre etique-tador y etiquetado, de aquí las diferentes etiquetas para conductas o sujetos similares.
El sujeto etiquetado tiende a identificarse con su etiqueta, y aun cumplir la "profecía cumplida".
, El interaccionismo se ha considerado básicamente "victimoló-gico", sobre todo en conceptos como desviación secundaria (Lemert) o carrera desviada (Becker), donde el desviado es considerado una víctima.
Las soluciones propuestas van hacia un mejoramiento progresi-de l.i sociedad y una justicia que logre mitigar el sufrimiento
(!) Virtimología socialista '" ''''
Kl modelo conflictual seguido por la Victimología de corte so-i i.ilistn reconoce las diferencias sociales, los diversos grupos y sus nmllictos de valores, metas e intereses
Kl fondo real del conflicto es la lucha por el poder, en que unos li.ii,ni de obtenerlo y otros de mantenerlo.
La ley defiende los intereses de aquellos que tienen el poder II.M.I hacerlo; el aparato judicial por lo tanto no es neutro, y protege los intereses de la clase en el poder, y no de la colectividad en (general.
Esta Victimología censura básicamente el estado capitalista, en el que se sostiene un orden social y económico que preserva el poder y sus privilegios, criminalizando conductas que atenían con-11,1 dicho orden.
La Victimología socialista maneja un paradigma crítico, que |)iopone un cambio de estructuras sociales definitivo, que evite la victimización y la violación de derechos humanos igualitarios.
Por lo tanto, acepta un estándar de justicia, y capta al Estado } su sistema de justicia como naturalmente victimizador, ya que atenta principalmente contra las clases menos privilegiadas de la sociedad; y olvida las víctimas de la dominación y la represión.
La definición de víctima en este enfoque es notablemente amplia. 11.6. CONCLUSIONES
Independientemente de la posición tomada respecto a la Victi- mología la mayoría (por no decir la totalidad) de los tratadistas reco¬nocen que los aspectos bio-psico-sociales, criminológicos, políticos } legales referentes a la víctima han sido descuidados.
Se ha hecho una toma de conciencia con relación a la víctima; y es acuerdo unánime que no puede abandonarse el estudio de su personalidad y su participación en hechos de carácter criminal.
La opinión de que la Victimología debe formar parte de la criminología es cada vez más difundida; de hecho, no hay criminólogo
moderno que olvide tratar el problema victimal en su obra, aunque pueda negar la autonomía o existencia de la joven ciencia.118- m- 70
En un principio, tan sólo una minoría aceptaba a la Victimología como una ciencia separada y autónoma, pero conforme se ha pro¬fundizado en el estudio de las víctimas, un mayor número de cien¬tíficos van optando por considerar al menos la posibilidad de auto¬nomía, tomando en cuenta fenómenos como los de la víctima sin crimen y autovictimización.
Fattah71 nos relata cómo los esfuerzos tendientes a arrojar luz sobre el rol efectivo de la víctima dentro de la génesis del crimen y las tentativas de desarrollar un modelo dinámico que vaya más allá del enfoque de las características y los atributos, han sufrido un retro¬ceso y han sido minados por una crítica exacerbante del concepto de víctima catalizadora o precipitante (aquella que contribuye mayor¬mente a la comisión del delito).
Ciertos autores han extendido sus críticas al concepto de vícti¬mas catalizadoras o precipitantes a toda la Victimología acusándola de ser "el arte de culpar a la víctima".
El hacer alusión a la negligencia de la víctima, a su imprudencia o a su falta de precaución, es simplemente una manera entre otras, de poner en evidencia la importancia de factores situacionales o actualizantes y de subrayar la relación estrecha entre ciertos delitos y las oportunidades de cometerlos.
Lo anterior no debe ser interpretado como un esfuerzo delibe¬rado de culpar a la víctima o de disculpar al criminal. Es una tentativa de explicar los motivos de la agresión y de analizar la cadena de even¬tos que ha finalmente desembocado en la comisión de un delito.
La preocupación por la definición de la Victimología y de su objeto de estudio se vio patente en los tres primeros Symposia, dando lugar a apasionadas discusiones.
Algunos autores han llevado a considerar el debate sobre la independencia como estéril, así, en el IV Symposium se propuso no discutir el problema de la autonomía de la Victimología, quedando de acuerdo en que cada quien puede tener un concepto de la Victimología, sea éste amplio (en la proposición de Mendelsohn) o restringido, es decir puramente criminológico.
68 Un ejemplo lo representan: Garrido, Vicente, Stangeland, Per y Redondo, San¬tiago. Principios de Criminología. Tirant lo Blanch, Valencia, España, 1999, p. 662.
69 Ver también: Herrero Herrero, César. Criminología. Dykinson, España, 1997, p. 156.
70 Por todos: García-Pablos de Molina, Antonio. Tratado de Criminología. Tirant lo Blanch, España, 1999, p. 105.
A l.i mism;i < oiirlusión llegó el Convenio de Bellagio (Italia, I'(75), (|ii<- p.ii ii<> del punto de que no era correcto proponer una iliTilín IDII ( oinplru de la Victimología, a causa de la variedad de las disciplinas dcscrilas c involucradas en el tema y a causa de su actual ri.ipa de desarrollo.
KM la i ( unión de Japón se vio ya la tendencia clara a aceptar una VK limología en sentido amplio y a estudiar categorías victímales independientes del fenómeno criminal.
Ks necesario tomar una postura al respecto, pues en mucho de ella depende el resto del desarrollo de esta obra.
Aunque pudiere parecer paradoja, nosotros concedemos en toda HM amplitud la autonomía a la Victimología, y a la vez aceptamos su pertenencia a la Criminología.
Kn los siguientes capítulos fundamentaremos nuestra afirma- • ion; adelantemos ahora cuál es el planteamiento básico.
En cuanto logra identificar un objeto propio y reunir las carac-i< i ísticas requeridas para toda ciencia factica, la Victimología adquie-i (• su autonomía científica.
Por otra parte, concurre a formar la gran síntesis criminológica; i|ne no se puede concebir, sin el análisis de las víctimas.
Nadie negaría que la Biología, la Antropología, la Psicología o l.i Sociología tienen total autonomía científica, y que su objeto de < .nidio supera en mucho al fenómeno antisocial.
Nadie duda ya que estas ciencias vienen a conformar la síntesis • i iminológica, creando un conjunto de conocimientos nuevos, diver- •.<>s de su objeto original.
Algo semejante sucede con la Victimología; su objeto de estu¬dio es más amplio que el fenómeno criminal y la relación criminal-VH tima, por lo que puede manejarse en forma independiente; por otra parte, concurre con las otras ciencias criminológicas a confor¬mar la síntesis que es la esencia de la Criminología.
Situación semejante guarda la Fenología, cuya autonomía cien-hlica ha sido demostrada,72 al identificar plenamente su objeto (la ieacción social), y esto no obsta para que sea parte fundamental de la Criminología.
El problema es, por lo tanto, aparente. La solución puede en- (ontrarse en el reconocimiento de una Victimología General (como de una Psicología, Sociología o Biología Generales), que estudia a
todas las víctimas, y de una Victimología Criminológica, concurrente a la síntesis criminológica y encargada específicamente de estudiar a las víctimas de conductas antisociales.
En cuanto a los diversos enfoques, teorías y planteamientos, son naturales y aun necesarios en una comunidad científica.
Es claro que la Victimología nace dentro de un paradigma positivista, y que es este enfoque el que aún prevalece; reconocemos que en esta obra utilizamos en diversas partes la metodología propia del positivismo, y que nos interesan varios de los problemas plantea¬dos por el mencionado paradigma, pero sin aceptar el modelo con-sensual.
El interaccionismo primero y las tendencias socialistas después, han abierto indudablemente nuevos campos de investigación, plan¬teando nuevos problemas y proponiendo soluciones diferentes, que necesariamente debemos tomar en cuenta.
CAPÍTULO III LA CIENCIA VICTIMOLÓGICA III.1. INTRODUCCIÓN
En este capítulo desarrollaremos el tema de la condición cien iilica de la Victimología, analizando en primer lugar las característi cas de una ciencia fáctica para poder a continuación situar al con ¡unto de conocimientos relativos a la víctima en esta categoría.
Necesario es estudiar los problemas del objeto y el método di la Victimología, pues sólo analizando éstos podremos avanzar en e conocimiento científico.
La precisión del objeto es fundamental en el trabajo científicc es el punto de arranque, no puede haber error en esta materia; ei este capítulo enunciaremos el objeto, a reserva de desarrollar!'
posteriormente.
En cuanto al método, daremos algunas reglas generales, reca (ando su importancia, pues es requisito indispensable en el quehace científico, y mencionaremos algunos avances en esta materia.
III.2. LA VlCTIMOLOGÍA COMO CIENCIA FÁCTICA ' '"
Un primer problema a resolver es si la Victimología puede ten< categoría científica, cuestión bien diferente a si puede tener autoni mía científica; en este apartado nos dedicaremos a tratar de resolví
c-1 primer dilema.
Entendemos por ciencia el "conocimiento racional, sistemátic exacto, verificable y por consiguiente falible".73
Las ciencias pueden clasificarse en dos grandes categorías: fe males o ideales y fácticas, materiales o empíricas.
Las ciencias formales demuestran o piiub.m, utilizan la lógica y manejan símbolos vacíos.
Las ciencias fácticas verifican hipótesis, y requieren de la obser¬vación y/o de la experimentación, utilizando símbolos interpretados. La Victimología formaría parte de las ciencias fácticas, reunien¬do requisitos de racionalidad y objetividad.
La racionalidad se interpreta como el uso de conceptos, juicios y raciocinios que pueden combinarse de acuerdo a normas lógicas, organizados en sistemas de ideas, en conjuntos ordenados de propo¬siciones, es decir de teorías.
La objetividad se logra en la aproximación con el objeto y la verificación de las ideas con los hechos.
Siendo así, la Victimología debe fortalecer su categoría científi¬ca reuniendo una serie de características que son, de acuerdo al esquema propuesto por Mario Bunge:74
La j 'adicidad; debe partir de los hechos y volver a ellos, debe utilizar datos empíricos, pero a la vez ser trascendente, ir más allá de los hechos mismos, racionalizando la experiencia, sin limitarse a describirla.
Debe ser analítica: abordar problemas concretos descomponién¬dolos en sus elementos, esto implica la especialización.
Los conocimientos obtenidos deben ser claros y precisos, lo que les va a dar la categoría de comunicables.
La verificación es considerada una característica científica clave, el conocimiento debe aprobar el examen de la experiencia, lograda a través de la observación y de la experimentación.
El método es otro gran requisito, la ciencia no es errática sino planificada. A este problema, por su importancia, dedicaremos varios párrafos más adelante.
La Victimología debe ser sistemática, y no un agregado de infor¬maciones inconexas, sino un sistema conectado lógicamente entre sí. Todo hecho victimal debe ser clasificable y legal, entendiendo por legal su capacidad de ser sometido a leyes científicas.
Así, se debe llegar a la explicación y a la predicción. Efectivamente, la Victimología debe ser explicativa, debe intentar explicar los he¬chos en términos de leyes, y éstas convertirlas en principios.
El conocimiento es predictivo en cuanto trasciende el conjunto de experiencias de los hechos, imaginando el pasado para decir cómo debe ser el futuro en el fenómeno estudiado. La predicción pone a prueba la hipótesis.
úiil. Finalmente, npin.mios <|iir la Victimologfa debe ser abierta, fal lile y La tififilnid ronsiMr (ii el reconocimiento de la falibilidad, e no cenarse en dogmas ni axiomas, en saber que todo conocimienl (imliTuo es superable.
La falibilidad del conocimiento científico es aceptada por tod( los hombres de ciencia del momento actual; el vicümólogo debe pr sentar teorías para que puedan ser aceptadas, refutadas, corregida aumentadas o limitadas.
Además, la Victimología debe ser útil, buscar la verdad (cientí: < a) y su aplicación para el bien, en este caso la mejor comprensic de los que sufren, la atención y la prevención victímales.
Con lo anteriormente expuesto, fundamentaremos nuestra cree cia de que a la Victimología debe reconocérsele su categoría cien tica, pues reúne los requisitos exigidos a toda ciencia fáctica.
Es de entenderse que una ciencia en proceso de fortificacic tenga aún errores, tautologías y contradicciones, y que sus leyes teorías sean aún escasas, pero es admisible que, en lo esencial, 1 alcanzado la tan preciada calidad científica.