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FACTORES BIOLÓGICOS

Mucho se ha discutido la intervención de los factores biológicos en la génesis del crimen. Sin tocar el problema en el victimario, debemos reconocer que en la víctima pueden intervenir con relativa frecuencia y de manera especial en ciertas formas de victimización.

Para Hentig: "El individuo débil, tanto en el reino animal como entre los hombres, es aquel que probablemente será víctima de un ataque. Algunos como los menores y los ancianos son débiles en lo físico; otros pertenecen al sexo débil; otros son débiles de espíritu."

El mismo autor 195 dice que: "es comprensible, y estaba además objetivamente justificado, que el interés de la ciencia se centrara en primer término en la influencia de la herencia en el autor".

"La transmisión por la herencia de rasgos esenciales del ofen¬dido, no ha sido apenas objeto de atención."

Algunos autores, como Pérez Zarate, afirman que se encuentra entre familiares, la transmisión por la herencia de algunas cualida¬des, como la codicia, el carácter pendenciero y la tendencia a la depresión, se transmiten los genes a este tipo de víctimas.196

195 Hentig, op. cit. (El Delito), p. 553.

Opinamos que aún falta mucho por investigar en este terrenc no liemos encontrado trabajos de importancia en materia de factore li< 1i (litados, aunque la razón indica que el debilitamiento congénit h.u r ;il sujeto proclive a ser víctima.

El sujeto enfermo, desnutrido, inválido, deforme, es ya de po M una víctima, por atraer la curiosidad o la no siempre sana pieda de la sociedad; en muchos casos sufre por no tener acceso a la ater (ion sanitaria necesaria (falta de medicación, de vacunación, d asistencia médica y hospitalaria) y, en ocasiones, sus deficiencias s deben a la carencia de los satisfactores básicos, como es el caso d la desnutrición, o la ausencia de una educación adecuada.

Sumada a esta victimización viene la sobrevictimización de le que se aprovechan de su debilidad.

La persona hambreada y/o enferma cae fácilmente en garras d los explotadores, que le pagarán un mísero salario, o de los charl; tañes, que terminarán de exprimirla ofreciéndole curas milagrosa

La persona enferma o con minusvalías físicas puede ser tambié propensa a victimización no criminal, es decir a accidentes.197

En la investigación mexicana, resulta que, en el momento de 1 victimización, tenían algún problema físico el 11.95% de las víctim; del D.F., el 7.3% en la zona conurbada y el 8.68% en Xalapa (ver < problema concreto en los cuadros 13 y 14).

CUADRO Na 13

ESTADO FÍSICO DE LA VÍCTIMA (XALAPA)

Estado

1!l7 En este sentido, es interesante el trabajo de Meyersohn, basado en autopsias i personas fallecidas en accidente, en los que se encontró patologías pre-existentes qi darían una explicación diferente a la muerte del sujeto. Cfr. Meyersohn, J. The importa? of pre-existing pathological changes in accident victims. I Symposium. Israel, 1973.

La impon.un 1.1 esfnií.i cu (|nc <) de i .ui.i 10 vícdmai tenían algu¬na posibilidad de deiens.i. i'.s de uní.u (jiir, dentro de aquellos que no estaban normales, el (>3.83% se encomiaba ebrio, siendo ¿ate un factor victimógeno como veremos más adelante.

Es más común que las mujeres víctimas estén normales (94%), que los hombres (88%). CUADRO NQ 14 E relativa (%) D.F. 88.1 4.5 1.9 3.1 2.4 92.7 5.1 .7

ESTADO FÍSICO DE LA VÍCTIMA (D.E, Z.C.) IX.3. LA EDAD ,

Es pacífico entre los autores el aceptar que la edad es un factor victimógeno.

En este apartado daremos solamente algunas ideas generales, ya que dedicaremos sendos capítulos a la victimización del menor de edad y del anciano.

En la investigación de Xalapa, el 68% de la muestra fue menor de 25 años, el 63.085% de las víctimas tenía menos de 25 años, frente al 75.98% de las no-víctimas, es decir, la edad de las víctimas es supe¬rior a la de las no-víctimas, por lo que la menor edad no parece influir. En cambio la mayor edad es significativa, pues mientras el 3.7% de las víctimas superan los 50 años, solamente el 0.6% de las no-víctimas están por encima de esa edad.

La edad parece tener importancia en cuanto al delito padecido.198 En cuanto a la edad de inicio victimal, de las personas que recuer¬dan su primera victimización, el 53.7% lo fue entre los 10 y los 20 años.

T,uil<> la* curvas dr IHKIO victimal como las de victimizaciói KI nadan l.i-s de nn< n> ( iimm.il y de criminalidad, el fenómeno s< ( .u i;.i haci.i 1.1 (d.id juvenil, por lo que se puede proponer la hipótesi de <|uc los jóvenes son vic:limi/.ados por otros jóvenes.

Lo anterior se desprende de la pirámide poblacional del país en que la mayoría todavía está compuesta por jóvenes.

Sin embargo, países con muy diferente pirámide poblacional reportan también altas tasas de victimización en los jóvenes.199' 20°

CUADRO Na 15 EDAD

(XALAPA) Víctimas

No víctimas

199 yer Referente a Norteamérica y Australia: Braitwaite, John; Biles, David. Victimí and offmders: The australian experience, en: Victimization and fear of crime: World Perspectives. U.S. Department of Justice. USA, 1984, p. 3.

200 Para Alemania (R.F.), consultar: Kirchhoff, Ferdinand; Kirchhoff, Claudia. Victimo-logical Research in Germany: Victimal surveys and research on sexual victimization, en: Victimization and fear of Crime:

IX.4. EL SEXO ,

En la investigación de Xalapa, la muestra se dividió por igual en hombres (50.56%) y mujeres (49.44%), resultando que de las vícti¬mas el 51% son hombres y el 49% mujeres. Del total de hombres el 54.76% confesó haber sido víctima, frente al 52.90% de las mujeres.

Lo anterior nos demuestra que no existe una diferencia signi¬ficativa en cuanto al sexo, y que la capacidad victimal es sólo ligera¬mente superior en los hombres.

Hay diferencia en la investigación del INACIPE, en que el 56% (D.F.) y el 65% (Z.C.) de las víctimas son hombres, lo que da una preferencia por el sexo masculino para los fines de victimización.

En lo referente al tipo de victimizaciónsufrido, encontramos diferencias muy marcadas en cuanto al sexo de las víctimas. Indepen¬dientemente de los delitos de víctima típicamente femenina (viola¬ción, estupro, atentado al pudor, abandono y rapto), encontramos un mayor número de mujeres en robo e injurias, mientras que los hombres predominan en lesiones. Para ejemplificar las diferencias resumimos los 5 delitos más frecuentes, en su relación de víctimas masculinas y femeninas.

CUADRO NQ 16 CINCO DELITOS MÁS FRECUENTES Delito

Hombres Mujeres

Visto en otra forma, el 23% de las víctimas masculinas lo fue por lesiones (8.26% del total de las femeninas), el 29.88% por robo (34.26% mujeres), y el 9.4% por injurias (16.28% mujeres).

Los estudios sobre asalto con violencia en Estados Unidos y en Holanda encuentran que los jóvenes de sexo masculino tienen mayor probabilidad de ser víctimas que las personas viejas y las mujeres.201

201 Block, Richard. "The impact of victimization, rales and paterns: A comparison of the Netheríands and the United States". Op. cit. (Victimizatiori), p. 25.