FORMAS COLECTIVAS DEL GOBIERNO COMUNITARIO ANDINO
4.1 Encomienda, mitas, obrajes y concertaje.
Si la organización comunitaria es una fortaleza de los pueblos originarios, a través de la cual se reproducen valores y principios, base fundamental determinante de la particularidad identitaria de una sociedad, ésta debía ser destruida en su totalidad para que una confederación, como la inca, fuera desintegrada y paulatinamente reducida y sujeta a nuevos cánones de vida social, política, económica, espiritual, entre otros como la occidental-española.
La época colonial para los pueblos andinos tiene su inicio con la llegada de la expedición de Cristóbal Colón a América (1492), donde empieza la consecuente subyugación violenta de los pueblos originarios, en el resumen de la Historia del Ecuador (Enrique Ayala Mora: 2008), esta época tiene una duración de tres siglos, el siglo XVI se considera un período de consolidación del régimen colonial español, hasta inicios del siglo XVII, una centuria después la actividad económica articulante fue la textil, a inicios del siglo XVIII, cien años aproximadamente, inicia el proceso independentista y se da el tercer
100 CORNEJO BOURONCLE, Jorge. Las comunidades indígenas, La explotación del trabajo de los indios.
período, caracterizado por la crisis, la readecuación de las relaciones sociales y el agotamiento del régimen colonial.
Al proceso de colonización favorecieron varios factores, entre ellos, los conflictos y debilidades internas de la sociedad incaica, que fundamentalmente tenía relación con la resistencia por parte de aquellos pueblos que sufrían la expansión de los Incas y decidieron apoyar a los españoles, facilitándoles la conquista y el sometimiento de los pueblos indígenas.
Como en todo proceso de conquista, mientras se consolidaba el régimen español, el proceso del incario se articulaba a la forma colonial, en este proceso se institucionaliza el
sistema de Encomienda y el tributo expresado en especie (servicios) o en dinero.
La encomienda tenía que ver con el encargo o encomienda que hacía la Corona a un colono español –el encomendero– a cargo de un grupo de indígenas, para que los catequizara. Para esta labor, el encomendero pagaba a un eclesiástico –el doctrinero– responsable de la evangelización, por ello los indígenas debían pagar un tributo a la Corona y, por el beneficio de la cristianización, quedaban obligados a prestar servicios al
encomendero o a darle dinero, pero en realidad las encomiendas fueron el principio de la
servidumbre personal y de las transformaciones de la propiedad, “entre el Padrenuestro y el Avemaría, trabajaban gratuitamente en tierras de la Iglesia y de los curas; pagaban a éstos estipendios y salarios, camaricos e impuestos, diezmos y primicias, sacramentos y priostazgos”101.
Como en todo proceso de colonización, desde finales del siglo XVI, se abre un nuevo periodo de dominación colonial en la audiencia de Quito, de a poco fue desarrollando un potencial de interés regional, esta vez la manufactura y de metales preciosos y una nueva
forma de organización económica denominado mita.
La mita fue el instrumento dominador y consistía en realizar un determinado trabajo obligatorio y específico por parte de los indígenas varones adultos, quienes lo tenían que realizar en un determinado tiempo, millones de runas quedaron tendidos, hambrientos,
101 Galarza Zavala, Juan, El Yugo Feudal, Visión del Campo Ecuatoriano, Ediciones Solitierra, Quito,
enfermos, descuartizados, en bocas de las minas, en las canteras, en el trópico inhóspito, en el páramo inclemente, la Real Audiencia de Quito se convierte en uno de los polos dinámicos del imperio colonial español, emergiéndose entonces como un importante abastecedor de tejidos y alimentos para los grandes centros de explotación minera de Potosí.
La mita era el trabajo impuesto por la fuerza a las poblaciones para que se turnasen en la explotación de las minas y chacras, ganando sólo un jornal diario o a veces nada, con este trabajo los españoles abusaban por demás de la resistencia de los indios que, cumplido el turno, muy pocos regresaban a sus pueblos, pues la mayor parte morían o terminaban inválidos.
Los llamados obrajes eran los centros de elaboración de paños, se desarrolló con gran intensidad, especialmente en la región Sierra norte y centro del Ecuador, concentrándose el poder económico en manos de los grandes productores y comerciantes de textiles. Data la historia de que en 1681 existían 200 obrajes que ocupaba casi 30 mil trabajadores, todos ellos indígenas, maltratados y sometidos a jornadas interminables de trabajo, el Marqués de Montesclaros, refiriéndose al turno que para la mita de las minas de Potosí señaló el Virrey Toledo y decía “a 13.500 indios repartidos por todo el reyno hasta ciento cincuenta leguas”.
Otro tipo de relación de sometimiento para el runa andino es el concertaje, nueva versión de las mitas abolidas en 1812, que si bien era formalmente voluntario lo ataba en la práctica al latifundio, la necesidad de contar con significativas sumas de dinero llevaba al indio a pedir anticipos al patrono, con quien quedaba eternamente endeudado y por tanto imposibilitado de abandonar la hacienda, aquí su basamento lo constituyó el huasipungo, facilitado al peón concierto, lo suficiente para que no tuviera lo necesario y se viera obligado a trabajar con toda su familia en tierras del patrón y contraer deudas con éste, las que se pagaban con trabajo y se transmitían como herencia a los hijos.
A mediados del siglo XVIII el latifundio se había consolidado, los sobrantes obrajes se integraron a la estructura de las haciendas y abastecían fundamentalmente al mercado local. En la costa se da una significativa alza de producción y exportación del cacao que nuevamente el país se inserta en el mercado de exportación, en todo este proceso, las
comunidades se vieron más invadidas que antes en sus tierras comunales y se reforzaron los mecanismos de sujeción al latifundio.
Las encomiendas, las reducciones, los concertajes, etc. “y principalmente el crimen de la mita, en tres siglos redujeron la población indígena de 12 millones, en que la encontraron,
según los más prudentes cálculos, a 3 millones”102. Bajo la administración española
murieron de hambre y de necesidad 9 millones de indígenas, después de casi dos siglos de sobreexplotación, las masas indígenas estaban diezmadas por el trabajo y las enfermedades, todo esto desembocó en una grave crisis y el mercado del Reino de Quito cayó frente al mercado competitivo europeo de similares características, pero que era de mejor calidad, proceso que recayó en la gran depresión económica y la explotación agrícola tomó fuerza, así el curso del colonialismo toma un nuevo rumbo y se consolida el latifundio como eje del sistema económico, se compró de forma forzada o se les despojó de sus tierras a los propietarios indígenas y se obligó a doblegar el tiempo de trabajo que aquel que tenían en el de las mitas, mediante el concertaje, los campesinos se convertían en “propios” de la hacienda y como tales eran inscritos en el libro de bienes, junto a los instrumentos de labranza y a los animales.
Las décadas de 1530 y 1590 comprenden el período de afirmación del poder colonial, en esta época se da la fundación de las ciudades, diócesis, audiencias, etc., consumándose así la dominación de los pueblos originarios. Las ciudades que se fundaron son: Quito (1534), Portoviejo y Guayaquil (1535), Popayán y Cali (1536), Pasto (1539), Loja (1548), entre otras, ciudades en las que se estableció el cabildo que era conformado con los representantes de los intereses dominantes locales, además de las ciudades de fundación
española, se conservaron en las tierras de Audiencia de Quito varios asientamientos
indígenas, de esta manera, se dio continuidad a la sociedad indígena, ya que la prevalente
“Legislación de Indias” mantuvo una división entre la República de blancos, que
agrupaba los colonos, y la República de indios, que mantenía elementos comunitarios
constitutivos e inclusive sus propias autoridades, como los caciques, esta vez asimilados por la burocracia para efectos de gobierno y recaudación de impuestos (Ayala Mora: 2008) y así reducir la reacción de los indígenas, el yanaconaje pasa al servicio de los
102 Cornejo Bouroncle, Jorge, Las Comunidades Indígenas, La Explotación del Trabajo de los Indios.
patrones, la autoridad indígena (Cacique) pasa a ser el vinculador entre la sociedad andina y el sistema colonial.
La religión fue instaurada en 1545 para la jurisdicción de Ecuador, sur de Colombia y norte del Perú, éstos como parte de los poderes colonizadores llegaron a ocupar los más grandes y espaciosos terrenos, constituyéndose así los mayores latifundistas junto a otros terratenientes de la época, de esta manera, las tierras comunitarias sufrieron el proceso de desmembramiento, dando inicio a la propiedad privada y al latifundio, la doctrina toma impulso y es un medio de sometimiento a los indígenas, así noventa y siete latifundios que los jesuitas poseían en el Ecuador pasaron a la Junta de Temporalidades, formada al efecto, que terminó por venderlas a los nobles criollos, entonces el Ecuador no fue sino una gran hacienda gobernada por latifundistas, curas y caudillos.