3. TIPOS DE DEMOCRACIA
3.1. La democracia representativa o democracia liberal
La democracia en su acepción actual de participación ciudadana a través de representantes es un producto surgido en el siglo XVIII, XIX desarrollado en Europa y América del Norte, consolidado y expandido en el XX alrededor del mundo.
64 Respuela, S. (2008), ¿Democracia Delegativa? Apuntes críticos. Obtenido en la Red Mundial el 6 de julio de 2011: http://www.hernanmontecinos.com/2008/03/16/democracia-‐delegativa-‐apuntes-‐ criticos/
A mediados del siglo XVIII, en Inglaterra estaba desarrollándose la Revolución Industrial hasta principios del XIX, provocando grandes transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales que incidieron en Europa Continental y de repercusiones incalculables para el resto de la humanidad.
Nacía con la Revolución Industrial una burguesía incipiente, fortalecida como clase social. A este nuevo sistema económico debía corresponder un sistema político que le permita su desarrollo y consolidación, el sistema democrático se constituyó en este sistema “la doctrina de la democracia fue la principal arma ideológica del movimiento de emancipación de la burguesía europea en el lapso comprendido entre el final del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX. Cada uno de sus elementos constitutivos se remota a la posición social subordinada que la burguesía ocupaba a la sazón, en contraste con su peso numérico y su función en la sociedad, y con su larga lucha para
obtener una posición conveniente para ella66.
La democracia se presentó entonces en la escena política como la doctrina y la ideología específica de una clase en ascenso, orientada a afirmar sus intereses particulares, aunque en desmedro de otras clases como la de los campesinos y el proletariado campesino incipiente.
Durante estos siglos estaba surgiendo el Estado Liberal “el Estado que reconoce y garantiza algunos derechos fundamentales, como los derechos de libertad de pensamiento, de religión, de imprenta, de reunión, etc., era la democracia representativa o parlamentaria, donde la tarea de hacer las leyes concierne no a todo el pueblo reunido en asamblea sino a un cuerpo restringido de representantes elegidos por aquellos ciudadanos a quienes se les reconozcan los derechos políticos. En esta concepción, que se puede llamar liberal, de la democracia, la participación en el poder político, que
siempre ha sido considerada el elemento caracterizante del régimen democrático,…”67.
Dentro de este contexto, estaba desarrollándose la noción de participación de la ciudadanía a través de representantes elegidos por el pueblo “se acepta, errónea o
66 Gallino, Luciano, Diccionario de Sociología. Argentina, Siglo Veintiuno Editores, 3ra edición en español, 2005, pág. 268.
67 Bobbio, Norberto, Diccionario de Política, a – j. México, Siglo Veintiuno Editores, Decimotercera Edición, 2002, págs. 446, 447.
acertadamente, que en los grandes estados modernos la gente no puede gobernarse a sí misma. Dado que la gente es propensa a dividirse, el gobierno tiende a ser representativo no de todo el pueblo, sino en el mejor de los casos, de la mayoría. En este momento ya tenemos que redefinir el concepto de democracia. En la práctica significa
gobierno de los representantes de la mayoría del pueblo”68. En este caso, se mira al
pueblo como incapaz de escoger a los más idóneos representantes y que en su elección se decide con frecuencia por consideraciones totalmente externas a la verdadera capacidad de los que solicitan sus votos, Montesquieu propone la participación mediatizada del pueblo en tareas de gobierno a través de sus representantes.
El pensamiento de Montesquieu, padre de la democracia liberal, se inscribe dentro de un ideal aristocrático al haber la imposibilidad de la participación de todos en la toma de decisiones, pues una vez que existía la necesidad creada de delegar el poder de decisión a representantes electos, puesto que la masa según la concepción de la democracia representativa no posee la capacidad, ni la información, ni la motivación necesaria para tomar decisiones complejas, quienes debían limitarse por su propio interés a elegir un pequeño número de representantes que efectivamente posean tales capacidades para hacerlos, donde la tarea de hacer leyes concierne no a todo el pueblo reunido en asamblea, sino a un cuerpo restringido de representantes elegidos por aquellos ciudadanos a quienes se les reconozcan los derechos políticos. Nuevamente, de este grupo de ciudadanos que eran reconocidos como tales, por ser partícipes de los derechos políticos, estaban excluidas las mujeres, los niños.
Esta forma de concebir la participación de todos en la democracia representativa, fue duramente criticada por el pensamiento socialista al manifestar que, el capitalismo es fuente de profundas desigualdades estructurales en todos los campos de la vida social, que a través de los partidos, elecciones, parlamentos, aparatos de la democracia liberal, con los cuales las clases dominantes pretenden hacer creer que todos los ciudadanos pueden influir con su voluntad en el bien común, al punto que les permite sostener una desmesurada manipulación de la conciencia de masas.
En general el desarrollo de la democracia representativa se manifiesta en dos direcciones: a) “en la gradual ampliación del derecho de voto que, un principio
restringido a una exigua parte de los ciudadanos con criterios basados en la renta, en la cultura y en el sexo, se ha ido extendiendo según una evolución constante, gradual y general a todos los ciudadanos de ambos sexos que hayan alcanzado un cierto límite de
edad (sufragio universal); b)… En otras palabras, a lo largo de todo el curso de un
desarrollo que llega hasta nuestro días, el proceso de democratización, como se está desarrollando en los estados que hoy son llamados de democracia liberal, consiste en
una transformación más cuantitativa que cualitativa del régimen representativo”69, lo
que significó la ampliación de poderes hacia el poder legislativo, poder local y al jefe de Estado y por ende la democratización del poder, insertándose en la estructura del estado liberal “entendido como estado in primis garantista”...”70.
La participación de la gente en la toma de decisiones a través de representantes otorga el derecho de intervenir por sus representados, Schumpeter resalta que “en contra de lo supuesto por la concepción «clásica» de democracia, la realidad empírica de las democracias representativas es que el electorado no toma decisiones sobre asuntos públicos. Las elecciones, no expresan voluntad popular alguna sobre la política. En las democracias representativas, afirma, el pueblo no gobierna directamente al elegir individuos que se vayan a reunir para convertir su voluntad en acciones. El pueblo hace una mera selección entre una serie de competidores de los que van a tomar las decisiones políticas”71. Como Bobbio manifiesta, estábamos presenciando el origen de una participación guiada por representantes elegidos por aquellos ciudadanos a quienes se les reconozcan los derechos políticos, y a pesar de que durante la edad moderna se buscó ampliar el derecho al voto, se mantenían algunos criterios basados en la renta, cultura y sexo que restringía la participación de toda la colectividad.