• No se han encontrado resultados

Lee en voz alta Mosíah 4:30. ¿Cuál es la relación que existe entre tus pensamientos, palabras y hechos?

El presidente Ezra Taft Benson describió esa relación: “Tengan pensamientos puros. Los que tienen pensamientos puros no hacen obras sucias. Ustedes no sólo son responsables ante Dios por sus hechos, sino también por controlar sus pensamientos… El

El élder Richard G. Scott, del Quórum de los Doce Apóstoles, nos instó a escribir las impre­ siones que recibimos: “Anota las cosas importantes que aprendas del Espíritu y guarda esas anotaciones en un lugar seguro. Descubrirás que al anotar tus preciadas impresio­ nes, a menudo se te ocurrirán más. Además, el conocimiento que obtengas estará a tu dis­ posición por el resto de tu vida. Esfuérzate siempre para reconocer y seguir la dirección del Espíritu, sea de día o de noche, dondequiera que estés y sin importar lo qué estés ha­ ciendo” (“Cómo adquirir cono­ cimiento y la entereza de utilizarlo con sabiduría”, Lia- hona, junio de 2002, pág. 32).

Escribe las impresiones que recibas

Pensamientos

Palabras

viejo proverbio sigue siendo verdad: sembramos pensamientos y cosechamos hechos, sembramos hechos y cosechamos hábitos, sembramos hábitos y cosechamos el carácter, y el carácter determina nuestro destino eterno. Porque “cual es su pensamiento en su corazón, tal es él’ (véase Proverbios 23:7)” (en Conference Report, octubre de 1964, pág. 60).

6. A medida que aprendas a controlar tus pensamientos,

cosecharás la bendición de ser semejante a Cristo en tus palabras y hechos. En el diario de estudio de las Escrituras, escribe una o más formas en las que puedas controlar tus pensamientos para que sean más acordes con las enseñanzas de Cristo.

7. Escribe lo siguiente en el diario de estudio de las

Escrituras, al final de las asignaciones de hoy: He estudiado Mosíah 4 y he terminado esta lección el (fecha). Otras preguntas, ideas y reflexiones que me gustaría compartir con mi maestro:

UNIDAD 11: DÍA 4

Mosíah 5–6

Introducción

En Mosíah 5 concluye el discurso del rey Benjamín que comenzó en Mosíah 2. Como resultado de su fe en las palabras del rey Benjamín, las personas experimentaron un potente cambio de corazón; concertaron un convenio con Dios y tomaron sobre sí el nombre de Jesucristo. Tal como está registrado en Mosíah 6, el rey Benjamín transfirió el poder de su gobierno a su hijo Mosíah, quien gobernó con rectitud, siguiendo el ejemplo de su padre.

Mosíah 5:1–4

Los del pueblo del rey Benjamín experimentan un potente cambio

Considera las siguientes preguntas: ¿Alguna vez has deseado poder cambiar algo en ti mismo(a)? ¿Qué hiciste al respecto?

El élder David A. Bednar, del Quórum de los Doce Apóstoles, describió la necesidad de que cada uno de nosotros tenga un potente cambio en nuestra vida: “…la esencia del evangelio de Jesucristo supone un cambio fundamental y permanente en nuestra

naturaleza, lo cual es posible a través de nuestra dependencia en ‘los méritos, y misericordia, y gracia del Santo Mesías’ (2 Nefi 2:8). Al escoger seguir al Maestro, escogemos cambiar, para nacer de nuevo espiritualmente” (“Os es necesario nacer de nuevo”, Liahona, mayo de 2007, pág. 20).

Si lo deseas, escribe la siguiente frase en tus libros canónicos junto a Mosíah 5:2: “Cuando escogemos seguir al Maestro, escogemos ser cambiados”. ¿De qué maneras piensas que escogemos cambiar cuando elegimos seguir a Jesucristo?

Repasa los resúmenes de los capítulos Mosíah 3 y Mosíah 4 para recordar el punto principal del discurso del rey Benjamín. Al concluir su sermón, el rey Benjamín preguntó a los de su pueblo si creían las palabras que les había hablado acerca de la

expiación de Jesucristo (véase Mosíah 5:1). Lee Mosíah 5:2–4 y busca lo que cambió en el corazón de los del pueblo después de escuchar las palabras de su rey. A medida que leas, te ayudará el saber que la palabra “disposición” (Mosíah 5:2) se refiere a las actitudes, los deseos o el temperamento de una persona.

Lee las siguientes palabras del élder David A. Bednar: “El evangelio de Jesucristo abarca mucho más que evitar, vencer y ser limpios del pecado y de las malas influencias de nuestra vida; también conlleva, fundamentalmente, hacer el bien, ser buenos y llegar a ser mejores… El que nuestro corazón cambie por medio del Espíritu Santo al punto de “ya no [tener] más disposición a obrar mal, sino a hacer lo bueno continuamente (Mosíah 5:2), como tenía el pueblo del rey Benjamín, es la responsabilidad que hemos aceptado bajo convenio. Este potente cambio no es sólo el resultado de esforzarnos con más ahínco o de lograr mayor disciplina individual; más bien, es la consecuencia de un cambio radical en nuestros deseos, motivos y naturaleza, que se logra por medio de la expiación de Cristo el Señor. Nuestro propósito espiritual es superar tanto el pecado como el deseo de pecar” (“Limpios de manos y puros de corazón”, Liahona, noviembre de 2007, págs. 81–82).

1. En el diario de estudio de las Escrituras, contesta las

siguientes preguntas:

a. ¿Qué piensas que significa experimentar un “potente

cambio” en tu corazón? (Mosíah 5:2).

b. Cuando escogemos seguir a Jesucristo, ¿por qué tenemos que

c. ¿Por qué piensas que es necesaria la expiación de Jesucristo

para que ocurra un cambio en nuestro interior?

Estudia Mosíah 5:2, 4, buscando lo que hicieron los del pueblo que permitió que ocurriera en su interior un potente cambio de corazón. Podrías marcar esas cosas en tus Escrituras. Recuerda que las palabras del rey Benjamín eran sobre el tema del poder de la expiación de Jesucristo, y los del pueblo tenían gran fe en esas palabras.

Uno de los principios que aprendemos de esos versículos es éste: Al ejercer la fe en Jesucristo y al recibir el Espíritu Santo, podemos experimentar un potente cambio de corazón.

2. Basado en tu estudio de Mosíah 5:1–4 y del principio

anterior, escribe en el diario de estudio de las Escrituras lo que puedes hacer para ejercer más fe en el Salvador. ¿Qué cosas específicas puedes hacer, comenzando hoy mismo, para ejercer más fe y fomentar y mantener un potente cambio de corazón en tu vida?

Mosíah 5:5–15

El pueblo del rey Benjamín hace un convenio con Dios y recibe un nombre nuevo

Después de que los del pueblo del rey Benjamín experimentaron un potente cambio de corazón, desearon concertar un convenio con el Señor. Identifica las palabras o frases de Mosíah 5:5 que demuestren el nivel de compromiso que sintieron los del pueblo del rey Benjamín en cuanto a concertar y guardar ese convenio.

Cuando hacemos convenios con Dios, Él determina las condiciones de los convenios y nosotros las aceptamos. Entonces Dios nos promete ciertas bendiciones por nuestra obediencia (véase D. y C. 82:10). El hacer convenios es una forma de demostrarle al Señor que somos sinceros en nuestro deseo de servirle.

3. Responde las siguientes preguntas en el diario de

estudio de las Escrituras:

a. ¿Qué palabras o frases de Mosíah 5:5 te recuerdan las

promesas que renovamos cada vez que participamos de la Santa Cena?

b. ¿Por qué crees que el hacer y guardar convenios te ayuda

a conservar el potente “cambio de corazón”?

Estudia de nuevo Mosíah 1:11–12. Uno de los propósitos del rey Benjamín de reunir a su pueblo fue darles un nombre. Lee Mosíah 5:6–7 y marca el nombre que el rey Benjamín dio a su pueblo después que éste hizo convenio con el Señor.

Esos versículos enseñan este principio: Tomamos sobre nosotros el nombre de Jesucristo mediante convenios sagrados. Lee Mosíah 5:8–14 y busca por qué es necesario que tomemos sobre nosotros el nombre de Jesucristo.

¿Cuáles son algunas de las bendiciones de tener escrito en nuestro corazón el nombre de Jesucristo?

¿Qué puede causar que el nombre sea “borrado” de tu corazón o del corazón de otra persona?

Lee Mosíah 5:15 y busca las promesas que hace el Señor a los que guardan sus convenios.

4. En el diario de estudio de las Escrituras, escribe lo que

sientes al pensar en tener el nombre de Jesucristo escrito en tu corazón. Escribe una o más razones por las que quieres conservar Su nombre y nunca perderlo.

Mosíah 6:1–7

Mosíah comienza su reinado

Lee Mosíah 6:3 y fíjate en lo que hizo el rey Benjamín antes de despedir a la multitud.

¿Qué hizo el rey Benjamín para ayudar a los de su pueblo a recordar los convenios que habían hecho?

5. En el diario de estudio de las Escrituras, escribe la

manera en que los líderes del sacerdocio y los maestros te ayudan a guardar tus convenios.

El rey Benjamín murió tres años después de dar su discurso. Lee Mosíah 6:6–7 y observa la forma en que el rey Mosíah siguió el ejemplo de rectitud que puso su padre como líder.

6. Escribe lo siguiente en el diario de estudio de las

Escrituras, al final de las asignaciones de hoy:

He estudiado Mosíah 5–6 y he terminado esta lección el (fecha). Otras preguntas, ideas y reflexiones que me gustaría compartir con mi maestro:

UNIDAD 12: DÍA 1

Mosíah 7–8

Introducción

El rey Mosíah era hijo del rey Benjamín, quien a su vez era hijo del primer Mosíah que se menciona en el Libro de Mormón. Alrededor de 80 años antes de que Mosíah llegara a ser rey, un hombre llamado Zeniff condujo a un grupo de nefitas desde Zarahemla para regresar a vivir en la tierra de Nefi (véase Omni 1:27– 30). En Mosíah 7 se narra que el rey Mosíah autorizó a “un hombre fuerte y poderoso” llamado Ammón (Mosíah 7:3), junto con un pequeño grupo, a viajar a la tierra de Nefi (en ocasiones, llamada también la tierra de Lehi-Nefi) a fin de averiguar la suerte que había corrido el grupo de Zeniff. Ammón encontró a los descendientes del pueblo de Zeniff, dirigidos ahora por un nieto de Zeniff, llamado Limhi. La llegada de Ammón trajo esperanzas a Limhi y su pueblo, quienes habían caído en el cautiverio de los lamanitas debido a sus iniquidades. Un poco antes de eso, un grupo del pueblo de Limhi que intentaba llegar a Zarahemla para pedir ayuda, había encontrado veinticuatro planchas de oro con inscripciones grabadas en ellas. Al preguntar Limhi a Ammón si él podía traducir esos escritos, Ammón le explicó que un vidente como el rey Mosíah podía traducir esos anales antiguos.

Documento similar