2. Introducción
2.1. Antecedentes
3.1.1. Educación inicial en el ámbito internacional
El término de educación Inicial es relativamente reciente, pues si bien es cierto a finales del siglo XIX ya se hablaba de una atención de niños y las niñas, esta no pasaba de ser una atención basada en protección y cuidado de los niños y niñas. Hacia el Siglo XX, el interés alrededor de los derechos de los niños, va generando la necesidad de acercarse a los espacios que permitan el desarrollo afectivo, cognitivo, físico, social y cultural al igual que un acercamiento a la educación básica, lo cual implica repensar el sentido y el alcance de la educación preescolar.
La Educación Inicial, entonces cobra importancia en las diferentes reflexiones
académicas y políticas internacionales, ocupando un lugar destacado en los foros, conferencias, congresos y declaraciones que reúnen a representantes de organismos internacionales, gobiernos, educadores y demás agentes involucrados en la educación ( Figura1).
Figura 1: Educación inicial a nivel internacional
La Declaración Mundial sobre educación para todos realizada en Jomtien, Tailandia, en su artículo 5 señala “El aprendizaje comienza con el nacimiento. Ello exige el cuidado temprano y la educación de la infancia, lo que puede conseguirse mediante medidas destinadas a la familia, la comunidad o las instituciones, según convenga” (1990, p.10)
En el año 1999, se llevó a cabo la Conferencia Iberoamericana de Educación en la Habana - Cuba, en donde los países iberoamericanos participantes se comprometieron a trabajar a favor de la educación para la primera infancia con el fin de favorecer un mejor desempeño de los niños y niñas en grados posteriores y como factor de compensación de desigualdades (Organización de los Estados Iberoamericanos OEI. 1999).
El 4 de marzo del año 2000, en Santiago de Chile se llevó a cabo el Simposio mundial de educación parvularia o inicial, llamado “Una educación inicial para el siglo XXI” en donde los países asistentes consideraron:
Tomado de la Declaración de Santiago: la propuesta del Simposio de Educación Infantil "Una educación inicial para el siglo XXI" (fragmento de documento borrador).
En el Foro Mundial sobre la Educación realizado en Dakar, en abril del año 2000, los participantes ratifican los compromisos adquiridos en Jomtien y se comprometen colectivamente a alcanzar varios objetivos, entre ellos “extender y mejorar la protección y educación integrales de la primera infancia especialmente para los niños más vulnerables y desfavorecido” (2000, p. 36). Se detalla además, que desde la primera infancia y a lo largo de toda la vida los educandos del siglo XXI requerirán el acceso a servicios de educación de alta calidad, que respondan a sus necesidades y sean equitativos y atentos a la problemática de los géneros (2000).
- Los niños y las niñas del mundo tienen su derecho a una educación, nutrición y salud que aseguren su supervivencia, crecimiento y pleno desarrollo de sus potencialidades.
- Los primeros años de vida, incluyendo el período prenatal, son cruciales y decisivos para el desarrollo integral de la persona.
- La educación inicial es una etapa educativa con identidad propia y que hace efectivo el derecho a la educación.
- La educación inicial debe comenzar desde el nacimiento, con el fin de lograr el desarrollo integral de la persona y prevenir futuras dificultades ·
- La educación inicial y el cuidado de la salud y nutrición tienen un efecto positivo en la reducción de las desigualdades socioeconómicas del aprendizaje.
- La familia es la primera e insustituible instancia en la educación y cuidado de los niños y niñas.
- En muchos países persiste un bajo nivel de calidad en los programas de educación inicial debido a la falta de políticas nacionales, de asignación de recursos y personal capacitado. - Un alto porcentaje de niños y niñas en el mundo permanecen excluidos o son
discriminados de los programas de educación y cuidado en la primera infancia,
especialmente las niñas, los afectados por el VIH/sida, los menores de 3 años y aquellos que se encuentran en situación de discapacidad y mayor vulnerabilidad.
En el año 2000, se realizó la X Conferencia Iberoamericana de Educación, en la ciudad de Panamá, la cual lleva como nombre “La Educación Inicial en el Siglo XXI” desde allí la concepción de dicha educación se fortalece a partir de las declaraciones y consideraciones dadas
por los participantes:
Tomado de X Conferencia Iberoamericana de Educación (Ciudad de Panamá, 2000) “La Educación Inicial en el Siglo XXI” (fragmento documento borrador)
- La educación es un proceso social ininterrumpido que comienza desde el momento de la concepción y se extiende a lo largo de toda la vida y, dentro de ella, la educación inicial (desde el nacimiento y hasta la educación primaria o básica, según las distintas acepciones en los países) es una etapa en sí misma, en la cual se sientan las bases para la formación de la personalidad, el aprendizaje, el desarrollo afectivo, la capacidad de diálogo y tolerancia en las relaciones interpersonales, así como el entendimiento entre pueblos y culturas. - Los niños y niñas son sujetos de derecho y requieren de una educación integral de calidad,
nutrición y salud que aseguren su supervivencia, crecimiento y el pleno desarrollo de sus potencialidades físicas, mentales y emocionales, a través del acceso a los bienes
socioculturales, ampliando así el desarrollo de las capacidades relativas a la expresión, comunicación, interacción social, ética y estética, con vistas a iniciar su formación para una ciudadanía activa.
- El Estado tiene responsabilidades indelegables, complementando la función educativa de las familias y que las autoridades educativas tienen la obligación de diseñar y promover políticas orientadas al fortalecimiento de este nivel, así como velar por su cumplimiento. - La educación inicial es uno de los factores estratégicos para garantizar la equidad,
disminuir los efectos de la pobreza y promover la justicia en pos de la consolidación de la democracia, la convivencia social, así como en el apoyo al desarrollo económico y a la competitividad de nuestros países.
Por lo anterior, esta conferencia reafirma el valor de la educación inicial, como
fundamental para el desarrollo de la personalidad e impulsa a los países Iberoamericanos a crear políticas y programas que potencialicen la calidad de la misma.