VIII. LA SUSTENTABILIDAD DEL MODELO
1. El ámbito externo
El contexto jurídico-institucional de Radiobrás limita la autonomía administrativa y la independencia financiera, lo que puede tener influencias en la línea editorial de la empresa (si bien esto no habría ocurrido entre 2003 y 2006, según los directivos entrevistados). La vinculación de Radiobrás con la Presidencia posibilita la interferencia en las decisiones. Los ocupantes de los cargos de presidente y directores de Radiobrás son nombrados directamente por el Presidente de la República y pueden ser despedidos ad nutum.
Si el marco legal que rige Radiobrás no determina con claridad el foco de la empresa y tiene la amplitud suficiente como para permitir una interpretación casi diametralmente opuesta – servir al gobierno o al ciudadano, se puede decir que un cambio en el rol de la empresa depende apenas de la voluntad de sus directivos o de la Presidencia de la República. Un entrevistado afirma que la experiencia de Radiobrás demuestra que el grande nudo estratégico de la empresa es su ordenamiento jurídico: “El trabajo [realizado en los últimos años] puede ser destruido inmediatamente si la próxima administración entender que lo que se hizo no es importante o no interesa”.
Y como se ha visto no existe unanimidad sobre cuál debería ser el papel de Radiobrás. Si bien en los últimos años la empresa pudo trabajar para implantar el valor público definido, ello no significa que podrá hacerlo siempre o libre de presiones. Manteniéndose la actual institucionalidad, la continuidad del foco editorial depende en gran parte de la “buena voluntad” superior (Nickson 2002). Tampoco significa que los directivos que llegaren a Radiobrás compartirán el concepto de que la empresa se debe enfocar al ciudadano. En este caso, podrían volver al foco anterior, el gobierno.
No es exagerado afirmar que el hecho de que los cambios hayan sido realizados se deba, en gran medida, al esfuerzo y a la convicción de los directivos y de algunos empleados de la empresa de que el único camino posible para Radiobrás es trabajar para garantizar el derecho a la información. El equipo que implantó el cambio en Radiobrás era egresado del ámbito privado – lo que significaba la falta de vínculos con lo que existía antes, ya sea en lo político como en lo cultural – y compartían la visión de que deberían poner la empresa al servicio del ciudadano. La permanencia de ellos depende de la
concordancia presidencial y de la voluntad personal de los propios directivos. Algunos de estos consideran cumplido el trabajo que se propusieron hacer y ya dejaron o están dejando la empresa, ejemplo es el de Eugenio Bucci.
La pregunta que surge es si los próximos directivos tendrán la misma visión del valor público a crearse, la libertad para seguir la actual línea y la convicción necesaria para seguir implantando un proyecto sujeto a críticas dentro del gobierno, o si se volverá al periodismo practicado anteriormente. A corto plazo, con José Roberto Barbosa Garcez en la presidencia de la empresa, todo indica que se mantendrá el foco en el ciudadano. Sin embargo, a mediano y largo plazo, con la actual institucionalidad, la línea editorial de Radiobrás dependerá de la visión que los nuevos directivos tengan sobre el rol de la empresa.
Más grave todavía: a pesar de que en los últimos años la empresa ha podido trabajar para universalizar el derecho a la información, basta que la Presidencia decida que la misma deba servir al gobierno y no a la ciudadanía para revertir todo a la situación anterior. No hay garantía externa para la continuidad de la actual línea editorial, si bien un cambio de tal magnitud significaría probablemente un cuestionamiento político. Asimismo, es algo incierto que los eventuales cuestionamientos se reflejen en algo concreto, y dependerá en parte de la importancia atribuida al derecho a la información por la sociedad y el ámbito político, y de su presencia continuada en la agenda política.
Esta tal vez sea la gran paradoja de Radiobrás. La empresa actualmente informa para empoderaral ciudadano, entregarle la información necesaria para que pueda formarse su propia opinión y ejercer sus derechos. El valor público creado es infinitamente mayor que el anterior, de divulgar los actos del gobierno. En última instancia, para tornar efectivo el cambio se quitó una poderosa herramienta de divulgación al gobierno de turno. Esto fue hecho sin cambiar la institucionalidad, o sea, manteniendo Radiobrás vinculada a la Presidencia de la República. Mientras los gobernantes de turno estén de acuerdo que empoderar al ciudadano es la mejor forma de generar valor público, la empresa puede seguir la línea actual. Sin embargo, basta que ellos cambien de opinión para que el foco en el ciudadano sea dejado de lado. Hacer un periodismo de interés público, con una estructura jurídico-institucional dependiente de la Presidencia de la República, dentro de una empresa
históricamente utilizada por el gobierno para divulgar hechos de su interés, y con un marco legal que puede ser interpretado de modos completamente diferentes, torna volátil la sustentabilidad de la experiencia actual.
Esa experiencia demuestra que es posible realizar un periodismo al servicio del derecho a la información del ciudadano desde una empresa directamente vinculada a la Presidencia, cuyos directivos no tienen garantía de permanencia en el cargo y en una empresa históricamente dedicada a dar voz al gobierno. Sin embargo, el hecho de que sea posible no significa que la iniciativa sea sustentable a largo plazo. Por el contrario. El contexto jurídico-institucional, la falta de autonomía administrativa e independencia financiera permiten que prácticamente de un día para otro se cambie el foco, generando incertidumbre sobre la continuidad del actual modelo.